logo

Tu diario. Libertad de expresion

Visite nuestro patrocinador                     Visite nuestro patrocinador

Tel. Alhaurin.com 678 813 376 Telf. de interés Su opinión Colaboraciones Normas de Alh.com Buscador Hemeroteca Todas las carpetas •9 usuarios en línea • Domingo 7 de Marzo de 2021
banner

De Don José, era el burro
(Texto navideño)

Cuentos y relatos globales. 29.12.19 
Escribe Walter E. Pimienta Jiménez..-  Silvestre, el  carpintero, y  en  tal  tiempo  a  la  vez  sacristán de  la  iglesia  del  pueblo en  ocasiones  del  padre  Hernández,   quiso  prestar,  de  buena  fe,   su  burro prieto para que en este, en la novena personificada  de aquella  Navidad, la Virgen  María, a punto de dar a luz, de casa en  casa,  seguida  del  abnegado  San  José, al mundo  pidiera cristiana  posada. Pero  había  un  problema, el  asno en  referencia,  era algo  arisco y hosco cuando le  tocaba  las  orejas y,  de  una,  dando  un  fuerte e inesperado jalón  hacía  abajo, tumbaba al  distraído jinete…Y  ya  tocaría imaginarnos lo que acontecería a  la Santa Madre de Jesús de darse aquello…
La “Niña Ramona”, como  siempre,  organizadora del bíblico  evento, advertida  de  la  mala  maña del  burro  de  Silvestre,  pensó entonces en  un  burro  manso,  dócil  y  bueno,  que sustentando con buen millo, hierba fresca y maíz desgranado,  justificara  lo  que se comía siendo   dueño  de  una conducta asnal  intachable como  paga  por  su  buen  trabajo…
-Tiene  que  ser  paciente, sosegado y  pasivo, ¿Quién  tendrá  un burro  así?- Se preguntaba ella.
Y así,  indagando e  indagando;  rastreando  informes y  buscando  las  más sanas  sugerencias, la  “Niña Ramona” se enteró que  el de  don  José Rocha era el  burro que necesitaba;  pues este,  había  sido  castrado y le adornaban  buenos comentarios  llenándole  de cualquier  cantidad buenas  cualidades , entre  ellas la  de que  hasta para dormir,  mirando primero  al  cielo,  como  haciendo  una oración  de  agradecimiento  al  Señor, desde su  caballeriza rebuznaba  diciendo a su  amo: “Buenas  noches tengas  José,  que  duermas bien… ya  mañana será  otro  día”…
…Y  este  burro,  igual  que el  gallo de  Juancho,  hizo  desde entonces  parte de  aquellas distintas  Navidades de antes protagonizando bien gran   su  papel.
Pero, antes  hablemos un poco  de  aquel burro casi  apóstol… De él,  cuentan los  hombres dignos  de  fe que  le  conocieron,  hizo  de  todo arreando en  cajas colocada a lado  y  lado  de sus costilla,  la  arena  que  del  Arroyo  Grande  se  extraía  para la construcción  de  casas cuando, su  dueño, para labores de albañilería lo prestaba…Y  el  burro  de  don  José,   reflexivo  y vigoroso,  sin necesidad  de  latigazos ni  de  insultos y sin  resentirse en  nada, sin  renuncia alguna, aquello con amor   hacía…
Cuando de la  región  de “Conchita”,  y  otros  parajes, su  amo, haciendo  de  campesino,  le  tocó   traer en él  al  pueblo  cualquier  cantidad de  cargas de maíz, el burro  de don  José,  reflexivo y  vigoroso,  sin  necesidad de latigazos ni  de insultos y  sin resentirse en nada,  sin  renuncia alguna, aquello con amor hacía…
Era una buena  bestia  de  carga.
Y así,  la “Niña  Ramona”,  haciendo  de Juan de  Acosta una especie  de  Belén  nocturno, desde  la  residencia de  un  posadero,  al albergue de   otro,   daba  lugar  a  unas  novenas inolvidables  llevando  a  María  en el  burro  de  don  José en  la  seguridad de que de este,  la madre de  Dios  no  se caería.  Al  asno referido,  le  tocó  aquella  dulce   misión dando,  para  comodidad  de la  virgen y tranquilidad de  San José, pasos  suaves en el  recorrido sin  verse jamás  involucrado  en  un  acto  indebido porque el  burro  de  don  José,  reflexivo y  vigoroso,  sin necesidad de  latigazos ni  de  insultos y  sin resistirse  en nada,  sin  renuncia alguna,  aquello con amor  hacía…
…Y  pasero  como  era,  el  burro  de  don  José, seguido  de  un devoto  y   bullicioso coro  infantil  cantando  villancicos con  maracas y  panderetas,   hacía  del   camino un  paso  corto en el  encuentro  de  una puerta abierta para  que  la  historia  de  su  historia  de  burro    beato, con    su lazo  llevado de  cabestro, fuera guiado  por  la mano  de  Dios en el  preludio  de  un gran acontecimiento…
El  itinerario  de  cada  “viaje” se  cambiaba todas las noches.  Hoy,  en  la  Calle  del  Palenque;  ayer,  en  la  Calle  del  Repaso; mañana, en la  Calle  Nueva;  después en  la  Calle de  las  Delicias, el  burro  de  don   José se  sabía  todos  los caminos  del  pueblo casi  que  sin  guía…o  quizás  sí, porque guiado  por  el  Espíritu  Santo,  encontraba  la  casa en  referencia y  la  reconocía  porque en ella, una luz  distinta,  la luz  de Dios,   le decía  que allí  era la posada y  llegando  que había, detenía su  marcha en  la  bendición de un rezo de niños que, piadosos,  también  rezaban  por  él…

…¿Que  cómo  sería  el  camino  de mañana? Quizás el de la  Calle de las  Flores, o  el de la  Calle Grande,  de todos modos,   el  burro de  don  José, en lo absoluto   los senderos se  sabía por  inciertos  y  difíciles  que  fuesen estos llevando  contento en  sus lomos, la ninguna  carga  pesada  de  María y  la  historia  de  una Navidad y la promesa  de  Dios para  los  suyos…Que  pare él, por  su  trabajo y  su  santa  paciencia,  ya  habría  su  recompensa: conchas comestibles,  frutas de temporada y  un  cascabeleo de alegría en  sus cascos  haciendo por   orden de  Dios,  se le volvieran  suaves  las  piedras y que  nunca dejara de ser  piadosa  la  mirada de  quien le lleva  seguro  bajo   la  luz  de  las estrellas…
…Y  así,  por  nueve  noches seguidas,  con  una  luna de  plata,  grande,  redonda y  pura acompañando al   burro  de  don  José,  éste, tácito y  sobrentendido  en  su  cumplimiento, al Belén  hecho  pesebre en  un  rincón de  la  iglesia, la  tarde del 24  de diciembre  llegaría oloroso a incienso y,  como  pisando  nubes, su  carga santa  dejaría en  la  tibieza suave de  un  templo donde Baltazar, el campanero,  repicaba  campanas de alegría llamando a la  aldea a la unidad en  la  libertad de los  vientos…Y  el  burro  de  don  José,  reflexivo y  vigoroso,  sin   necesidad de  latigazos ni de insultos y  sin resistirse  en nada, sin renuncia alguna, aquello con amor hacía…
NOTA: Pulse  y  escuche una canción alusivahttps://youtu.be/Pa0PVkEfJio

Esta noticia ha recibido 1438 visitas       Enviar esta noticia



<-Volver

Artículos de opinión y colaboraciones:
Animamos a los alhaurinos a expresar sus opiniones en este periódico digital. Alhaurin.com no se responsabiliza del contenido o datos de dichas colaboraciones. Todo escrito debe traer necesariamente, incluso si quien escribe es un colectivo: Nombre, apellidos y un teléfono de contacto del autor. Envíe su artículo o carta a: redaccion@alhaurin.com
Alhaurin.com Periódico Independiente · Alhaurín de la Torre · Málaga. Dep. Legal: MA-1.023-2000. Andalucía Comunidad Cultural S.L. Servidor de Internet. Director: Alejandro Ortega. Delegado: Federico Ortega. 952 410 658 · 678 813 376
Webs que alojamos:
contador
visitas desde nov. 1998