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“Mi Fe de erratas” | | Cuentos y relatos globales. 13.05.18 | | Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- Me ocurre que, a veces quiero escribir la palabra agua y sin darme cuenta, escribo “aga”, o favor y escribo “faor” y en otras, silencio y escribo “silncio”… A eso, que bien muchos a la ligera y sin conocimiento de causa llamarían “brutalidad”, llámenlo mejor fe de erratas, “vicio” que se refiere a la lista de errores observados en un escrito o un libro y que se insertan al final o al comienzo con la enmienda que de cada una debe hacerse. Pero me ocurre también que cuando detecto “la burrada”, ya he hecho llegar a otros mis textos y ni modos… Lógico, de todo ello no hay otro culpable, sólo yo lo soy y ya me imagino como habrá de gente que en lugar de coleccionar mis buenos o malos textos, colecciona mis fes de erratas porque así es la humanidad… Pero qué les vamos a hacer… igual se les quiere… | El caso es que es más grande mi culpabilidad cuando leyéndome a primera vista no aparece ese duendecillo de las letras y en segundas lecturas lo encuentro sin buscarlo y quiero contra matarlo y desaparecerlo del teclado porque parece que riéndose de mí me dijera: “Tan viejo y no sabes escribir…no es boas, es bodas lo que quisiste escribir”… La verdad, me hace pasar penas…lo reconozco, pero creo que todo eso ocurre porque soy un maniático de la mecanografía que solamente escribe con dos dedos y que llevado por la emoción de lo que narro, puyo por donde no es sin castigo y el error tipográfico no es un imaginado, es una realidad que, por supuesto, impresionará a los “perfeccionistas” pegando los recortes de mi fe de erratas en las paredes de sus cuartos para enróstramelas si alguna vez les visito… y. siendo así, sin quien me cubra la espalda, pagaré con mi dolor y de la gloría pasaré al infierno porque se me fue un diminutivo en singular cuando era en plural…Pero qué le vamos a hacer… igual se les ama… …Y dentro de mis ganas por solventar y enmendar el error, de buena fe, en ocasiones reedito el texto ya corregido pero no lo envío a nadie porque creo que segundas partes nunca fueron buenas y nadie lo leerá si se tiene en cuenta que los lectores, por lo general, de una escrito con fe de erratas ya subsanadas no hacen lecturas fiables y en esto, como en lo conyugal cuando hay infidelidad, las dudas no dejan dormir… La cuestión, en fin, es que siempre se acaba colando por ahí entre, renglones, ese duendecillo de ingrata recordación, amigo de nadie que debajo de la tecla de la “w” ahora, y después debajo de la tecla de la “g” y luego debajo de la tecla de la “p”, con careta de verdugo todo lo modifica y convierte lo que relato en un texto ruso cuando al querer decir “caminante” transcribo “nacamiet” y se sovietiza sin remedio lo que digo por culpa de un desliz que rebautiza palabras que no existen. Fermín (Q.E.P.D), con algo de satisfacción me hablaba de mis fe de erratas y mamándome gallo solía decirme: “regálame una porque a mí se me hace difícil encontrarlas y no sé dónde las venden”… Lo que quería señalarme el recordado amigo era que tuviera cuidado al escribir cuidado y no “ciudado”… De vez en cuando, lo admito, sufro involuntariamente del mal de fe de erratas; pero no todo es malo en este caso, de ellas rescato churrascos en el momento de escribir “ charruscos”; dinero en el tiempo que escribo “dineiros” y me regaño al escribir “ reñogas”…y entonces me acuerdo del Viejo Rome cuando hablaba al revés y convertía a la mujer en “la jermu”, la camisa en “la misaca”, el pantalón en “el leopanta” y el viejo era “el jovie”…y, como si nada, jalándose el cuello y aspirando su fumarola, me decía: “Es que viejo Pimie, tengo mucho verbo”… …Y así, él, con su “hablao de man bacán”, volatizaba el idioma sin remedios, ignorando las tales fe de erratas que a mí me joden la vida de vez en cuando llegando de puntillas a mi computadora y allí se meten ignorando consecuencias…Amigos lectores, compréndanme, soy diabético, me tiemblan las manos al escribir, “pienslonse”, quise decir piénsenlo… qué crimen más bajo y ruin sería el que cometerían si llegan a fusilarme por una letra mal puesta… Pero qué les vamos a hacer… igual se les quiere y es gratis… |
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