logo

Tu diario. Libertad de expresion

Visite nuestro patrocinador                     Visite nuestro patrocinador

Tel. Alhaurin.com 678 813 376 Telf. de interés Su opinión Clientes Colaboraciones Normas de Alh.com Buscador Anúnciese aquí Hemeroteca Todas las carpetas •0 usuarios en línea • Lunes 25 de Marzo de 2019
banner
  ¿Por  qué  las  mujeres  usan  tacones?  
José Antonio Sierra. 07.01.19 
Por  Joaquín  Sama.- La respuesta al título de este escrito resulta obvia: con ellos parecen más altas.  Pero  ¿qué se oculta tras el deseo de aparentar mayor estatura de la real? ¿Qué motivaciones pueden justificar la incomodidad de usar tacones altos?
Sin duda,  existen razones de entidad suficiente para compensar los inconvenientes de andar sobre unas  plataformas tales que dificultan el equilibrio, la movilidad, y, a la larga, incluso pueden  ocasionar  deformidad  en  la  morfología  de   los   pies.
Así es, en efecto: tras el hecho cultural de usar tacones más o menos altos, según preferencias y determinadas circunstancias, existen motivaciones de tipo biológico que confirman una vez más, cómo la Cultura no es sino el procedimiento que nuestra especie ha  desarrollado para  mejorar  la  respuesta  a  cuestiones  biológicas.
¿Y  qué motivaciones biológicas son estas?  Por un lado,  intensificar el mensaje de madurez sexual que transmite  la visión de unas  extremidades inferiores largas que, a su vez, se traduce en una mayor estatura;  y, por otro lado, acentuar algunas de las características físicas y  gesticulares  que  hacen  a  la  mujer  tan  atractiva  para  el  hombre. 
Los lactantes y los niños de corta edad se caracterizan, entre otras varias  razones, por transmitir un mensaje de inmadurez en todos los aspectos, al tener unas extremidades inferiores muy cortas en relación al tamaño del tórax y abdomen;  también  tienen  cortos  el  cuello y  los  brazos.
        A lo largo del desarrollo, las piernas  crecen proporcionalmente mucho más que el tronco corporal, hasta alcanzar la morfología definitiva en la edad adulta. Pues bien, el uso de tacones exagera el mensaje de haber alcanzado la madurez sexual  que la mujer   transmite  al  hombre  de una  manera  intuitiva  y  cultural, valiéndose  para ello del  lenguaje   no  verbal,  más  eficaz  aún  que  el  oral.
        Con ello gana la mujer, gana el hombre y, sobre ambos, gana la perpetuación  de la especie a través de  los  vínculos de pareja que se  crean,  gracias  a la   mutua  atracción  hombre-mujer, que  conducirá  a la unión más  completa que pueda  existir: la mezcla de los propios genes con  los  de  la  pareja  elegida  para  crear  un  nuevo  ser.
        Pero,  además, el uso de tacones, al elevar la posición de los glúteos, aumenta la presencia visual de estos, lo que transfiere al varón  otro poderoso mensaje  sobre el encanto del físico femenino, que obliga al cerebro masculino,  especialmente diseñado para ello, a reaccionar con diversas muestras de interés, desde una inconsciente elevación de los hombros, en un promedio de 5 centímetros, hasta la  dilatación de  ambas pupilas,  pasando  por  variadas  muestras  de  admiración.
       Ocuparía  infinidad  de páginas analizar la atracción que, asimismo, ejerce  la psicología femenina  sobre el hombre, tanto como a la inversa, es decir, la  fascinación que  la masculinidad produce en  la mujer, como resultado de los 3.500 millones de años de Evolución que nos ha hecho tan complementarios, pero no  es posible en este breve artículo adentrarnos en ese apasionante universo, por lo que nos limitaremos a  los  aspectos  meramente  físicos  derivados  del  uso  de  los  tacones.
        Volviendo, pues a ello, nos encontramos con otra de las acciones derivadas  de este recurso cultural usado por las mujeres, como es la transmisión de un mensaje  de  cierta  vulnerabilidad, por la  inseguridad  que  producen  los  tacones  al  caminar.  
        Ante esto,  el instinto protector  del  hombre  se  activa automáticamente,  tendiendo a  ofrecer el brazo como apoyo, sujetar la cintura, dar la mano, rodear con el brazo,  aproximación  que contribuye inicialmente al progreso del  vínculo  hombre-mujer, tan  necesario  para la estabilización de la pareja, la formación  de  la familia  y la  crianza  de los   llamados  a   perpetuar  la  maravillosa  cadena  de  la  vida.
       Es conocido que a lo largo de la Historia, los tacones altos han sido utilizados por  dignatarios de  diferentes  rangos, con fines muy diferentes a   los  mencionados  anteriormente.
        En estos casos su uso estaba relacionado con la jerarquización, con la competencia por el estatus social, por la necesidad de aparentar un mayor tamaño, como factor de jerarquía, función  que cumple asimismo,  en parte, el uso de sombreros, tocados y otros adornos que aumentan visualmente la estatura y, por tanto,  el  tamaño  aparente  de  quien  usa  este  tipo de  complementos.
         Como vemos, a diferencia de otras especies, que solo pueden erizar el pelo para aparentar mayor tamaño en casos de necesidad, nuestra especie,  además de recurrir   a esa misma estrategia  en determinadas circunstancias, cuenta  además con los  más  variados  recursos  que aporta   la Cultura para esos y otros fines,   recursos culturales  que permiten  amplificar  de  manera  notable  los mensajes  que con distintos objetivos,  interesa   transmitir  en  uno  u  otro  momento.
   
                                                                   JOAQUÍN   SAMA
                                                                7 de Enero del 2019
Esta noticia ha recibido 244 visitas       Enviar esta noticia



<-Volver

Artículos de opinión y colaboraciones:
Animamos a los alhaurinos a expresar sus opiniones en este periódico digital. Alhaurin.com no se responsabiliza del contenido o datos de dichas colaboraciones. Todo escrito debe traer necesariamente, incluso si quien escribe es un colectivo: Nombre, apellidos y un teléfono de contacto del autor. Envíe su artículo o carta a: redaccion@alhaurin.com
Alhaurin.com Periódico Independiente · Alhaurín de la Torre · Málaga. Dep. Legal: MA-1.023-2000. Andalucía Comunidad Cultural S.L. Servidor de Internet. Director: Alejandro Ortega. Delegado: Federico Ortega. 952 410 658 · 678 813 376
Webs que alojamos:
contador
visitas desde nov. 1998