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Historia de la cofradía de Los Moraos
Real Hermandad de Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores
Cofradía Los Moraos. 17.04.14 
La historia de esta Cofradía va ligada íntimamente a la historia de Alhaurín de la Torre de los últimos cuatro siglos. Un sinfín de personajes anónimos han hecho posible que hoy, la Real Hermandad de Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores, (Los Moraos), pueda estar orgullosa de su pasado y presente. Y aquí, en todo este proceso, en todas esas distintas formas de ver, entender e interpretar la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, los protagonistas son dos personas conocidas por todos y a las que tenemos por Sagrados Titulares: Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores. Siempre así.
La imagen de Jesús Nazareno, y creo que pasa igual en otros pueblos, acumula en sí una doble justificación: de miseria-violencia-muerte, por una parte; y a la par, de grandeza, paz y vida.
Jesús Nazareno, en primer lugar, es Padre; en segundo lugar, con su cruz a cuesta, sufre la violencia subiendo al Calvario, en este caso nuestra calle Álamos; por último, Jesús Nazareno es salvífico y redentor. En este pueblo, en el Lauro Vetus de los romanos, se da una polaridad tristeza ? alegría, fiesta ? calvario, llorar ? divertirse. Alguien dice: ?es algo que hace llorar sin saber por qué, pero para mí es un día de fiesta?. Los penitentes y mantillas dirán entre sí: ?alumbrar, alumbrar, que no tropiece otra vez el Nazareno, que ya ha caído tres veces?.

El más incrédulo dirá en voz alta: ?nunca explicó su por qué; se echaba una cruz al hombro y caminaba tras Él?. Una cruz, la Guía, esa llave maestra que va abriendo, sin ruidos, las calles por donde Alhaurín necesita ir haciéndole un sitio a la luz.

Y detrás, la Virgen Dolorosa, convertida en llama penitente, en llaga viva, en inquieto pétalo del suspiro, de la queja. Ella sufre ese ?aaa....rriba? de los tronos malagueños.

Pero, ¿dónde están nuestros orígenes? El culto a la pasión de Jesús se remonta en Alhaurín de la Torre a la época de la Reconquista con los Reyes Católicos a fines del siglo XV. Como bien se sabe, los RR.CC. adquirieron el compromiso de fundar, edificar y dotar convenientemente todas las iglesias en las ciudades y poblaciones reconquistadas. En 1505 fue concedida la parroquialidad a Alhaurín de la Torre por mandato del Papa Inocencio VIII a petición de los RR.CC. Cuando entran las tropas cristianas en el pueblo, en 1485, se va a fundar la primera Iglesia en terrenos de lo que hoy es La Alquería. Allí se bautizaron los primeros moradores cristianos del pueblo.

A raíz de las disposiciones del Concilio de Trento en el siglo XVI, surge una nueva religiosidad y un nuevo tipo de cofradía, la barroca, que incluso llega a nuestros días algunos de sus aspectos. Ya en esta época está incorporado a la iconografía el Nazareno y la Virgen Dolorosa.

En 1610 se fundó en nuestro pueblo una iglesia parroquial que fue derribada tiempos después por hallarse en estado ruinoso, posiblemente debido al fuerte terremoto que asoló la provincia el 9 de octubre de 1680. Crónicas de la época dicen sobre esta catástrofe:

En Alhaurín de la Torre, a dos leguas de Málaga, la muralla de la Iglesia se abrió con un ancho de cuatro pies y luego se volvió a cerrar. Las columnas jaspeadas de la misma iglesia se separaron de sus pedestales y después tornaron a encajarse?. El resultado fue de dos muertos.

En el mismo solar, entre 1680 y 1729, se empezó a edificar otra con más medios y más amplia; la obra se suspendió cuando apenas llegaban las paredes a la mitad de la altura. Sin embargo se habilitó una capilla con una Virgen de los Dolores de tamaño natural y una pila bautismal. Sobre esta estructura original de finales del siglo XVII y principios del XVIII, empezó a construirse nuestra actual Iglesia de San Sebastián. Las obras duraron de 1816 a 1868. Ya en 1675 aparecen datos de la existencia de una Hermandad de Jesús Nazareno, datos que van a continuar a partir de esta fecha (Archivo de Protocolos de Málaga).

Anteriormente, en 1796, fue fundada por D. Francisco Garrido, ayudado por otros devotos, una capilla rural a la entrada del pueblo, en el Cerro de Povea, bajo la advocación del Santísimo Cristo del Cerro.

Y en el centro del pueblo, en lo que hoy es una tienda de moda juvenil y el Bar la Baranda, se encontraba una ermita dedicada al Santísimo Cristo del Humilladero. Esta ermita sirvió de parroquia entre 1729 y 1866, año en el que prácticamente están concluidas las obras de la Iglesia actual, aunque se habilitó en lo que hoy es el despacho del Cura Párroco, una capilla que tenía su entrada por Calle Cantarrana.

Según las crónicas, la ermita de la Plaza de San Sebastián fue construida en 1729 a expensas de los Hermanos de la Escuela de Cristo y restaurada en 1836 cuando servía de parroquia. Un texto de 1845 nos describe esta ermita:

?Su fabricación es sencilla, con 16 varas de longitud (unos 13 mt.), seis y medio de latitud y 18 de altura; en el altar mayor se ve un cuadro de Nuestra Señora de la Concepción; al lado izquierdo un Jesús Nazareno de tamaño natural, de resorte o movimiento, de bastante mérito; al lado derecho una Soledad, también de resorte; a sus costados hay otros dos altares, ocupado uno por un cuadro de Ánimas y otro con la imagen de San Francisco de Asís, de talla?.

Ya en el siglo XVIII hay constancia de la devoción de muchas personas del pueblo hacia ese Jesús Nazareno y hacia la Virgen de los Dolores, la Dolorosa que nunca faltó en el pueblo. Es así como en 1778 (datos del Archivo Catedralicio) vuelve a a confirmarse la existencia de una Hermandad de Jesús Nazareno en el pueblo. Según estas notas, el Nazareno tenía un altar y la Virgen de los Dolores estaba en otro. Una camarera cuidaba el altar de N.P.J. y los gastos corrían a cargo de la Hermandad. La imagen del Nazareno es así descrita:

?Existe una imagen de Jesús Nazareno con trono dorado y con cruz; los remates dorados de su capilla y el camarín están decorados con un velo de seda morao. Su túnica es de terciopelo morao y está algo vieja, y tiene un galón falso y cordones de seda. También tiene una valiosa corona de plata y tres potencias del mismo metal?.

Como vemos, existían por separado devotos de Jesús Nazareno y de la Virgen de los Dolores, los mismos que desde principios del siglo XIX iban a organizar la representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús Nazareno en vivo: El Paso

La antigüedad de ?los pasos? parece remontarse a los primeros años del siglo XIX, perdurando hasta 1925; a partir de 1926 y hasta 1931, se redujeron a la presencia exclusiva de los Apóstoles en las procesiones del Jueves y Viernes Santo. Tal y como recoge el Hermano D. Juan Benítez Navarro en su Historia de Los Moraos, la organización de los mismos corría a cargo de los devotos o Hermanos de la Hermandad de Jesús que, tras arduos ensayos en los meses anteriores a las fechas de las representaciones, conseguían conjuntar y poner a punto a los improvisados artistas, la mayoría de ellos analfabetos o con escasos conocimientos culturales. Destacó como encargado de los ensayos D. Gaspar Serrano, maestro molinero con negocio en la hoy llamada finca de Paco Santos, a la entrada de los Callejones. Más tarde se hacían los preparativos en el Molino Colorao de Antonio Peña, situado asimismo en el mentado lugar. Los días de representación eran el Domingo de Ramos, Jueves y Viernes Santo.

El Domingo de Ramos se escenificaba por la mañana la entrada de Jesús en Jerusalén. El cortejo se iniciaba en la Finca el Portón hasta llegar a la Iglesia Parroquial. En cabeza iba Jesús montado sobre una pollina seguido por los Apóstoles, las autoridades y vecinos del pueblo, portando todos ellos palmas y ramos de olivo.

El Jueves Santo, por la tarde, antes de la procesión de Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores, se celebraba en la Iglesia la representación del Lavatorio de los pies de los Apóstoles por Jesús. Los rostros de los Apóstoles se cubrían con caretas que llevaban impresa el nombre amén de pender de las mismas largas cabelleras.

Por último, el Viernes Santo, a partir del mediodía, desfilaban por el pueblo distintos grupos ataviados con ricos trajes y disfraces: los ?romanos?, los ?sayones? y ?los rabiches?. Por la tarde, en la Finca El Portón, se representaba la Oración de Jesús en el Huerto, la escena del Beso de Judas y la detención de Jesús. A continuación, en un ?entablao? que se montaba en la plaza del pueblo, se representaba las escenas de Jesús ante los Tribunales de Anás, Caifás, Herodes y Pilatos, para terminar con la Obediencia de Abraham, la Condena de Jesús, el Encuentro con la Verónica, la Cruxifición, la Conversión de la Magdalena y el Entierro de Cristo. Más información sobre ?los pasos? podemos encontrar en el catálogo de fotografías editado el pasado año por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de esta localidad y en el libro de Juan Benítez ?Historia de los Moraos".

Y siguiendo con esta breve historia de nuestra Real Hermandad, hasta el inicio de la II República, el Jueves Santo se procesionaba a Nuestro Padre Jesús y la Virgen de los Dolores por separado. Al atardecer salía la procesión y el Nazareno, cuando pasaba por la Plaza camino de la calle Álamos era colocado sobre una mesa y bendecía al pueblo postrado. Delante del Nazareno iban los Doce Apóstoles con caretas y ramos de flores. Así, hasta que en abril de 1.931 se proclama la II República y todo el país se ve envuelto en una feroz ola antirreligiosa de la que no iba a escapar nuestro pueblo.

Así, el 12 de mayo de 1.931 es saqueada la Iglesia y destrozados los altares. En la Plaza de la Concepción, junto con retablos y otros muchos enseres, son quemadas las imágenes de Nuestro Padre Jesús y María Santísima de los Dolores. Gracias a D. José Benítez Martín, que pudo retirarla del fuego, se pudo salvar la corona de espinas de Jesús y dos dedos de la mano del Nazareno. Asimismo, gracias a la familia Martínez ? Valderrama, se salvó parte de la ropa de la Virgen de los Dolores. Hoy, aún se conservan los bordados del vestido de la Virgen.


No obstante, gracias a la labor de personas como D. Sebastían Roca Ortega, padre de nuestro Hermano Sebastían ?Ginito?, la Semana Santa se pudo celebrar, de una forma más íntima y dentro de la Iglesia, durante 1931 y 1936. Sebastián era un gran devoto de la Virgen de los Dolores y al mismo tiempo sacristán de la iglesia y corresponsal en el pueblo del periódico malagueño ?La Unión Mercantil?; por las noches daba clases a muchos niños y mayores del pueblo.

En esos años, Sebastián desafió los problemas políticos y el anticlericalismo, hecho que le costó la vida en 1936, celebrando la Semana Santa. El día 31 de marzo de 1.932 escribía esta carta en el citado diario:

?A pesar de encontrarse nuestro hermoso templo parroquial destrozado y desde el doce de mayo, casi todos sus altares y retablos destruídos, las preciosas imágenes desaparecidas por el fuego enloquecedor de la turba, puedo afirmar y decir en voz alta, que la Semana Santa en Alhaurín de la Torre, mi pueblo natal, esta año ha superado a la de años anteriores. La animación y entusiasmo han sido extraordinarios; la asistencia de los fieles a los oficios y actos religiosos como nunca. El Monumento levantado en el altar mayor, más engalanado y lucido que los anteriores y especialmente la fe, más viva y fuerte que nunca. Los católicos de este pueblo quedamos muy satisfechos por la Semana Santa. Que bien podemos decir que ha sido santa y de recogimiento, lo que otros años ha sido orgullosa, de compromiso y de diversión. Muchos fieles que en los años anteriores asistían a los oficios, asistían por compromiso de las representaciones oficiales del Ayuntamiento y para oír la banda de música; pero este año todo ha sido recogimiento y santidad. La función religiosa, la procesión del Monumento, la Adoración de la Cruz y todos los Oficios se han celebrado con más emoción. Justo es consignar lo mucho que colaboraron a esta obra, nuestro virtuoso párroco D. Luis Soto y varias señoritas piadosas. Sigamos pues, adelante, y no volver la vista atrás?.


En julio de 1.936 la Iglesia vuelve a ser saqueada y destruida, convirtiéndose en almacén y economato. A partir de febrero de 1.937, tras el golpe de Estado del General Franco, vuelve a restaurarse y se reanudan los cultos públicos.

En 1.938 los devotos del Nazareno adquieren una imagen de pasta policromada de Nuestro Padre Jesús que junto con otra de la Virgen de los Dolores, donada por una Parroquia de Málaga, son sacadas en procesión el Jueves y Viernes Santo respectivamente.

Y así llegamos a 1946, año clave en la historia de esta Real Hermandad. El Domingo de Resurrección de ese año, tal y como recoge D. Juan Benítez en su libro, un grupo de amigos deciden reorganizar las dos anteriores Hermandades, acordando agruparlas en una sola bajo la denominación de: ?Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno del Paso y María Santísima de los Dolores?. En el mes de junio se nombra a D. Juan de los Santos Navarro como primer Hermano Mayor y en el mes de diciembre se compra una nueva imagen de la Virgen de los Dolores que salió en procesión hasta 1973. Hoy se encuentra al culto en la Casa de Hermandad.


En 1947 se produce la primera salida procesional de ?Los Moraos?. La imagen del Nazareno era la adquirida en 1938 y la de la Virgen, como ya se ha reseñado, se adquirió en 1946 en los Talleres Caderot de Madrid. La imagen fue bendecida por el Párroco D. Fortunato Herrero, siendo padrinos D. Pedro Pérez García y Dña. María Gallego Ruiz, su esposa. Dos años después se compró una nueva imagen de Jesús Nazareno, obra de D. Pedro Pérez Hidalgo, gracias a la colaboración del insigne rapsoda cartameño y Hermano Mayor Honorario de esta Real Hermandad, D. José González Marín. La historia de esta colaboración fue la siguiente:

Por mediación de la familia Diego Herrera ? Josefa Luque, una representación de Los Moraos va a Cártama buscando el apoyo del Sr. González Marín. Se le nombra Hermano Mayor Honorario y se le comenta que la cofradía necesita comprar un nuevo Nazareno con el brazo articulado para poder impartir la bendición. González Marín se ofreció a dar un recital que tuvo lugar el 20 de abril de 1948 (ver folleto anunciador en esta revista) en el Teatro San Sebastián, propiedad del Hermano Cristóbal Ortega Navarro.

Juan Benítez fue a Cártama a recoger al Sr. Marín en un coche conducido por otro morao de pro: Manolo Cantero. Ese día llovía mucho por la mañana, el frío era intenso y el mundialmente famoso recitador sufrió lo suyo en el viaje ya que el coche tenía una de las ventanas rotas. Liado con una manta, el maestro llegó a nuestro pueblo y antes del recital cenó en casa de Petra. El éxito fue enorme y los beneficios ascendieron a 4.000- ptas. Asimismo, donó un pié de un antiguo Nazareno que desapareció años atrás.

Al año siguiente (1949) los Moraos sacaban en procesión, por primera vez, la nueva imagen de Nuestro Padre Jesús, la actual, obra del imaginero malagueño D. Pedro Pérez Hidalgo. Pero no quedó dinero para mucho más, por lo que ese mismo año hubo que volver a pedirle un gran favor a González Marín. No había una túnica de mérito para sacar en procesión al nuevo Nazareno y Diego Herrera cogió el camino de Cártama y se presentó en la casa del Sr. Marín. Dijo Diego: ?Don José, el Nazareno nueve no puede salir de cualquier manera a la calle?. A esto respondió González Marín: ?Diego, no se preocupe, usted se lleva para su pueblo la túnica del Nazareno de Cártama? (Ver foto en la revista). Dicho y hecho: Diego Herrera metió la valiosa túnica en una amplia talega y con más ilusión que nunca, andando volvió a su querido pueblo. Un año antes, en 1948, fueron aprobados los Estatutos de la Hermandad por el Obispado. Por lo tanto, 1949 se convierte en otra fecha a recordar de nuestra historia. El 7 de abril de ese año se bendice la nueva imagen de Nuestro Padre Jesús, siendo su padrinos D. Andrés Gómez Rengel y la Srta. Ana Sánchez Aguilar.

Alhaurín de la Torre, hace 50 años, era un modesto pueblo de 5321 habitantes y con un Presupuesto anual de 150.926.- ptas., de las cuales, 5.000.- ptas. eran destinadas a las fiestas. El Alcalde era D. Tomás Bernal Rubia y el Secretario del Ayuntamiento D. Pablo Montesinos Morón. Un acontecimiento singular ese año fue la llegada al pueblo de la imagen de la Virgen de Fátima, en solemne acto, el día 2 de noviembre.

Y una vez situado el primer año de este cincuentenario que celebramos, la Semana Santa de ese año de 1949 fue bastante especial. Así lo recoge un Acta de Pleno del Excmo. Ayuntamiento una vez terminada la S. Santa:

Seguidamente hace uso de la palabra la Presidencia para demostrar a los Sres. Concejales lo muy satisfecho que está como consecuencia del realce que desde aquel tiempo a esta fecha ha tomado la Semana Santa, la que a excepción de la Capital no hay pueblo de la Provincia que supere al nuestro, dato que a simple vista parece no tiene otra trascendencia que la repercusión propia en el pueblo e fiesta tan religiosa, no es así, ya que, aparte de esto, la S. Santa de Alh. de la Torre ha de adquirir Dios mediante tanta celebridad que hará que este pueblo figure en los anales de nuestra historia y por ello quiero hacer constar que como Alcalde está dispuesto a seguir luchando a fin de que estos actos religiosos no decaigan, ya que sí llevan arraigo no tanto por la celebridad de una fiesta, sino el arraigo cristiano del pueblo, que demuestra más que entusiasmo hacia la S. Santa y le aparta de otras costumbres o ideas perniciosas que tanto se apartan del camino del bien...?

Asimismo ese mismo año se nombran Hermanos Mayores Honorarios de la Hermandad al Puesto de la Guardia Civil de este pueblo y a D. Lorenzo Silva de los Ríos y se construye un Camarín para nuestros Sagrados Titulares en la Iglesia Parroquial, siendo el maestro de obras D. Higinio Cantero Villanova. Hay que señalar además, que la Iglesia presentaba un estado de conservación bastante deficiente. Este hecho llevó al Cura Párroco, D. Fortunato Herrero, a proponer a las Cofradías un hecho singular: suspender las procesiones de S. Santa y destinar el dinero recaudado para restaurar la Iglesia. Y así se hizo en 1950, no sin cierta polémica.

Un año después, en 1951, se reanudan las procesiones. Ese año la Virgen de los Dolores estrenó una corona de metal dorado y el Nazareno una túnica de terciopelo chiffón morado.

Pero si importante para esta Hermandad fue el trabajo de su primer Hermano Mayor, Juan de los Santos Navarro y de su Junta Directiva, no iba a ser menos la labor de su hermano Francisco de los Santos Navarro, que fue elegido Hermano Mayor en 1952. Pronto iba a adoptar nuevas costumbres.

En 1953 se restablece la antigua costumbre de pedir donativos por las calles durante varios domingos. La economía no era boyante y había que conseguir fondos para procesionar a los Titulares. Ese mismo año y en 1954, la Junta Directiva acordó salir en procesión el Viernes de Dolores, con el objetivo de conseguir una mayor afluencia de visitantes y más facilidad a la hora de contratar las Bandas de Música, Cornetas y Tambores.

A la vista que el resultado no fue el esperado y que el Jueves Santo se quedaba ?huérfano y triste?, en 1955, por acuerdo unánime del Cabildo General, se vuelven a procesionar los Sagrados Titulares el Jueves Santo. Ese mismo año se estrena un nuevo trono barroco para la Virgen de los Dolores, obra de D. Pedro Pérez Hidalgo. El mismo escultor que hizo en 1958 el retablo barroco dorado para los Titulares en la Iglesia de San Sebastián y cuyo coste ascendió a 28.500 pesetas, y el nuevo trono en madera dorado que estrenó Padre Jesús.

Reseñar que el 18 de junio de 1.955 es nombrado Cura Párroco de este pueblo el recordado D. Antonio Sánchez García, Director Espiritual de esta Hermandad durante muchos años.

En 1959 fue elegido Hermano Mayor Juan Benítez Navarro, que iba a desempeñar el cargo hasta la S. Santa de 1974. Fueron dieciséis años intensos.

Entre 1960 y 1965 se celebraron con total normalidad los cultos religiosos de S. Santa (Triduos) y los desfiles procesionales. Los Guardia Jóvenes de Valdemoro y el Regimiento de Infantería Aragón número 17, participaron estos años, en los que la S. Santa comenzaba a tener eco fuera de nuestro pueblo. No obstante, esa normalidad iba a alterarse entre los años 1966 y 1973. Según recoge Juan Benítez en su ?Historia de los Moraos?, ?por acuerdo del Cabildo de la Hermandad y aprobación del Sr. Cura Párroco y Obispado, se procesionan a los Titulares sobre sencillos tronos o andas preparados al efecto. No participan en la procesión del Jueves Santo bandas de música, de tambores y cornetas, ni nazarenos vestidos que son reemplazados por los propios Hermanos portando cirios encendidos. Se reza el rosario o entonan cánticos de S. Santa, pero el Señor sigue bendiciendo en la plaza principal al pueblo que le aclama?.

En 1973 se bendice una nueva imagen de la Virgen de los Dolores, obra de nuestro querido y gran escultor malagueño D. Pedro Pérez Hidalgo. Asimismo, se restaura la imagen de Nuestro Padre Jesús: se le retoca el rostro y se sustituye la peluca por una cabellera de madera tallada. Igualmente, Jesús Nazareno estrena una túnica de terciopelo morado bordado en oro fino por las Monjas del Colegio de San Carlos, dirigidas por Sor Patrocinio. También la Virgen de los Dolores luciría un vestido y manto nuevos.

Fueron estos los años denominados en la Hermandad ?Años de Penitencia?, en los que el barroquismo y el lujo dio paso a la sencillez y religiosidad, desapareciendo la ?parte festiva? de nuestra Semana Santa.

En la Semana Santa de 1974 los Sagrados Titulares se procesionaron en un solo trono y las bandas de música, cornetas y tambores del Ayuntamiento de Málaga y Policía Municipal de Málaga, participaron en el desfile. También, a la vista de la poca aceptación que tuvo la cabellera tallada, Nuestro Padre Jesús volvió a lucir la cabellera rizada.

El 30 de julio de 1974 es nombrado Hermano Mayor Manuel López Luque. Su labor se encaminó a mejorar y enriquecer el capítulo de enseres de la Hermandad, con la compra de equipos de nazarenos, confección de estandartes e insignias y el bordado del manto de la Virgen, realizado por las Hermanas Filipenses del Colegio ? Hogar de San Carlos de Málaga. Asimismo, en 1975 vuelve la normalidad al procesionarse en sus dos tronos a nuestros Sagrados Titulares. Este año, por primera vez, participó en la procesión la Banda de Cornetas y Tambores del Grupo de Fuerzas Regulares de Infantería Melilla número 2, que meses atrás aceptó el nombramiento de Hermano Mayor Honorario de esta Hermandad.

El 5 de agosto de 1976 fue elegido Hermano Mayor Francisco Ruiz Alcázar, que iba a continuar con la labor de enriquecimiento del patrimonio de la Hermandad, al encargar la restauración del dorado del retablo de Nuestros Titulares e instalar delante del altar una verja de hierro con un reclinatorio. Asimismo, en los desfiles procesionales volvió a participar las Fuerzas de Regulares de Melilla. Tanto Manuel López como Francisco Ruiz estuvieron dos años como Hermanos Mayores.

En 1978, pasada la Semana Santa, fue nombrado Hermano Mayor Juan Garrido Herrera, que se marca como objetivo principal dotar a la Hermandad de enseres necesarios e imprescindibles. Para ello acude a los prestigiosos talleres sevillanos de Villarreal. Durante su etapa se adquieren, entre otros enseres, la Cruz Guía, una Corona para la Virgen, dos faroles plateados para el frente de procesión, cuatro jarrones tallados y unas potencias doradas para el Nazareno, así como la compra del Libro de Honor de la Hermandad. Asimismo, en esta etapa, se consiguió la participación en los desfiles procesionales de las Fuerzas de Infantería de Marina (Cádiz). Pero no quedó ahí la cosa.

El carácter inquieto y siempre por mejorar, llevó a Juan Garrido a organizar, entre otros actos, la primera fiesta de nochevieja de la Hermandad, la primera rifa de un coche y la organización de un festival para recaudar fondos que tuvo como artista invitado a Manolo Escobar.

Y llegamos a enero de 1981, fecha en la que es designado Hermano Mayor Antonio Tomé Martínez. Se inicia una etapa de estrechas relaciones con el estamento militar, hecho que se traducirá con la participación en los desfiles procesionales de las Fuerzas de La Legión, el Regimiento Melilla 52 y nuestros Hermanos Mayores Honorarios, la Agrupación de Tropas del Cuartel General del Ejército.

Pero no hay duda que el acontecimiento principal durante su etapa como H. Mayor, fue el nombramiento y aceptación por parte de S. M. El Rey de España D. Juan Carlos I, del Título de Hermano Mayor Honorario. A partir de ese 28 de octubre de 1981, esta Hermandad ostenta en sus enseres la corona Real y paso a titularse Real Hermandad.

Asimismo, a fines de 1981 se instalan en el Retablo dos Ángeles portadores de hachetas eléctricas; en 1982, por parte del Hermano Santiago Martín Benítez, se reforman los tronos para aliviarlos de peso, se adquiere una nueva cruz para Nuestro Padre Jesús y se borda un guión para la Cofradía. Además, en 1985 se aprueban por el Obispo de Málaga, D. Ramón Buxarrais, los nuevos Estatutos reformados de esta Real Hermandad.

Otros acontecimientos importantes de esta etapa fueron la celebración del primer Pregón de la Hermandad a cargo del Iltmo. Sr. D. Luis Gil Delgado Queralt y Armada (1986), la primera Cena de Hermandad (1986), las negociaciones para la compra de un solar para la construcción de la futura Casa de Hermandad (1988), la salida procesional de la Virgen de los Dolores bajo palio y el inicio de los traslados de los Titulares desde su capilla a los tronos, en 1989.
Al terminar la Semana Santa de ese año es elegido Hermano Mayor por segunda vez, Manuel López Luque. La Rama Femenina se propone la terminación del Palio del trono de la Virgen, cuyos bordados fueron realizados por el artista malagueño D. Jesús Cebreros. El 6 de abril de 1.990 es bendecido el Palio por el Cura Párroco D. Antonio Parra. Asimismo, en el verano de 1.990 se celebrar con gran éxito la primera verbena de la Hermandad.

Pero la Semana Santa de 1.991 iba a estar llena de acontecimientos importantes. Primero, a instancias de la Real Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno del Paso y María Santísima de los Dolores y de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Vera Cruz y Nuestra Señora de la Soledad y con la colaboración del Ayuntamiento, el 24 de marzo se bendice por el Cura Párroco D. Rafael García, la imagen de Jesús Resucitado, que sale por primera vez en procesión el día 31 de marzo.

Segundo, el día 27 de marzo se le hace entrega del Titulo de Hermano Mayor Honorario al Excmo. Sr. Teniente General Laureado D. Antonio Alemán Ramírez, que un día después, en ceremonia celebrada en la Iglesia Parroquial, a la que asiste el Excmo. Sr. Capitán General de la Región Militar Sur, hizo entrega a María Santísima de los Dolores del Fajín de General.

Dos meses después, en mayo de 1991, fue elegido Hermano Mayor Antonio Vázquez Martín, que iba a estar en el cargo un año. Tiempo suficiente para llevar a cabo proyectos de especial importancia para esta Real Hermandad: la restauración de la imagen de Jesús Nazareno, a propuesta de la Rama Femenina, a cargo de D. Salvador Guzmán Moral (la imagen fue bendecida el día 22 de febrero de 1.992) y el inicio de las obras de la Casa de Hermandad, previo cambio de ubicación del solar, proyectada por el Arquitecto D. Tomás López Clares, ayudado en la dirección de las obras por el Arquitecto Técnico D. Juan Fernando Ortiz Arcas. El día 1 de marzo de 1.992 se celebró la terminación de las obras de los tejados.

El día 24 de julio de 1.992, por cese voluntario de Antonio Vázquez, es elegido Hermano Mayor Juan González Colorado, que se propone como gran objetivo y principal la terminación de las obras de la Casa de Hermandad. Antes, el 22 de marzo de 1993, la Hermandad hizo entrega de unas Galas a la Banda de Cornetas y Tambores del Cuartel General del MALEG, acto que estuvo presidido por el Excmo. Sr. General Jefe del mismo.

Asimismo, esa S. Santa se bendicen la corona antigua de la Virgen que había sido restaurada y dorada, y las potencias y corona de espinas en oro fino donadas por la familia de la que fuera Camarera Mayor Dña. María Cañas Negrete.

Y llegó el gran día. El 25 de septiembre de 1994 se bendice la Casa de Hermandad. Tras la solemne Misa oficiada por el Cura Párroco, D. Rafael García Navarro, el Nazareno sale en procesión hasta la Casa de Hermandad. Todo el pueblo se echó a la calle para celebrar el acontecimiento. Por la noche, en penitencia, Nuestro Padre Jesús regresó a la Iglesia Parroquial.

Por último, el 4 de febrero de 1.995 se presentó en la Casa de la Cultura el Libro ?Historia de Los Moraos?, obra de nuestro Hermano D. Juan Benítez Navarro.

Después de la Semana Santa de ese año fue elegido Hermano Mayor, D. Juan José González Díaz. Su llegada a la Hermandad supuso aires de renovación, dando entrada a jóvenes cofrades, igual que él, en puestos de responsabilidad.

Nada más ocupar el cargo se marcó como primer objetivo la realización de un nuevo trono en metal cincelado para María Santísima de los Dolores. Un año y medio después, el trono, realizado por los talleres sevillanos de Ramos de Rivas, era bendecido antes de la Semana Santa. También, en esa Semana Santa de 1.997, en un acto celebrado en la Iglesia de San Sebastián, la familia Alemán ? Artiles hizo entrega a la Virgen de los Dolores, de la Laureada de San Fernando y la Medalla Individual al Mérito Militar, pertenecientes al Excmo. Sr. Teniente General D. Antonio Alemán Ramírez. En ese mismo acto, esta Real Hermandad hizo entrega del Título de Hermano Mayor Honorario al Ilmo. Sr. D. José Luis Alemán Artiles y el de Camarera Mayor Honoraria a la Excma. Sra. Dña. Ana María Artiles de Alemán.

Pero igualmente fue también objetivo de la misma Junta Directiva, el incrementar y mejorar el patrimonio artístico de la Hermandad. La compra de bastones y equipos de nazarenos, la restauración de las barras del palio y la peana del trono de la Virgen, la confección de una nueva túnica bordada en oro para el Nazareno, obra de D. Manuel Mendoza o la nueva toca bordada en oro para la Virgen, obra de D. Sebastián Marchante (Proyecto de la Rama Femenina), entre otros proyectos, han hecho de esta Real Hermandad una de las más importantes de la provincia. Gracia a ello, el Jueves Santo Alhaurín de la Torre recibe la visita de miles de personas de los pueblos colindantes, Málaga capital y de toda la geografía andaluza, nacional e incluso internacional.

Finalmente hay que destacar que en 1.998 se encargó al pintor malagueño D. Francisco Fernández Marín, una pintura mural de la representación de la Santa Cena para el techo de la Casa de Hermandad, y en 1.999 se completa la restauración del Retablo de nuestros Sagrados Titulares, obra de D. Rafael Ruiz Liébana; se adquiere un Guión y un Estandarte, con pintura de D. Julio Hernández, obras del bordador sevillano D. Francisco Franco Ortega. Este año se cerró con los actos en honor del 50 Aniversario de Nuestro Padre Jesús Nazareno, estrenándose para la conmemoración un estandarte romano (Spor) obra del citado bordador.

En mayo de 2000, es elegido nuevo Hermano Mayor D. Ignacio Rebollo López, que continúa en la actualidad, y que se marcó como principal objetivo realizar un nuevo manto, bordado en oro fino, para la Virgen de los Dolores. El encargo se le hizo al bordador sevillano, de Coria del Río, Francisco Franco Ortega, y junto al manto en la Semana Santa de 2003 también se estrenará una saya para la Virgen.

Otros proyectos realizados en esta etapa ha sido la compra de una Belén en Murcia que fue bendecido por el cura párroco D. José Fenoy y presentado al pueblo en la Navidad de 2002, con un gran éxito de público y crítica. Asimismo, la compra de nuevos enseres, la coronación Litúrgica de María Santísima de los Dolores en septiembre de 2002, el encargo de una pintura al pintor malagueño D. Antonio Montiel para un estandarte que será presentado en la Semana Santa de 2004 y los trabajos para la recuperación del Paso en vivo, son, entre otras, tareas dignas de destacar.

De la web de cofradía Los Moraos
Manuel López Mestanza

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