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Diez años de la presentación del libro “Del Charcón a la Alquería”. Reconstrucción de la Alquería y promoción para su inviabilidad

Torrijos 1831. 28.02.10 

El 28 de febrero, “Día de Andalucía”, se cumplen exactamente los diez años de la presentación del libro “Del Charcón a la Alquería: un camino para Torrijos” en la Casa de la Cultura de Alhaurín de la Torre; una obra que, por circunstancias posteriores, ha sido durante una década referente de una parte de la vida cultural del pueblo, por dar a conocer, entre otras cosas, la relevancia histórica de la Alquería de Mollina, e investigar al detalle la Ruta de Torrijos y el cerco al que fueron sometidos Torrijos y sus compañeros. En este mes de febrero, en el que se ha hablado y escrito en varias ocasiones sobre el Centro de Interpretación de Torrealquería; la Asociación Torrijos 1831 desea exponer a través de este medio algunas cuestiones, pues tiene razones para escribir sobre ese Centro, entre ellas, porque el libro “Del Charcón a la Alquería”, trabajo realizado por personas vinculadas con nuestro colectivo, recoge la primera manifestación y propuesta por escrito de la reconstrucción de la antigua Alquería de Mollina con un Centro de Interpretación sobre Torrijos y lo sucesos acaecidos en Alhaurín de la Torre, en diciembre de 1831.

Cronología de acontecimientos: la palabra dada y la hora de los hechos.

 El 28 de febrero de 2000, con ocasión de la presentación del libro “Del Charcón a la Alquería” y en sintonía con la propuesta expresada en la página 163 de la obra, el alcalde Joaquín Villanova explica el interés del Ayuntamiento por reconstruir la Alquería de Mollina y ubicar en ella un Centro de Interpretación en su interior, en memoria de Torrijos.
 En septiembre de 2002 comienza el periodo constituyente de la Asociación Torrijos 1831, que queda legalizada en 2003. Sus estatutos recogen un proyecto nuevo respecto a cualquier otro colectivo ya asentado en Alhaurín de la Torre: la salvaguarda y restauración de los lugares vinculados con Torrijos en la provincia de Málaga, entre ellos la Alquería de Mollina y la ubicación de un Centro de Interpretación en su interior, por atender al presupuesto de sus fines. En los discursos institucionales de las I y II Jornadas de homenaje a Torrijos y la Constitución (2002 y 2003), el alcalde  recuerda de nuevo el compromiso del Ayuntamiento respecto a la Alquería y el Centro de Interpretación, terreno entonces propiedad de una entidad privada.
 En 2006, y por así requerirlo el alcalde, una comisión de la Asociación Torrijos 1831 colabora en el proyecto de reconstrucción con el arquitecto Taboada. El levantamiento tiene como premisas las siguientes cuestiones: aspecto exterior parecido a la antigua Alquería de Mollina. El interior, funcional, con Centro de Interpretación sobre Torrijos, Archivo Histórico y oficinas de recepción. También un amplio salón de actos. En cuanto a la torre musulmana, participó con su opinión y presencia el técnico de Patrimonio, Miguel Ángel Huesca (q.e.p.d). Todas las partes presentes estuvieron de acuerdo: la torre quedaría exenta, restaurada y sin apoyarse los nuevos edificios en ella. También se realizarían varias catas. El resultado de éstas, según la relevancia de lo encontrado, se integraría en la reconstrucción del edificio tal como ocurre en Málaga con restos romanos y árabes (recordemos el caso de la librería Proteo que hoy ocupa el espacio de la torre oeste de la antigua puerta musulmana de Buenaventura). En definitiva, institución y Asociación Torrijos 1831 trabajaron y coincidieron en un proyecto que, ante todo, es compatible y viable en la forma de abordarlo y en sus fines. Hoy, ese proyecto ya está aprobado en Pleno. Al Ayuntamiento le compete ahora por entero la responsabilidad de su reconstrucción, y a la Asociación Torrijos 1831 colaborar, si se estima esa aportación. El discurso institucional no ha variado: reconstrucción de la Alquería con un aspecto similar en su exterior a la época de Torrijos, y Centro de Interpretación en su interior; pero el tiempo desde la primera manifestación de intenciones, hasta hoy, es excesivo: diez años.  Consideramos que, sobradamente, ya es hora de hechos y realidades.

La ilusión por la reparación de un daño.

 

Lo que para la Asociación Torrijos 1831 significa ilusión por ver reparado el mal realizado con la Alquería de Mollina hace cuarenta años, por la indiferencia, falta de previsión y responsabilidad del gobierno municipal de entonces, debería de serlo para   todo alhaurino que aprecie la cultura y, especialmente, la historia de su municipio. La antigua Alquería de Mollina fue testigo directo del hecho histórico más importante acaecido en Alhaurín de la Torre, acontecimiento que tuvo connotaciones directas en nuestro país, pues el fracaso de aquel último pronunciamiento liberal prolongó el poder absoluto de Fernando VII dos nefastos años más (1831-1833), circunstancias que terminaron por conducirnos directamente a la I Guerra Carlista. Exactamente por eso, tiene categoría de hecho histórico, por sus connotaciones, pues rebasa ampliamente el ámbito local (por primera vez el nombre de la Alhaurín de la Torre apareció en la prensa de París, Londres y Bruselas), y por ello, por esa magnitud, es por lo que sus principales protagonistas están recogidos al detalle en uno de los cuadros más importantes del Museo del Prado. Esos rostros, esos hombres, fueron vendidos y traicionados en Alhaurín de la Torre para acabar delante de un pelotón de fusilamiento sin juicio previo. Cayeron por intentar dotar a nuestro país de un proyecto político constitucional y democrático que contemplara las libertades individuales y colectivas, siendo precursores directos del estado derecho actual que vivimos. Nuestras instituciones estatales, autonómicas y locales; existen, actúan y tienen sentido, por la vida que dejaron por el camino millares de hombres y mujeres honrados de nuestro país en defensa de las libertades, sobre todo en los siglos XIX y XX. Torrijos y sus compañeros forman parte de ellos en un lugar privilegiado de nuestra Historia. Para los ciudadanos, nuestras instituciones y autoridades democráticas, moral y éticamente debe ser prioritario reparar esta deuda histórica, que a la vez, desgraciadamente, es deuda de sangre.

Más razones.

 
El año 2012 está muy cerca. Cádiz se está preparando a fondo para celebrar el Bicentenario de la Constitución de 1812, una labor hecha a conciencia por las autoridades gaditanas por todo el significado que tuvo para nuestro país la promulgación de la “Pepa”, que nos convirtió de la noche a la mañana de súbditos en ciudadanos. Quizás muchos lo ignoren, pero uno de los “padres” de aquella Constitución española, fue el ilustre Francisco Fernández Golfín, hijo del IV marqués de la Encomienda; y Golfín, junto a Torrijos y el presidente de las Cortes españolas, Manuel Flores Calderón, fueron hechos prisioneros en la Alquería de Mollina. Alhaurín de la Torre dejó escapar en 2006, justo cuando se cumplió el 175 aniversario de aquellos acontecimientos, el haber puesto en valor la Alquería de Mollina. Que se  aproveche culturalmente la proximidad del Bicentenario y recupere el emblemático edificio donde cayeron prisioneros los defensores de aquella Constitución de 1812. Pero hay más razones: desde hace nueve años, los componentes de Torrijos 1831 están realizando recreaciones históricas en Torrealquería, careciéndose del significativo apoyo de un Centro de Interpretación junto al lugar de las representaciones, cuando hay  pueblos como La Albuera o Bailén, con menor población que Alhaurín de la Torre y más lejanas de sus respectivas capitales que, desde el inicio de sus recreaciones hasta el levantamiento de su Centro, los han conseguido en menos de cinco.

Anular un proyecto propuesto por la Asociación Torrijos 1831.

 Cuando la Asociación Torrijos 1831 se legalizó en 2003, respetó todos los proyectos puestos en marcha por otros colectivos en Alhaurín de la Torre, e inició el suyo propio en cuanto a la Alquería de Mollina. Sin embargo, desde 2008, esto no está ocurriendo con el proyecto de reconstrucción en el que trabajamos. De ello ya se ha dado cuenta en varias ocasiones al pueblo de Alhaurín de la Torre, a través de este periódico digital; así como donde debemos de hacerlo institucionalmente, al Alcalde, en su despacho y en presencia de la Concejala de Cultura. También lo hemos hecho con representantes de los diferentes partidos políticos de la oposición y vecinos con conciencia por este pueblo. Llama la atención, como después de conocerse durante años este proyecto de reconstrucción de la Alquería de Mollina, se haya actuado buscando la incompatibilidad desde la animadversión y el rencor soterrado hacia un proyecto planteado por Torrijos 1831; un lamentable y significativo comportamiento que ha venido a confirmar a nuestra Asociación, que hace bien en no creer ni confiar  en los colectivos que nacen y se legalizan ofreciendo inmediatamente propuestas aglutinadoras (arbitrarias de por sí por practicar la exclusión previa, y con el fin, en la mayoría de los casos, de estar más temprano que tarde en una situación preeminente y de dirigismo en cuanto a los demás, o bien inmiscuirse o dificultar los proyectos de otros colectivos más antiguos en una ciudad o pueblo, tal como ocurre ahora). Desgraciadamente, existen algunos precedentes en otras localidades, en los que menudea la ambición de poder y la proyección personal de un individuo, expandida en áreas no exclusivamente culturales que, previamente, cuenta con el control de algún medio de comunicación que lo catapulte en sus anhelos de cargos, medrando en áreas de influencia y con presencia permanente en espacios diversos: sociales, festivos, religiosos, etc. Esa línea no es compatible con el sentir ni la labor de la Asociación Torrijos 1831. Las personas que integran nuestro colectivo son profesionales que, desde hace ya muchos años, han gestado su trayectoria laboral a través de oposiciones a las diferentes administraciones, o bien desempeñan sus trabajos con empresas públicas o privadas. Su labor cultural de carácter altruista colaborando con instituciones o entidades, no ha servido para que alguno de sus componentes alcance cargo o empleo con sueldo en institución alguna.

 
Directo a meterse en un proyecto en el que trabaja desde hace nueve años, un colectivo más antiguo en Alhaurín de la Torre.

La referencia y el respeto de los componentes de la Asociación Torrijos 1831 en la salvaguarda de la torre musulmana, desde su génesis de proyecto asociativo, está en el libro “Del Charcón a la Alquería”, texto que le dedicó varias páginas, citando expresamente en la 69: “Hace falta antes que nada, que un equipo de arqueólogos y personas especializadas se trasladen allí, a pie de la misma torre, y con tiempo, medios y las autorizaciones correspondientes, puedan llevar a cabo una minuciosa labor de investigaciones que terminará por darnos un dictamen fiable”. Esto se escribió en 1998 y se publicó en 2000, siendo totalmente coherente con ello la Comisión de Torrijos 1831, en el proyecto elaborado con el Ayuntamiento en 2006. Con lo sobradamente conocida que es en el ambiente cultural de Alhaurín de la Torre la dedicación de los componentes de Torrijos 1831 sobre los edificios de la colina desde hace años, sorprende el oportunismo, cuanto menos, de cierto vídeo sobre la torre y otros restos, colgado en youtube, irónicamente, copia y síntesis de todo lo que ya señaló más ampliamente “Del Charcón a la Alquería” en 2000. Solamente invitamos al lector de este artículo, que lea el libro que se encuentra en la biblioteca pública del pueblo, vea el citado vídeo y compare.    
Hace más de veinte años, la torre musulmana sí fue salvada, de verdad, gracias al coraje de un  grupo de vecinos de Torrealquería, cuando las máquinas de demolición se cebaron a golpes con sus esquinas y adarves. Personas sencillas, nunca las hemos visto dándose méritos en la televisión local de cómo protegieron la torre del exterminio, ni cobraron nunca subvención en proyectos por su “preocupación por el patrimonio alhaurino”; pero su gesto y conciencia sí fueron recogidos en el libro “Del Charcón a la Alquería”. Y en este punto hacemos las siguientes preguntas ¿Por qué en 2003, cuando se hizo la barbaridad de echar hormigón, se desplazaron piedras de siglos y se sepultaron referencias en el solar de las ruinas de Torrealquería, solamente levantaron su voz por escrito la Asociación Torrijos 1831 y la Asociación de Vecinos de Torrealquería, gesto que tuvo sus costos?¿Tenía acaso entonces, menos valor arqueológico que ahora, o es que en aquel tiempo no interesó significarse?¿Por qué siendo la Asociación Torrijos 1831 la primera que como colectivo cultural asumió el rescate de una parte concreta del patrimonio de Alhaurín de la Torre (2003), no se le ha tenido un respeto y consideración por su trabajo, y más cuando el proyecto en el que ha participado ya está aprobado por Pleno por el Ayuntamiento? ¿Y por qué quien genera la inviabilidad de ese proyecto aprobado en Pleno, es además subvencionado en sus propios proyectos? 
  
Anular la compatibilidad para intentar sustituir un proyecto histórico-turístico por otro.   

 
Sin embargo, no hay mal que por bien no venga, pues ya sabemos, si algún día se levanta la Alquería, a quien o a quienes no le deberá nada la reparación de esa deuda histórica. Por el contrario, si por cualquier circunstancia la Alquería de Mollina no se reconstruye, también sabremos quien estuvo detrás de ese “logro”. Pero que nadie piense que perderá la Asociación Torrijos 1831, quien perderá de verdad será Alhaurín de la Torre por lo siguiente: ni todo lo musulmán que se pueda encontrar en la totalidad término municipal Alhaurín de la Torre, podrá nunca competir ni a nivel turístico ni histórico con lo que tienen de árabe Málaga, Ronda, Vélez Málaga, Antequera, Comares, Fuengirola o Marbella, por decir algunos pocos ejemplos de nuestra provincia. Sin embargo, ninguna de estas localidades podrá tener nunca una Alquería de Mollina ni el emblemático hecho histórico que en ella ocurrió. Esa es la diferencia.

Datos de la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831, la más antigua en el territorio nacional dedicada a la memoria de Torrijos.
  
   Tipo de Asociación: Cultural con marcado carácter Histórico.
   Ámbito de actuación: Nacional (inscrita en el Registro Nacional y Junta de Andalucía).
   Inicio de su periodo constituyente en el año 2002.
   Legalizada en 2003, es la más antigua en el Registro Nacional de Asociaciones en memoria de Torrijos. También lo es en recreaciones históricas del siglo XIX en toda provincia de Málaga. Como proyecto asociativo cultural es totalmente original en las formas y fines que recogen sus estatutos, cimentando sus antecedentes en los precursores trabajaron sobre el personaje de Torrijos en la provincia de Málaga en las décadas de los años ochenta y noventa del siglo XX y primeros años del XXI, y en la razón fundamental y objetiva que como texto legal marca la fecha de legalización de un colectivo, ajustándose a lo estipulado en el punto 3 del artículo 8 de la Ley Orgánica 1/2002 de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación: tampoco podrá coincidir, o asemejarse de manera que pueda crear confusión, con ninguna previamente inscrita en el Registro que proceda su inscripción.
   Sede de la casa-museo: C/ Sierra de Abarcuzas s/n. Bda. de Torrealquería C.P. 29130 Alhaurín de la Torre (Málaga). Teléfonos de contacto: 686715582 y 952234039.
   Página web: www.torrijos1831.es  Correo: contacto@torrijos1831.es
 
Nota para usuario:
Todos los colectivos histórico-culturales que aparecen en Internet relacionados con Torrijos y sus compañeros han sido creados años después que la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831, lo que hace de ésta un proyecto activado totalmente original. Si de verdad quieres contactar con nosotros, hazlo bien y escribe correctamente las direcciones digitales que aparecen al final del párrafo anterior y no des por antemano nada, ni el determinante de la localidad (que desgraciadamente en el caso de Alhaurín de la Torre no se cumple al promocionarse la confusión), ni la desaparición de  la emblemática fecha 1831, ni otros añadidos ni componendas que no sean el del citado año; con ello conseguirás ser uno de los múltiples lectores que diariamente suman entradas en nuestros artículos, página y correo, siendo con gusto bienvenidos.

Contacto:
Jesús Rivera Ruiz, Presidente.
Telf.-686715582
contacto@torrijos1831.es

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