Tu diario. Libertad de expresion

Visite nuestro patrocinador                     Visite nuestro patrocinador

Telf. de interés Su opinión Clientes Normas de Alh.com Buscador Anúnciese aquí Hemeroteca Todas las carpetas•4 usuarios en línea • Domingo 24 de Septiembre de 2017
banner

NIÑA DE ANTEQUERA. CANTAORA.
María Barrús Martínez.  Antequera, (Málaga) 1920, Sevilla, 1972 
Milonga: "En una noche de Luna"

Perfiles Flamencos. 14.02.10 

Capítulo LVI. Desde que con tan sólo doce años de edad iniciara su carrera artística en Jaén, la Niña de Antequera empezó a abrirse camino en el mundo de la farándula compitiendo con una pléyade de artistas de primera fila que llenaban los mejores teatros españoles con espectáculos compuestos de fabulosos carteles. Corrían buenos vientos para este tipo de compañías compuestas la mayoría de las veces por artistas de todos los géneros: cantantes melódicos, caricatos, rapsodas etc. además del plato fuerte que lo componía el flamenco o la canción española. Aún así, mucho trabajo le costó, como a la mayoría de los artistas de la época, irse ganado a un público conocedor y exigente, hasta alcanzar, al final de los años cuarenta el éxito definitivo en el Teatro San Fernando, de Sevilla, cantando en el espectáculo “Sol andaluz”.

     A partir de esta fecha, y hasta su trágica muerte, el éxito le sonrió continuamente actuando ya contratada en  los espectáculos flamencos al uso, ya en los suyos propios, que fueron muchos e importantes, para los que a su vez contrataba a las primeras figuras del momento: Pepe Marchena, El Sevillano, Manuel Centeno, Pepe Pinto, Antonio Molina, Rafael Farina, Porrina de Badajoz, Niña de la Puebla, etc., actuaron con ella en diferentes espectáculos. Fueron las décadas comprendidas entre los años cuarenta y los sesentas en las que su brillante popularidad alcanzaba sus cotas más altas.
     Poseedora de una espléndida voz, potente y bien modulada, esta gran cantaora paseó su arte por toda España; en los escenarios daba una imagen muy flamenca vistiendo el traje corto y el sombrero de ala ancha, imagen de la que el público gustaba, y que ella también prefería a los trajes de lunares y volantes o de ostentosas colas que vestían algunas de las artistas femeninas.
     Entre los numerosos y buenos artistas que llenaban los escenarios por aquellos años, la Niña de Antequera fue, sin duda, una gran intérprete de la canción española y aflamencada, consiguiendo muchos y grandes éxitos que la colocarían entre los más solicitados y aplaudidos.
     1952 fue un gran año de reconocimientos a su trayectoria artística: primero fue la imposición de la Banda del Estrellato, creada por la empresa del Circo Price de Madrid; más tarde, también en el Price madrileño, recibió la Medalla al Mérito Artístico. Estaba en el pleno apogeo de su carrera artística.
     Su discografía, amplia y variada, está compuesta por canciones aflamencadas, escritas para ella por los mejores letristas y compositores. De entre ellas, destacan “¡Ay mi perro!” de Pepe del Valle y el maestro Gordillo, y “Con los bracitos en cruz”, de Molina Moles, Alfonso y Naranjo, que fueron dos de sus más famosas canciones. En cuanto al flamenco, grabó malagueñas y tarantas, granainas, fandangos y milongas con bastante buen gusto y estilo.
     Desgraciadamente, un estúpido accidente producido por el coche que ella misma conducía acabó con su vida cuando iba para actuar en Palma del Río formando parte del espectáculo “Los mejores”, junto a Juanito Valderrama, Manolo Alegría y Juanito Maravillas. Triste final para una artista, joven aún y en plena gloria, con una brillante carrera reconocida por público y crítica, y que durante más de treinta años supo mantenerse entre las primeras figuras del cante y de la canción cosechando triunfos allí donde actuaba.     

NIÑA DE ANTEQUERA
RUISEÑORA DE EL TORCAL

Del cante aflamencado soberana,
cantaba con sabor a soleares;
y al hacerlo, rodaban sus cantares
por toda la campiña antequerana.

Atarazada voz de filigrana
y fuente de alegría y de pesares,
supo sentar la base y los pilares
de un cante con sonidos de campana.

Figura indispensable del cartel,
su garbo malagueño de clavel
lo fue luciendo por España entera.

Y en recuerdo a su estilo personal,
aún repiten las piedras de El Torcal
los cantes de la Niña de Antequera.

Paco Acosta Roldán

Esta noticia ha recibido 6497 visitas y ha sido enviada 5 veces       Enviar esta noticia



<-Volver

Artículos de opinión y colaboraciones:
Animamos a los alhaurinos a expresar sus opiniones en este periódico digital. Alhaurin.com no se responsabiliza del contenido o datos de dichas colaboraciones. Todo escrito debe traer necesariamente, incluso si quien escribe es un colectivo: Nombre, apellidos y un teléfono de contacto del autor. Envíe su artículo o carta a: redaccion@alhaurin.com
Alhaurin.com Periódico Independiente · Alhaurín de la Torre · Málaga. Dep. Legal: MA-1.023-2000. Andalucía Comunidad Cultural S.L. Servidor de Internet. Director: Alejandro Ortega. Delegado: Federico Ortega. 952 410 658 · 678 813 376
Webs que alojamos:
contador
visitas desde nov. 1998