Ejemplo de ello ha sido la petición del proyecto de reconstrucción de la antigua Alquería de Mollina, tratado con el Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre y en vías de ser ejecutado. Las mejoras de acondicionamiento de los restos de Torrijos y sus compañeros en la cripta de la Plaza de la Merced, solicitada a la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Málaga y llevada a cabo en presencia de miembros de nuestra Asociación. El protagonismo y designación dado por TORRIJOS 1831 a la playa de El Charcón en la Cala de Mijas, con representaciones del desembarco de Torrijos desde el 2003, acreditando con estos actos su identidad histórica, cuando la mayoría de los textos nacionales designan a Fuengirola como lugar del desembarco. Jesús Rivera Ruiz: Presidente de la Asociación TORRIJOS 1831. Los estatutos de la Asociación recogen como uno de los cometidos más importante de nuestro colectivo, la salvaguarda y defensa de los lugares y edificios vinculados con Torrijos, en Málaga y su provincia, tras su desembarco en 1831. En este sentido, desde su creación en el 2003, miembros de la Asociación han mantenido contactos con autoridades, instituciones y entidades, para protección de los mismos.
Entre estas y otras defensas, destaca por lo complicado de su estructura y situación administrativa, el Refectorio del antiguo Convento de El Carmen, en el malagueño barrio de El Perchel. Recordaré que, en los últimos diez años, personas y colectivos con conciencia por la cultura y el patrimonio histórico de Málaga, han acudido en diferentes ocasiones a las instituciones y medios de comunicación social, con el fin de encontrar los apoyos y medidas necesarias para la recuperación de los ruinosos edificios que, durante siglos, conformaron el antiguo Convento del Carmen (o de San Andrés). Los continuos destrozos sufridos por el viejo convento carmelita, dejado a su suerte por los propietarios durante la década de los años noventa del pasado siglo, queda reflejado en el pormenorizado expolio de sus vigas y tejas, que dañaron su ya precaria estructura. Daba la impresión, que acelerándose su destrucción y convertidos los edificios en un amasijo de ruinas, la venta de su apreciadísimo solar podría ser mucho más fácil. En esta situación se llegó al 19 de junio de 1999, cuando amparadas por una licencia de demolición concedida por la Gerencia de Urbanismo a la propiedad, las máquinas comienzan a echar abajo algunos de los edificios del antiguo convento. La decisiva y valiente actitud de los vecinos del barrio de El Perchel, y la intervención directa del entonces concejal-delegado de urbanismo, Francisco de la Torre, pararon “in extremis” el caótico derribo.
La propia Asociación de vecinos del barrio realizó la tramitación oportuna para que el derruido inmueble, fuera inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, el día 4 de septiembre de 2001; activando otras acciones que, tras su restauración, le dieran al antiguo conjunto religioso “un destino social y cultural”. Durante el 2002, un grupo de personas, unidas en el proceso constituyente de la que va a ser la Asociación Histórico-Cultural 1831, remiten varios artículos a la prensa local, haciendo patente la lamentable situación del Refectorio del antiguo convento, único lugar que queda en pie en el que se sabe con seguridad, que estuvieron el general Torrijos y sus cuarenta y ocho compañeros de infortunio, en su última noche antes de morir. Legalmente constituida en el 2003, la Asociación Torrijos 1831 inicia a partir de esas fechas, entre otras cosas, una serie de entrevistas con aquellas instituciones que, bien por sus responsabilidades actuales o por lo que puedan tener en un futuro, depende destino del propio Refectorio. Tanto a la nueva propietaria del edificio, la constructora LAR, como a la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía y a la Concejalía de Urbanismo, Torrijos 1831 solicitó por escrito, que se tomaran las medidas necesarias para evitar la amenaza de desplome que se cernía sobre la bóveda de cañón del Refectorio, cuyo techo, expoliado de sus tejas, presentaba la desnudez de la bóveda, en cuyo ángulo noreste ya se había producido un desplome. Unas medidas cautelares que, con unas tirantas metálicas interiores y un techo artificial de tablones de madera y planchas de uralitas, evitaran el desplome general. La buena resolución planteada por el PERI 1 (Plan Especial de Reforma Interior), que emanó de la Concejalía de Urbanismo sobre la conservación y reconstrucción de los edificios del viejo convento , no había ayudado, hasta ese momento, lo más mínimo, pues el Ayuntamiento de Málaga no era propietario del terreno. Todo a nivel municipal quedaba circunscrito a proyectos. Intentando llegar al fondo de la cuestión, en cuanto a las competencias y gestión posibles del Ayuntamiento de Málaga; la Junta Directiva de la Asociación Torrijos 1831, solicitó y obtuvo, una reunión a primeros de septiembre de 2004, a la que asistieron el concejal de urbanismo, Juan Ramón Casero, el concejal de cultura, Diego Maldonado y la concejala del distrito centro, Rosa Agüera. Conociéndose que, en corto tiempo, la constructora LAR haría receptora al Ayuntamiento del terreno y edificios del viejo convento, se propuso al concejal de urbanismo que, dependiendo del tiempo que durara esa entrega, instara a LAR a que tomara esas medidas de protección, ante de que se causaran males mayores. El concejal de urbanismo Juan Ramón Casero respondió: “se está pendiente del informe solicitado a Cultura de la Junta de Andalucía, que es la que tiene que decir como intervenir en un edificio que forma parte de la historia de Málaga, y de que sea recepcionado por el Ayuntamiento, ya que actualmente es propiedad privada”.. La acción, gestión y responsabilidad de la conservación (protección) estaba, por tanto, en Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía. A la misma nos dirigimos por escrito solicitando las medidas cautelares sobre el edificio, medidas que la Delegación pidió a si vez a la constructora propietaria, comunicándosenos por escrito. A partir de esa respuesta, los contactos de los miembros de la Junta Directiva de Torrijos, se llevaron a cabo, directamente, con técnica de Patrimonio de Cultura de la Junta (los últimos en diciembre de 2005), informándonos en la última entrevista, que las correspondientes medidas cautelares para salvaguardar el Refectorio ya se habían llevado a cabo. Comprobar como ciudadano de a pie, o como socio de Torrijos 1831, cuando y de qué manera se materializaron las medidas cautelares solicitadas, no fue fácil. El Refectorio, edificio de una sola planta, a distancia, se encuentra tapado para la vista del transeúnte; y hasta él, no se podía acceder porque era “propiedad privada”. Ha sido a principios en el mes de febrero de 2006, cuando, una vez que se ha llevado a cabo la total demolición de los edificios anexos, ha quedado descubierto que, si bien en un 60% del Refectorio se habían llevado unas medidas cautelares de protección (escasas para nuestra Asociación porque sólo se han puesto las tirantas que soportan las bóvedas), el otro 40% del Refectorio, para sorpresa de propios y extraños ha desaparecido. El 40% de un edificio protegido en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, cuyos escombros tampoco existen. Indudablemente, ahí se han producido unas faltas muy graves contra el patrimonio histórico de Málaga, y más aún cuando nuestra Asociación ha puesto al corriente, reiteradas veces en los últimos dos años, a cada una de las partes implicadas. La Asociación TORRIJOS 1831 ha solicitado a la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía en Málaga, un informe del porqué de la desaparición de esa parte del edificio, donde conste si la protección del mismo estaba comunicada y señalizada, para aquellos que efectuaban las demoliciones en los alrededores. Igualmente, se ha pedido una investigación de los hechos, en cuyo informe se indique, quienes son los responsables directos de haber efectuado el derrumbe y llevado a cabo la desaparición de los materiales de escombro; instando a que la constructora remedie con la restauración correspondiente el gran daño hecho. Además TORRIJOS 1831 se ha dirigido por escrito a la constructora propietaria para saber su responsabilidad en el derribo; así como a las concejalías de Cultura y Urbanismo de Málaga, para conocer su inquietud y actuación que llevarán a cabo al respecto. La Academia de Bellas Artes de San Telmo, la de Ciencias y Humanidades de Santo Tomás, y las asociaciones de vecinos de El Perchel y Torrijos de Huelin, han apoyado esta defensa realizada por TORRIJOS 1831. Desde aquí les damos el mayor agradecimiento por la conciencia demostrada. El hecho ha sido puesto en conocimiento de todos los medios de comunicación de Málaga, destacando la divulgación de este desastre realizada por La Opinión de Málaga, Sur, Málaga hoy, Onda 8, Qué pasa, etc.
Gracias al trabajo realizado por TORRIJOS 1831 y distintos colectivos vecinal.
Grupo municipal de IU en el Ayuntamiento de Málaga, ha presentado en el pleno día 27 de abril de 2006, una moción para que se analice el estado real del inmueble y se planifique su futuro.
A espera de los comunicados que esperamos las diferentes instituciones, cerramos la presente información. |