Protocolo-Más canteras-Más mentiras

 

Todos los vecinos de Alhaurín de la Torre deben conocer el verdadero contenido del Protocolo sobre canteras, que ha firmado el Sr. Alcalde, con los canteros y la Junta de Andalucía.
 

Preámbulo

Si en la actualidad existen Canteras es porque el Ayuntamiento lo permite. Si en el futuro continúan y se amplían las Canteras será responsabilidad exclusiva de este Ayuntamiento y sus representantes, pues sin su aprobación, es imposible su apertura o continuidad.

Por favor Sr. Alcalde no siga engañando a la población diciendo que la Junta de Andalucía es la que decide.

 

1º)       El Protocolo parte de una premisa falsa, al afirmar que todo se hace en base a la legislación vigente, pues la legislación vigente no permite canteras en la Sierra de Alhaurín de la Torre, de hecho el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo ha determinado que la mayor parte de las Canteras son clandestinas e ilegales y deben cerrarse. Las demás están caducadas desde hace entre 10 y 20 años.

Como lógicamente el Sr. Bravo, El Sr. Alcalde u sus secuaces desmentirán esta información, les reto desde hoy mismo para mantener un careo en el medio de comunicación que ellos escojan (en directo) o en su caso en una Asamblea Informativa al Pueblo (a la que asista el Sr. Alcalde), para demostrar todo lo que aquí se dice.

2º)       El protocolo pretende legalizar las Canteras ilegales existentes, ampliarlas y abrir nuevas Canteras, lo que supondrá multiplicar por 2,5 la superficie destruida. Más de dos millones de árboles se destruirán en los próximos años.

Todo ello se sumará a “los daños catastróficos e irreversibles”, producidos hasta el momento y certificados por los peritos judiciales pertenecientes a la Universidad de Málaga.

El Sr. Alcalde ha firmado este protocolo y ahora pretende con su aprobación en Pleno, diluir o transferir la responsabilidad adquirida al resto de los concejales y al propio Ayuntamiento (en definitiva a todos nosotros), que deberá indemnizar en su caso a los canteros, si los jueces determinan la nulidad de las actuaciones.

3º)       El Sr. Alcalde engañó a todo el Pueblo cuando les dijo que las Canteras se cerrarían en un plazo de entre 3 y 5 años. La firma del Protocolo supone su permanencia entre 50 y 70 años y cuando se acaben harán lo mismo que ahora.

4º)       Por si todo lo anterior fuera poco y para evitar que algunos canteros muy influyentes tanto en la Junta de Andalucía como en el PP de Madrid tengan que gastarse su dinero en restaurar, el Protocolo prevé crear un gran basurero de escombros en Alhaurín de la Torre, en dicha Cantera, que ellos llaman “Planta de Reciclaje”, la cual además será subvencionada suficientemente con nuestros impuestos para que en vez de que esta Cantera indemnice y restaure; cobre y siga contaminando.

5º)       Todos los firmantes del Protocolo; y el Sr. Alcalde en especial, por ser suya la competencia; dejan en manos de los canteros la determinación del espacio que quieren explotar, comprometiéndose el Sr. Villanova a incluirlo en el nuevo Plan General de Ordenación Urbana.

6º)       La alarma que nos han vendido de la posible pérdida de puestos de trabajo si las Canteras de Alhaurín no continúan, es una mentira más; puesto que si las canteras son trasladadas y sustituidas por otras en lugares más alejados de la población, los puestos de trabajo se multiplicarán como mínimo por dos al ser el transporte el mayor factor de creación de empleo de las Canteras.

 

En definitiva la firma del Protocolo significa la apuesta del Sr. Alcalde por un Pueblo minero que en absoluto coincide con la realidad actual, pues Alhaurín, es ante todo, un Pueblo Residencial y Turístico, a cuyos factores debe su progreso y estabilidad. A ello debe también el Sr. Alcalde las grandes cifras de dinero que maneja.

 

                                                                                                          P.D.S.S.

                                                                                 

                                                                                                  Juan Piña García

                                                                                                          Presidente