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-Historias para ganarle al olvido- “A burro muerto, burro puesto” | | Cuentos y relatos globales. 04.03.18 | | *A propósito de un robo de burros recientemente ocurrido en Juan de Acosta y algo de historia… Escribe, Walter E. Pimienta Jiménez..- Quien lo creyera; en tiempos de la Internet, dice el cable fechado desde “El Jobo.com”, enviado vía Marceliano el de “la Niña Ramona”, finquero que por estos alrededores, de un tiempo acá, tiene por allí su redil, se entera uno que en la región de “Susunilla” y “Todofierro”, jurisdicción territorial del Municipio de Juan de Acosta, la semana pasada se roboraron, en la misma noche, tres burros, una burra y un mulo, cuyos dueños fueron mis conocidos: José Coronell, “el Filósofo”; Dionisio Coronell, “Escopeta” (propietario de una burra, de la que dicen tenía la extraordinaria cualidad de ser rocera pues sabía abrir perfectamente, y como si fuera una persona, las puertas que salvaguardaban los cultivos cercanos de los que daba buena cuenta); el de “el Pope”, y don David, propietario de un asno y un mulo que en la misma acción fueran hurtados. Indica la “ecuestre” y equina noticia, ahora en la red, que los vecinos de aquellas estancias, después de estudiar e investigar exhaustivamente al día siguiente el caso, como siempre, se han dado con el hecho de ni siquiera sospechar quiénes pudieran ser los responsables del delito ni de tener, hasta hoy, lo mismo que las autoridades, pista alguna que les lleve a descubrir a los cuatreros. | …Y haciendo historia, y a propósito de burros, digamos que, desde los tiempos de los hermanos Caín y Abel, los burros siempre han hecho memoria y que, uno de ellos, ya cadáver y comido por los gallinazos, recordemos, volvió famosa su sagrada quijada cuando el primero (Caín), inculpado de fratricidio por Dios desde el cielo, del laborioso y útil asno que a lo mejor fuera suyo o de su hermano, tomando la armada mandíbula ya hecha hueso, con un contundente “quijadanazo” mató al segundo (Abel), propinando a este la “decencia” de un traumatismo craneoencefálico que lo sacó del baile… La historia no nos dice quién se robaría el primer asno en la vida, ni tampoco a quién se lo robaran. Mis indagaciones no se dan con un hecho así sino con un “robo literario”, con el robo de “Rucio” el burro de Sancho Panza, en la novela “Don Quijote de la Mancha”, habiendo mi pesquisa pasado ya por la memoria de otros burros y burras famosas como “la burra del profeta Balán”, de la que dicen habló cuando su dueño, molesto con ella porque se le plantó en el camino por el que iban a Israel, la golpeó y ésta comenzó a hablarle interrogándolo en su idioma por la razón de los golpes; entrando aquel en una discusión con ella sin darse cuenta que habla con su asna (Números 31:18)… así como también les doy noticias del no menos e importante burro que José y María usaran para huir y “pisarse” con el Niño Dios a Egipto cuando Heródes ordenó la matanza de los inocentes, sin obviar, por su puesto, al vitoreado y aplaudido manso burro prieto que Jesús montó para entrar a Jerusalén. …Y es lo más seguro que de uno de estos burros, descubierta América y traído alguno por los españoles, se haga menester decir que a lo mejor viene el ancestro descendente más antiguo de una recua de ellos no menos célebres y renombrados que en el pueblo hubo, cuando al decir de cargueros conocedores y eruditos de la época, por los años del cuarenta al cincuenta, sin salirse del camino, en tiempos de Martín Padilla, no todo burro iba a la lejana Zamba a traer sal con dos sacos de 40 kilos a lado y lado y su jinete encima… Tras la fallida búsqueda “serlock holmesca” de los cuatreros que se hurtaran los burros en “Susunilla” y “Todofierro”, y junto con la misma llegar a saber cómo tendría lugar el primer robo asnal que tuviese ocurrencia en algún lugar del mundo, la intriga no me ha llevado a ninguna parte, sino más bien a la realidad de que aquí, en Juan de Acosta, aunque ha habido renombrados ladrones de burros, de quienes todo el mundo sabe quiénes son y lo han sido, lo mejor es permitirme dejar al descubierto que para las mismas épocas antes reseñadas, de 1893 a 1935, llevando cargas de bollos, de queso, de mantequilla criolla en barriles y de manteca de cerdo en latas hasta Puerto Colombia, en duras faenas de uno a dos días, arrieros hubo que con veinte y treinta burros juntos, descifrando endiablados caminos y deteniendo entre todos ellos la ruta del sol, llevaron y negociaron allí sus cargazones, trayendo, de allá para acá, cemento en barriles en la proeza fonética del “arre burro”, el único idioma que junto con el del gancho de apropiado palo, entendían los nobles asnos de incomparable fuerza pulmonar que, resoplantes y peando en bajo, mitigando la sed en las frescas y cristalinas aguas de Arroyo Grande, alimentados con buen millo y panela, traían en cada viaje la noticia del progreso…Y de ellos, de estos burros así, toca hablar, toca hablar del burro tuerto de Gilberto Molina, tan bueno y noble que fue canjeado pelo a pelo por un caballo y un fino espejo de cuerpo entero; del de Gerardo, no tan generoso como el otro porque mordía, se comía las esterillas, pateaba el gancho y rebuznaba “echao”, pero resistente e infatigable a la hostigante grapa con que le hacían caminar, y, de un tiempo a esta parte, del “ famoso Burro e’ carro”, fornido y corpulento, armado de una gran “ballesta” que a las burras tocaba el alma…así como también tengo palabras de encomio para el abnegado burro “Tiroloco”, en el que Juancito, su dueño, hacia 1949, enamorado de Telecila y para que ella lo viera, trajo de “Las Piedras” la carga de leña más grande del mundo a fin de que su mamá cocinara los pasteles de la fiesta de San Juan, leña de la que aún, según me dijo Jairo, hijo del ejecutor de la proeza, quedan todavía por ahí unos palos… …Yo, de mi parte, condeno, reprobo y deploro lo acontecido en “El Jobo” y en aras de la justicia y el predominio de la honradez en la tranquila comarca, pido a los dueños de los burros robados que denuncien y reclamen, pues los burros, nuestros más grandes símbolos del trabajo, de la lucha y el esfuerzo, elementos infaltables en nuestra cultura campesina y piezas componentes de nuestro paisaje rural, están en extinción, aunque sé gastaríamos diez o más años investigando quién o quiénes se apropiaron de los de “Susunilla” y “Todofierro”, pero qué bueno ha sido de paso descubrir con ello en la remonta de la historia y en tiempos en que en Juan de Acosta no había cuatreros, que la estima y preciosa vida alimenticia de los burros de antes, era tan admirable como la de sus propios dueños y que, en la bíblica enmienda que a estos cuadrúpedos debemos -como “Platero”, y a modo del burro que en su finca Marceliano y mi hermana Carmen han criado a punta de tetero- éstos sólo coman apetitosas manzanas y peras como castigo… “Pope”, amigo desde pelao; José, Dionisio y don David, ¿saben qué?...se los digo de corazón, y, de verás les confieso que ante lo inoperante de nuestras autoridades, creo que diez años son mucho tiempo en la vida de unos burros para encontrarlos vivos y cuyos cueros ahora exportados a la China, se habrán utilizado para elaborar carteras, zapatos y otros elementos…Diez años son mucho tiempo en la vida de unos burros cuya piel estaría siendo utilizada para esconder y traficar estupefacientes pues se supo el 16 de abril, de 2016, en la “Revista “Contexto Ganadero”, que 3 integrantes de una banda denominada 'Los pela burros', dedicada a robar y sacrificar asnos en la zona rural de Sucre, fueron capturados por la Fiscalía…De igual manera, amigos míos, una década es mucho tiempo en la vida de unos asno a los que los delincuentes estarían aprovechando la epidermis por el alto contenido de colágeno que poseen y que sirve como base para la elaboración de productos de belleza para la piel y el cabello…Y, finalmente compañeros, un decenio es mucho pero mucho tiempo en la vida de unos jumentos, de unos borricos, de unos pollinos, de unos garañónes, de unos onagros o de unos runchos, como decía en su erudición Bartolo, para no creer que ya, a lo mejor, la gente “rebuznando del hambre”, hasta se los habrá comidos comprando inocentemente sus carnes como embutidos o, en su defecto, sacrificados para alimentar los criaderos de babillas…Así que, camaradas de “Susunilla” y “Todofierro”, ustedes lo saben mejor que yo…¡Ojo! ¡Mucho ojo! : Donde ruge tigre (entiéndaseme ladrón), no rebuzna burro, por lo tanto, qué pena, qué tristeza, vayan pensando mejor en comprar otros porque parodiando el refrán, esto finalmente me toca decirles: “A burro muerto, burro puesto”…
Walter E. Pimienta Jiménez. |
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