logo

Tu diario. Libertad de expresion

Visite nuestro patrocinador                     Visite nuestro patrocinador

Tel. Alhaurin.com 678 813 376 Telf. de interés Su opinión Clientes Colaboraciones Normas de Alh.com Buscador Anúnciese aquí Hemeroteca Todas las carpetas•3 usuarios en línea • Sábado 22 de Septiembre de 2018
banner
“Mi  Fe de  erratas”
Cuentos y relatos globales. 13.05.18 
Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- Me ocurre  que,   a veces quiero escribir la palabra agua y  sin darme cuenta, escribo “aga”, o favor y escribo “faor” y en otras, silencio y escribo “silncio”… A eso,  que   bien  muchos a la ligera y  sin conocimiento de causa llamarían “brutalidad”, llámenlo  mejor fe de erratas, “vicio” que  se refiere a la lista de errores observados en un escrito o  un libro y que se  insertan  al final  o al comienzo con la enmienda que de cada una debe hacerse. Pero  me  ocurre también  que cuando  detecto “la burrada”,  ya he  hecho  llegar a otros  mis  textos y  ni  modos… Lógico, de todo ello no  hay  otro  culpable, sólo yo  lo  soy  y  ya  me  imagino  como  habrá  de gente  que en lugar  de coleccionar  mis  buenos  o malos  textos, colecciona mis fes  de erratas porque así es la  humanidad…
Pero qué les  vamos a hacer… igual se les quiere…
El  caso es  que  es más  grande  mi  culpabilidad  cuando  leyéndome a primera vista no aparece ese duendecillo de las letras y en segundas lecturas lo encuentro  sin buscarlo y  quiero  contra  matarlo y  desaparecerlo  del  teclado porque parece que  riéndose  de mí  me dijera: “Tan viejo  y  no sabes escribir…no es boas, es bodas lo  que  quisiste escribir”… La  verdad,  me  hace  pasar  penas…lo  reconozco, pero  creo  que   todo eso  ocurre  porque  soy  un maniático de  la mecanografía que  solamente  escribe  con dos dedos y  que llevado  por  la emoción de  lo  que  narro, puyo por donde  no es sin castigo y  el error  tipográfico no es un imaginado, es una realidad que, por  supuesto, impresionará a los “perfeccionistas” pegando los recortes de mi fe de erratas en las paredes de sus  cuartos para  enróstramelas  si  alguna vez  les  visito… y. siendo así,   sin quien me cubra  la espalda, pagaré  con mi dolor y de  la  gloría  pasaré  al  infierno porque  se  me  fue un diminutivo en singular  cuando era  en plural…Pero qué  le  vamos a hacer… igual se les  ama…
…Y dentro de mis  ganas  por solventar y  enmendar  el error, de buena fe, en ocasiones reedito el  texto  ya  corregido pero no  lo  envío a nadie porque creo que  segundas  partes  nunca  fueron buenas y nadie  lo  leerá si se tiene en cuenta que los  lectores, por  lo  general, de una  escrito  con  fe de erratas ya subsanadas no  hacen  lecturas fiables y en esto,  como en lo conyugal  cuando  hay infidelidad,  las dudas  no dejan  dormir…
La cuestión, en fin, es que siempre se acaba colando por  ahí entre, renglones,  ese duendecillo de  ingrata recordación, amigo  de nadie que debajo  de la  tecla de la “w” ahora,   y después debajo  de la tecla de  la “g” y luego  debajo  de la tecla de la “p”, con careta  de verdugo todo lo  modifica y  convierte  lo  que  relato  en  un texto  ruso cuando  al querer  decir “caminante” transcribo  “nacamiet” y se sovietiza  sin remedio lo que digo  por culpa de un desliz que rebautiza  palabras  que  no  existen.
Fermín (Q.E.P.D), con algo  de satisfacción me  hablaba  de  mis fe de erratas y  mamándome  gallo  solía decirme:  “regálame  una porque  a mí  se  me  hace difícil encontrarlas y  no  sé dónde las  venden”… Lo  que  quería  señalarme el recordado amigo  era  que  tuviera  cuidado  al escribir  cuidado  y  no  “ciudado”…
De  vez en cuando, lo admito,  sufro involuntariamente del mal de fe de  erratas; pero  no  todo es malo  en este caso,  de ellas rescato  churrascos  en el momento de  escribir  “ charruscos”; dinero en el tiempo que  escribo “dineiros” y me regaño  al   escribir “ reñogas”…y  entonces  me   acuerdo  del  Viejo  Rome  cuando hablaba al revés  y  convertía  a la  mujer  en  “la jermu”, la camisa  en “la misaca”, el pantalón  en “el leopanta” y el  viejo  era “el  jovie”…y, como  si  nada,   jalándose el cuello  y aspirando su fumarola, me decía: “Es que  viejo  Pimie, tengo  mucho verbo”…
…Y así, él, con su  “hablao de man bacán”, volatizaba  el  idioma sin  remedios, ignorando  las  tales  fe de erratas  que  a mí me  joden  la  vida  de vez en cuando llegando  de puntillas a mi  computadora  y allí se meten ignorando  consecuencias…Amigos  lectores,  compréndanme, soy diabético, me tiemblan las manos al escribir, “pienslonse”,  quise  decir piénsenlo… qué  crimen  más  bajo y   ruin sería el  que  cometerían si  llegan a fusilarme  por  una letra  mal puesta… Pero qué les  vamos a hacer… igual se les quiere y  es  gratis…
Esta noticia ha recibido 1324 visitas y ha sido enviada 105 veces       Enviar esta noticia



<-Volver

Artículos de opinión y colaboraciones:
Animamos a los alhaurinos a expresar sus opiniones en este periódico digital. Alhaurin.com no se responsabiliza del contenido o datos de dichas colaboraciones. Todo escrito debe traer necesariamente, incluso si quien escribe es un colectivo: Nombre, apellidos y un teléfono de contacto del autor. Envíe su artículo o carta a: redaccion@alhaurin.com
Alhaurin.com Periódico Independiente · Alhaurín de la Torre · Málaga. Dep. Legal: MA-1.023-2000. Andalucía Comunidad Cultural S.L. Servidor de Internet. Director: Alejandro Ortega. Delegado: Federico Ortega. 952 410 658 · 678 813 376
Webs que alojamos:
contador
visitas desde nov. 1998