| SIERRA BRAVA. Treinta años fuimos compañeros,
nos cogiste en tu faldas
a mi perro y a mis cabras
cuando yo era un mocosuelo.
Fuiste dura conmigo, pero te quiero,
lo que he aprendido a ti te lo debo.
Mis poesías, "se honrao" y sincero,
me lo ofreciste todo,
cañada , tajo y sendero.
En tus cuevas me dabas cobijo
los días de lluvia, rayos y... truenos.
Nunca hablemos en voz alta,
siempre en silencio.
Mi... sierra te quiero.
SUBÍ AL CIELO
1ª parte
He tenido un bonito sueño,
poder subir al cielo
y conocer a esos grandes personajes
como son San Juan, Santiago y San Pedro,
tres discípulos de nuestro padre
Jesús el nazareno.
Ellos me acogieron en su seno
y me presentaron al Nazareno.
Qué precioso sueño,
Jesús me invito a recorrer su reino
¡qué bonito es todo aquello!
diferente a nuestro pueblo,
allí los muertos viven
aquí los vivos muertos,
allí los locos cuerdos,
aquí los cuerdos locos,
allí la gloria, aquí el infierno.
Las estrellas casitas,
chalets los luceros,
la luna reina de la noche
espejo de la tierra y del cielo
Desperté de aquel dulce sueño,
el sol no me dio tiempo a verlo,
y me pregunte
¿Cuándo miente el hombre
soñando o despierto?
2º parte
Quiero volver otra vez
a mi sueño imaginario
me lo pase en el cielo tan bien
que no paro de recordarlo
que pasó con mi sueño,
con la ilusión que yo tenia
poder mirar fijamente
al sol en su reino
ya que en vivo no puedo verlo
lo acariciaría con mis manos
él estaría durmiendo,
y yo estaría soñando.
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CONMIGO MISMO Conmigo mismo, casi siempre
estoy discutiendo.
Y nunca sé si llevo razón.
Es que yo me pregunto:
¿adónde estaremos los buenos?
¿adónde se estará mejor,
si en la tierra o en el cielo?
Si Jesucristo que era un hombre bueno
y aquí lo crucificaron,
en una cruz, murió.
Según dice la historia,
a los tres días resucitó.
Su Padre, que está en el cielo,
con Él se lo llevó.
Si los buenos están en el cielo,
mis padres no fueron malos.
Jesús, dejó su imagen,
y mis padres, sus fotos me dejaron.
A UNA NOVIA, QUE TUVE
Qué bonita es,
una tarde de primavera
"sentao" al borde de un riachuelo,
a la sombra de una higuera,
contemplando el agua
cristalina y serena
escuchando el cante
del pájaro perdiz
que va, cruzando, la pradera,
el trino del jilguero,
que esta en su "nío",
en la rama de un almendro.
Una jaca jerezana y un traje cortijero
y una mujer muy bonita,
Sagrario se llama,
pelo largo, ojos negros
¡hala! A la grupa de mi jaca
¡al cortijo!
Esto hay que celebrado,
con unas copillas de vino de Jerez
hay que saber paladearlo.
Y acariciar las cuerdas de una guitarra
cantando este bonito fandango.
Sagrario se llama
Sagrario no me quería
era un querer traicionero
Sagrario me abandono,
cuando quedé pordiosero.
Y a mi casa yo volví,
"desengañao" y sin dinero,
y mi madre me recibió
con cariño verdadero.
A su regazo me eché
llorando como un chiquillo,
y para conformar a mi madre
le canto este fandaguillo.
¡Ole!
Tú eres sola la que quieres
madre mía de mi alma.
Tú eres sola la que quieres,
que desengaño más grande
se sufre de las mujeres,
y sólo la que quiere es una madre.
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