DECIMOTERCERA
TORRE DEL CANTE, (1986)
Decía
por entonces Paco Vallecillo:
Torre
del Cante, un hermoso nombre para definir a uno de los primeros festivales flamencos de
nuestra flamenca Comunidad Autónoma; vigía permanente de la pureza de las formas y los
modos de quejarse el pueblo andaluz, el único que sabe llorar y reír a un tiempo y
transmitir en la copla popular toda la filosofía de unas gentes duras y sacrificadas,
apegadas a una tierra que todavía, al cabo de los siglos, puede volver a su antiguo
esplendor en una apuesta que nos compromete a todos. Vehículo más expresivo de ella es,
obviamente, el flamenco, nuestro arte incomparable e imparangonable, que la Torre del
Cante de Alhaurín de la Torre sabe conservar y preservar con especial mimo y recato en el
arcano del arte popular.
Con
la organización del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre, el día 27 de Junio de 1986,
en el Campo Municipal de Deportes, se celebró la XIII Torre del Cante, con un cartel que
estaba compuesto por:
Al cante:
Lebrijano
El Cabrero
José Menese
Naranjito de Triana
Calixto Sánchez
José Mercé
Amiento de Colmenar
Pepe de Cañete
Al toque:
Paco
Cepero
José Luis Postigo
Pedro Bacán
Antonio Losada
Al baile:
Manuela
Carrasco y su grupo
Presentan:
Gonzalo
Rojo
Mari Luz Aguilar
Miguel
Salcedo Hierro nos brinda en estos versos la oportunidad de comprender la esencia del
flamenco en sus breves estrofas:
Lo
primero fue el grito
antes de que se hiciera la palabra.
Palabra y grito, el cante:
El principio ya estaba.
El baile tomó cuerpo;
se hizo mujer la copla: Vibró el alma.
Y para hallar la perfección más suma,
la conjunción fue más alta,
cante y baile se ataron para siempre
con las cuerdas y el son de la guitarra.