LA ASOCIACIÓN TORRIJOS 1831 Y SU DEFENSA POR LA

RECONSTRUCCIÓN DE LA ANTIGUA ALQUERÍA DEL CONDE DE MOLLINA,  EN TORREALQUERÍA

 

Jesús Rivera Ruiz, Presidente de la Asociación TORRIJOS 1831

 

         Los miembros de nuestra Asociación saben muy bien, que las máquinas de demolición y el desinterés general por defender nuestro patrimonio histórico, han sido, sin duda, los peores enemigos de los edificios y lugares vinculados con José María Torrijos en la provincia de Málaga.

            Para ejemplo baste lo ocurrido hace unos meses con el Refectorio del Carmen en el malagueño barrio de El Perchel, en el cual, pese a estar avisadas todas las instituciones implicadas (también la constructora propietaria), con tiempo suficiente y la documentación pertinente puestas en sus manos por la Asociación TORRIJOS 1831, no han sido capaces de evitar que unas máquinas de demolición, sin la vigilancia y control adecuado, hayan hecho desaparecer el 50 % del Refectorio: un edificio protegido del siglo XVI,  inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz desde el 4 de septiembre de 2001.

            Igualmente, en Alhaurín de la Torre nadie pudo evitar que, al empezar la década de los años setenta del siglo XX, otras máquinas hubieran convertido ya en ruina el edificio histórico más emblemático del pueblo: el cortijo de la antigua Alquería del conde de Mollina, lugar del aprisionamiento de Torrijos y sus compañeros.

             En los años que siguieron a aquel daño irreparable, esas ruinas fueron visitadas y sentidas, por personas que, reconociendo su valor histórico, se quejaron amargamente de la falta de previsión y defensa de nuestra historia más cercana.

 

 

            Ruinas de la antigua Alquería del conde de Mollina

 

La primera referencia escrita que existe a favor de la reconstrucción de la antigua Alquería, así como de la ubicación de un Centro de Interpretación Histórico en su interior, está recogida en el libro Del Charcón a la Alquería: un camino para Torrijos, del que son autores nuestros compañeros Esteban Alcántara y Juan Pacheco. La obra fue publicada en el año 2000, y en su presentación, el Alcalde Joaquín Villanova expresó el deseo del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre de llevar a cabo esa reconstrucción y ubicar en su interior un Centro a través del cual se divulgaran los hechos de 1831.

 

 

 

 

La Alquería en 1831. Acuarela de E. Alcántara recogida en Del Charcón a la Alquería

 

 

            Esta defensa de restauración y salvaguarda de los lugares vinculados con Torrijos, la hizo suya en sus estatutos la Asociación TORRIJOS 1831, cuando se llevó a cabo su legalización en el 2003.

            Indudablemente, asumir defensas de edificios de interés histórico, como bien es sabido, a veces se convierte en un recorrido complicado y cargado de sinsabores, en el que tienes serias posibilidades de “hacer amigos”; ya que hay que recordarle sus obligaciones a quien las tiene, y advertir de los riesgos que conllevan  la dejadez e indiferencia.

            En el caso de los destrozos realizados en el Refectorio, ha sido la Asociación TORRIJOS 1831 la que, desde principios de 2006 y en solitario, ha pedido responsabilidades a las instituciones implicadas y a la constructora propietaria, llevando su defensa a los despachos de las autoridades correspondientes, con entrevistas o a través de escrito.

 

 

              Situación actual del Refectorio donde permanecieron Torrijos y sus compañeros,
 tras los daños llevados a cabo en su bóveda y muros.

 

            Por esta decidida actitud, los medios de comunicación más populares de Málaga, como La Opinión, Sur, Málaga hoy, Qué pasa, Localia, Onda 8 y otros, entraron en contacto con TORRIJOS 1831 para adquirir una información directa y detallada del proceso, denunciando desde sus diferentes espacios el desastre ocurrido en el Refectorio.

            Poco después fueron las academias más importantes de la ciudad: Bellas Artes de San Telmo y Humanidades de Santo Tomás, las que apoyaron directamente a TORRIJOS 1831, con varios comunicados a los medios.

            También lo han hecho algunos profesores y departamentos de la universidad, amigos de TORRIJOS 1831, a través de revistas especializadas editadas y distribuidas en la propia UMA.

            La Asociación ha mantenido contactos con varios colectivos vecinales, conciliando ideas para la restauración del Refectorio y, en general, la del conjunto de edificios del viejo convento carmelita.

 Todo este movimiento iniciado por TORRIJOS 1831, ha llevado al Pleno del Ayuntamiento de Málaga del pasado 27 de abril, a la aprobación por unanimidad de la moción que presentó el grupo municipal de IU-LV-CA (con el que ya se ha entrevistado la Asociación), para la recuperación del antiguo convento.

Tras aparecer en los medios la aprobación del Pleno, algún colectivo de Málaga se ha adherido (mejor dicho, pegado), subiéndose al tren de la defensa del Refectorio, sin gasto alguno, en la “última estación” del recorrido y en el “vagón de cola”. Seguramente desean ser noticia en algo.

 

RECONSTRUCCIÓN DE LA ALQUERÍA

 

La Alquería en 1931, cien años después de los sucesos de Torrijos

 

            Desde el año 2003, miembros de TORRIJOS 1831 han mantenido algunas reuniones con el Alcalde de Alhaurín de la Torre, en relación al proyecto de reconstrucción de la antigua Alquería, planteado siempre por nuestra Asociación  como un proyecto cultural necesario para el pueblo.

A este respecto la Asociación posee una copiosa documentación, tanto de datos históricos de la propia Alquería como de las tramitaciones llevadas a cabo con el propio Ayuntamiento, siempre en el sentido de una reconstrucción del edificio lo más parecida posible en su exterior al antiguo cortijo, incluyendo la restauración de la llamada “plaza”; y funcional en su interior para espacios dedicados al Centro de Interpretación y Sala de Exposiciones, Archivos, etc. manteniendo un respeto por el solar del antiguo patio, así como una reconstrucción correcta de la torre musulmana que dio origen a la propia Alquería.

 

La Alquería antes de ser derribada, vista desde su ángulo suroeste.

 

            En el año 2004, TORRIJOS 1831 solicitó por escrito a la Concejalía de Cultura, que cuando se reconstruyera y diseñara la Alquería, y al objeto de fijar allí su sede, se previeran tres espacios para ser utilizados por la Asociación: uno para lugar de reuniones, otro para sus objetos y enseres (la mayoría de los cuales podrían estar en exposición permanente), y un tercero para archivo de la documentación histórica que posee la Asociación.

            Ese mismo año, muy preocupado por lo que estaba ocurriendo en el solar de la antigua Alquería, este colectivo cultural y los vecinos de Torrealquería, fueron los únicos que pidieron explicaciones por las obras llevadas a cabo entre septiembre de 2003 y febrero de 2004, las cuales, entre otras cosas, borraron gran parte de las referencias históricas del antiguo cortijo.

 

 

Maqueta de la Alquería, expuesta en la sede de TORRIJOS 1831.

 

En la última reunión de TORRIJOS 1831 con el Alcalde, llevada a cabo el pasado  día 17 de mayo, de nuevo la Asociación ha mantenido su criterio sobre el exterior del edificio, que a nuestro juicio debe ser lo más parecido posible al aspecto del antiguo cortijo, con las premisas sobre su interior ya anteriormente expuestas; debiendo velarse porque su levantamiento no rompa la armonía con el paisaje donde quedará ubicado.

Por ese objetivo de carácter histórico, miembros de la Asociación han puesto, personalmente, en manos del arquitecto que materializará el proyecto, la documentación histórica  pertinente, con planos, bocetos y fotografías de 1931.

En definitiva, pedimos y deseamos que la reconstrucción que haga el Ayuntamiento, dé la suficiente sensación al visitante de haber llegado al lugar histórico donde ocurrieron los hechos de 1831.

 

 

 

Maqueta de la Alquería (Autor E. Alcantara)


 

 

Portada del libro Del Charcón a la Alquería