|
Saludo a diciembre | | Cuentos y relatos globales. 11.12.14 | | Por Walter E. Pimienta Jiménez.- Saludo a diciembre como a ese visitante por todos esperado. Diciembre, el del cielo más azul que el azul de todos los azules cielos existentes, convencido de que ya es diciembre porque éste, enredado en las notas de los alegres de los villancicos que salen de la iglesia del pueblo, y que juegan en las bulliciosas panderetas de los niños, vibra y se siente en el último rincón de la memoria. Diciembre, soleado, resistente a morir en un coro de dulces voces infantiles ya que Dios se opone y se asoma a escucharlos gustoso, en razón de que le es grato le canten estribillos y versos de siglos que El teme desaparezcan con el tiempo en el grito destemplado de otros cantos sin júbilo en el corazón. Diciembre oloroso a ropa nueva que se estrena en fiesta; oloroso a mosto y vino que se brinda en el dulce secreto de emociones venideras propias para poetas que, con versos colectivos, sienten a Dios en lo que escriben, encontrando las palabras más sencillas y reverendísimas que le alaban y bendicen en la evocación de un goce. | Saludo a diciembre que toca a mi ventana en los signos lingüísticos de sus luces de colores de todos los colores, regido por las llamativas tarjetas de los buenos deseos y por cantos de amor y paz que quieren hacer más bienhechora a la humanidad… Diciembre que sin resentimientos de mi parte, cuentas pendientes tiene conmigo en los incumplidos regalos de viejas pascuas pobres… Diciembre, el de los 31 días en que Dios es más posible que nunca y fácil de encontrar en el saludo de un amigo que pone el corazón en su mano. Saludo a diciembre, el de la Luna grande y la brisa fresca, el mes en que todo es creíble bailando de gozo porque en él, Dios nunca puede dejar de nacer en cada corazón… Saludo a diciembre que conserva intacto el sabor de la cena navideña, del pastel, del buñuelo, la natilla y el champan de las pascuas once meses después y, por lo tanto, debe seguir viniendo siempre reconocido en esta poética canción que en la viejo gramófono del abuelo todavía así se oye sonar… ¡Noche de paz, Noche de amor!
Ha nacido el niño Dios en un humilde portal de Belén sueña un futuro de amor y de fe viene a traernos la paz viene a traernos la paz...
Desde el portal llega tu luz y nos reúne en torno a ti ante una mesa de limpio mantel o en el pesebre María y José en esta noche de paz en esta noche de paz... …Diciembre, reconocido en la existencia de un cielo nocturno en el que caben y alumbran todas las estrellas…Diciembre, reconocido en la vociferante voz de un Papa Noel rechoncho y colorado disfrutando de todo lo que puede exprimírsele a sus 1734 años de buena vida, aún sano y cordial, nunca viejo, nunca enfermo y que a toda hora tiene cara de buena noticia… Por todo esto, saludo a diciembre…
walter pimienta jimenz <walter53pimienta@hotmail.com> |
|
| | <-Volver |
|
|