DECIMOSEXTA
TORRE DEL CANTE (1989)
Lo
más importante, el instrumento que el cantaor tiene en sus manos para brindarnos su
cante, es la copla. Decía M. Machado de la copla:
Hasta
que el pueblo las canta
las coplas no son,
y cuando las canta el pueblo,
ya nadie sabe su autor.
Tal es la gloria, Guillén,
de los que escriben cantares:
oír decir a la gente
que no las ha escrito nadie.
Procura tú que tus coplas
vayan al pueblo a parar,
aunque dejen de ser tuyas
para ser de los demás.
Que, al fundir el corazón
con el alma popular,
lo que se pierde de nombre
se gana de eternidad.
Esas
coplas que nos recordaba Machado, son patrimonio del pueblo que las oye y las hace suyas,
al igual que es patrimonio del pueblo de Alhaurín de la Torre sus festivales, como el de
este año que ahora recordamos, con un cartel que estaba compuesto por:
Al cante: |
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Los Festivales de cante flamenco Torre del Cante, de Alhaurín de la Torre, continúan su camino en la cresta de los festivales andaluces, presentando unos carteles compuestos por un abanico de buenos cantaores que, sin duda alguna, conforman lo más selecto del panorama de cantaores en España. La asistencia de los aficionados corrobora la calidad del festival, como así también, la suma de gastos con motivo del pago a los cantaores asistentes, que en este año de 1989 ascendió a la cantidad de 3.880.700 pesetas.