
Era un día como otro cualquiera. El pasado 22 de enero amanecía soleado y Antonio Ortega se dispuso a sacar a su perro Smuki. Se fue sin llaves, sin teléfono móvil y sin ningún tipo de documentación. Tampoco llevaba consigo la medicación que necesita diariamente. Una vecina le vio cerca de donde vive, en torno al Centro Cultural Pablo Ruiz Picasso. Desde entonces, no hay ninguna noticia de él ni ninguna pista sobre su paradero.
Días después, su perro apareció desnutrido en las inmediaciones del túnel de Churriana pero de él no se supo tampoco nada en esta ocasión. Tras casi tres meses desaparecido, sus familiares y amigos no quiere que caiga en el olvido ni que cese su búsqueda así que hoy han organizado una concentración solidaria bajo el lema 'Hasta encontrarte' en la plaza Pablo Ruiz Picasso a las puertas de la parroquia Madre del Buen Consejo, encargada de convocar la concentración y cuyo párroco Rafael Pérez Pallarés está apoyando a la familia desde el primer momento.