Es muy bonito, muy noble y sobretodo, muy fácil, meter la coletilla medio ambiente en cada discurso y cada programa electoral, pero estoy segurísima de que la mayoría de políticos no saben de lo que hablan además de no tener ni idea de cómo “meterle mano” al asunto. Siempre se quedan en el “hay que buscar políticas de ahorro energético” o “hay que cumplir el protocolo de Kioto”, señores, menos palabra y más actividad. Lo que ocurre con el Cambio Climático, Global Warming, Calentamiento global o como quiera llamarlo es que hay que ponerse de acuerdo en muchas cosas, demasiadas, además de comenzar a renunciar a otras muchas y ningún país quieres ser el “tonto” que empiece.
Sobre la evidencia de si es cierto que se está dando un cambio en el clima propiciado por el hombre le diré: Está demostrado que el efecto invernadero existe, pero hablo del natural, del que se da, menos mal, para que exista vida, o al menos esta vida que conocemos. Este se consigue gracias a unos gases que están en la atmósfera. Es de perogrullo que si aumentamos la cantidad de estos gases aumente la cantidad de calor en este invernadero llamado La Tierra. La temperatura es un factor crucial en cualquier reacción, por regla general acelera los procesos, en este caso, los que se dan en la atmósfera. Y aquí me voy a quedar. Podíamos hablar del ciclo del carbono, de fuentes y sumideros, pero sería bastante aburrido, estoy segura de que se puede ver en cualquier libro y así cada uno saca sus conclusiones. La otra parte es hablar de los resultados a los que se están llegando, el famoso “palo de hockey” entre otros, pero ¿para qué? Se ha conocido esta semana que se está intentando chantajear a los científicos para que elaboren artículos con conclusiones contra el cambio climático.
Así que yo le expongo algunas ideas que he aprendido en la carrera (no todos mis profesores piensan igual sobre el Cambio Climático), en artículos científicos y no científicos y en mi vida en general.
Usted englobaría lo que el profesor de Economía Ecológica Robert Costanza llama “Optimista Tecnológico”. Asume que los límites en el crecimiento, la energía y los recursos no existen porque la tecnología, con su desarrollo, nos dará la solución. La inteligencia del ser humano nos librará de todo mal. Sin embargo los llamados ecologistas “apretaos” entraría en lo que se llama “Pesimismo Tecnológico”. Hay que parar el crecimiento económico porque ni la tecnología, ni nuestra inteligencia podrán salvarnos. En mi opinión, creo que me encuentro en el punto medio de todo, en lo que se llama desarrollo sostenible. Yo le aseguro que llevo preocupada por el planeta toda mi vida, pero sé que el medio ambiente no es sólo “lo verde”, es más en mi carrera no sólo he estudiado mucha ciencia, también muchas letras, más de las que me esperaba.
Yo confío en que la tecnología nos dé una solución, pero esto será gracias a que la inteligencia humana “sea lista” y la utilice bien. ¿Cree realmente que vale con decir dejamos de emitir CO2 para que se solucione el problema del Cambio Climático? No en mi opinión. Ese tren hace mucho que pasó de largo. Hay que ir a mucho más. Le hablo de medios para retirar de la atmósfera este gas emitido en exceso. El resto, propaganda. Y ellos lo saben.
De nada sirve alarmar a la gente con unos datos científicos. A lo único que ha llevado es a crear polémica sobre si hay que creérselos o no, y mientras, se sigue sin hacer nada. Volvemos al principio.
La realidad, fuera del Panel Intergubernamental es otra. Los ciudadanos no podemos actuar a nivel global, sólo a nivel local, pues que se dediquen los esfuerzos a esto.
El tiempo que he vivido en Suecia me ha enseñado que España está más a la cola de lo que pensaba. No me refiero sólo al aspecto ambiental o social, sino al cívico. Podría darle mil ejemplos, pero no me quiero extender, a lo que me refiero es que no podemos pedir a los ciudadanos un esfuerzo para cuidar el medio ambiente porque es de todos, si no somos capaces de respetar los bienes comunes y públicos que nos cuestan dinero. Y ése es el primer paso. Ninguna política ambiental tendrá efecto si empezamos la casa por el tejado. Se habla mucho de que en el resto de Europa se utiliza mucho la bici para desplazamiento en las ciudades. ¿Cree que los suecos no tienen para pagarse un coche? Claro que tienen y para uno bien caro, pero ¿para qué tener un coche si está prohibido circular por el centro de las ciudades? Y en las que se puede, hay que pagar un buen pico, además de que las tasas de los parking son muy altas. De modo que la gente prefiere tomar el transporte público o su bicicleta. ¿Resultado? Carriles bici a dos sentidos con: rotondas, semáforos, vamos, yo cada día tomaba la “M-80” de la bici para ir a clase. Transportes públicos que pasan por cada parada cada 10 minutos y servicio nocturno, entre otros. Claro, el cuento se lo deben aplicar todos, por eso le aseguro que en Kiruna, ciudad al Norte de Suecia, el cartero no va en moto ¿adivina cuál es su vehículo? Yo no me lo podía creer porque en invierno llegan a los menos 40 grados. En España tomar el transporte público es una opción nada apetitosa, mientras siga saliendo mejor para el ciudadanos coger su coche, ni en broma cogerá el autobús. ¿La solución es obligarle? Es posible. El primer día que uno coge la bici a 5 grados bajo cero, llora, en serio, por el aire frío en la cara, pero a la semana el cuerpo se acostumbra y si los suecos pueden, nosotros también.
Bueno pues le aseguro que los suecos están preocupadísimos con el Cambio Climático. Ellos que no tiene que pagar el agua, les sobra, que viven de la energía nuclear de manera que el Protocolo de Kioto, para ellos es de cascarilla, están preocupados por el simple hecho de que apenas ha nevado este año, han sufrido el otoño más cálido que recuerdan y un verano que los asfixiaba. Hablo de Suecia porque lo he vivido más, pero el caso de Finlandia, Noruega, Alemania y otros es similar.
¿Y nosotros? No sabemos que creernos, ni que hacer. Nuestros políticos están “en bragas” con perdón, en este aspecto, no se atreven a hacer nada porque la economía…¡¡¡ay!!!
Así que si usted me dice que tiene dudas sobre las conclusiones del IPCC, la entiendo perfectamente. Aun así le recomiendo que no se fíe del todo de los artículos sobre ciencia de la prensa divulgativa, porque además de que existen muchas carencias, están escritos para que los lean un tipo de lector menos especializado, además de que llevan detrás la orientación del periódico el particular.
Y un apunte más para reflexionar: ¿Cree que si se hubiese respetado la ley de costas nos importaría que subiese el nivel del mar? Una verdad: la variación del nivel del mar se ha venido dando durante toda la historia geológica del planeta, motivos varios. Otra verdad: algunas leyes no se sabe muy bien para que están si no se hacen cumplir. |