Tu diario. Libertad de expresion

Visite nuestro patrocinador                     Visite nuestro patrocinador

Telf. de interés Su opinión Clientes Colaboraciones Normas de Alh.com Buscador Anúnciese aquí Hemeroteca Todas las carpetas•3 usuarios en línea • Viernes 24 de Noviembre de 2017
banner

Joaquín Villanova lanza un mensaje de esperanza y conciliación política frente a la crisis
Los actos oficiales del Día de Andalucía lucen como nunca en una mañana de lluvia
Fotos Luis Bravo y Francisco Pérez Ríos    Vídeo :   Pregón Día de Andalucía

Oficina de Prensa del Ayto. 01.03.09 

El mal tiempo ha ocasionado que los actos del Día de Andalucía hayan tenido que cambiarse del lugar previsto, la plaza del ayuntamiento, a otro cerrado, el C. C. Vicente Aleixandre, buscando el resguardo de la lluvia que ha caído ininterrumpidamente a lo largo de la mañana.  Este cambio no los ha deslucido, sino que posiblemente los haya mejorado, ya que el salón de actos del citado Centro Cultural estaba abarrotado de público y el tradicional discurso institucional del alcalde ha tenido mayor eco por el sentido de sus palabras y por el ambiente creado.

Joaquín Villanova ha dejado un importante mensaje en un día importante como es hoy el 28 de febrero. Un mensaje de esperanza, conciliador y de esfuerzo unitario por lograr algo importante para salir de la crisis. Mensaje de confianza en el pueblo y en sus gentes, en el carácter de superación ante la adversidad del pueblo andaluz y sobre todo, mensaje de tender la mano hacia las demás fuerzas políticas “todos y cada uno de los cargos públicos que ostentamos el poder en las instituciones deberíamos aparcar las diferencias ideológicas, dejar a un lado las peleas y centrarnos arrimar el hombro, aportando soluciones de verdad”.

Ha abogado por un acuerdo institucional entre administraciones públicas y agentes sociales para salir de la crisis “Es exigible la responsabilidad por parte de todos. Y yo hago votos hoy por un cambio de rumbo. Gobernantes y oposición, estamos obligados a trabajar juntos. Los andaluces se lo merecen”.

Tiempo como gobernantes de trabajar en positivo desde la óptica de quienes más están sufriendo la crisis, los parados y sus familias y de nuevo abogar por la conciliación política “Quitémonos las gafas de la confrontación y del catastrofismo y trabajemos codo con codo”.

Ha alabado el trabajo de muchos vecinos que dan muestra de solidaridad y aportan su esfuerzo en la lucha contra la pobreza y la marginalidad, dando al mismo tiempo un mensaje de optimismo y confianza: “Quiero apelar al orgullo andaluz y a la conciencia de pueblo fuerte, honrado y capaz de superar la mayor de las dificultades. Desde todos los ámbitos y entornos. Desde lo público y desde lo privado. Desde ahora, desde este preciso momento. Comprometámonos todos en aportar un esfuerzo extra”.

Ha finalizado su importante mensaje dejando una nota de ilusión y confianza en un futuro mejor lleno de prosperidad y trabajo.

Tras las palabras del edil la banda de música municipal ha interpretado algunas piezas de su repertorio empezando por el himno de Andalucía que todo el público ha cantado y escuchado puesto en pie, junto con los himnos nacionales y local y a continuación el acto ha proseguido con los bailes de los grupos de la escuela municipal.

Como colofón, el II Encuentro de bandas de cornetas y tambores que estaba previsto celebrar en la Plaza de Santa Ana, debido a la lluvia, se ha trasladado también en pasacalles al Centro Cultural, donde han actuado para el público asistente que abarrotaba la sala. Han actuado la banda de cornetas y tambores de Ntra. Sra. De los Dolores de Carcabuey (Córdoba) la de la Pollinica de Marbella y la de Ntro. Padre Jesús, “los Moraos” de Alhaurín de la Torre.

En definitiva una mañana intensa, radiante y plena, en el día más importante de nuestra Autonomía, llena de actos reivindicativos del espíritu y el sentimiento andaluz que la lluvia y otras circunstancias no han logrado empañar. 


DISCURSO DEL DÍA DE ANDALUCÍA
28 DE FEBRERO DE 2009

Ilustrísimos señores concejales y señoras concejalas del Excmo. Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre; Ilmos. Hijos Adoptivos y Predilectos de Alhaurín de la Torre; Ilmo. Sr. director del Centro Penitenciario de Alhaurín de la Torre; Ilmo. Sr. Juez de Paz; Ilustrísimas autoridades y representantes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado;  representantes de asociaciones, peñas y colectivos de Alhaurín de la Torre; pueblo de Alhaurín de la Torre; ciudadanos y ciudadanas, señoras y señores:

Ya han pasado nada menos de 29 años desde aquel 28 de febrero de 1980, cuando los andaluces y andaluzas decidimos con nuestro voto respaldar el SÍ a nuestro Estatuto de Autonomía. Y casi sin darnos cuenta, han transcurrido otros dos años desde que aprobamos entre todos, por referéndum, la reforma de este texto, que amplía, actualiza y consolida nuestros derechos dentro del marco de exquisito respeto a la Constitución y completamente imbuido en la realidad social de la Andalucía de hoy.

Como todos recordaréis, la reforma del Estatuto, acordada en 2007, logró un consenso político absolutamente mayoritario, tras muchos días, horas y semanas de intenso debate entre las fuerzas parlamentarias y sin concesiones banales a un nacionalismo acérrimo que, todos lo sabemos, ni existe ni es lógico en esta tierra milenaria andaluza, rica y diversa, plural y multicultural, una de las cunas de la Cultura mediterránea desde los albores de la civilización.

Amigos y amigas, señoras y señores: Hoy estamos de fiesta. La fiesta de la bandera blanca y verde; verde como símbolo de la esperanza y la unión y blanca como símbolo de paz y diálogo. La fiesta que, hoy más que nunca, debe servir para rememorar a aquellos primeros luchadores por la autonomía andaluza de los años 70, que bebieron de las fuentes del padre del Andalucismo, el malagueño Blas Infante, inolvidable creador de nuestra enseña en la Asamblea Andalucista de Ronda, en el lejano 1919.
 La fiesta, en suma, de los ocho millones de personas que amamos, vivimos y trabajamos en esta tierra y que, desde aquel hermoso día de 1980, vimos colmadas muchas de nuestras aspiraciones de autogobierno tras varios años difíciles, tras una larga lucha, a veces incomprendida, para acceder a la plena autonomía a través del famoso artículo 151 de la Constitución. Así se curaba una herida injusta que sufrió nuestra comunidad, que no pudo gozar de la oportunidad de refrendar nuestro estatuto de 1931 por culpa del estallido de la Guerra Civil.

La fiesta es, sobre todo, por aquellos andaluces que se manifestaron, que nos manifestamos por calles, plazas y avenidas de las ocho provincias, y que éramos conscientes de que el fin del régimen franquista abría las puertas de par en par a un nuevo orden, un nuevo Estado español, fresco y joven, que daría cabida a los históricos derechos y libertades que los andaluces veníamos reclamando desde mucho tiempo atrás.

En 29 años, casi tres décadas, quién lo diría, muchos de aquellos jóvenes y entusiastas defensores de lo nuestro ya peinamos canas. Muchos se han quedado por el camino. Cómo no recordar aquí a personas como José Manuel García Caparrós, hijo predilecto de Málaga y de la provincia, que a sus 18 años murió asesinado en la manifestación pro-autonomista de 1977 cuando enarbolaba una bandera andaluza. Cómo no recordar a Alfonso Perales, diputado socialista fallecido a finales de 2006, y uno de los hombres más dialogantes que han pasado por el Parlamento Andaluz y español, clave en el consenso de todos los partidos durante la reforma estatutaria. Cómo no recordar a Carlos Cano, modernizador de la copla andaluza y un convencido de la identidad de nuestra tierra.

Y tantos y tantos otros andaluces, célebres o anónimos, mujeres y hombres, que lo han dado todo por el progreso y el bienestar de esta comunidad, aportando su granito de arena, mostrando su orgullo como andaluces en todos los rincones del mundo.

Sin embargo, aunque sea éste un día de fiesta, no podemos olvidar el largo trecho que nos queda por recorrer. Es indudable que en casi 30 años hemos crecido muchísimo. Hemos avanzando en lo económico, en lo educativo, en lo cultural, en lo social, en lo institucional, tecnológico, en lo turístico, en lo industrial, en lo científico… Hemos dado importantes saltos de calidad, como es lógico, dado el atraso histórico que acumulábamos.

Pero seguimos muy lejos de otras comunidades y muy lejos de Europa. Y la actual situación económica, la temida crisis, el desplome del consumo y la falta de liquidez están azotando con especial virulencia a Andalucía. Hay 745.000 personas sin trabajo en nuestra tierra, muchos de ellos, autónomos y  pequeños empresarios, industriales y agrarios, que se contabilizan entre sectores más desprotegidos, y que supone la destrucción de las pequeñas economías familiares. Son 745.000 dramas, uno a uno, que necesitan una solución inmediata.
Siempre he pensado que es saludable y enriquecedor el debate político y la confrontación parlamentaria, dentro del papel que a cada cual le toca representar y dentro siempre de los cauces democráticos y de respeto.

Pero hoy, en mitad de una recesión que tanto daño está haciendo a los ciudadanos, quiero dejar claro que todos, y digo todos y cada uno de los cargos públicos que ostentamos el poder en las instituciones deberíamos aparcar las diferencias ideológicas, dejar a un lado las peleas y centrarnos en arrimar el hombro, aportando soluciones de verdad. Dejemos ya de vender humo, dejemos ya de meter palos en las ruedas. Aquí todos los palos tienen que aguantar la misma vela: estamos obligados a crear empleo y riqueza. Así de claro. Los andaluces y andaluzas esperan que los gobernantes les demos soluciones. Y están hartos de que salgamos a la Prensa día sí y día también a pelearnos y a echarnos en cara, unos a otros, quién hace más y quién hace menos para erradicar el terrible drama del paro en España y en Andalucía.

Es exigible la responsabilidad por parte de todos. Y yo hago votos hoy por un cambio de rumbo. Gobernantes y oposición, estamos obligados a trabajar juntos. Los andaluces se lo merecen. Y pido desde aquí que no nos quedemos en bonitas palabras. Hacen falta hechos. Y ganas de poner todos los recursos disponibles para generar empleo y riqueza. Los ayuntamientos, las diputaciones, la Junta de Andalucía, el Estado, y también, lógicamente, los sindicatos y agentes sociales, los empresarios, los bancos… Todos, absolutamente todos tenemos responsabilidad y competencia para lograr reducir las listas del paro.

No es aconsejable ni la autocomplacencia de quienes creen que sus planes de empleo son infalibles ni el afán de crítica destructiva y gratuita de los agoreros que creen que todo está mal hecho. Ni una cosa ni la otra.

Es tiempo de analizar propuestas, de debatir en positivo y de, como dije antes, arrimar el hombro. Es tiempo de aportar ideas creativas, de huir de los gastos superfluos, de echar una mano al tejido industrial y empresarial. Es tiempo de ponerse, más que nunca, en la piel del parado, en la piel del joven sin empleo, en la piel de la familia que no puede pagar la hipoteca… Ésta es la visión que los políticos tenemos que tener: altura de miras. Quitémonos las gafas de la confrontación y del catastrofismo y trabajemos codo con codo. Andalucía y los andaluces se lo merecen.

Señoras y señores, amigos y amigas. Si alguna lectura positiva se puede extraer de la crisis es la nueva demostración de solidaridad que están dando los andaluces y las andaluzas. Estamos asistiendo a una movilización, muchas veces silenciosa, a favor de aquellos que no tienen ni para comer. Es conmovedor observar la gran cantidad de voluntarios que echan una mano y aportan su tiempo libre en los comedores públicos, cada vez más frecuentados por familias de la llamada clase media, que no llega a fin de mes.

Es conmovedor el importante aumento de aportaciones ciudadanas y anónimas a las ONG que luchan contra la pobreza y que han detectado ese terrible fenómeno: tenemos nuestro propio tercer mundo dentro del llamado primer mundo. Y eso, en Andalucía, es una realidad que tiene que movilizarnos. Buena prueba de ello ha sido la lección de solidaridad que los malagueños han dado hace pocas semanas, tras el devastador tornado que convirtió en desesperadas a cientos de economías domésticas que ya eran delicadas.

Y repito que esa lectura positiva es la que hoy quiero hacer con todos vosotros: es posible salir de ésta. El pueblo andaluz ha sabido sobreponerse siempre a momentos difíciles. Y hoy, día de Andalucía, quiero reivindicar ese espíritu colectivo, constructivo. Quiero apelar al orgullo andaluz y a la conciencia de pueblo fuerte, honrado y capaz de superar la mayor de las dificultades. Desde todos los ámbitos y entornos. Desde lo público y desde lo privado. Desde ahora, desde este preciso momento. Comprometámonos todos a aportar un esfuerzo extra.

Estoy convencido de que el año que viene nos reuniremos aquí, en torno a la bandera andaluza, en medio de una situación un poco mejor. Y estaré encantado de valorar que la clase política habrá estado a la altura de lo que esperan los ciudadanos. Para lograrlo, hoy mismo tenemos que empezar a cambiar ese rumbo que antes mencionaba.

Ya a nivel provincial, hace pocos días los dos principales partidos políticos han buscado esa sintonía que antes dije para abordar los más importantes problemas de Málaga de forma conjunta. Y esto tiene que ser la suma de todos. Que cunda ese ejemplo y que se extienda por toda nuestra tierra. Eso nos permitirá estar más cerca de la sociedad y comprender mejor sus necesidades, así como las cosas que debemos cambiar desde los poderes públicos y las cosas que tenemos que innovar.

Señoras y señores, hoy es día de Andalucía y no deja de ser un día de Fiesta. Por eso, mi último mensaje es que, sin dejar de ser autocrítico ni reivindicativo, celebremos nuestra festividad más importante con la ilusión de siempre, con la confianza de un futuro mejor y sin permitir que nuestra autoestima caiga nunca. Como andaluces que somos, demostremos nuestra entereza y fortaleza. Revitalicemos nuestro orgullo como pueblo. Somos andaluces, somos respetuosos, hospitalarios y abiertos. Y nunca dejaremos de serlo. Todos son bienvenidos a esta tierra y nadie está de más.

Mi deseo es que sigamos viéndonos muchos, muchos años más junto a nuestra amada bandera andaluza y que haya, cuando antes, más prosperidad y más trabajo. Para los de aquí y para los que vengan de fuera. Para todos.

Muchas gracias por vuestra atención.

VIVA ANDALUCÍA
VIVA ESPAÑA
VIVA ALHAURÍN DE LA TORRE

Esta noticia ha recibido 3016 visitas       Enviar esta noticia



<-Volver

Artículos de opinión y colaboraciones:
Animamos a los alhaurinos a expresar sus opiniones en este periódico digital. Alhaurin.com no se responsabiliza del contenido o datos de dichas colaboraciones. Todo escrito debe traer necesariamente, incluso si quien escribe es un colectivo: Nombre, apellidos y un teléfono de contacto del autor. Envíe su artículo o carta a: redaccion@alhaurin.com
Alhaurin.com Periódico Independiente · Alhaurín de la Torre · Málaga. Dep. Legal: MA-1.023-2000. Andalucía Comunidad Cultural S.L. Servidor de Internet. Director: Alejandro Ortega. Delegado: Federico Ortega. 952 410 658 · 678 813 376
Webs que alojamos:
contador
visitas desde nov. 1998