La organización ecologista internacional considera que si el Gobierno de España quiere trabajar con seriedad en la recuperación del atún rojo, lo primero que debe hacer es cumplir el plan viable para esta especie -algo que no está haciendo- y actuar con transparencia y rigor científico.
"Declarar que se puede pescar atún inmaduro en el Mediterráneo y escudarse en 'un error tipográfico' para permitirlo no es tolerable. El riguroso control de que presume España debe empezar por cumplir estrictamente las normas y no por saltárselas" ha declarado Sebastián Losada, responsable de la campaña de Océanos de Greenpeace.
Greenpeace lamenta, además, que en la rueda de prensa dada por Curcio esta mañana no se hayan ofrecido explicaciones sobre el desfase existente entre las capturas declaradas por la industria española y las comunicadas oficialmente por España a la Comisión para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT en sus siglas inglesas) que se elevan a, al menos, 8.000 toneladas en la última década.
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