Tu diario. Libertad de expresion

Visite nuestro patrocinador                     Visite nuestro patrocinador

Telf. de interés Su opinión Clientes Normas de Alh.com Buscador Anúnciese aquí Hemeroteca Todas las carpetas•20 usuarios en línea • Sábado 1 de Noviembre de 2014
banner

Historias de la Taberna
De la Cosa Nostra, de fanáticos y de Mazzini

Cuentos y relatos globales. 09.12.07 

Javier Guerrero.- Madrid.- javierdivisa@yahoo.es . Lo de la Cosa Nostra o Mafia viene de muchos años atrás, cuando una confederación siciliana comenzó el ejercicio autónomo de la ley. El ejercicio autónomo de la ley, lo cual implica, la ley soy yo y el jurista que vaya modificando o que se atenga a las consecuencias, hermano. Lo de hermano, porque nuestra organización es una fraternidad y no vamos cada uno a nuestro aire como esos gilipollas de la Camorra. Es decir la ley era una basura y los tiempos estaban cambiando y si se hacían fuertes y conseguían los favores del Estado, la cosa iba a cambiar. Porca miseria, dijo Mazzini, al que luego, por poco hacen santo. Uno de aquellos mafiosi debió decir algo parecido a: vamos a empezar nosotros a hacer la ley que las normas son una porquería de legalistas tarados y hay que poner orden, que estamos muy desprotegidos y así no se puede seguir, y vamos a llamarnos hombres de honor y vamos a crear unos códigos de honor inviolables. Y la indigencia al carajo. Basta de pan y vino barato. Bueno, vamos a ir a presentarnos a los terratenientes de Palermo y les vamos a exponer nuestros problemas. Vamos a ir con cara de sabuesos para acojonar un poco al personal y les vamos a decir que solo cabe lugar a una respuesta, que así todos contentos y todos vivos como los peces que saltan frente a las rocas volcánicas de Catania. Y además aquí en Sicilia vivimos con el miedo en el cuerpo, porque cualquier día el Etna se desborda y nos fundimos con la lava y nos convertimos en inorgánicos, y esa muerte casi no nos concedería ni memoria. Inorgánicos, vaya puta palabra.

Así es la vida en Sicilia. Además del Etna, tenéis a la Mafia. Hay que vivir con intensidad que para eso tenemos este paraíso que nos otorgó Dios y donde tantas culturas dejaron huella, que de aquí no se quería marchar nadie, ni musulmanes, ni normandos, ni Cristo que los fundó. El tipo se llamaba Mazzini y era el líder de aquellos medio indigentes sicilianos y utilizó la denominación MAFIA en esta dirección delictiva: Mazzini Autoriza Fruti, Incendi, Avelenamenti. Mazzini, vuestro jefe, autoriza robos, incendios y envenenamientos. Y a Mazzini le pusieron un hueco en la mesa de noche junto a las estampas de la Virgen y de Santa Rita, tan querida en Sicilia. Toto Rinna tenía su estampa en la cárcel y en la mesa de noche de su palacio de Taormina. Y Leoluca Bagarella. Y Provenzano, que anda por la cárcel pendiente de juicio y jodido por la revocación de ley italiana 41 bis. Joder, se dijo entre sueños, no voy a poder dirigir a estos inútiles desde mi celda, con tanta ley anti-mafia y con tanto control de mis contactos exteriores, estos hijos de puta me tienen aislado y cogido por los huevos, claro que si ese cara de pan de Berlusconi va a buscar votos por Sicilia, ahí le van a pedir que revoque la ley. Y eso no estaría nada mal, porque ese Paolo esta más verde que albahaca fresca y le voy a destituir en cuanto me dejen. A ver en que queda la cosa. Recapitulando, con Mazzini se dieron  los primeros pasos hacia el crimen organizado, y ellos iban a matar dando la cara a la víctima, lo cual era un código de honor que  fue cambiando con el paso del tiempo, sino ahí tienen al pobre Falcone volando por los aires cuando activaron los explosivos a la entrada de Palermo.
 Y ahora permítanme desmentir la creencia popular de que la mafia comenzó sus cometidos allá por los años veinte en Norteamérica al tiempo que apareció la Ley Seca, y los inmigrantes italianos perseguidos por la justicia de su país se pusieron a vivir del contrabando con un revolver en el abrigo, caminando con esa seguridad y esa cara de matón tan cinematográfica por las calles de Chicago, lugar que Mazzini no solo no piso, sino que quizás tampoco sabía que existía, porque Mazzini era muy listo y muy cabrón, pero de cultura andaba justo, y ya saben, sobrado de mala leche y ansia de dinero. El quería hacerse poderoso en Sicilia y el resto del mundo se la traía al pairo. La Mafia Siciliana tiene sus orígenes a mediados del siglo XIX, al tiempo que se creaba un nuevo Estado Italiano, y emergía la industrialización y el comercio. Palermo siempre había sido el centro industrial, comercial y político de Sicilia, Palermo esa ciudad tan alejada de la indiferencia, expuesta a los amores y los odios como pocas otras en el mundo, Palermo y toda su bella decadencia y sus callejones oscuros, y sus muchachos jugando a la Mafia por las calles y las muchachas de buena naturaleza asomadas a los balcones, Palermo, la ciudad frente al pueblo, la pujanza frente a la miseria, Palermo y sus fincas de naranjos extendidas hasta los muros de la ciudad, y los muchachos de la Mafia se reunieron un día y decidieron proteger las fincas, y a los dueños de las fincas no les quedó otra, y ellos a su vez necesitaban los contactos políticos de los terratenientes para operar con libertad y hacerse fuertes en la isla, y así algunos miembros de aquella aristocracia gobernante se hicieron miembros, por lo que pudiera pasar, de la Secta, nombre por el que se conocía la Mafia en el siglo XIX, como el Baron Turrisi Colonna, que fue el tipo que abrió la veda en la literatura sobre la Mafia, allá por 1864, y escribió algún relato sobre crimen organizado. Y se fue haciendo una bola muy grande y aquello no había quien lo parara y la Mafia se hizo fuerte, y los indigentes se fueron haciendo ricos y haciéndose con las fincas y fueron cobrando impuestos a todos los pequeños comerciantes para llevar a cabo las actividades que inventó Mazzini. Y no tenían escrúpulos y oprimían a punta de pistola y cobraban por todos los lados aquellos malparidos. Luego, durante el Fascismo, Cesare Mori, prefecto de Palermo, se jugó el tipo, quizás porque tenía una guardia pretoriana de escoltas y había que solventar demasiada barrera para matarle y utilizó los poderes de su cargo para procesar a la Mafia, y empezó la desbandada hacia los Estados Unidos, como el propio Bonanno que se hizo fuerte y dominó la rama americana de la Mafia, ya muerto Mazzini, porque queridos amigos, Al Capone no pertenecía a Cosa Nostra, si acaso a la Camorra, que era mafia napolitana. Al Capone era un enlace de la Camorra, dada sus habilidades e intereses en el contrabando y su condición de ítaloamericano y jugaba a pelearse y matarse con los otros de la Camorra que no operaba como organización piramidal, sino que cada uno iba por su lado y luchaban entre sí a diferencia de la fraternidad y la organización central que operaba en la Cosa Nostra, donde todos se querían de la hostia y rezaban a menudo a Mazzini, con su cara gris y enjuta de indigente resentido y con el odio asomando por sus ojos de sabueso palermitano. Pero los fanáticos no ven más allá de lo que les va diciendo la leyenda sangrienta, leída al libre albedrío de los ignorantes.
Esta noticia ha recibido 1938 visitas       Enviar esta noticia



<-Volver

Artículos de opinión y colaboraciones:
Animamos a los alhaurinos a expresar sus opiniones en este periódico digital. Alhaurin.com no se responsabiliza del contenido o datos de dichas colaboraciones. Todo escrito debe traer necesariamente, incluso si quien escribe es un colectivo: Nombre, apellidos y un teléfono de contacto del autor. Envíe su artículo o carta a: redaccion@alhaurin.com
Alhaurin.com Periódico Independiente · Alhaurín de la Torre · Málaga. Dep. Legal: MA-1.023-2000. Andalucía Comunidad Cultural S.L. Servidor de Internet. Director: Alejandro Ortega. Delegado: Federico Ortega. 952 410 658 · 678 813 376
Webs que alojamos:
contador
visitas desde nov. 1998