
Germinal Sánchez Prieto, nacido en Guadahortuna ( Granada ) en mayo 1.935. hijo de padres republicanos y como tal, infancia de privaciones y sinsabores. Hizo estudios primarios en Málaga, escuelas del Ave María bajo la dirección del sacerdote D. Jesús Corchón Martínez y pudo cursar hasta 4º de bachiller gracias a la banda de música que allí organizó D. Perfecto Artola Prats, director al mismo tiempo de la banda municipal de esta capital. Después de vivir unos años en Sabadell, se trasladó con su familia de nuevo a Málaga, en el año 71. Más tarde a Alhaurín de la Torre donde escribió casi toda su obra. Tras unos años felices en ese pueblo, por problemas familiares, fija su actual residencia en la capital de la Costa del Sol donde actualmente reside aprisionado en el cemento de la gran urbe. Jubilado desde hace unos años, su economía sólo le ha permitido publicar un libro: El Verso se Confiesa, aunque en su cajón duermen varios esperando la mano de nieve que sepa arrancarlos. Gran admirador de Miguel Hernández, encontró en su trayectoria a otro Miguel, Gámez Quintana que le animó a seguir esta tarea y con quien colaboró en algunos de sus libros y escritos. Sus primeros contactos con el P.C.E. fueron en Sabadell, allá por los años sesenta. Tiempos duros de represión y clandestinidad. Infiltrado en el Sindicato Vertical, participó en el movimiento sindical de C.C.O.O.. Cuando se desplazó a Málaga perdió todo contacto con el P.C.E., hasta su legalización. En Málaga militó en la agrupación de Carretera de Cádiz hasta que cambió su residencia a Alhaurín de la Torre donde comenzó a participar en el año 85. Como poeta ( o como hacedor de versos, como prefiere que lo llamen) ha formado parte de varios colectivos, tanto en la capital como en el pueblo. El ayuntamiento de Alhaurín de la Torre propuso a varios poetas del pueblo, la publicación de sus libros en años sucesivos, y así lo hizo con otros, pero cuando le llegó el turno a Germinal, contó más su filiación política que su calidad de poeta y no le publicaron su poemario, por lo que tuvo que hacerlo con sus propios escasos recursos de pensionista. El propio concejal de Cultura del Ayuntamiento en aquellos años del A.S.I.A.T, le dio siempre excusas y llegó a decirle que cuando su grupo político ( I.U.) consiguiera la gobernabilidad, que entonces pidiera que se lo publicara. Algunos meses, I.U. estuvo en el equipo de gobierno, pero nunca Germinal pidió ni solicitó le publicaran el libro. Según sus propias palabras: yo no me afilié a I.U. para recibir nada, sino para darlo todo.
A pesar de su edad sigue siendo un militante muy activo de IU en Alhaurín de la Torre , donde nos gratifica siempre su presencia ,su templanza al hablar, sus buenas maneras, su compañerismo y sobre todo hacernos sentir a los más jóvenes y menos mayores que merece la pena luchar por los demás para dignificar nuestras vidas.
He aquí su obra : (próximamente incluiremos su libro "El verso de confiesa")
SIEMPRE CONTIGO ALHAURIN EL CALIZ INFINITO GERMINALIAS
LOS
JOCOSOS GERMINALES
SONETO CON ESTRAMBOTE LA SANGRE DE AFRICA
AÑORANZAS DE ALHAURIN DE LA TORRE
Dejé con pena tu suave encanto
Y en la inmensa ciudad ando perdido:
Tu monte Jabalcúzar tan querido
Es perenne recuerdo de mi llanto.
Cuando estuve contigo te amé tanto
Que no encuentro rincón para el olvido,
Y apuro en mi cemento dolorido
Soledad, amargura y desencanto.
Me raptó la ciudad en donde habito
(vivir es un decir, más bien vejeto)
y triste de nostalgia hoy te escribo
Las lágrimas sin voz de mi soneto.
Alhaurín de la Torre, al mundo entero
Pregono con orgullo que te quiero.
LA HIERBA DEL PRADO
Le brindas al prado verde y amaranto
Y acunas sus flores con fértil regazo,
Igual que la madre arrulla en su brazo
Al nuevo nacido que mece en el canto.
La brisa al besarte ondea tu manto
Cual ola armoniosa que enseda su lazo
Y pleno de aroma tu cándido abrazo
Me torna en sonrisas la pena y el llanto.
Los cálidos rayos del sol matutino
Asean tu cara de escarcha pulida
Peinándote el pelo con hilos platino.
Y en noches de magia tu alfombra rendida
Del baile continuo de un vals peregrino,
Se viste con plata de luna dormida.
Un fantástico mundo en miniatura
Aseado en flores y en maleza
Donde todo, con cantos y belleza
Reluce en sus trinares de hermosura.
En tu seno se mezclan con cordura
La arboleda que crece sin pereza
Y el perfume que embriaga y adereza
El vivir de la hierba y la criatura,
En tus fuentes de agua limpia y pura
Se refleja la fiel naturaleza
Con amores de cálida ternura,
Pero a veces se llora con tristeza
Cuando seres de pérfida alma dura
Al bosque van robando su pureza.
EL ESPARRAGO
Acariciado por el sol de enero
Esbelto un tallo entre las hierbas vela,
Como airoso y apuesto centinela
Embriagado en aromas de romero.
Amparando su esencia en el otero
Una corte de espinas lo tutela,
Que aconseja una brizna de cautela
Al que intente en hacerlo prisionero.
Al cielo mira con su lanza erguida
Cuando la aurora por oriente nace
Y de rocío su peinado brilla.
Y como último halago de su vida
Al paladar más sibarita place
Su sabrosa fragancia en la tortilla.
EL ARROYO
Arrullado entre arpegios y entre trinos
De un esbelto concierto en clarinetes,
El arroyo se adorna en molinetes
Bordados en espejos acuarinos.
La luna tremolando entre los pinos
Tornasola brillantes ramilletes
Que chispean en briznas de cohetes
Sus nocturnos festejos vespertinos.
Parpadea incrédulo el lucero
Al verse reflejado en la corriente
Que serpea azulada en blanca plata,
Y el aroma de azahar del limonero
Embriaga en su perfume dulcemente
Las notas de una lúdica sonata.
LA PALMERA
Reina del oasis, dama soberana,
De tu esbelta estampa el sol se enamora,
Tienes el embrujo de princesa mora
Y el heroico encanto de bella sultana.
La armoniosa duna tu curva engalana
Cuando viste el aire de púrpura aurora,
Y al llegar la tarde con su añil adora
Tus rasgos exóticos de bella sultana.
Tu cintura vibra con ritmo y donaire
Cuando tus guedejas las agita el aire
Y peina los rizos de tu cabellera.
Todo caminante que en ti se reposa
Sueña con el beso de la ausente esposa
Que en ti se hace musa, hermosa palmera.
A M A N E C E R
Un labio de soles besa la ventana
Dibujando un guiño bordado en cortinas,
Y un verde perfume de jaras y encinas
Se roma en la limpia y clara mañana.
La alcoba encendida su estampa engalana
Mostrando coqueta sus prendas más finas,
Y como manolas en fiestas taurinas
Adorna su cuerpo de oro y de grana.
El sol se divierte con su haz de colores
Y notas chispea de esbelta armonía
Pulidas de arpegios y lúdicos trinos.
Y tras los cristales se arrullan las flores
Donando fragancia al mágico día
Que nace con luces de nuevos destinos.
GOTAS DE LLUVIA EN OTOÑO
Como tenues y traviesas lentejuelas
Temblorosas juguetean los cristales
Esas gotas de lluvias otoñales
Que acompasan su repique en castañuelas.
Dulces músicas de zíngaras vihuelas
Se conciertan en floridos recitales,
Melodiando tras los mudos ventanales
Los idílicos romances de mozuelas.
Cada gota es como el mágico respiro
Que se arpegia con las notas de un suspiro
Desprendiéndose en aromas desde el cielo.
Y al vibrar su danza inquieta y femenina
Con las curvas insinuantes de una ondina
Se nostalgian los recuerdos del abuelo.
EL MANANTIAL
Nace el agua brotando entre las peñas
Y mece suave arena con arrullos,
Cantando con bucólicos murmullos
Sonatas transparentes y risueñas.
Polícromas, coquetas y pequeñas
Los colores del iris hacen suyos
Esas gotas que abiertas en capullos
Salpican de frescor las secas breñas.
A su espejo se asoma el alto pino
Hechizado en el prisma cristalino
Del esbelto y radiante manantial.
Y las notas de rientes surtidores
Como arpegios de amantes ruiseñores
Musican una orquesta celestial.
EL UNIVERSO
Intentando alcanzarte se nos pierde la mente
Pretendiendo saber cual será tu futuro,
Y en tus hondos rincones de pretérito oscuro
Ni siquiera encontramos tu razón del presente.
Son millones de astros los que adornan tu frente
Reluciendo en las galas de un ejército puro,
Y el humano al mirarte se presiente inseguro
Arropado en la carpa de tu manto imponente.
Bello es tu sendero tachonado de estrellas
Que la ardiente galaxia reverbera en camino
Donde raudas avanzan luminosas centellas.
Prisionero de esferas quiero ser peregrino
De las cósmicas rutas ignoradas y bellas
Donde plácidamente se nos duerme el destino.
EL ARBOL VIEJO
Arbol sin ramaje, vacío y sin nidos,
Edificio inerte sin vida ni trinos,
Sin hojas que escarchen rocíos matutinos
Ni frutas que endulcen sabores prohibidos.
Triste permaneces con hondos quejidos
Mirando envidioso los esbeltos pino,
Y en lágrimas rojas, rojos vespertinos
Con mimo te acunan los brazos rendidos.
Ni fuerzas te quedan para alguna queja
Cuando haciendo astillas en tu cuerpo herido
El cruel leñador cantando se aleja.
Alberga amargura tu pecho dolido
Y aceptas del mundo la infiel moraleja
De que al fin la vida tenaz te ha vencido.
SONETO A ALHAURIN
Jabalcúzar ofrece a Jarapalo
El verde que en su campo se desliza,
Y la brisa risueña que armoniza
Con el bello plumaje de tu halo.
Como un hermoso edén yo te señalo
Donde el verso con tu amor se idealiza
Y mi alma embrujada cristaliza
En humilde soneto mi regalo.
Quien visita tu pueblo ya te adora
Porque halló entre tu gente al buen amigo
Y el lenguaje sencillo que enamora
Y lleva hasta su tierra por testigo
El deseo ferviente que le adora
De volver y quedarse aquí contigo.
AL LIBRO ALHAURIN Y SU POESIA
Un libro de poemas alhaurinos
Vio la luz al nacer un nuevo año,
Y cual niño que nace sin engaño
Aroma con sus versos tus caminos.
Poetas que soñando tus destinos
Realzan la nobleza de tu escaño,
Se duelen con los duelos de tu daño
Y arrullan tu hermosura con sus trinos.
Sus versos que conviven con tu historia
Haciendo de tus flores celosía
Se adorna con el Lauro de tu gloria,
Y en arpegios de dulce melodía
Van sembrando en el mundo la memoria
De Alhaurín de la Torre y su poesía.
LA LUNA Y SU NOVIO
En noches de plenilunio,
Cuando la luna se asoma
Coloradita y coqueta
Por el monte Jabalcúzar,
Parece una enamorada
Que asomada a su balcón
Está esperando a su novio
Y sus requiebros de amor.
Y yo me quedo extasiado
Al verla desde mi casa
Tan hermosa y tan esbelta,
Y le fabrico piropos
Alumbrado por su luz.
Pero, ¿que veo?
¿te estás poniendo celosa?
Oh monte de Jabalcúzar
¿acaso el novio eres tú?.
E L L A G O
Cuando nace la aurora alborada en oriente
Y su nimbo acaricia el perfil de tu capa,
En tu mundo dormido el vivir se destapa
De los seres que arpegian tu corona y tu frente.
Al besarte la brisa va rizando tu pelo
Con el ritmo armonioso de un ballet de querubes,
Y hasta el astro del día asomado en sus nubes
Te regala un requiebro desde el más alto cielo.
Son tus límpidas aguas en quien bebe el sendero
Donde el cielo refleja sus cristales azules,
Y esperando a su novia adornado de tules
En tu espejo se peina presumido el lucero.
Llega el sol a su cénit con su rojo escarlata
Y cansado de andar se arrebuja en tu nana,
Y la lira del viento en tus hondas desgrana
El concierto hechicero de una fiel serenata.
Los nenúfares libres que se mecen sin dueño
Con el pez escamado de radiantes colores,
En tu seno se funden con abrazos de amores
Al perfume y al canto de un bucólico sueño.
Y en la noche estrellada de una luna de nata
Que te borda arabescos de ilusiones de mago,
Con su música dulce desde el fondo del lago
Reverbera en destellos sus sonidos de plata.
Te ha llegado el descanso con sus velos de noche
Merecido sosiego de una larga jornada,
Y los sueños de seda de una nueva alborada
Van cerrando tus ojos con su mágico broche.
EL ARCO IRIS
Cuando mansa la lluvia se rinde agotada
Y entre tenues jirones el cielo aparece.
Cuando el sol bullicioso entre gotas se mece
En un vals cadencioso de danza ensayada,
Sonriente se asoma en su trono de flores
Ese mágico arco de ardientes colores.
El azul que en el cielo le acuna risueño
Con el verde se enlaza en un baile campestre,
Y entre rojo amapola y violeta silvestre
Al añil de la lila le adoran el sueño.
Las apuestas mimosas le dan su amarillo,
Y la flor de azahar convertida en naranja
A su cuerpo le adornan la última franja
Con un bello plumaje de exótico brillo.
Un destello de tonos le da sinfonía
Al castillo radiante de iluso esqueleto,
Y su alma varada en celoso amuleto
Poco tiempo se goza en su leve armonía.
Su cabeza levanta mirando hacia el cielo
Pretendiendo llegar más allá de la nube,
Y le inquieta saber que si más alto sube
Su polícromo carro se hunde en el suelo.
B U C O L I C O
Me gusta en la noche
Sentarme a la luna
De mi poesía,
Cuando duerme el músculo
Y descansa el alma,
Y el sosiego invade
El pulso y la mente.
Desde mi terraza
Contemplo el aroma
Que invade mi pecho,
Y en la soledad
De una noche clara
A solas me pienso:
Que al llegar el alba
Unos seres nuevos
Y unas nuevas almas,
Cantarán alegres
El salir del sol
Con trinos de gloria
Y arpegios de amor
A una nueva aurora
De hermosa ilusión.
ME PLACE ALLI EN LA MONTAÑA
Me place allí en la montaña
Oir el hablar del aire,
Ya sea su arrullo de brisa
O bramido de su viento.
Me place oir las corrientes
Del agua que se desliza,
Ya sea murmullo de arroyo
O estrépito de cascadas,
O armoniosos rumores
De indóciles aguas bravas.
Me place el sentir del sol
Sobre la piel, tibios rayos
Que me acarician el rostro
En la naciente mañana.
Me place tocar las plantas
Aseadas de rocío,
Humedecidos los tallos
Y las hojas bien peinadas.
Más allá de las adelfas
Y a contrapelo del viento,
Hay una ciudad que duerme
Con su inocencia quebrada.
Pero yo no estaba allí, sino
Dentro de aquel día vestido de noche,
Contemplando el rubor de las sombras
Que besa el arroyo,
Intentando fijar un recuerdo
Que pierde su imagen
En el laberinto
De mi mente cansada.
Cuanto tiempo ese instante
Me ha estado esperando
Dormido en los juncos.
Cuantas veces su sierpe de plata,
Pretendiendo ignorar que la observo
Me muestra atrevida
A la Venus que baila en sus aguas.
Dos miradas, la suya y la mía
Se abrazan risueñas
Compartiendo un mismo secreto.
Mi mejilla de cuero
Acaricia el frescor de la suya,
Y juntos soñamos
Que quizá el paraíso
No se encuentra tan lejos.
AL LAGARTO
Como el guiño de un látigo en la roca
Pareciendo más alma que sujeto,
En la naciente amanecida asoma
Como fugaz espíritu,
Reverberando en la campiña clara
Los infantiles resplandores tibios
De un sol casi dormido.
Con su cuerpo de mosto y aceituna
Sobre la seca tierra se desliza.
Un paso, una pausa y de repente
Un bífido relámpago en silencio,
Flecha y lazo certero,
Atrapa algún insecto
Que el mismo sol de tu querencia adora.
Flagela sus sentidos
De estética domada,
Para las almas de fulgores níveos
Que aman el milagro de la vida,
Tan sólo el contemplarte ya es milagro.
LA TIERRA
Eres madre de todo lo que nace,
Tumba eres de todo lo que muere,
Eres tú para todos el comienzo
Y eres tú donde todo se termina.
La vida es en ti donde germina,
Para dar nueva savia a otra vida.
EL CREPUSCULO
El último sol se ruboriza
En la púrpura brillante de una herida
Que ensangrienta en jirones de algodón
Las nubes peregrinas del ocaso.
Los cirros se desprende en cristales dorados
Como alfileres de fuego
Pinchados en un cielo azul cobalto,
Y en el azogue de infantiles ríos
Una lágrima violeta
Se dibuja infinita de nostalgia.
Cuando el sol se ha olvidado en mi alcoba
Una hebra de su oro,
La tarde se detiene contemplando,
Atónita de ausencias,
Ese tiempo bucólico y vacío
Que media en el relevo de los astros.
Y en la cresta de los montes,
Como una cabellera de rubíes,
Se desprenden rojizos resplandores
Aureolados de rosa clorofila.
Recién mojadas por la leve luna,
Acuden a su cita las estrellas
Ensartadas de plata y de luceros.
Y empieza a motearse de azabache
La piel suave de la noche joven,
Que se aroma en la nata que destellan
Las blancas perlas de la Vía Láctea.
Una estrella fugaz pincela el cielo
Y un alma enamorada suspira un poema.
Como diáfana ofrenda indolorida
Vestida de sinuosa transparencia,
Se desprende del alma de una nube
Y refresca su soplo las mejillas
Ingrávidas del viento.
Como sutil espejo que tremola
Entre labios inquietos
Las promesas de un sol enamorado.
Como leve burbuja
Con ánima de nieve derretida,
La clorofila lava las hojas
Con su beso de escarcha.
Y mis ojos contemplan
La gota de agua virgen
Que alumbra, al amor de su arco iris
Siete niños de luces.
Y esa límpida esfera que se baña
En los cristales de su claro espíritu,
En las noches con ojos endormidos
Y charol de azabache,
Los destellos de luna la platea
Con pespuntes de estrellas.
ATOMO DE AIRE
De cárcel infinita
Girando alrededor de un mismo eje
Donde tu vida nace
A la vida de un viento en cautiverio.
Eterno, sin principio y sin rumbo
Aletea por un cielo redondo
Entre millones de hermanos
Que ni siquiera te ofrecen
El benigno reposo
Reclamado en tu cuerpo tan cansado.
Con la invisible savia
De tu invisible aliento,
Das vida a una célula abstracta
Que in medida de espacio ni tiempo
Hace nuevos los viejos suspiros.
Las voluntades de los aires breves
Que te hicieron vasallo
En el inicio primigenio y claro
De tu infancia,
Se inclina al empuje
De otro señor más poderoso,
Que vuelve a comenzar en otra rueda
Una nueva espiral interminable.
Tus músculos cansados
De viajes siempre iguales,
Suplican a las hojas del otoño
En sudarios de tumbas amarillas.
LA CAMPANA
Con su llanto de piedra herida
Pregonera de un sueño eterno,
Nace la infancia de la muerte.
Con su trino de alegre alondra
Musicando un compás de fiesta,
La vida nace con su infancia.
Y así transcurre aprisa el tiempo
Venciendo risas y amarguras
Entre esa piedra y esta alondra.
LA TORMENTA
Ruge la tempestad y el cielo estalla
Y la noche se rasga en mil pedazos.
Ruge la tempestad, la tierra calla
Pero el trueno restalla en latigazos.
Revienta el huracán enloquecido,
El rayo tiñe en rojo el firmamento,
Se agita inquieto el mar embravecido
Desgarrando la calma en un momento.
Se escucha el chirriar de las veletas
Aupadas en los altos campanarios,
Se rasgan las banderas en mil grietas
Palpando sus destinos de sudarios.
El pastor que ha encerrado su ganado
En la tarde plomiza y cenicienta,
Duerme inquieto en un sueño desbocado
Vigilante al fragor de la tormenta.
El huertano dejó sin él la huerta
Presintiendo destinos agoreros,
Azorado apuntala bien la puerta
Y encierra presuroso sus aperos.
La barca que en la hermosa madrugada
Se hizo al mar, en el puerto ha recalado,
Con el alma nerviosa y angustiada
Y las redes vacías de pescado.
La esposa del obrero de la mina
Mira inquieta hacia el cielo traicionero,
El miedo y el espanto la domina
Porque no ha regresado su minero.
Con todos estos miedos e inquietudes
Que crea la tormenta amenazante,
Y con más maldiciones que virtudes
El caos se precipita en un instante.
De lo vientres de negros nubarrones
Brotan aguas furiosas y homicidas
Sedientas de perversas intenciones
Y hambrientas de cadáveres y heridas.
Caen del cielo furiosos torbellinos
Entre rayos, relámpagos y horrores,
negras aguas avanzan sin caminos
cual perversos demonios destructores.
Las puertas y las casas se derrumban
Y al momento las aguas las sepultan,
Mientras ecos de mil truenos retumban
En lejanas montañas que se ocultan.
Se masca la tragedia en la comarca,
La impotencia en sudores se destila,
Se presiente el galope de la Parca
A lomos del corcel de otro Atila.
Y en las sombras de algún casón oscuro
Al cielo grita un viejo en gesto duro:
Y por que me castigas de este modo
Y llenas mi solar de muerte y lodo.
Pero el cielo se mofa en carcajadas
Del viejo, de sus gritos y lamentos
Y envía cada vez más toneladas
De furias, de desdichas, de tormentos.
VIEJA TRONCA DE JABALCUZAR
Yace inerte entre las hierbas
El muñón de un tronco viejo,
Reliquia de un árbol sano
Que con el paso del tiempo
Dejó de ser atalaya
Y ya tan sólo es madero.
Su piel de estampa rugosa
Cuarteada por el viento,
Se pudre en la indiferencia
Del pinar que le fue dueño,
Y un llanto de pena honda
Se derrama por su cuerpo
Recordando tal vez, cuando
Siendo joven y altanero
Con bellos trinos las aves
Le daban el primer beso,
Anunciando con sus cantos
Que el día estaba naciendo.
Cuantas alegrías pasadas
Le abrazan en el recuerdo,
Cuantas verdes primaveras
Vistieron su cuerpo esbelto,
Cuanta hoja enamorada
Le ha contado su secreto
Y cuantos pájaros niños
En su ramaje nacieron
Jugando las travesuras
Con los duendes de sus cuentos.
Hoy destilan amargura
Los suspiros de su pecho
Y el mismo limo del bosque
Lo viste de luto negro,
Mientras los días pasean
Con un ajetreo intenso
Que sólo dejan silencios
En los sentidos inertes
De es viejo tronco yerto.
Viejo tronco, de tu sangre
No te quedan descendientes,
Contigo acaba la estirpe,
Pero aún tu herida siente
Como pasa el tiempo lento
Y lenta llega la muerte.
Con el alba te encontré
Medio oculta entre la grama
Que atenazaba tu cuerpo
Asfixiándote en sus garras.
Quise romper el anillo
De esa infiel enamorada
Pero sólo conseguí
Que las manos me sangraran
Y me fui con la tristeza
Y con el llanto a la espalda,
Mientras voraz a la tierra
Con sus garfios te aferraba
Esa pérfida cadena
Que cubre tu piel con llagas.
Mi adiós te doy, vieja tronca
Con lágrimas de mi alma,.
Quizá ya no vuelva a verte
En próximas madrugadas
Porque el fuego de mi vida
Poco a poco se me apaga
Y quizá a Jabalcúzar
No regrese mi mañana.
EL MAR Y YO
Sentado en los milenios de una roca
Un mar de verdes ojos me contempla
Bebiéndose el celeste de los cielos.
El níveo pañuelo de una albina
Gaviota flamea en el horizonte,
Mientras las olas derraman
Su jazmín sobre la playa.
Como en un beso de nieve
Su albura se derrite en las arenas
Vestidas de dorado pan de trigo,
Y una alegre golondrina de azul
Eléctrico el dorso
Y pechera de charol
Se bebe las lentejuelas que el sol
Irisa en las aguas
Dormidas de la bahía.
Cuando el mar y sus pupilas de esmeralda
Se cansen de mirarme,
Escribiré sobre él mi epitafio
Con la sangre de mi pluma,
Y una túnica de sombras
Cubrirá el silencio
De mis heridas muertas.
Saltará mi recuerdo
El misterio de su ancha soledad,
Y un relámpago de plata
Anunciará en un mundo nuevo
Que yo también he vivido.
NUBE SOLITARIA
Jinete de algodón que sin arenga
El cielo vas surcando en vuelo incierto,
Tu ruta es el inmenso espacio abierto,
Tu meta, donde el aire te detenga.
Naciste incubada por los genes
De ríos, sol y mares paternales
Que en líquidos vapores conyugales
Suplieron las vaginas y los penes.
Te has vestido de rosa en la alborada
Queriendo cautivar al sol naciente
Que orgulloso reluce por oriente
Su púrpura etiqueta engalanada.
Cuando el día avanza con su celo
Y cambia por el blanco tu escarlata,
En los copos albinos de tu nata
Reverbera el azul del limpio cielo.
Y allá en el horizonte en su regazo
Alguna peregrina pasajera
Queriendo convertirse en compañera
Te tiende con amor su dulce abrazo.
Pero el viento en vorágine violenta
Insensible se opone a tu deseo
Y venciéndote en leve forcejeo
Te arrastra hacia el negror de la tormenta
En ella se enlutó tu níveo manto
Haciéndote en sus redes prisionera.
Tu que alegre volabas la pradera
Ahora riegas su verde con tu llanto.
PAISAJE EN GRIS
Prisionero en un aire de tormenta
Se hallaba el alma de la madrugada
Intentando escapar del sueño,
Pero un toldo de nubes grises
Esquivas a ofrecerle su promesa
La abrazaba a la tierra.
La montaña oteaba altiva
Desde su alta atalaya,
Todo el azul que el limpio cielo
Negaba a la pradera,
Mientras el sol se estremecía inquieto
Presintiendo quizá que el nuevo día
No lo invite a la fiesta.
Así serpenteaba la mañana
Cansada en la tristeza del arroyo,
Y los trinos del alba en las gargantas
De los desorientados gorriones,
Olvidaron, igual que el clarinete,
Su claro despertar en los corrales.
Mi una brizna de aire
Cortaba la paciente calma
Que dormitaba en la llanura;
Ni siquiera un repique de campanas
Ahuyentaba el silencio
Oculto en la recóndita alameda.
El tiempo se quedó sin tiempo
En las ramas de los cipreses,
Y en las almenas de los altos pinos
(Sin dejar ni la huella de un recuerdo)
la mañana agoniza
sin haber conseguido despertarse.
GRANO DE TRIGO
Arropado por verdes cortinas
Como amada crisálida verde
Entre tiernos pañales,
En la espiga materna te meces
Y te duerme la nana arrullante
Que te ofrece la brisa,
Aromada con besos de plata.
Embrión de las eras,
Un preciado tesoro es tu cuerpo
De pulida esmeralda,
Que se dora en los meses de mayo
Y corteja feliz la amapola
Coronada de grana
Alumbrando al estío
Un retoño granado de vida.
Como ninfa bañada en el oro
Y apretada la carne,
Con la viva eclosión de la siega
A los campos sonríes,
Y al tenaz campesino le premias
Sus desvelos de otoños e inviernos.
Amorosos, los brazos del trillo
Te desnudan eróticos,
Enseñándole al sol y a los vientos
La exquisita riqueza
Que se ofrece en tu pulpa dorada.
Del sencillo molino eres huésped,
Mientras nace la harina
Con la vida que alienta tu sangre
Transformada en pan nuevo
Para el hombre, que alaba y adora
Como a un dios a ese grano de trigo.
LAMENTOS DE HOJAS DE OTOÑO
Entre las notas dispersas
De una sinfonía inacabada,
Se van desprendiendo pausa a pausa
Los ingrávidos bemoles insonoros
De una partitura, que escrita en clorofila,
Hoy refleja en sus mejillas
La pálida tintura del otoño.
Tronchadas por la espalda,
Las rotas corcheas que bailaron cuando nuevas
La danza alegre de una risueña primavera,
Hoy vencidas, en un adiós enmudecido
Se despiden hasta nunca,
Envueltas en la trágica vorágine
De espirales,
Que se burlan de sus llantos
Y congojas
Y los lanza a un destino sin retorno.
El árbol madre las llora sin consuelo,
Mientras que el viento indoloro
Se ríe de sus lamentos.
EL LLANTO DE LAS HOJAS
Como notas desgajadas de un pentágrama
Formando un torbellino de alas muertas
Que regalan sus plumas al asfalto.
Como inútiles letras sin fonemas
Desertando el redil de la palabra
Del texto inacabado de un discurso:
Las hojas muertas del otoño
Revolotean sin un rumbo
Por las regadas calles de la urbe,
Cuando asoma el bullicio ciudadano
En el albor de un nuevo día.
Su destino será la oscura fosa
Donde sólo tendrán por compañeros
Los escombros y basuras que vomitan
Las sucias fauces de cemento
Del indócil castillo del progreso.
Mi pena se entristece con sus penas
Y me espanto en el llanto de saber
Que seremos, al cénit del camino
Compañeros de un viaje sin retorno..
G U A D A L Q U I V I R
Las ubres de Cazorla y de Segura
Risueñas amamantan tu lactancia
Arrullando tus juegos infantiles
Con cabriolas de espumas rumorosas.
No ha existido pincel que consiguiera
Reflejar ese brillo luminoso
Del alma atesorada en tu floresta,
Que entre aromas de verdes olivares
Perfuma la primicia de tus pasos
Y canta entre riscos y entre peñas
Estrofas hechizadas de acuarelas.
La niñez se te vuela al parpadeo
Travieso de una lágrima prendida
A un suspiro de alegre catarata,
Y empieza a despertar tu adolescencia
Al beso de las flores y las aves
Que desnudan su cuerpo en tus orillas.
Suaves serpentean tus anillos
Cuando amansan sus ímpetus las aguas
Reflejando un cielo rutilante
Que se adorna con átomos de luces
Pletóricos de azules transparencias.
Fatigado, el gran astro del día
Se refleja en tus aguas sosegadas,
Y al llegar con la noche las estrellas
Escoltando a la dama plateada,
Presumiendo contemplan en tu espejo
De azabache, el lustre de su rostro,
Y mimando su propio narcisismo
Piropos con sus guiños te regala.
El apuesto Genil como tenorio
De las bellas mujeres granadinas,
Generoso regala sus caudales
Al padre de la Bética campiña,
Que acrecienta sus carnes con las formas
Y sentidos de ser un río adulto
Consciente y responsable de un destino
Trazado desde el mismo nacimiento.
Quizá sientas aveces la nostalgia
De volver nuevamente a la montaña
Soñando las diabluras de tus juegos,
Pero ya no hay retorno en el camino,
Y al besarse tus agua con las otras
De ese mar que ha de ser tu compañero,
Las señas andaluzas de tu estirpe
Jamás se borrarán de tu recuerdo,
Y te darán la gracia y el salero
Que cantaron juglares y poetas
Hechizados en tu andaluza estrella.
Doña Inés y Don Juan fuero actores
De ese amor que soñando el gran Zorrilla
En la quinta risueña de Tenorio,
A la obra de Tirso dio esperanzas
Y encumbró tu apellido a la leyenda.
TORO DE LIDIA
Las olas del mar se rompen
Cuando chocan con las rocas
Escarpadas y sedientas.
Se retuercen las cascadas
En abismos impolutos
Verdes, rojos y escarlatas.
En contra de la corriente
Los salmones se debaten
Por regresar a su origen,
Caen, se revuelven, revientan,
Mueren, se matan no lloran,
Es su sino, la victoria o la derrota.
Pero el toro, ay, el toro es otra cosa.
El toro tiene en su casta
Estigma de su exterminio,
Su bravura es su verdugo
Y en la plaza no renuncia
Al capote y la pelea.
El no odia al pinturero
Que le engaña con su capa,
Brama, lucha y se defiende
Y sólo por acoso, mata.
Noble, bravo, animal fiero,
Tu destino es siempre el mismo,
Muerte y martirio en el ruedo.
Eras alegre en el prado
Cuando triscabas el pasto
Negro, reluciente y bello,
Y eres ahora despojo
Que sangrante y macilento
Te sacan del coso, muerto.
El público se divierte
A costa de tu martirio,
Se enardece con la sangre
Que brota en tu cuerpo herido.
Si por tu misma vivencia
Hieres en propia defensa,
Lloran por el hombre herido
Con fraternal sentimiento
El lego y el entendido,
Unos por el hombre mismo,
Los otros, por el artista.
Pero, cuando a tu lomo traspasa
Recalcitrante el acero,
Cuando tu roja sangre riega
Generosa el ancho anillo,
Cuando te hieren los hierros
Y la vida se te escapa
Poco a poco por la boca,
Cuando tu cuerpo estremece
El dolor y la agonía,
Cuando lanzas a los vientos
El bramido de tu queja,
Cuando tus ojos se vidrian
Y recuerdas verdes prados
Que no volverás a ver,
Cuando sientes la garganta
Reseca de amarga sangre,
Cuando tu pecho revienta
Por tan injusto martirio,
Cuando hieren en tus tímpanos
Que aclama tu matador,
Dime:
¿Quien de ti se compadece?,
¿Quien te llora, noble bestia?.
EL MONTE SE QUEMA
Un incendio se arrastra por el monte
Calcinando un suspiro de mi pecho.
Cada mata que arde, cada árbol,
Cada pobre animal que se calcina,
Cada flor que se troncha entre las llamas,
Cada grito de un ave achicharrada,
Me produce un atroz escalofrío
Y sacude en mi alma amargo llanto
Arrancando un pedazo de mi vida.
El sol se ha oscurecido entre los humos
Tan negros como el alma del pirómano
Que asesina sin bomba y sin pistola,
Como el más deleznable terrorista
Yo no sé que tormento le daría
A ese ser venenoso que aniquila
Poco a poco la vida del planeta.
Yo no sé, si llagamos al futuro
Si habrá ley que castigue con dureza
A ese Atila, que a lomos de su coche
Siente el hondo placer del exterminio.
Por mí no siento angustia, pues mis días
Apenas llegarán al nuevo siglo,
Pero esos nuevos seres que nos sigan
Viendo de sus albores nuevos años,
Tendrán sólo del bosque una estampa
En el marco reseco de un desierto.
Honor, un año nuevo ha terminado
Y soy más viejo aún, esos es un hecho,
Pero otro nuevo año ha comenzado
Y está por bien mi amor esperanzado
De entrar con él feliz y en pie derecho.
Que traiga ya la paz al ser humano,
Que olviden las personas sus rencillas,
Que todo el orbe unido se hable hermano.
Buscar y amar las cosas más sencillas.
Que mueran de una vez las sinrazones,
Que huelguen ya las razas y los credos,
Que vuelvan a querer los corazones
Y libres de sus trabas, sin enredos
Saluden su esperanza las canciones.
MUNDO SIN JAULAS
No concibo del mundo en los humanos
Que hagan jaulas que a libre ave encierra,
Y es soberbia que hagan con sus manos
Barrotes para el cielo aquí en la tierra.
Cuando hizo el cosmos aires y cielos
Puso en ellos a libres moradores,
Cadena no le impuso, ni los velos
Ni tampoco injustos opresores.
Les dio la libertad por compañera,
Le puso alegre trino en la garganta,
Los protege en su vida placentera
Y el hombre sus designios le quebranta.
LA SEQUIA
En estos días que despierta mayo,
El campo llora con su gris angustia
A los floridos mayos, que en trigales
Bailaban con aromas de amapolas.
Un seco invierno desmembró en tristezas
Los prietos bosques de repleta vida,
Y en los alegres trinos de las aves
Los arpegios se visten de lamentos.
Todo amanece mustio y contrahecho
Barnizado en un polvo gris y opaco.
Los verdes prados que en lucientes años
Mecían sus espigas con la brisa,
Agonizan ahora torturados
Bajo un sol calcinante y homicida.
Ni siquiera la recia encina asombra
La palidez del heno en la pradera
Ni las arrugas de una tierra enferma;
Ni siquiera la espada del abeto
Mantiene enhiesta su cabeza altiva
Demandándole al cielo su promesa.
Las higueras, reptando en los bancales
Asemejan cuadrillas de fantasmas
Cubiertos de un sudario negro y ocre,
Donde sólo famélicas hormigas
Trepando por maderos carcomidos
Devoran sus escuálidos retoños.
La primavera se quedó sin ángel,
Y abandonada por su propio duende
Yace estéril en un cajón oscuro
Sin espera que nadie la socorra,
Envuelta en telarañas y hojas muertas.
Yo dormiré como la nieve,
Refrescando la hierba con mis besos
Fríos en las mañanas claras.
Cabalgaré hacia los mares,
A grupas de ese río azul y plata
Que transparenta el bosque inquieto.
Y allí, mecido por las olas
Vivas de espumas luminosas,
Descubriré el mundo sus secretos.
Retornaré al fin cansado
Pero feliz a un mundo nuevo
Donde el olvido cicatriza heridas
Y habré dejado en el camino
Querencias y renuncias que un día fueron
Testigos mudos de mis miedos.
LLUVIA EN LA NOCHE
Llueven los silencios
Lágrimas del cielo.
Tras los cerros teñidos de gris
De la ocre tarde,
El sol se despide.
La noche mojada
En la luna oculta,
Se derrama
Entre borbotones
Pintados de sueño.
La luz que en el día
Era parda y vieja,
En la noche oscura
Se convierte en sombra.
Era invierno en la ciudad
Y en el campo, primavera.
OLAS DE NOCHE
Extensa explosión de ondeantes sombras,
Cataratas con reflejos de lágrimas sonantes
Que se derraman formando caracolas
Cuando el viento las mece con su nana.
Chispeantes notas de azabache pulido
Que juegan con el charol de los líquidos espejos
Al eterno juego del escondite.
Van y vienen jugueteando con la noche
Rumoreando mansamente sus murmullos
(Silencios de motores, ruidos de la inercia)
Que besan los labios de las rubias arenas
En las costas más exóticas.
Testigos de miles de romances de otras tierras
Que se asoman con la luna entera
A la silente carpa del cosmos
Tachonado de esmeraldas.
Romance de colores
De las razas oscuras y de las claras razas.
Olas de amor, ondas del mar
Que bajo las estrellas acarician por igual
Las playas acantiladas de todos los continentes
Sin medirles su riqueza,
Llévale en tus alas más guirnaldas
A los que tienen más espinas.
HURACAN ANDREWS, FLORIDA
Contemplarte una vez, y estar contigo
Tan sólo por un mes, fue suficiente
Para hacer imborrable de mi mente
La grata bendición de ser tu amigo.
Amigo, que impotente es hoy testigo
Del inmenso dolor, que hacia tu gente
Un furioso huracán, cruel y demente
Desahoga en tu inocencia, su castigo.
El odio contenido del gris cielo
Vestido con la zarpa de una fiera
Desgarra la hermosura de tu suelo.
Y con su ira voraz y pendenciera
Ha cubierto tu tierra con el velo
Mortuorio de la Parca traicionera.
…Y aquí desde mi Málaga de ensueño
llorándote en la pena y la tristeza,
le pido a tu destino y fortaleza
que sanen las heridas con tu empeño,
y vuelvas otra vez a ser Florida
la tierra que yo amé, llena de vida.
LAS HORMIGAS
He hallado en el campo un hormiguero
Y absorto en su visión pasé un gran rato.
Sentado en una piedra del sendero
Contemplé su entusiasmo y pulcro esmero,
Alabé su trabajo tan sensato
Y elogié su altruismo tan sincero.
Obreras sin descanso, las hormigas
Resisten su labor extraordinaria;
A ellas nunca agotan las fatigas,
Se afanan por el bien de sus amigas
Y en su vida sencilla y solidaria
Grano a grano almacenan las espigas.
No ambicionan ninguna recompensa
Que premie sus constantes sacrificios;
Saber bien saturada su despensa
Es su premio mayor y les compensa
Los esfuerzos que nunca son ficticios
En la dura jornada tan intensa.
Cuando el sol se despierta soñoliento
De una noche velada por su luna,
Se percibe el fogoso movimiento
Del leal y ordenado regimiento
Que se presta a iniciar nueva fortuna
Por el solo salario del sustento.
Surcando la vereda polvorienta
Arroyos de azabache serpentean
Y refulgen al sol que los calienta,
Mientras busca en era parturienta
No tener invernada fría y hambrienta.
Son estériles hembras las obreras
Que cuidan y alimentan la comuna
Con la digna humildad de teloneras,
A la vez son matronas y niñeras
Y a la ninfa solícita la acuna
Con las hierbas que traen de las praderas..
Si a la hacienda la acecha una amenaza,
Disponen las guerreras su defensa
Con la indómita fuerza de su raza,
Y haciendo en sus mandíbulas tenaza
Atrapan al intruso de la ofensa
Que ataca el santuario de su plaza.
Los machos, cuya efímera licencia
Les hizo sementales sin premisa,
No vuelven al hogar de su vivencia
Y mueren de desprecio y de indigencia:
Pues después de su cópula precisa
A nada da provecho su existencia.
Las reinas de la tribu son aladas
Hormigas de mayor envergadura
Que fueron por los machos fecundadas.
Por sirvientas obreras son mimadas
Pues sus huevos la especie la asegura
Con las larvas en ellos condensadas.
Así gira la rueda indefinida
Naciendo nuevas hembras y otros machos
Que empiezan a jugar igual partida.
Y su casta tendrá bien merecida
Las virtudes que orlan cual penachos
La eclosión de una pura y nueva vida.
Este clan cuyo sino cotidiano
Nos causa reflexión y mudo asombro
Con su ejemplo advierte al ser humano:
Si tu afán no reúnes hombro a hombro
Y no eres solidario con tu hermano,
No serás en la vida más que escombro.
ANSIAS DE LIBERTAD
Si me quitan libertades
Y se me queman las alas
Y no puedo más volar,
Que me entierren en el campo
Donde son libres las flores,
Donde las aves son libres,
Y en la lápida que pongan
Recordando que allí estoy,
Que graben con letras grandes
La palabra libertad.
EL VIENTO
Silba el viento laureado de espuma
Barriendo con graznidos los cables altos, impetuosos,
Que unen las montañas y los cerros cansados de brillo,
Y no encuentra, sediento de pestañas
Ningunos ojos, ni negros, ni verdes ni azules
Que se cansen de mirar entre celajes
Los silencios atorados de sonidos.
Las nubes se han quedado inciertas de inquietud,
Y trotan como pollinos tras las yeguas
Persiguiendo un horizonte sin principio y sin final.
Remolinos de clorofila se alborotan
Y despeinan las alisadas copas
Triangulares de los cipreses,
Que se inclinan como absurdas palmeras
Pretendiendo besar sus pies de cementerio.
Nada permanece indiferente ante el paso
Inarmonioso de ese viento
Que siempre canta la misma canción inalcanzable,
Sin reposo, monótona, inacabable,
Que asciende y desciende la escala musical
Con los sinuosos contoneos de una sílfide
Portadora de átomos vacíos.
Nada descansa contigo;
El ritmo alocado de tu baile se pierde
Y llega insolente a soliviantar el reposo
De las azules mieses en las ondas marinas,
Y las doradas olas en los campos de trigo.
Quizá todos te temen y se someten
A la indemocrática dictadura de las leyes
Que trenzan las razones de tu fuerza
O el duro castigo de tu látigo invisible
Que flagela sin piedad los costados
Y las frentes de las inertes colinas.
Cuando agotados tus músculos de aire
Se hayan vaciado por completo y pidas el reposo
Que reclaman tus huecas energías,
Se habrán roto las banderas en los mástiles llorosos
Con un último lamento desgarrante,
Y será tu sudario sus jirones,
Y serán ellas mismas las gimientes plañideras
Que entonen para ti un réquiem gregoriano.
LA LUNA Y LAS NUBES
La luna de Jabalcúzar
Se está poniendo celosa
Porque una nube mimosa
Acariciaba su cumbre
De galán de romancero.
Un día en lluvia quedó
El galán bien aseado,
Y con las últimas gotas
De la lluvia bienhechora,
Pensó en una conquista
A espaldas de su novia
La luna de Jabalcúzar,
Y creyó que aquella nube
Rezagada de las otras
No se quedó rezagada
Por pura casualidad,
Es que esperaba el romance
De aquel apuesto galán,
Centinela de la Torre
En su pueblo de Alhaurín.
Pero los celos son malos,
Y la luna caprichosa
Entabló conversación
Con las otras desairadas
Nubes de su compañera,
Que aquella noche ocultaron
La novia del presumido.
Y lloró ese monte herido
En su amor propio y hombría
El desplante de la novia
Que a su cita aquella noche
Por celosa no acudió.
JABALCUZAR ENTRE NUBES
Que hermoso estás Jabalcúzar
Con esa alfombra de nubes
Que se extienden a tus pies
Rindiéndote pleitesía.
Las veo ante ti sumisas
Deslizando perezosas
Sus almas algodonales,
Que el viento a compás las mueve
De armoniosos recitales.
Tus crestas y tus quebradas,
Tus pinos de verde aroma
En las laderas se asoman
Contemplando embelesadas
Tu imagen de caracola.
Esta noche, en tu luna,
Tu novia de suave ensueño,
Sus celos le harán tormento
De esas eróticas nubes
Que con deleite le besan
Los atributos viriles
De quien de noche es tu dueño.
Mas son sólo coqueteos
De ese galán presumido
Varón, que de hispana hombría
Tiene árabe apellido,
De un Don Juan sus galanteos
Y de Alhaurín su hidalguía.
A MI CASA DE RETAMAR
No pensé de poder llorarte tanto
Cuando un día te dejara
En las manos que ya no son las mías.
No pensé que es tormento la nostalgia,
Ni pensé que no sólo es cemento
Lo que queda de ti a mis espaldas.
Pensé que con el tiempo se borrara
El amor que día a día
En tus manos yo fui depositando
Con el sudor que me quedó en tu huerto.
No pensé que las rosas y los frutos,
Ni el césped que cuidé con tanto esmero
Echarían raíces en mi pecho
Como echó en tu suelo mi ciruelo.
Pero lloro con pena al chirimoyo
Y a mi caqui y a mi lindo limonero,
Y el tardío y hermoso aguacate
Jugando a mandarinas y naranjas
Con aquel recio melocotonero,
Y el granado que yo injerté en febrero
Que me dio una vea granadas agrias
Y no pude probar sus frutos nuevos.
A la sombra de todos mis frutales,
Y en la alfombra de tu cuidado césped,
Retozaban juguetones
Mi perra y mi perrillo,
No sabiendo que habrían de dejarlo
Pata el goce de otro afortunado.
Desde mi nueva casa yo te sueño
Porque sigo de ti enamorado.
Linda casa donde años he pasado
Tan contento sintiéndome tu dueño.
Linda casa, lindas flores,
Y entre tus paredes dejo
Muchos momentos de amores-
Igual que te recuerdo casa mía
Añorando tu aroma y tu perfume,
Pienso algunas veces, presumido,
De que a ti te quedara alguna pena
Recordando que mi alma enamorada
Llorará siempre por ti
Como el moro lloró por su Granada.
Me atenaza garganta y corazón
La tristeza de no ser ya testigo
Del futuro que aguarda a tu destino
Cuando cuiden de ti extraña manos
Que al nacer no te dieron primavera.
Cuando suba a Jabalcúzar
Y te vea desde lo alto
Envuelta en miel y en nostalgia,
No podrá reprimirse de mis ojos
La lágrima furtiva y cristalina
Que en espejo atormentado
Me refleja tu imagen tan querida
Con olor de jazmines y azahares.
El azar me privó de disfrutarte
Todo el tiempo que hubiera yo querido,
Pero el que estuve contigo
En mis tres años de ensueño,
Guardarán reflejados en mi alma
Y en el dulce amor de mi recuerdo,
Ese fuego hermoso y perfumado
De unos novios de amor de romancero.
Me encuentro entre las sombras afligido
Y oprimido en pesares de quereres,
No me queda inspiración,
Solamente el vacío de dos casas
Que ya son el presente y el pasado,
Queriéndole al presente su querer
Y sintiendo al pasado el no olvidar.
Sin ti ya no son iguales
Ni mis días ni mis noches,
Y sin ti sonarán hasta insonoros
El tic tac de los relojes.
Y el agua no me sabe ya tan fresca
Aunque nazca en los mismos manantiales
De este pueblo de Alhaurín
Que tiene de la Torre su apellido.
EL MONTE HERIDO
Erase una vez un monte
Llorando desconsolado,
Porque unos seres extraños
Hurgándole en sus entrañas
Lo estaban asesinando.
Le estaban envileciendo
Sus pinares y retamas,
Le estaban rompiendo a trozos
Su verde vida risueña,
Le estaban arrancando sin conciencia
Sus raíces centenarias.
He visto llorar al monte
Y yo he llorado con él,
Porque
La vida de ese monte
Tiene algo de mi vida,
Y un trozo,
Que a él le arranquen,
Me lo están muriendo a mí.
Cuando brillen las estrellas
Entre sonrisas de plata,
Donde duerme Jabalcúzar
Entre fábulas de ensueño,
Donde perfuman los pinos
Los bosques de Jarapalo
Testigos de mil romances
Y relucen los jazmines
Su aromático perfume.
Allí donde la Mezquita
Sonríe con su fragancia
Las resplandecientes aguas
Policromadas de versos.
Allí donde está Alhaurín
Con la Torre como emblema,
Allí estará mi alegría
Recitando sus poemas.
Buscando yo como vos
Sosiego y paz que se honre
Dije, donde iré mejor
Que a Alhaurín de la Torre.
Y aquí puse yo mi hogar,
Mi amor, familia y mi nombre
En la zona Retamar
De Alhaurín de la Torre.
Pueblo gracioso y risueño
Con solera y con renombre
De este campo malagueño
Es Alhaurín de la Torre.
Y aquí vivo yo dichoso
Y no hay nada que me asombre
Cuando vi este pueblo hermoso
De Alhaurín de la Torre.
Y el frío nos hiela el cuerpo y el alma,
En la esquina breve de una calle en calma
Nos llega el aliento de un cálido aroma.
Un pequeño puesto y una inquieta hornilla,
Un quinqué de mecha y olla horadada,
Una maza leve de madera ajada
Y en tabla incrustada aguda cuchilla.
En cesto de mimbre la castaña espera
Le llegue su turno para el sacrificio,
Porque así es el sino que marca el oficio
Del tenaz trabajo de la castañera.
En la mano diestra empuña la maza
Y en la otra mano la castaña cruda,
Y apoyando el fruto en la hoja aguda
Con
golpe preciso dos labios le traza.
Anima las ascuas del ardiente fuego
Un tosco soplillo de aneas y esparto,
Y estando el fogón de candela harto
Con menuda sal se le riega luego.
Se ubica en la olla la castaña abierta,
Y allí lentamente se muda y concierta
El fruto en carnoso asado y caliente.
La sal con la lumbre la pulpa penetra
Mientras que su piel rizada la armiña
Ya la seca baya con sabor aliña
Como aliña a un libro la instruida letra.
Hace un cucurucho con papel de diario
Y su mercancía en él la coloca.
Del cesto a la olla y de allí a la boca
Es de la castaña fiel itinerario.
Esa mujer firme que así un sueldo apaña
Y a quien ni el frío viento su ánimo encona,
Con voz dulce y calma su quehacer pregona:
A la rica, tibia y asada castaña.
El peatón que cruza envuelto en su abrigo
A este tenderete llega friolero,
Compra el cucurucho por poco dinero
Y sigue su ruta caliente y amigo.
Esta tosca industria de simples aperos
Que en tardes de otoño desafía a los vientos,
Me trae el recuerdo de aquellos momentos
Felices de infancia y amores sinceros.
Yo le haría a este oficio un hito halagüeño
Como se hizo un día con el cenachero
Y al lado pondría a ese biznaguero
Símbolos de Málaga y del malagueño.
I
Cuando el alma abandone la utopía
Destruyendo esperanzas e ilusiones,
La ruta descendente del ocaso,
Y haciendo del fracaso su evangelio
Y del escepticismo su doctrina,
Predicará en un mundo insolidario
La insolidaridad de su doctrina,
Porque siendo uno más en la derrota
Se siente acompañado en sus miserias.
Pobre consuelo el desconsuelo ajeno
Que forja en la desidia los cimientos
De la autodevoración del mundo.
Que dan a Dios las gracias
Por el bien otorgado a ellas mismas,
Y capaces no son de condenarlo
Cuando el mal lo permite para otros.
Por eso, el ateo es el más justo:
No lo maldice porque no Lo siente
Ni lo bendice porque en El no cree.
¿Que existe más allá de las tinieblas
Si nadie regresó para contarlo?.
No carguemos a nada con las culpas.
El mal está en nosotros
Porque el mundo es el nuestro.
El mundo existe porque lo percibo,
Pero cuando mi tiempo ya no sea,
¿Acabará conmigo
O seguirá existiendo?.
¿O acaso el universo poderoso
Ha creado un mundo diferente
Para cada ser vivo?.
Porque entonces el mío ha equivocado:
Hubiese preferido ser profeta
Para anunciar al mundo entero
Que todos los humanos son culpables
De hacer de un mundo cuerdo un mundo loco
Y quedarse viviendo en su locura.
Y reniego de todo lo que exija
Seguirle siendo fiel,
Por eso quiero enderezar el rumbo
Que la prefiere estéril
Y yerma de ilusiones.
Esperando consignas,
Que se inundó la espera de inquietudes,
Y la inquietud creó desesperanzas,
Y las desesperanzas conformismos.
Me ordena la obediencia a sus dictados,
Pero no acepta mi conciencia el hecho
De someterse, sin plantarle cara.
Anteayer hice un viaje al infinito,
Y al reverso del mundo he contemplado
Como un alienígena sin rumbo.
Aprendí que su ayer es mi mañana
Y el futuro de hoy, su presente,
Que se muda y esconde
En un escatológico paisaje.
He buscado con ansia el arco iris
Por saber si es un puente
Que sirve para unir a cielo y tierra,
O abismo que separa
La blanca gloria del oscuro infierno
Y no supe encontrarlo.
Mas pude contemplar en sus arenas
Que la tercera guerra está servida
Y enfrenta a la riqueza y la pobreza
Con armas desiguales.
No conseguí alcanzar ningún trofeo,
Y regresé a mi mundo
Con el fracaso atornillado al alma.
Pecados y virtudes,
Y nunca conseguí en la penitencia
Purgar mis graves culpas,
Ni investirme en la piel de un hombre santo.
He sentido pudrirse las conciencias
Y hacer prostitución de los ideales
En el fácil mercado
De la deshonradez.
Y he oído en las políticas campañas
Promesas y virtudes
Que pronto olvidan, cuando
El poder, que es del pueblo, hacen suyo.
VII
Y a la muerte el silencio le sucede,
La vida es solamente un corto grito
Entre dos estaciones de silencios.
Y por eso ha de ser sonoro el grito
Arrancándole a fondo el alma entera,
Hirviendo rebeldías en su sangre,
Esculpiendo segundos uno a uno,
Porque sólo tenemos ese tiempo
Para lanzar al mundo nuestra queja
Desafiando los dogmas absolutos:
Porque el dogma esclaviza la conciencia
Y nos hace rehenes del pasado.
En el ficticio mundo en que vivimos
Las mentiras se visten de verdades,
Y no sabremos nunca
Si el fantasma es un ente en carne y hueso
O tan sólo delirio del presente.
Mas si resulta que la vida es una
Mala copia de aquel original
Que tuvo un día el alma entre los dedos,
O rompemos la copia
O serán nuestros dedos sus cadenas.
Pero si pretendemos
Alcanzar la victoria sin heridas,
Lancemos los fantasmas al combate.
IX
Voy escribiendo a tientas
En el silencio de la noche lenta,
Terriblemente oscura,
Y la pluma y mi mente
Tropiezan con el eco de ese día
Que se ha ido, dejándonos sin huellas.
En las horas quemadas
Que ni siquiera los rescoldos dejan,
Amordazada la tristeza amarga
Se va sumiendo en un quebrado sueño
Fatigado en la lucha de los días.
Hace tiempo inquieto preguntaba:
Como será mi cuerpo a los sesenta.
Inexorablemente
La cifra rebasada,
Tocándome la espalda los setenta
Mi alma es quien pregunta:
Los sesenta han pasado o es un sueño.
El polvo de los años aprisiona
Recuerdos, que un día fueron
Renglones en las hojas de la vida
Escritos entre penas y alegrías.
Pero ya no es posible su retorno,
El tiempo los llevó hasta el infinito
Abismo, de las cosas que no vuelven.
Inundando los huesos de fatigas,
Y nunca en el descanso hallé consuelo.
Quise darle a mis ansias soledades,
Pero la soledad se fue buscando
La oscura compañía del silencio.
He aprendido que el hombre hace a Dios
Mirando en el espejo de sus miedos,
Y he visto en las esquinas de la noche
Que los rostros son simplemente máscaras
Donde ocultan los hombres sus fracasos.
Con todos los temores inmarchitos
Regresé de mi mundo de los sueños
Para llorar los llantos atrasados.
Si hay un Dios prometiendo el infinito
Y un Diablo que igualmente lo ofrece,
Quien exija menores sacrificios
Tendrá más clientela.
Porque en un mundo fácil
Más cómodo es vestir a un joven santo
Con las ropas usadas del antiguo,
Que hacerle un traje nuevo a su medida.
Si pretendemos igualarnos
Al compromiso mínimo
Para acallar conciencias,
Acabará el silencio aniquilando
La libertad y el hombre.
XIII
Un alma airada destruyó su templo,
Y ahora triste busca en los escombros
La identidad perdida.
Pero otra alma errante
Ocupando el solar abandonado,
Legalizó escrituras
Que la acreditan como nueva dueña.
No acaba de acabarse su agonía;
Excomulgada y sucia
Llora en un arco iris desteñido
Su soberbia y su culpa,
Mientras las sombras del ocaso aguardan
Que deje de ser alma
Y sea solamente
Espíritu cautivo en el exilio.
XIV
En el mágico mundo del poeta
Existe quien escribe y luego piensa,
Y aquel que piensa y después escribe:
El segundo a sus versos da la vida,
Pero el otro a los suyos se la quita.
Buscas en textos palabras ampulosas
Y al usarlas, presume de cultura,
Pero es el sentimiento
Sin yugo ni mordaza
Quien une pensamiento y corazón.
XV
La vida no se vive por dos veces
Ni existe borrador para copiarla,
Lo que en ella se escribe, escrito queda,
Tejiendo el incunable de su historia.
Debemos escribir con letra clara
Donde vivan aciertos con errores,
Intentando los unos imitarlos
Y evitando los otros repetirlos.
Gira el tiempo en suspiros de veleta,
Y en su lamento amargo nos sentencia
Que el futuro es el hijo del presente,
Y nos acusará si hemos vendido
Su herencia por un plato de lentejas.
XVI
El Demonio, experto en escrituras,
Agregó una cláusula al contrato
Donde expone: que el arrepentimiento
No exime de cumplir con lo pactado.
Y así hizo Fausto, que engañando al Diablo
Engañó al mismo Dios con sus mentiras,
Chantajeando al Todopoderoso
Con la amenaza de contar al mundo
La falsedad de su misericordia.
Y el Jefe de los Cielos tuvo miedo
Y también tuvo miedo Belcebú,
Porque a ambos conviene, que a los hombres
El miedo les impida rebelarse.
XVII
A mi mente he logrado convencer
De que puedo vivir al mismo tiempo
Dos vidas diferentes.
He vestido a la una con harapos,
Y a la otra con trajes de etiqueta
Por probar, si honradez es a pobreza
Lo mismo que dinero a corrupción.
Y esa regla de tres no es infalible,
Pues la equis del problema
Despeja, que si el pobre no es corrupto
No lo es por privilegio,
Es que nunca ha tenido la ocasión
De mancharse las manos con riquezas.
Una esencia repleta de propósitos,
Que guardo luego en el cajón oscuro
Del confiado olvido.
Y no quiero que nadie me redima
Porque nunca he pecado.
Si pecado es hacer conscientemente
Un perjuicio o daño al semejante,
Jamás lo he conseguido.
Y si remordimientos me asaltaron,
Nunca fue por lo que hice,
Fue más bien por dejar de hacer aquello
Que el prójimo esperaba.
XIX
Las sombras de mi cuerpo he vestido
Con el manto incorpóreo de la nada,
Y he gritado al silencio
Mi falta de arrogancia
Y una gran cobardía de esqueleto.
No es pecado ser nada,
Pero sí es pecado
Nacer en este mundo sin buscarlo
Y dejarlo sin sombras
Que nieguen sus espejos a los astros.
Allá en lo más remoto del ocaso
Renacerán profundos ojos negros
Sedientos de engullir a las estrellas,
Y los ícaros nuevos
No tendrán que quemar sus alas porque
No quedarán más alas
Para inmolar los nuevos sacrificios.
XX
Una muerte tan sólo habrá en mi vida
Y acudiré a su cita sin complejos,
El cáliz apurado y en mi libro
De par en par abierto, la venganza
Será la gran ausente de esta cita.
Y en el supremo instante del encuentro,
Cuando ya todo sea irreparable
Allá donde los huesos nos igualen:
Recabaré el perdón del marginado
Por no sufrir con él su desventura.
El tiempo que perdí entre lamentos
Será la suma inútil en mis méritos
Y la resta infalible en mi desidia,
Porque no fui capaz de perdonarme.
La vida es un camino tan borroso
Que a veces nos perdemos sin remedio,
Y al intentar enderezar el rumbo
Comprobamos, que el punto de partida
Ya no está como un día lo dejamos:
Lo ocuparon los nuevos caminantes
Ansiosos de iniciar errores nuevos.
Mas no cabe estrategia en retroceso,
Porque el destino hacia delante gira
Devorando, avasallando incluso
A los propios agentes del desquite
Involucrados en rehacer al mundo.
Si existe un ser que otorga a los humanos
Salud y enfermedades,
Quien solicita ayuda en medicina
Para curar su daño,
Combate al ser supremo que la envía,
Y será condenado por rebelde.
Mas cuando el cáliz destilando sangre
A todos nos convierta en perdedores,
Compararemos la salud del alma
Con la enfermedad de los sentidos,
Y del contrasentido
Haremos reflexiones al absurdo
Crimen, que no es tan sólo
Absurdo por ser crimen,
Sino porque es absurdamente inútil.
XXIII
Apuramos de un trago las mentiras
Si endulzan y alimentan nuestro ego,
Sin embargo, bebemos sorbo a sorbo
Las verdades, si amargan nuestro orgullo.
Y así, entre besamanos y alabanzas
Regalan sus hipócritas halagos
Aquellos que nos mienten, esperando
Devolvamos algún día los favores
Prestados por sus buenos sentimientos.
El tiempo ha levantado el sucio polvo
Del engaño, y allí donde las sombras
Alcanzaron su triunfo pasajero
Sobre las luces del entendimiento,
Quedarán solamente las cenizas
Del falso testimonio del falsario.
Y para ello precisan largas piernas.
Existen los que son espectadores
Y para eso desean buen sillón.
Pero aquellos que piden compromisos
Y no esperan del cielo recompensa
Ni tampoco a la tierra la reclaman,
Son aquellos que muchos llaman locos
Y no tiene altares ni capillas
Para ser adorados por los cuerdos.
Y es así que la imagen de un espejo
Reflejan en la imagen de otro igual
La triste realidad de nuestro mundo,
Pero entonces, los cuerdos que son hoy
Hubieran preferido ser los locos
De ayer para evitar la hecatombe.
Permitiendo la entrada a más silencios,
Mientras la nieve del invierno, fría
Se derrite y se agosta
En una aurora cenicienta y pobre.
Es el tiempo del cáliz infinito,
Es el tiempo de las absoluciones,
Es el tiempo en el que el presente acusa
A siglas del pasado
De ponerle cerrojos al futuro.
Terminaron los tiempos de los sueños
Y llegaron los de las pesadillas
Creando sus infiernos en la tierra,
Porque el cielo se ha puesto
Tan difícil, que asusta al mismo miedo.
Tengo miedo a sentirme loco y triste
Cuando me pesa la salud del mundo
Y no encuentro razón para su daño.
Siento miedo a juzgarme
Sabiendo que también yo soy culpable
Y un trozo de ese daño está a mi nombre
Buscando mi testigo
Ante el justo castigo de mi mundo.
Quizá se me perdonen los pecados
Cuando la enorme Parca me visite,
Mas yo rechazaré misericordias
Pidiendo sentencias,
Pues no tuve el valor de rebelarme
Y se hizo mi silencio siervo y cómplice.
Decidió vomitarlos en el mundo,
Y abandonados a su propia suerte
Arrastrarán fatales sufrimientos
Hasta que el eco eterno los reclame.
Y cuando exijan la total factura
Que firmaron creyéndose inmortales,
Comprobarán con afligido rostro
Que en vez del paraíso prometido
Compraron un solar de escombros lleno.
Nacemos sobornados por los dogmas
Que nublan la verdad del infinito,
Y así como pretexto confesamos
Que por querer creerlo todo a un tiempo,
El tiempo nos libera de creerlos.
Por las siniestras cumbres del olvido
Renuncian a su enmienda los humanos,
Y se proclaman auto vencedores
Por haber derrotado a su conciencia.
Es la eterna razón del pusilánime,
Que ateniéndose a débiles axiomas
Construye el teorema a su capricho,
Confunde la partida y la llegada,
Uniforme con el uniformado,
Y así el remordimiento se le antoja
Una carga pesada y sin provecho.
Solamente su yo es lo que importa,
Y unidos a su afán y su egoísmo
Predican ser la parte del problema
Mas nunca la de alguna solución.
Ni siquiera son duros ni maleables,
Son amorfos, sin forma, deformados,
Y así son deformables sus argucias
De no aceptar el compromiso mínimo.
Pretenden el futuro moldearlo
A su entero convenio y albedrío,
Y si otorgan favores es a cambio
De recibir por ellos recompensas.
He mirado hacia el fondo de mi alma
Y la he visto tan llena de rencores
Que me avergüenzo de llamarla mía.
¿Por qué cuando nací me la impusieron
Y a ella encadenaron mi existencia?,
¿Por qué si libres somos los humanos
No tuve libertad para elegirla?.
He intentado en una sorda lucha
Destruir la opresión de sus cadenas,
Y sólo conseguí con mi soberbia
Sentirme más esclavo de su yugo.
Mis ruinas ya hicieron su discurso
Sobre los yermos pedregales mudos
Donde exhaló mi queja tal lamento
Que ni el eco se atreve a repetirlo.
Y así mi rebeldía acorralada
Se ha rendido arrojando la toalla,
Porque cuando la muerte llega astuta,
¿De que vale sentirse o no culpable
Si el fracaso ya ha sido consumado?.
XXX
Prisionero en la más oscura noche
De las noches oscuras,
Que no promete al alba
Ninguna aurora nueva,
He llorado con lágrimas de muerto
Por los frágiles vivos de la Tierra
Y me he sentido inútil.
He buscado en los mudos cementerios
Mi tumba y mi epitafio
Sin poder encontrarlos,
Y me inquieta la duda
De sentirme cadáver
O sudario de un mundo de fantasmas.
La ciencia de la humana perfección
Sólo existe en los mudos cementerios,
Donde la carne se convierte en polvo
Y en el polvo el recuerdo poco dura.
Que fingimos vivir sin conocerla,
Sin embargo nos tiene tan seguros
Que nos da la ventaja de una vida
Para alcanzarnos en la propia meta.
Morir es un dormir sin despertares,
Y así tan sólo un sueño diferencia
La esencia de ser todo o no ser nada,
Pues soñando pensamos que vivimos
Y viviendo creemos que soñamos.
Sin haber despejado las incógnitas
Surgidas al inicio del problema,
Porque somos nosotros los factores
Que alteramos la lógica del mundo,
Elevando los líderes a dioses
Y haciendo de ideales fanatismos.
XXXII
He vivido en un cuerpo equivocado
Tanto tiempo, que dudo si mi alma
También me fue prestada, cuando el mundo
Me abrió de par en par sus fauces negras.
Que me hizo esclavo de su mismo yugo,
Sin dejarme siquiera el desahogo
Del llanto que mitigue mi derrota.
Hasta la propia gloria del fracaso,
Porque fui tan cobarde que mis armas
Las rendí renunciando a la batalla.
Preguntando al silencio: como se hacen
Una sola verdad victoria y muerte,
Y el silencio no supo contestarles.
Preparando mi último poema,
Esperando el rescate de la muerte
Para ser incubado en otro cuerpo.
Vivo en un mundo al que querer no puedo,
Pero odiarlo me asusta demasiado
Y me obliga a fingir que sigo amándolo..
Y así, aunque me repugnan los días grises
Combino a mi capricho los colores,
Y embaucando a mi fe con el engaño
Lo pinto de una verde hipocresía.
Con mi orgullo esmaltado de mentiras
Ofrezco lealtades al amigo,
Y mi fidelidad desaparece
Cuando otro amigo poderoso otorga
Mayores beneficios a mi ego.
Idolatrándome en mi propia estima
Subo a la cresta de la fácil ola,
Y miro con desprecio al que pretende
( Pobre idealista de confusa mente)
Medir el cielo con su escasa vara.
Si mi último yo es mi conciencia
Y mi paz no es amiga de su guerra
¿Puedo acaso pedir alguna sombra
Al bosque de mi entorno cuando el mundo
Al que le soy rebelde me rechaza?.
El pasado sin prisas se adormece
Entre un eclipse demasiado largo
Y un deseclipse demasiado breve,
Que oculta las domésticas virtudes
Dejando al descubierto los pecados.
Porque igual que reflejan los espejos
El costado derecho en el izquierdo,
Engaña la quimera a la utopía
Y robando el romance de su lucha
Confunde idealistas con dementes.
Y es que el sino del hombre ya está escrito
Desde el mismo principio de la cuna,
Y el no saber leerlo es la causa
Que al errar el sentido de la vida
Comience a respirar su propia muerte.
XXXV
Quien nunca supo esperar la muerte
Jamás podrá saber lo que es la vida.
Y rechace lo viejo por caduco.
Que tristeza, ahora cuando nace
Mi vida de poeta,
Las lumbres de mis días
Se agotan sin remedio.
En siniestra guadaña de mis versos
Y cercena las mieses
Cuando alumbran sus brotes mi pradera.
Mi propio corazón desamorado,
Si purgando el destierro en que le aflige
Su lastimado llanto
Se complace en penar mi cautiverio.
Solamente una piedra del camino
Que el mundo en celo aparta
Para seguir viviendo.
XXXVI
Los vientos olvidaron mis recuerdos,
Y en las noches insomnes de silencios
Perdidas entre brumas y misterios,
La paz de mis sentidos solitarios
Cabalgan al compás de un miedo frío
Que deja mis quimeras ateridas.
La hoguera de mis sueños juveniles
Se quemaron en brasas sin rescoldos,
Y el sosiego maduro de mis años
Se agita entre violentas tempestades
Que tiñen a mis canas de naufragios
Cuando el puerto final horizontea.
La palabra se quiebra ante el embate
Tenaz de los sucesos cotidianos,
Y una rota verdad derrumba el puzzle
Orlado de promesas redentoras
Que el hombre horrible y necio ha destruido.
La verdad se ha quedado en cementerios
Laureados de blancos epitafios
Que cincelan caducas inscripciones.
Y si acaso volviera la sonrisa
De aquellos precursores de milagros,
Una mueca letal los volvería
Al silencio de sombras donde moran
Los huesos de los héroes prometeicos.
XXXVII
Tanto quise buscar caminos nuevos
Cuando mi fe se oscureció
Bajo el polvo del desengaño,
Que acabé por dejar un mundo enfermo
Adentrándome en otro moribundo,
Donde un amo de esclavos se convierte
A su vez en esclavo de otros amos,
Y las conciencias se someten
A la oferta y demanda de favores.
Nada nuevo comienza, todo es viejo
En el rebaño de los hombres bueyes,
Los mismos yugos con los mismos cuellos
Inician otra nueva pesadilla,
Mientras el potro del suplicio espera
Otras víctimas nuevas que amenicen
La fiesta de los nuevos amos.
Bajo la carpa polvorienta
Que cubre el circo de la vida
Se ha rasgado el telón, y los enanos
Comienzan a crecer en sus disfraces.
Es el tiempo del llanto de los ídolos
Porque el final de la función se acerca.
Ya no puedo creer en el polvo
Que atenaza el sudor del caminante.
Cuando se estríen las pupilas
Deformando las lágrimas rebeldes,
El polvo y el sudor
Domarán los ingrávidos recuerdos
Que dejaron tras de sí,
Un osario de esperanzas
Aterido de huesos planetarios.
Aprisionada entre nudos etéreos
Navega una sonrisa solitaria
Buscando otra sonrisa hermana
En la que pueda desahogar su tristeza.
Pero ahora la tristeza
Se cotiza en los cielos más altos,
Y no es posible que deje su alto rango
Para fundirse en la amargura de la vida.
Se queda la sonrisa tristemente herida,
Mientras camina hacia el ocaso
La inútil existencia de un lamento.
Cuando el alba se duerme en el insomnio
Sin despertar la compasión del sueño,
Se acongoja la mente fatigada
Y araña del cerebro
Imágenes confusas y taradas.
Y en este duermevela entre dos soles
Alucinado por sentirse dueño
De insomnios nuevos par el nuevo día,
Desdentada la rueda del destino
Retorna con pereza
Y aparta fieramente las razones
Que otorga el más común de los sentidos.
Y se cubren de inmensas telarañas
Las más puras conciencias, y hasta suenan
Podridos himnos en las mentes rotas
De los que nunca quieren que amanezca,
Porque hallan en las sombras
El perfecto disfraz de sus delitos.
Es exacta la cuenta, incierto el plazo
Que la vida nos da para saldarla,
Porque todo al final adquiere el precio
Que debemos pagar por seguir siendo.
Nada tuvimos y no queda nada
Para llevarnos en el largo viaje,
Siendo el cero absoluto el pasaporte
Que a todos pedirán en la frontera.
En esta noche de versos
Con la Luna a media asta,
El último bastión de mi otro yo
(Aquel que fue creado
Sólo apto para locos)
Se ha derrumbado,
Arrastrando en su caída
La escasa ilusión que me quedaba.
Hueco de ambiciones,
Decidí visitar el lado oculto
De los astros,
Aparcando mi conciencia
Allá donde la grúa del progreso
No la encuentre.
Siempre he querido huir de mí
Por temor a conocerme,
Y en un exceso de fe
Acabé perdiéndome en el miedo
De no encontrarme nunca.
Hoy quiero aprender a ser yo mismo
Desoyendo ejemplos y consejos,
Y sentirme quizá por una vez,
Discípulo y maestro de mi empeño.
Poco aliento me queda ya en el pecho
Que me insufle un resto más de vida.
Mis minutos se apagan sin remedio,
Mis segundos no tienen ya sonidos
Y mis horas borraron sus guarismos.
Sólo quedan instantes de futuro
Marcándole al reloj de mi agonía
Suspiros de una vida que se extingue.
Ni siquiera me quedan los recuerdos
Que puedan mitigar con sus latidos
Los ritmos fatigados de mis pulsos.
Un triste escalofrío me sacude,
Preludio del espasmo mortuorio
Que pigmenta en mi lívido semblante
La mueca espeluznante de un cadáver.
No me asusta pensar lo que he de ser.
Ni me aterran avernos ni tinieblas
Ni me espantan castigos infinitos.
Me duele horriblemente que entre el polvo
Que se mezcle mañana con mis huesos,
Se mueran juntamente con mis versos
La frustrada ilusión de mis quimeras.
Es
el nacer el primer foco
Para
empezar a morir cada día un poco.
Como una espinela, pero en arte mayor.
Cuan fugaz nuestro tiempo ya se ha ido,
Como al aire nos vuelan los suspiros
Como enjambre de bocas y respiros
Ardientes del placer enloquecido
De un brumoso oleaje embravecido.
Como nos queda tan pequeño el año,
Como tan leve duele nuestro daño,
Como el tiempo se aleja en nuestra pena
Y te absorbe del mundo la colmena
Que te ata al torbellino de su apaño.
Poblando ya las canas, nos advierte
Que somos el otoño de la fronda,
Y queda sólo el tiro de una honda
Para acabar del juego nuestra suerte,
Pues somos como un río que ya vierte
Al mar, cansadas aguas sudorosas,
Henchidas de derrotas victoriosas,
Repletas de ilusiones ya fallidas,
Quemadas de vivencias ya vividas
Y amargas de amapolas amargosas.
Somos tren que recoge a ese viajero
Que de vientre de madre sale ileso
Con billete de ida y sin regreso,
Que suplica lloroso y pordiosero
Descender en un triste apeadero,
Porque sabe que el tren no se detiene,
Porque sabe que el gran timón ya tiene
Desde mucho su rumbo prefijado
Que conduce al ocaso señalado
Que invariable en su ruta le mantiene.
Como águila que anida allá en la altura
Y viendo dócil presa en precipicio
Elige su momento más propicio,
Y trata por sorpresa y con premura
De abatir con su garra la criatura,
Así el ser humano se convierte
Desde que el vientre de su madre deja
En una triste víctima sin queja,
A quien sin vacilar y en paso fuerte
Le cerca cautelosa ya la muerte.
LA MARGARITA
Los amantes confían su fortuna
A la flor más sencilla de las flores,
A ella le dedican sus amores
Deshojando sus hojas una a una.
No tienen prevención ni duda alguna
En la mágica ayuda de Afrodita
Que era en Roma la Venus exquisita.
A sus pétalos blancos o amarillos
Ofrecen los piropos más sencillos
Porque bella y sencilla es margarita.
INTRODUCCIÓN A GERMINALIAS
No es de la espinela suficiente
Que sean los diez versos octosílabos,
Yo pensé: si los hago endecasílabos
Y con rima que sea conveniente,
¿ Resultará una estrofa diferente?.
Y a ella dediqué mi ardor valiente
Aplicándole un metro muy severo
Alguien dijo: la llame germinalia
( Que por cierto hace rima con sandalia)
Y para caminar de ellas dos quiero.
Unos ingenuos chiquillos
Me propusieron un reto,
Que contara en plan escueto
Y en verso los chascarrillos.
Que fuesen versos sencillos
Sin enredo ni secreto,
Y pensé hacer en boceto
Los jocosos sonetillos.
Y en vez de poner cuartetos
Pondré mejor los cuartillos
Porque es muy serio el soneto,
Y para ensayos loquillos
Va al poeta mi respeto
Y a la mar van los pelillos.
EL BURRO Y LA SUEGRA
La suegra de un arriero
Murió como consecuencia
De una coz, que sin clemencia
Le dio un burro del yerno.
En el duelo, un compañero
Que tenía suegra de herencia
De que le contara el terno.
Pues verás lo que te digo,
El asno era muy cazurro
Y ella le daba castigo.
Pues me interesa ese burro,
Y si eres buen amigo,
Véndeme el jumento Curro.
UNA SORPRESA
Mi compañera Teresa
Tiene una gran confusión,
Pues creía que sorpresa
Es una monja en prisión.
APILAR LA LEÑA
En la serrería, la dueña
Le ha ordenado al carpintero:
Apilar debes la leña
Y a Pilar le dio el dinero.
RACIÖN DE AVE
En esta inculta nación
Aún hay gente que no sabe
De que una aberración
No es una ración de ave.
BUEN PÄJARO EL ABUELO
Debe de ser un buen pájaro
El padre de tía Consuelo
Porque mi primito Lázaro
Siempre le ha llamado abuelo.
POLIDEPORTIVO
Me quedé muy pensativo
Cuando dijo mi consorte
Que era un polideportivo
Un poli haciendo deporte.
COLMO DE LA LIMPIEZA
Era tan limpio el mestizo
Que trabajaba en la fragua
Que jamás bañarse quiso
Para no ensuciar el agua.
MASCULINO DE VACA
Si al masculino de vacas
Se le da el nombre de toros,
¿por que las checoslovacas
no tienen checoeslotoros?.
LA LAVADORA
Le traigo esta lavadora
Que quizá esté averiada,
La ropa bien que la lava
Pero no sale dorada.
LUIS EMBARAZADO
Yo no sabía Luis
Que estabas embarazado,
Ayer pregunté por ti
Y en casa me han contestado
Que te habías ido a París.
EL PITONISO
Voy a ver a un pitoniso
A que me diga el mañana,
Y a la puerta de su piso
Para llamar hay campana.
Llamo con golpe preciso,
Con elegancia y con gana
Y me responde conciso:
¿Quien es, quien es el que llama?.
Y me quedo mosqueado
Y digo: de aquí me voy
Pues equivoqué el camino
Porque a su puerta he llamado
Y si no sabe quien soy,
Vaya asco de adivino.
QUE ES UN PIANO
A mi hermana y a mi hermano
Preguntó mi padre un día:
¿que es un piano sabéis?
Y dijeron que un piano
Era un ano que medía
Tres catorce dieciséis.
SANDIAS COLORADAS
En un puesto se leía
Junto a un municipal
En la calle principal:
Colorada la sandía.
Pero un coche que salía
De la zona de aparcar
Contra el puesto fue a chocar
Rompiendo la mercancía.
Y rodaron al camino
Las sandías destrozadas
De un color blanquecino.
¿Conque eran coloradas?,
y como han de estar, vecino
si aún están asustadas.
PISO SIN TECHO
Para el piso de mi anhelo
No me falta mucho trecho,
Tengo una novia Consuelo,
Ya sólo me falta el techo.
Doctor, trece hijos tengo
Y no quiero ni uno más,
Deme un remedio eficaz
Porque apenas los mantengo.
Con chapuzas voy y vengo
Que solución no me dan,
Son recetas del lugar
De gente sin abolengo.
El remedio que eso tiene
Ha de ser vasectomía.
Doctor, que eso no conviene.
Me dice: va ser to mía
Y encargamos nuevo nene.
MEDICINA CONTRA EL VINO
Doctor, quiero que le oferte
Medicina a mi marido,
Que siempre llega bebido
Y el vino será su muerte.
Pues está usted de suerte;
Hoy mismo he recibido
Un remedio, que bebido
Hará que el vino lo suelte.
Pero el bar era su sino,
Y pasado el mes siguiente
Aquel remedio tan fino.
No fue del todo eficiente,
Porque ya no bebe vino
Pero sí bebe aguardiente.
EL CERDO DE CARRIL
(epitafio)
Aquí descansa un gorrino
Que imprudente y temerario
En un pueblecito agrario
Cometió un gran desatino.
Con un olfato muy fino
Buscó su yantar diario
Y lo encontró tan precario
Que siguió hozando el porcino.
Enterrado en la zahúrda
Encontró una hierba burda
Que la tragó sin gruñir.
Mas resultó que era hachís,
Y así de esta forma absurda
Murió el cerdo de Carril.
PRINCESA Y SAPO ENCANTADO
Por el jardín de paseo
Iba una princesita
Y del estanque en su agüita
Así le habló un sapo feo:
Por un embrujo me veo
En esta forma maldita,
Mas si duermo en tu camita
Seré el príncipe Romeo.
Y esto fue lo que la niña
Contó a la reina, asustada
Presintiendo regia riña,
Cuando un día de febrero
La vio en la cama acostada
Con el hijo del herrero.
PERRA BILINGUE
Esto me ocurrió en la infancia
Cuando estuve una semana
Con mi padre y con mi hermana
En la frontera de Francia.
Nos trató con elegancia
El gendarme en la aduana,
Mientras una perra enana
Nos ladraba con jactancia.
Yo me quedé estupefacto
Ante el insólito acto
Visto en el país hermano.
Que una perra sin estudios
Nos ladrara, sin repudios
Y en perfecto castellano.
DESMAYO O HAMBRE
Se dio este caso preciso,
Aunque creáis que no es cierto:
En la calle a un hombre yerto
Yo me encontré de improviso.
Asustado a un cura aviso
Pensando que estaba muerto,
Y el cura con poco acierto
Ante él reza conciso:
Te encomiendo a San Clemente
Y te encomiendo al Profeta
Y también a Santa Rita.
Y habla el hombre de repente:
Yo en comiendo una chuleta
El desmayo se me quita.
NAZARENO Y LACITO ROJO
En pueblo de serranía
Un nazareno muy ducho
En la punta el cucurucho
Un lacito se ponía.
Y la gente se reía,
No un poquito, sino mucho
De aquel detalle tan chucho,
Y un amigo le decía:
Está haciendo el chiflado
Con ese rojo lacito
Dentro de la procesión.
Es que el año pasado
Mi mujer dio el bocadillo
A otro que no era yo.
LEON RELIGIOSO
Que
se fue a cazar leones
Y quedó sin municiones
Al tiempo de disparar.
De rodillas a rezar
Se piensa mil oraciones:
Dios mío no me abandones
Que el león me va a matar.
La fiera para un momento
Y viendo ya su manjar
Reza con recogimiento:
Señor que en el cielo estás
Bendíceme el alimento
Que hoy me voy a tomar.
DESEMPLEADO EN GRANJA
Busco empleo desesperado
Y a una granja fui a parar,
Y el dueño sin más tardar
El trabajo me ha ordenado.
Has cien vacas de ordeñar,
Llevar la leche al mercado,
Traer la paja al pajar,
Hacer un nuevo cercado…
Vaya, vaya desparpajo,
Le corto en tono rotundo-
El no encontrar yo trabajo
Tiene aquí su explicación,
Todo el trabajo del mundo
Se encuentra en este rincón.
CORRIDA DE TOROS
Era fiesta en La Rondaña,
Y como acto especial
A la fiesta nacional
Tributar quieren su hazaña.
El torero con gran maña
Se muestra sensacional,
Y pide oreja con saña.
Mas el presidente huraño
Ante demanda insistente
Su propia oreja talló
Diciendo: al próximo año
Buscad otro presidente
Con más orejas que yo.
VIAJE AL CEMENTERIO
Se murió el señor Cordeles,
Y en el propio velatorio
Para el coche mortuorio
Concertaron seis corceles.
Cuatro, dicen las mujeres
Y dos, su hijo Victorio,
Y el muerto suplicatorio
Que se sabe sin poderes
Les dice, no más rencillas,
Porque ya me estoy hartando,
Haremos cosas sencillas
Y así vamos acabando:
Trae Inés mis zapatillas
Que me voy a la tumba andando.
PREMIO DE LOTERÍA
Una dama con firmeza
A un buen santo le pedía
Le toque la lotería
Para acabar su pobreza.
Y así reza que reza
Con fervor día tras día,
Y ni el gordo le venía
Ni la pedrea sorpresa.
Pero un día el mudo santo
Harto de tanta oración
Y de su pena y su llanto
Le habló con esta razón:
Si ese premio quieres tanto
Compra al menos un cupón.
FUTBOL EN EL CIELO
Dos gemelos en un duelo
Deciden: Cuando uno muera
Vuelva y al otro dijera
Si hay fútbol en el cielo.
Y uno de ellos con gran celo
Cumplió lo que prometiera,
Y llegó sin más espera
Para ver a su gemelo.
Hay gran fútbol allí dentro
Y una gran competición
Con un trofeo del centro.
Y haz gran preparación
Pues para el próximo encuentro
Estás en la alineación.
LA NIÑA EN EL PRADO
Una niña en un prado
Vio que un rubio mozalbete
Sacándose su filete
Meaba despreocupado.
Mamá, para darme agrado
Yo quiero ese juguete
Que como un estilete
Lleva ese niño colgado.
No tengas pena, mi nena,
Que tendrás el más bonito
Si eres buena, lo presiento
¿y si dejo de ser buena?,
pues entonces mi cielito
tendrás al menos un ciento.
DENUNCIA POR VIOLACIÓN
Se dio este caso curioso,
Que una mujer indignada
Denuncia que fue violada
Ella, su hija y su esposo.
Ante este hecho espantoso
El guardia llamó al brigada
Que en declaración jurada
Firmó la denuncia al dorso.
Se trata (le dice presto)
sin ninguna otra evasiva
y de ser cierto el supuesto
De una violación masiva.
No me diga que por esto
Además se paga IVA.
LA PROMESA
El torero en la corrida
Tuvo un gran accidente,
Le operaron muy urgente
Pero se salvó su vida.
La madre agradecida
Le dijo al hijo creyente:
Has de ir de penitente
Del Calvario en su subida.
Cumplió la palabra dada,
Descalzo al monte subía
Una fría madrugada.
Y enfermo en cama caía,
No lo mató la cornada
Pero sí la pulmonía.
…
y desde aquí cambio de métrica
Quise hacer los chistes bordes
En joviales sonetillos,
Pero algunos son tan pillos
Que se escapan de sus moldes.
Entonces alguien me arenga:
No seas contigo tan duro,
Hazlos como te convenga
Y terminará tu apuro.
Y así otro rumbo he empezado
Con distinta rima y métrica
Para uno y otro lado,
Y sin reglas ni aritmética
Así se acabó el aprieto
De Germinal Sánchez Prieto.
Cuando llegó a Miami de vacaciones
Una alegre andaluza por vez primera,
En una frutería con los melones
Formó la juerga padre de esta manera.
Cogió el melón primero, no le gustaba
Cuando como maracas lo zarandeaba,
Porque sonaba a hueco o no sonaba
Al ser verde la pulpa que dentro estaba.
Así uno tras otro probó un puñado
Y aparte los dejaba con gran cuidado,
Y el cliente oriundo mira extrañado
Al ver tanto meneo desmelonado.
Cuando al final elige el de su gusto
En calidad, tamaño y precio justo,
Se escucha un murmullo allí en la cola:
Quien más sabe en melones es la española.
Unos grandes mamarrachos
Han nombrado a San Albino
El patrón de los borrachos,
Por eso mismo de al vino.
Del enamorado es justo
Su patrón, San Valentín,
Pero si el amor es gusto,
¿ Por que no es San Agustín?
Se desmintió aquel informe
Que decía que una algarroba
Era un alga tan enorme
Que pesó casi una arroba.
HOMENAJE DE MUJERES
A un dictador homenaje
Las mujeres le tributan
De los pueblos más diversos.
Cada grupo trae un mensaje
Y entre ellas se disputan
Quien hizo mejores versos.
Las que vienen de León
Han salido las primeras
Brindándole el corazón.
Las siguientes de Porriño
Le dedican placenteras
Mucho amor y gran cariño-.
Y el presentador del acto,
Un muchacho muy bisoño
Les ha dicho con gran tacto:
No salid las de Logroño.
¿No es verdad señor Solchaga
que en esta apartada orilla
es la banca quien más brilla
y es el obrero quien paga ¿
Las monjas no tienen paga,
Más yo conozco a una monja
Que chupa más que una esponja
Y que se llama Sor chaga.
Tiene tantas ganas de hombre
Que aunque esto os asombre
Se creyó que un altozano
Era un joven alto y sano.
…
Debe de llamarse Ana
Y ser una chica lista
Se convertía en pescado
El escritor Víctor Hugo,
Pues su mujer preguntaba
¿Ves Hugo ¿
Tenía el hombre tan mal fario
Que un día a paseo fue
Por dar una vuelta al barrio,
Y lo volvió de revés.
Que me trató de tomate,
Pues me dio ayer su petate
Y me dijo toma tito.
Es oficio puñetero,
Porque el trabajo que hace
Es siempre dejar dinero.
Un día preguntó Irene
Donde está El Hoyo Espartero
Y mirando al callejero
Dije, es la esquina que viene,
Pues si viene, aquí la espero.
Una orquesta de revista
Pobre espectáculo monta
Porque en vez de vocalista
Sólo tiene boca tonta.
Es un signo de incultura
Y un error monumental
Llamar al coche del cura
Un auto sacramental.
Cuando sueño con tus besos
Me turbo y me desconcierto,
Mas si sueño con tu sexo,
Más.. turbado me despierto.
Esta planta está muy alta,
¿Se la podo?,
y la planta ahora se llama
Guasimodo
Me dijo que trasmitía,
Y yo pensé de que acaso
Telegrafista sería,
Pero en verdad lo que hacía
Era ir tras de los pasos
De mi tía Rosalía.
Observo con gran sorpresa
Ministerio de Defensa
Pero ninguno de ataque,
Y si no está preparada
Ninguna para atacar,
Parece una necedad
El defenderse de nada.
A una tienda me llevaron
Donde venden mascarillas,
Pero a mí no me gustaron,
Prefiero más baratillas.
Dos árabes trabajaban
En un taller bengalí,
Y como no se aclaraban
El jefe les dijo así:
¡dale al alicate fuerte!
Y el moro le ha dado a Alí
Un gran cate en plena frente.
A ver la fiesta del toro,
Decido ir en verano,
Y al estar lleno el aforo
Me coloco en el solano.
Pero el diestro bien torea
Y piden la vuelta al ruedo,
Y pienso, que buena idea
Así en la sombra me quedo.
Dicen que en mis Germinales
No concuerda bien la métrica,
¿Serán más originales
sin cuerda y con pila eléctrica¿
Para mejor funcionar
tu grabadora de pilas
le debes de colocar
unas pilas alcalinas.
Y mi amigo Quim Soares
Fue sus pilas a comprar
Al mismo Alcalá de Henares.
Le había dicho a sus amigos
Que no iría a la escuela
Porque tenía paperas,
Y no tenía ni pa higos.
Dice el hombre filosófico:
Porque tengo vida, pienso,
Y el asno contesta irónico,
Porque tengo pienso, vivo.
Si el tren no ha estado en prisión
Por ningún delito avieso,
Es absurda la expresión
De decir que es un expreso.
A una pulga con destreza
Coge en su ingle una obesa,
Y ahora dice la muy necia
Que tiene una pulga inglesa.
Por escribir sin las comas
En anuncio de comercio
Se pueden dar estas bromas:
puede usted por poco precio
adquirir una ropita
para muchachas de seda,
y la duda se me queda
si es de seda la mocita
o la ropa que se lleva.
Cuando entré en este ventorro
Estaba desempleado,
Me he tomado un tintorro
Y ahora ya estoy colocado.
Si el estrés es gran tensión,
Haciendo broma y teatro
es un poco más de dos
Y un poco menos de cuatro.
Por robar una vez reses
Lo acusaron de cuatrero,
Y cundo robó dos veces
Ya le llamaron ochero.
¿Que es el arte?, pregunté
a un poeta de tronío
y el poeta a ruego mío
me contestó muy cortés:
pues el arte puede ser
el que te mueras de frío.
Porfiaba sin cesar
El vendedor de carburo,
Y de tanto porfiar
Se ha quedado sin un duro.
…
He leído en el periódico:
Por traslado vendo casa,
Y solté una carcajada
Pues me resultó muy cómico,
No por ser grande la tasa
Sino porque tiene guasa
Una casita vendada.
…
La barriada sevillana
Conocida por Triana,
No es por ser Ana tres veces.
.....
Y el director de la orquesta
Parece que al sol detesta
Y habla siempre de solfeo.
Se debe estudiar derecho
Yo no sé como lo ha hecho
Ese fiscal jorobado.
De marisco,
Un centollo en mi carrillo
Dio un mordisco.
En el taller que trabaja
Y el médico lo ha mandado
A la cama, con la baja,
Y el obrero se ha acostado
Con una baja muy maja.
Le he preguntado a un agente
Cual es la acera de enfrente
Y me ha indicado este lado,
Pero alguno en su respuesta
Debe estar equivocado
Pues lo mismo he preguntado
Y allí me han dicho que es ésta.
Para un duro extremo ser,
Mas si el extremo es mujer
Mejor si es de Extremadura.
…
Que quizá el más lisonjero
Ha de ser de barrendero
Porque siempre barriendo.
A su esposa los toreros
Las tendrán bien complacidas,
Porque leo en los noticieros
Que hacen muchas corridas.
La batalla que ganara
A Rodrigo el moro Muza
Se la ganó por la cara
Porque fue una escaramuza.
Un arriero cazurro
A un fiesta fue invitado,
Y como no se divierte
Ha dicho: aquí me aburro,
Y el burro muy obediente
Allí mismo se ha meado.
…
A su tía malagueña
Le llama lata pequeña.
Porque dice que es la tita.
Por poner una persiana
En mi nuevo dormitorio
Dicen que soy un tenorio
Porque creía mi hermana
Con una idea perversa,
Que persiana es la aldeana
De algún pueblecito persa.
Esa muchacha tan fea
Cuyo nombre es Simeona,
Porque tuvo diarrea
Ya le llaman Sicagona.
Con el gesto fiero y en palabras parco,
El viejo pirata rotundo ha ordenado:
Vamos ahora mismo a abordar el barco,
Y quedó muy lindo el barco bordado.
En el espacio insonoro
Hasta el astro se abarata,
Porque ahora a un meteoro
Ya no le ponen ni plata.
Será siempre muy delgada
La hija de mi vecina,
Porque al ser bautizada
Le pusieron Serafina.
Un tendero muy travieso
Tiene en casa dos romanas,
La primera, para el peso,
La segunda, pa la cama.
Dile que no sabes nada
Y disimula.
Pero lo escuchó la mula
Y ha dicho Si, que bobada.
Por teléfono llamé,
Y el que lo ha descolgado
Sólo ha dicho dígame,
Y Me, yo le he contestado.
Para este rascacielos
Que se va a hacer muy pronto
Hay proyectos paralelos,
¿es que serán para tontos?
Era un poco exagerada
La que dijo que al Mar Muerto
Lo mató su tío Roberto
De una fuerte bofetada.
Un refrán tiene este bando:
Quien espera, desespera,
Pero yo que no soy pera
Puedo seguir esperando.
…
A su papá llaman gallo,
Los cuernos esta vecina
Los ha puesto al papagayo.
…
Que hizo la más corta décima
Con un cero coma uno.
…
Aunque yo no sé nadar,
Si caigo al mar no me ahogo,
Porque me pongo a llorar
Y así me desahogo.
…
Un minero de Ayacucho
De una enfermedad canina,
El pobre estaba pachucho.
…
El tren de Villacarrillo
Siempre llega demorado,
Lo pintaron de amarillo
Y el retraso se ha acabado.
…
Me llevé un gran chasco,
Que la lluvia anunciada de estrellas
No fue ni chubasco.
…
Dijo un muchacho oportuno:
¿Por que tantos a un entierro
y sólo se queda uno?.
…
El niño dice a su aya:
Este pollo está blando,
Pues ahora mismo se calla.
Escuché en la radio un día
A un poeta que decía:
De que él hacía poesía
Hasta en los semáforos.
Poder diabólico el suyo
(para mi ego yo arguyo)
y para acabar concluyo,
que el semáforo de marras
debe estar averiado
porque yo intenté lo mismo
y tan pronto fue el parar
como al momento escuchar
el pitido de un turismo
que me quería pasar.
Es política en mi España
Como el arte del boxeo,
Porque el PSOE nos engaña
Como el chiste de un tebeo.
No es la táctica mal hecha
Ni la estrategia tan lerda;
Amaga con la derecha
Y golpea con la izquierda.
Si vas un día a Padul
A recitar poesía,
Llévate una cena fría
O un bocadillo de atún.
UN TESTICULO POR VER TELE
Quizá os parezca extraña
Esta acción que os relato,
Pero es cierto y sin recato
Os voy a contar la hazaña.
En un pueblo de montaña
Y por ver la tele un rato,
Un matrimonio pazguato
Se peleó con gran saña.
Y en tan brusca discusión
Ella le arrancó un testículo
Como si fuera carnaza.
Y hoy por ver televisión
El hombre, aunque esté ridículo
Se habrá de poner coraza.
CONSEJO DE GRANJERAS
Si quiere huevos rollizos,
Ponga usted seña vecina
Al lado de la gallina
Huevos de plomo rojizos.
Llega a la ferretería
Y un dependiente encorvado
Muy cortés le ha preguntado;
Que era lo que quería.
¿Tiene usted huevos de plomo?,
y el tendero con aplomo
sin entender el pedido
le contesta desabrido:
pues no, dama inoportuna,
yo padezco de reúma.
PRESENTACION
Yo nunca he sido chistoso
Ni tampoco un humorista,
Pero me salta a la vista
Que resultaría jocoso
El versificar las mofas
En unas pocas estrofas.
Y a esto dediqué algún año
Y me encuentro satisfecho
Porque cuarenta ya he hecho
Y si no pasa algo extraño
Intentaré con gran tiento
Hacer al menos un ciento.
Y para ponerle rima
Todos los hice en soneto,
Quizá porque es más concreto
Por abajo y por encima.
LEON RESBALOSO
Cuando yo estuve en El Congo
Me ocurrió esta extraña escena;
Que un gran león con melena
Iba a zamparme, supongo.
Pero yo a correr me pongo
Y le fastidio la cena
Porque el león con su pena
Se resbalaba, y no es tongo.
Difícil fue tu suceso,
Si a mi me pasara eso
Seguro me cagaría.
Y esa fue la solución,
¿por que crees que el león,
Se resbalaba y caía?
Me dijeron que esta noche
Mi gato mató a tu perro.
No alardees de fantoche
Si mi perro es más grande
Que un becerro.
Pero el gato es de mi coche
Y es de hierro.
Cuando la isla dejaba
Dejaba la isla de Java.
En fútbol un jugador
Cuyo nombre era Benito
Lo llama el entrenador,
Los once vienen juntitos
Y marca el contrario un gol.
En las corridas al toro
Le tocan palmas
¿es porque les ha gustado
o porque palma?.
Se creía mi cuñao
Que un chubasco
Era llover en Bilbao.
Década de los cuarenta
De hambre y racionamiento,
Un campesino contento
A un amigo así le cuenta:
A mi el hambre no me apura,
En casa tengo encerrado
Desde la guerra a un cura.
¿Pero si ya ha terminado?,
Pero él cree que aún dura.
Por cateta en la ciudad
Me he quebrado la muñeca.
¿Pero si ambas tienes rotas?,
Es que es una por ca teta.
A un triste vate pasó
Esta anécdota curiosa,
Hizo un poema a la rosa
Y ésta se marchitó.
Aunque hoy me llamen Diego
Al nacer fui Germinal,
Mi padre por nominal
Me puso este nombre lego,
Y como es original
Con Germinal yo me quedo.
Porque hará más frío en Granada
Han de bajar los termómetros,
Y allí se fue mi cuñada
Para comprar unos pocos.
Un insecticida quiero
Bueno para los mosquitos,
Pues lo siento caballero,
Todos los que aquí tenemos
Para el bicho, son malitos.
Una vecina gallega
Le pregunta a la de enfrente:
¿espuma tu detergente?
Porque el mío ni a gato llega.
En un hospital de barrio
Me ingresaron con fracturas,
Y pensé era seminario
Porque había sala de curas.
La canción napolitana
Yo no sé quien la inventó,
Pero te aseguro hermana
Que no fue Napoleón.
Hoy leí en el noticiero:
Se vende piso sin entrada,
Pero si comprarlo quiero,
¿Entraré por la ventana?.
Escuché en la radio un día
Que de un andamio en Tokio
Un albañil se caía
Cada dos horas, que tío,
¿Cuantos porrazos se daba
Ese albañil por jornada?.
Ayer en la carretera
Como había caravana
Llegué de noche a Lucena,
Si llega a haber cara llena
Yo no llego hasta mañana.
Al barbero del lugar
A una multa han condenado
Por no saber aparcar,
Y le ha dicho el abogado
Que debería apelar,
Y al mismo juez ha pelado.
Una chica a otra le enseña
Porque una es madri leña
Y la otra madri madera.
Para ser buena la encuesta
De un corriente ciudadano
Mira bien que su respuesta
No te la diga en un llano.
NO LO PUEDE TODO
Una piadosa mujer
Por su amiga es abordada
Con una encuesta endiablada
Difícil de responder.
¿Puede Dios acaso hacer
Una roca tan pesada
Que no pueda ser llevada
Ni tan siquiera por El?
Esta cuestión no la arredra
En la amigable querella
Que razona de este modo;
Si puede hacer esa piedra
Pero no puede con ella,
Es que no lo puede todo.
GARBANZOS EN LOS PIES
Dos cazurros pueblerinos
De un poblado de Castilla
Quisieron ser peregrinos
Con una apuesta sencilla,
Andar todos los caminos
Desde el pueblo a la capilla
Llenos los zapatos finos
Con garbanzos de la villa.
Uno llega sin un gesto
Y otro dolores agudos
En sus pobres pies hinchados.
Porque uno había puesto
Los garbanzos de los crudos
Y el otro los cocinados.
DICTADOR BUSCA AMIGOS
El jefe de dictadura
De un largo país andino,
Con sus ministros convino
Realizar una andadura
Que fuese de envergadura,
Para lo cual se previno
Que el general con gran tino
Dijera esta habladura.
Quiero después de almorzar
Poder irme de visita
Por los países amigos.
Pero a la hora de cenar
Ya estaba el hombre en casita
Sin demasiados testigos.
LA SEGURIDAD SOCIAL
Caí malo de repente
Y al Seguro fui a parar,
El doctor: hay que operar
Y de una forma urgente.
La operación mortalmente
Y dije al cielo llegar,
Pues si muere buena gente
En su lista debo estar.
Y en ella yo figuro
Que hasta dentro de un decenio
No debía de llegar.
Y es que al no tener un duro
Me operó por un convenio
La Seguridad Social.
SOLDADOS A FUSILAR
Dos soldados apresados
Los llevan a fusilar
A dos leguas del lugar
Donde fueron confinados.
Por un retén son llevados,
Y tras mucho caminar
Se quejan que van cansados
De tanto y de tanto andar.
Y el cabo del pelotón
Los consuela en plan zumbón:
Pues tenéis suerte vosotros
Que allí vais a quedar,
Y sin embargo nosotros
Tenemos que regresar.
DEL CABEZON
Por la calle van diciendo
Que tengo mucha cabeza,
Dime mamá, con franqueza
¿Es verdad o están mintiendo?
La madre que lo está viendo
Dice con delicadeza
Pero también con tristeza:
No es verdad, están fingiendo.
Vete a casa del compadre
Por diez quilos de patatas
Y los traes a la cocina.
¿Y donde los pongo, madre?,
No me seas papanatas,
Como siempre, en la boina.
FANTASMA QUE ROBA PATATAS
Eran los años cuarenta
Y un hortelano notaba
Que alguien de noche robaba
Las patatas de su huerta.
De fantasma se indumenta
Y cuando el ladrón saltaba
Por la tapia, le asustaba
De esta forma tan violenta:
Soy un alma de otro mundo,
Grita en tono furibundo.
Pues te lo creo, de veras,
Aunque lleves esas capas,
Que si de este mundo fueras
Como yo, robabas papas.
CUPONES EN SEMANA SANTA
Espérame junto al ciego
Mientras voy a la taquilla
Para alquilar una silla
Donde ver las procesiones,
Y cuando de nuevo llego
Ya no estaba allí mi niño,
Lo busco, lo hallo y le riño,
Y le doy unos coscorrones.
¿Por que no me has esperado
junto al ciego que vendía
los cupones y los vales?.
Es que un pedo se ha tirado
Y además después decía:
Aún me quedan diez iguales.
CARTERA ROBADA
Me ha robado la cartera
Y conseguí en lucha fiera
Que el ladrón la devolviera.
La esposa con sorna espera
Que acabe su gritaera,
Y cuando acabado era
Le dice de esta manera:
Ay que me muero de risa,
¿Te acuerdas que esta mañana
Te cambiaste la camisa
De hilo por la de lana?,
Pues encontré en su bolsillo
Tu cartera y mi anillo.
PONTELO, PONSELO
Una de rubio color
En una rural posada
Con un rústico brigada
Quiso jugar al amor.
Ponte bien ese condón
Y para ser bien gozada
Sin quedar embarazada,
No te lo quites, por Dios.
Una semana ha pasado
Y el buen hombre por mear
La gomita se ha quitado,
Porque ya no aguanto más,
Y me trae sin cuidado
Que se quede o no preñá.
En un burdel ciudadano
Enfermó un joven del pene
Y visita a un cirujano
Por ver que cura conviene
Hay que cortar por lo sano,
El galeno le previene
Y va a otro matasano
Por si otra solución tiene.
Mira, no hay que amputarla,
Súbete a esa farola
Y salta, sin sujetarla.
Y al saltar cayó su cola
¿Ves como no hay que cortarla
Que se te ha caído sola?.
QUIEN MADRUGA…
De mañana un barrendero
Barriendo los callejones
Halló junto a unos bidones
Un lujoso monedero.
Mirándolo bien primero
No vio en él direcciones,
Y con esto halló razones
Para quedarse el dinero.
Un cachondo compañero
Le dijo que el refranero
Dice sin ninguna duda:
Quien madruga Dios le ayuda.
Aquel que se le perdió.
SOLO VERTE ME ALIMENTA
Diez años de compromiso
Una pareja llevaba,
Pero él no se casaba
Por su trabajo indeciso.
Ella el casamiento quiso
Pues decía no le importaba,
Que a ella la alimentaba
Verse juntos y en su piso.
Pero el poco de sustento
Y el mucho de himeneo,
Hizo de su hambre un lamento.
Fue el casarte tu deseo
Y era el verme tu alimento,
¨ pero es que ya ni te veo¨
ROBO EN EL CUARTEL
Pasó en un cuartel cualquiera
Que llegó queja al sargento
Que a uno del regimiento
Le quitaron la cartera.
Forma la compañía entera
Y les pide que al momento
En la fiambrera del centro
Lo robado apareciera.
Corto la luz de la sala
Porque así nadie se entera
Quien fue el que la robó.
Si será la gente mala
Que cuando la luz volvió
Faltaba la fiambrera.
BISCUTER AVERIADO
Un biscúter al camino
Se ha quedado averiado
Y hasta el pueblo es remolcado
Por el Peugeot de un vecino.
El Peugeot con desatino
Ya los cien ha rebasado,
Y el biscúter asustado
Le pita y pita con tino.
Y un agente en el arcén
(Debía ser soldado raso)
Ha anotado en un papel
Este insólito caso:¨¨
Un Peugeot a más de cien
y un biscúter pide paso¨¨.
LOCO CLAVANDO CLAVOS
En una vieja alcazaba
Un loco con gran pereza
Y con muy poca destreza
Un par de cuadros colgaba.
Y era tanta su torpeza
Que los clavos que clavaba
Por la punta martilleaba
En vez de por la cabeza.
Y entre tornillos y llaves
Le dice otro demente:
Me parece que no sabes
De cuadros lo suficiente,
Ese clavo ahí no claves
Que es de la pared de enfrente
LEONES EN LA CIUDAD
Dos fugitivos leones
A la ciudad se marcharon,
Pasado un mes se encontraron
Y cuentan sus impresiones.
Uno está en el puro hueso
Luciendo el otro rollizo,
Y aquel no sabe que hizo
Para mantenerse obeso:
¨¨Dime cual es el misterio
Para alimentar tu ayuno¨¨
¨¨Pues me fui a un ministerio¨¨
De funcionarios de Renta,
Cada día me zampo uno
Y no se han dado ni cuenta¨¨.
::::::::
No resultaría muy noble
Ni sería de buen estilo
Pensar que recela es doble
Del escritor Don Camilo.
Algún día se hará famosa
La ocurrencia de mi alférez
Que decía que perezosa
Era la osa de Pérez.
Al único ser viviente
Que el cigarro bien la goza
Es la cigarra estridente
Cantaora y perezosa.
Ganadero desdichado
Érase Don Bienvenido
Que en vez de tener ganado
Lo tuvo todo perdido.
Aquel imbécil turista
Era un tío tan machista
Que en vez de hacer vacaciones
Las hacía torociones.
Tan mal futbolista era
Que marcó un gol de tacón,
Y al darlo en televisión
Le salió el remate fuera.
En la estación a mi hermana
Le dijo la taquillera;
El tren de las diez no espera,
Claro que no, ni manzana.
Puede ser que en Casablanca
Haya alguna casa roja,
Pero en toda Salamanca
No hay ninguna sala coja.
Conocí a una mulata
Que tiene un tío que es conde,
Porque cuando llega esconde
La cubertería de plata.
Aunque sea de oro la mina
Si el ciempiés va al zapatero
Se quedará en la ruina
Si compra botas de cuero.
Ayer me pidió el marqués
Le envíe dos o tres cuentos,
Pero no le he puesto acento
Y mandé doscientos tres.
¨¨El peinado no me gusta
y quiero que me despeines¨¨,
La peluquera se asusta
Y le da unos cuantos peines
Mohamed tiene por nombre
El conductor de la guagua,
Y muy chistoso aquel hombre
Le llama échame agua.
Dile que no sabes nada y disimula,
Pero lo escuchó la mula
Y dijo sí, que bobada.
En mi casa hay un macaco
Al que lo tengo encerrado
En su jaula de juguete,
Y cuando a paseo lo saco
Se me convierte en pescado
Pues le digo: sal monete.
Esta tarde me dijeron
Que los ciegos te han tocado
Y no salgo de mi asombro,
¿Ha sido mucho dinero?.
¨¨te vas a quedar pasmado.
Me tocaron sólo el hombro¨¨.
Nunca he oído que al cielo
Le picara nada,
Por lo que es una chorrada
El construir rascacielos.
De una forma relajada
Este equívoco se zanja
Si os digo que una granja
No es una gran carcajada.
Por teléfono llamé
Y el que ha descolgado
Sólo ha dicho dígame
Y me yo le he contestado.
Para estos rascacielos
Que se van a hacer muy pronto
Hay proyectos paralelos
¿Es que serán para tontos?.
Se habían quedado sin luz
En una fiesta gitana,
Y hasta el corte fue andaluz,
Fue un corte por Sevillana.
Mirad si serán cretinas
Que para hablar de cortinas
Llamé antes, y creían
Que las cortinas ardian.
Le llaman un fracasado
A quien nunca triunfa en nada,
Así el que el triunfo ha logrado
¿Han de llamarle frac crudo?.
Del lenguaje no me fío,
Porque al verano en lo fino
También se le llama estío,
Pero ¿donde está el sobrino?.
Dicen que mis germinales
No concuerda rima y métrica,
¿Serán más originales
sin cuerda y con pila eléctrica?.
Salchichón es conocido
Como sabroso embutido,
Y es también vocablo malo
Que insolente dice un palo
Cuando iracundo tropieza
Con una dura cabeza.
Por poner una persiana
En mi nuevo dormitorio,
Dicen que soy un tenorio,
Pues se creía mi hermana
Con una idea perversa
Que persiana es la aldeana
De algún pueblecito persa.
Pero leerla no puedo,
Y con la duda me quedo
De saber que es pataleo.
Las entrevistas que tengo
Mantienen un buen cariz,
Pues yo entrevistas mantengo
Solamente la nariz
¿Que nombre se da a la cama
donde se acuesta el león?,
pues esa cama se llama
como el reptil camaleón.
La película de Gila
Dejará buena secuela
Y por verla a ella se cuela
Cuando nadie le vigila.
A esa bonita mozuela
Su novio consuela un rato,
Porque es un zapatero
Y además tan zalamero
Que con poner nueva suela
Le arregla el roto zapato.
Tienen los mismo principios
Los barreños y los cabos,
Porque según mis indicios
Los dos han sido soldados.
Entré en un bar de la Expo
Y he pedido dos lenguados,
Medio litro vino fresco
Y un paquete de Ducados.
Cuando pedí cuenta al mozo
Me cobró veintiún duro
Para gusto de mi gozo
Y contento de mi apuro.
Podéis creer que es un cuento
Lo que digo en mi relato,
Pero aunque digáis que miento,
Consolaros, que es barato.
Es un caso de conciencia
Que se llame la criatura
Para toda su existencia
Armando Guerra Segura.
.
La madre dice a su hija
Para evitar que se aflija
¨¨Mañana nos compraremos
Cada una un Toyota
Porque ahora si podemos
Cambiar la pe por la jota.
Cita de Gabriel Celaya
¨¨ A veces el disparate
Cuenta más que la tristeza,
A veces lo irracional
Nos descubre una belleza¨´
¿Sabéis que es una cosa
que entra dura
y sale floja y goteando?
Es una galleta en leche.
Que te estabas figurando.
Para acabar con la ETA
Sin que resulte muy caro,
Les daría la tarjeta
Para que cobren el paro
Un buen día en la cocina
Habas se estaban guisando
.y me dice mi sobrina:
las habas se están pegando,
pues déjalas que discutan,
ya verás que no se matan-
Una acacia de revés
Es lugar donde hay mierda,
Inténtalo así leer
Y verás que es cosa cierta.
Erase tan tonto el pobre
Que pensaba que un bígamo
Era sólo un perro doble,
Pero igualmente creía
Que también era polígamo
Todo un perro policía
:::::
Se cocina en una hoguera
Una paloma zurita
Y a cada cual se le invita
Según del pueblo que fuera.
Al que en Alasca ha nacido
Las alas le han ofrecido
Y las patas a un mulato
Que es de Patagonia nato.
Y así la comida empieza,
Pero hubo uno que no quiso
Ninguna parte del guiso
Porque su pueblo era Cieza.
…..
En un poema había leído don Francisco:
¨¨Corazón desbocado latía¨¨
Y a la madre de su primo dio un mordisco
Porque había interpretado que leía:
¨¨Con razón des bocado a la tía¨¨.
La batalla que ganara
A Rodrigo el moro Muza
Se la ganó por la cara
Porque fue una escaramuza.
DE LA SEMANA
Consideraciones
generales
De la semana pretendo
Hacer unas leves décimas,
No serán buenas ni pésimas,
Pero haciéndolas entiendo
Que iré día a día viendo
Las que más sean de mi gusto
Para dedicarles justo
La fama que más le cuadre,
Y si al fin sale un desmadre,
Que perdonen el disgusto.
Lunes
De la semana es primero
Y lo quiero descansado,
Porque aunque no es buscado
Siendo el menos placentero
Soy optimista y espero
Pasarlo con buen provecho,
Y haciendo a lo hecho pecho
Paso la página entera
Y con la mejor manera
Me voy al martes derecho.
martes
Ya por el martes voy entrando
Un poco más optimista
Pues repasando la lista
Noto lo voy acabando,
Y a la cama voy soñando
Que este miércoles se acerca
Con una firmeza terca,
Y al miércoles de cabeza
Me voy sin mucha pereza
Y sin forzarle la tuerca.
Miércoles
Ya en el miércoles me encuentro
Parece con pie derecho,
Y de este día aprovecho
La proximidad del centro
De una semana que dentro
Cuatro días finaliza,
Éste no es el de ceniza
Y aunque lo fuese es igual:
Voy al cine Principal
Que ponen una de risa.
Jueves
Y en el jueves de mañana
Me instalo con entusiasmo,
Porque no me causa pasmo
El cruzar la meridiana
De esta versada semana
Que se inicia cuesta abajo
Sin excesivo trabajo.
Ya está el jueves terminando
Y a la cama voy soñando
Que ya cubrí medio tajo.
Viernes
Y ya el viernes se avecina
Con su caminar cansino,
Oscuro, triste y mohíno,
Y tan de pura rutina
Que si el azar lo elimina
Nadie le echará la culpa
Porque no es hueso ni pulpa,
Es un callo caprichoso
Tan molesto y perezoso
Que no merece disculpa.
Sábado
Se abre el sábado camino
Con entusiasmo y orgullo,
Como un cálido capullo
Dichoso de su destino.
Tan deslumbrante y tan fino
Que todos abren los brazos
Para ensedarse en sus lazos
Que nos regala un domingo
Que cual venturoso bingo
Trae fortuna, paz y abrazos.
Domingo
Y el domingo, eso es vida,
Es un fantástico día
Donde todo es alegría,
El despertador se olvida
Y su lucir nos convida
Disfrutarlo poro a poro
Cuidándolo como al oro
Sin desperdiciar ninguno,
Saboreando uno a uno
Los frutos de ese tesoro.
Conclusión
Ya esta semana es historia
Y reafirmo el compromiso
De hacer otras con permiso
De mi tiempo y mi memoria.
No espero infierno ni gloria
Porque no creo en ninguno,
Pero si espero que alguno
Pase un rato entretenido,
Porque yo me he divertido
Al hacerlas, oportuno.
Para
un concurso de décimas
Para un concurso poético
Piden décimas auténticas
Y a que no sean esperpénticas
Dedico mi afán estético,
Así con fondo más ético
Nunca dejo de ser práctico
Y con movimiento táctico
Procuro rimas esdrújulas
Que me orienten como brújulas
Hacia un ciclo no galáctico.
DECIMAS DEL AÑO
Presentación
Las décimas semanales
Terminaron con apaño,
Y ahora quiero hacer al año
Otras tan originales
Que parezcan germinales.
Si al final consigo el punto
Para el que ahora me apunto,
Quizá pronto un árbol siembre
Para que llegue a diciembre
Como un florido conjunto.
Mis
décimas con criterio
Mis décimas con criterio
Tan sólo tendrán apaño
Si son reflejo del año
En este norte hemisferio,
Porque no resulta serio
Que mientras uno tirita
De frío, al otro irrita
El mismo mes con calores
Y los distintos favores
A los que su clima invita.
Enero
Ahora que nos llega enero
No pido a los reyes magos
Dinero, oro ni halagos:
Pido que en el año entero
La salud sea lo primero.
Y aunque este mes es largo
Pongamos en su descargo
Que hay rebajas a porrillo
Que nos alivia el bolsillo
Y nos sacude el letargo.
Febrero
Y ya febrerillo el loco
Les traigo del brazo presto
Pero al ser año bisiesto
Es un mes que aumenta un poco,
Y en sus inicios evoco
Los festivos carnavales
Que son como vendavales
De color, música y danza
Y a veces de alguna chanza
De sucesos nacionales.
Marzo
Le quedó a marzo la fama
De ser el mes más ventoso,
Pero a veces caprichoso
No obedece a esta proclama,
Y hacia sus fines derrama
La estación más exquisita,
Esa venturosa cita
Que dicen la sangre altera:
La florida primavera
Que amor da y penas quita.
Abril
Abril de la lluvia es sino
Que triunfal y bienhechora
Alimenta fauna y flora
Alegrando al campesino.
Y no es ningún desatino
Pensar que estas cuentas hechas
En tan benévolas fechas
Darán un mayo florido
Y un verano bendecido
De confortables cosechas.
Mayo
Si se hiciera alguna encuesta
Para los meses del año,
Seguro que sin apaño
Vencía mayo en la apuesta,
Porque mayo es una fiesta
Desde sus mismos albores.
Mes auténtico de flores,
Inspiración del poeta
Que desde la be a la zeta
Brinda a mayo la a de amores.
Junio
Mes sosegado y tranquilo
Es junio, el de las candelas
Que yo con mis espinelas
Pretendo seguir al filo
Con el candoroso estilo
Que me viene de la mano
Para aprovechar ufano
Con espíritu optimista
Esta cálida autopista
Que nos conduce al verano.
Julio
Con un calor sofocante
En nuestro hemisferio norte,
Presenta julio su porte
De eterno veraneante.
Tan presumido y pedante
Se siente de su mandato,
Que se burla, mentecato
Del frío de otro hemisferio
A donde irá en cautiverio
Con abrigo y sin boato.
Agosto
Es agosto con provecho
Mes excelso en vacaciones
Y aprovecho mil razones
Para ejercer el derecho
De sentirme satisfecho
Sin pasarme de la raya,
Pues aunque calores haya
Disfrutaré mi descanso
Aunque sea haciendo el ganso
En la refrescante playa.
Septiembre
En septiembre es genuino
El festejo en los lagares
Convertidos en altares
Donde adoramos al vino
Con fervor casi divino.
Y casi el mes terminado
Con el verano acabado
Recibimos al otoño
Que como nuevo y bisoño
Llega un poco despistado.
Octubre
Porque llega como amigo,
Pero a mediados de octubre
A los árboles descubre
De hojas que son su abrigo,
Y les condena a un castigo
Tan voraz y tan violento
Que asustando al mismo viento
Llega al fin de la jornada
Con la voluntad quebrada
Y la boca sin aliento.
Noviembre
Ya es noviembre, y no me engaña
Aquel mi obstinado empeño
Que nunca fue tan pequeño
Para realizar la hazaña
De comerme una castaña
Con once meses completos.
Al fin culminé mis retos
Aunque hubo alguna gente
Cariñosa y exigente
Que me los pedía en sonetos.
Diciembre
Ya me encuentro en el mes doce
Y con las cuentas bien hechas,
Porque así con estas fechas
Doy alegría a mi goce.
Acabé el año sin roce
Y al dos mil cuatro le digo
Con navidad de testigo
Que se marche en buena hora,
Que sin prisa ni demora
Lo despide un buen amigo.
Una
décima rápida
Con rapidez se me exhorta
Para que haga una décima,
Que sea óptima o pésima
Es lo que menos importa,
Mas siendo la estrofa corta
Ya voy por la seis entrando
Para la siete acabando
Darle paso a la de ocho,
Y con la de nueve abrocho
La de diez, y terminando.
Inicio
a décimas
Nunca hice una espinela
Y me dije algo inquieto,
¿ Por que no aceptas el reto
De pintar en otra escuela?
Y he cogido mi acuarela
Y el verso de mis pinceles
Para dibujar las mieles
De esta improvisada décima
Que si acaso suena pésima
No es por malos cascabeles.
Al
año que pasa
Lo mismo que pasa el año
Con sus largos doce meses,
Así pasa nuestro daño
Con más o menos apaño
Aunque duela muchas veces.
Pero también nos deviene
Inmensas felicidades;
Hagámoslas realidades
En el año que nos viene
Con paz, amor y verdades.
Despedidas
al año 2.003
Con su adiós definitivo
Un año desaparece
Que más que un año parece
La sombra de un fugitivo,
Que pendenciero y furtivo
Nos dejó tremendos males.
Esperemos que leales
Sean los meses venideros,
Y que si no dan dineros
Sean al menos más legales.
..........
Se nos fue un año de asombros
Que nos trajo pesadillas,
Guerras, odios y rencillas,
Chapapote, sangre, escombros.
Esperemos que en los hombros
Del nuevo que nos visita
Traiga más grácil la cita,
Y con bonanza y ventura
Haga que su singladura
Resulte leve y bendita.
Recordando
a Antonio Machado
Caminante, es tu camino
Sólo un sendero de huellas,
Y tendrás escrito en ellas
El sino de tu destino,
Que el aire en el polvo fino
Deja en tus huellas al viento
La esfinge de un monumento
Que sólo es polvo y ceniza
E infiel arrastra la brisa
Hacia su destino cruento.
GUERRA DE ESDRÚJULOS
Respuesta
a un soneto
Tu soneto es estético
Y con una rima clásica.
El trabajo es cosa básica
Para lograr un fin ético.
Yo te aseguro profético
Que si en todo eres metódico
Por un precio más bien módico
Podrás alcanzar buen rédito
Con ese esdrújulo inédito
De carácter no periódico.
Respuesta
a liras
Con un carácter no bélico
Dando margen a lo gráfico
Acepto con gusto un tráfico
Tan agudo y tan modélico
Como el mismo Fray Angélico.
Con esta espinela armónica
( Que no es átona ni tónica )
Cumplo con el buen propósito
De completar mi depósito
Aunque mi voz quede afónica.
El crucifijo y la Biblia
En la jura del gobierno
Ponen Biblia y crucifijo,
Pero como ateo me fijo
Que no es muy legal el terno,
Demócrata ni moderno.
En España hay religiones
En sus diversas regiones
Que no creen en Jesucristo,
Y por eso me resisto
A concederle razones.
Católica en su conjunto
No es la España que conozco,
Y por eso reconozco
Que resulta un mal asunto
Poner a la Biblia junto
A la bicolor bandera.
Un ministro en su cartera
Tiene que tener a mano
Problemas del ciudadano
Y nunca un dios de madera.
Décima
a la tercera República
Si queremos en conciencia
Reafirmar nuestro destino,
No existe mejor camino
Que aceptar la consecuencia
De que el pueblo con su ciencia
Elija a su gobernante
Desde su más alto estante
A la menor gestión pública,
Y eso sólo la República
Lo ofrece como garante.
Bandera republicana en Cibeles
Bandera republicana
En la estatua de Cibeles.
Los republicanos fieles
Deseamos que mañana
Nos entre por la ventana
Un soplo de suave brisa
Que nos sirva de premisa
Para decirle al monarca
Que no queremos jerarca
Si no le dio el pueblo visa.
¡Que bien luce la bandera
tricolor en la Fontana¡.
¡Cuánta libertad emana
esa enseña pionera¡.
En mi espinela quisiera
Hacer realidad ese sueño:
De que el país sea el dueño
De su destino y su hazaña,
Y de que muy pronto España
Sea República en su empeño..
A Rosa Aguilar (alcaldesa de Córdoba)
Con motivo de su asistencia a boda real.
Mi muy querida alcaldesa,
Soy de I.U. militante,
Y aunque esto ya es bastante,
Soy ateo de una pieza.
En la ciudad cordobesa
De la que usted es dirigente,
Habrá entre tanta gente
Otras muchas religiones,
Por lo que no veo razones
Que sólo a una represente.
A una fuente
Una décima a la fuente
Es como el agua que fluye
De sus caños, y diluye
El verso en agua corriente.
Mas cuando el sol ocurrente
Sus líquidas perlas besa,
Nos ofrece la sorpresa
De ese mágico arco iris
Que como aquel Dios Osiris
Nos deslumbra y embelesa.
Décima anti tabaco
No permitas que el tabaco
Arruine tu organismo,
Por eso, desde ahora mismo
Tira tu pitillo a un saco.
El favor no es nada flaco:
Piensa que tu cuerpo es uno
Y no resulta oportuno
Destruirlo a caso hecho.
Piensa que mejor derecho
Que la vida, no hay ninguno.
DIRECTOR BUSCA ACTOR
¨¨Al más fuerte ciudadano
del mundo, busco afanoso,
Si en vez de feo es hermoso
Pues eso más que me gano¨¨.
Dice el ruso: con la mano
Mis hombres matan un oso,
¨¨Y al bisonte poderoso
Lo mismo,¨¨ el americano.
Y un español muy despierto:
¨¨De las hazañas del mundo
la nuestra es la más sonada,
porque sabed que al Mar Muerto
lo mató mi tío Facundo
de una fuerte bofetada¨¨.
SANTO MILAGRERO
En mi huerta malagueña
Un árbol frutal había
Que nunca frutos tenía
Y pensé en hacerlo leña.
Pero en mi pueblo una peña
De una insigne cofradía
Ese tronco lo quería
Para hacer de un santo enseña.
Y así en procesión salía
Como santo milagrero
Paseando el pueblo entero.
Mas si nunca frutos dio
Cuando lo tuve en mi agro,
Es difícil que un milagro
Haga ese santo de encargo,
Ni aunque lo vistan de largo.
ALGUNAS LIRAS DE ENTRENAMIENTO
Con cara de cemento
La limosna pedían dos mendigos
A la puerta un convento,
Pero algunos amigos
En vez de dar dineros daban higos.
Es la be con la uve
Un problema difícil de mi amigo,
Y aunque yo antes lo tuve
Le apliqué tal castigo
Que es la be de la uve su enemigo.
Sobre la investidura de Z.P.
En unas elecciones
Prometía un político novato
Sacar los batallones
De Irak, como alegato
De vencer al P.P. en su pugilato.
Pero hoy en la investidura,
El recuerdo de aquella su promesa
Tuvo la nota oscura
De poner por sorpresa
A la OTAN encima de la mesa.
Ay señor Zapatero
Quizá esa promesa era patraña,
Usted dijo primero
Que las tropas de España
Vendrían si no hay ONU en la campaña.
Si no hay ese regreso,
(Aunque el tiempo aún es prematuro)
Pues tan sólo por eso
Desde hoy le aseguro
Que tendrá su gobierno un hueso duro.
Sobre la noticia de salida tropas de Irak
Escuché ayer domingo
Una grata noticia del gobierno,
Extraordinario bingo,
Maravilloso terno:
Al fin saldrán las tropas del infierno
De Irak, es buen inicio
Para el nuevo mandato socialista,
Ojalá sea el indicio
Veraz y realista
De tener un gobierno progresista.
Pero me quedan dudas
De que el yanqui no tome su venganza.
Las tendremos muy crudas.
Mas tengo la esperanza
De dejar de lacayos ser balanza
Sobre las tropas a Afganistán
La Casa Blanca juega
Como si fueran oros, bastos, copas,
Ser de Irak estratega
Y cambiar pan por sopas
Mandando a Afganistán a nuestras tropas.
Si acepta este chantaje
El nuevo presidente Zapatero,
Será un cambio de traje
Tan tosco y tan grosero
Como ha tiempo fue el yanqui de embustero.
De décimas y liras
Resultó la semana suficiente,
Pero si bien lo miras
También fue muy eficiente
De norte a sur y de occidente a oriente.
Pero además te digo
Que me agrada que seas en directo
Competidor y amigo,
Porque siendo correcto
Tendrás juntos mi aplauso con mi afecto.
No finjas ignorancia
Cuando eres capaz de hacer sonetos
De ausente petulancia,
Tan bellos y completos
Que te envío por ellos mis respetos
La fuente de mi aldea
Se engalana y se viste de divina
Cuando el sol se recrea
Y en iris ilumina
La aurora de su perla cristalina.
SONETO CON ESTRAMBOTE
En una noche negra sin estrellas ni luna,
perdió a su anciano padre un triste carpintero,
y aquella misma noche también fue padre, pero
mayor fue su tristeza que su alegre fortuna.
Y así en el nuevo día sin sonrisa ninguna
labora con su oficio y de un mismo madero,
el ataúd del padre con llanto lastimero
y para su pequeño, la más decente cuna.
Así son de fatales las leyes de la vida,
pues se nace o se muere sin precisar licencia
ni pasaporte alguno de entrada o de salida.
Así es de intermitente la luz de la existencia
que se enciende o se apaga sin precio ni medida
y sin prerrogativas de culpa o de inocencia.
La esencia es la presencia.
Cuando se nace cantan alegres festivales,
y lloran con la muerte los tristes funerales.
angre de África no tiene ningún color especial,
El arco iris le negó sus matices,
Y allí, tras las columnas del Hércules mitológico,
Le dejó sus estatuas de sal, listas para el sacrificio.
Pero la sangre de África está destinada a regar
La salud de los cinco continentes
Purificando las impurezas
Que tantos siglos de luchas fratricidas
Dejaron entre escombros y conciencias.
De su sangre es el destino y el porvenir de un mundo yermo.
Con su sangre abonará los surcos de la futura siembra,
Y de su sangre brotará la fecunda semilla
Que florecerá en los campos de los continentes viejos.
Jamás la duda hará mella en su espíritu
Y las mentes optimistas saludarán la buena nueva
Que se percibe a través de sus almas hoy lastradas.
Es la hora de que las amapolas bienhechoras
Aplaudan la aurora que vendrá con la feraz brisa
De esa nueva y pura sangre.
Es la hora de romper las absurdas barricadas
Que crearon los retrógrados pensamientos de nuestra miserable sociedad
Es la hora del optimismo.
Es la hora de un alba nueva desnuda de prejuicios,
Y desprovista de odios y rencillas,
Es la hora de pensar que permanecer en el justo medio
Es el más injusto de los medios,
Y hay que decidir la aventura del porvenir
En el día de hoy, porque aún es tiempo
De rectificar errores del pasado
Mucho antes de que los años agoten
El escaso impulso de nuestros ánimos escasos,
Porque lo importante no es
Crear nuevos crucigramas para que otros los resuelvan,
Lo importante es saber resolver los que otros nos dejaron.
Cuando terminen los días de los que ahora escribimos;
Cuando lleguen los días nuevos en que otros leerán lo que hemos escrito,
Alabarán las profecías de estos renglones no torcidos
Y saludarán optimistas esa sangre nueva
Que purificará las arterias de esta sociedad caduca.
Te saludo sangre nueva,
Te saludo oh sangre redentora
De ese continente nunca pobre, pero siempre empobrecido
Por la codicia y el odio
De los hombres de los continentes viejos.
Te saludo y te doy la bienvenida
Porque más pronto que tarde
Estas costas que hoy te son hostiles,
Serán las que mañana abrirán los brazos
Esperando la benéfica sangre
Que hará rejuvenecer la que hoy se atora
En nuestras arterias de miedo.
Los vientos viejos aullarán en su agonía
Por las esquinas de las noches oscuras,
Y un alentador mestizaje de incombustibles ícaros nuevos,
Extenderá sus alas para proclamar
Que los rayos de la vieja inercia,
No podrán destruir la savia redentora
Que se percibe ya cercana.
Los lamentos de hoy escribirán las aleluyas de mañana,
Y la nueva epifanía
Abrirá nuevos horizontes y mentes nuevas,
A las que ahora bostezan y agonizan
En clamores de oropeles.
Juntos hemos creado un abominable Vellocino de Oro
Que alimentado de injusticias y riquezas, acabará devorándonos,
Y sólo seremos los fétidos excrementos de una indigestión
Que obscena y miserable, ulcerará nuestros domesticados intestinos.
No cerremos murallas, ni puertas, ni esperanzas,
Ni hagamos hipoteca de nuestro futuro,
Porque no es nuestro el vencimiento de la deuda que tenemos contraída.
Serán nuestros hijos los abonadores a su vencimiento,
Y es nuestra obligación la hagan
Con el mínimo interés en sangre, sacrificios y miserias.
Abominad la bota, la espada y el sable.
Abominad la sinrazón y las cruzadas,
Y desde el Atlas agreste hasta donde se abrazan los océanos,
El Kilimanjaro altivo
Extenderá la limpia mirada y la limpia conciencia
Con unos nuevos brazos,
Para hacer realidad lo que hoy es tan sólo
El credo de una enorme profecía.
EN LAS LLANURAS DE SOWETO
Al oeste de Soweto hay una llanura
Donde esqueletos de carne negra juegan
Con muñecos de huesos blancos
Calcinados al sol del desespero.
Pertenecen a otros muchos Mandelas que no tuvieron
Ni siquiera la oscura esperanza de una cárcel
Ni el martirio sin fe de una mazmorra.
Son los mártires anónimos al mundo entero,
Pero nunca a su etnia ni a su tribu.
Tenebrosos ladridos de perros y de hienas
Fueron los cantos gregorianos que lloraron sus entierros,
Mientras el hombre blanco, ebrio de pólvora y alcohol,
Emborrachaba sus sentidos con la sangre inocente derramada,
Agradeciendo a su dios blanco la merced de la victoria.
Eran los días gloriosos del apartheid:
El safari comenzó, la selva llena de asombro contemplaba,
Impotente y estúpida, la caza del hombre negro.
Las aldeas retumbaban con lamentos de tambores,
Las chozas abandonadas dieron su tributo al fuego,
Las madres, flacos los pechos y las cinturas quebradas,
Hacia un sol atormentado
Elevaban sus hijos y sus preces,
Pero en el sol, ojos de helio y oídos de azufre,
Se nublaron por no ver el sufrimiento,
Y quedaron sordos para no escuchar lamentos,
Ni ladridos, ni disparos, ni blasfemias,
Ni cantos, ni rezos, ni agonías, ni muertes.
Pies descalzos, atenazados, aterrorizados,
Corrían hacia el poniente
Con el alma en el filo de una lanza
Y un rasgado corazón dentro del pecho.
Cortinas de balas esperaban, pantallas de acero cercenaron la huida,
Y amontonados sobre las pardas tierras,
Miembros negros de fracturadas almas blancas,
Exhalaron sus últimos suspiros agonizando
Al mismo compás que lo hacía la tarde,
Que indiferente a la sangre y al dolor,
Preparaba el relevo a una noche de luna ausente.
Las sombras invadieron la llanura,
Hombres, niños y mujeres vivos abrazaron a hombres, niños y mujeres muertos,
Y las nuevas estrellas lloraron,
Mientras tanto, otros hombres, mujeres y niños vestidos de otra piel,
Brindaron con champán
El trágico final de su hazaña,
Investida en moral de sus miserias.
LA VENGANZA DE ÁFRICA
Allí donde los lirios tienen
Las cenizas y las heridas de las amapolas.
Allí donde los presagios mantienen intactas
Las dudas bañadas de dolorosas incertidumbres.
Allí donde lo blanco hace las paces con lo negro:
Allí está la indefinida verdad
Vestida con harapos de comedia
Y el ceño enmascarado
De una amarga melodía inacabada.
Su principio fue
La aventura de la desesperación y el hambre,
Y su final será
Los rompientes de sus almas entre las rocas
Humedecidas de salitre
En alguna playa del soñado paraíso.
A sus alientos no les quedan
Ni las medias suelas de su taciturno porvenir,
Y no encontrarán nuevos zapatos,
Ni siquiera remendados, porque los perversos magos
No dejarán carbones en sus botas,
Sino los rotos despojos de un grito desesperado,
Manchados con la sangre y el sabor
De miles y miles de fúnebres cabalgatas.
En estos países de occidente,
Incierto destino de su hégira suicida
Donde las lágrimas se tiñen de hipocresía,
Los más encontrarán tumbas, presidios o burdeles,
Y los menos, el laborante ejercicio de mercadear su sudor
Para mitigar el hambre colectiva, que desde ancestrales siglos,
Azotó a sus pueblos y a sus dioses.
Oh África desvalijada, oh África desnuda, descosida,
Oh África sometida, oh África deshojada, maldecida, ultrajada,
Oh África con un participio pasado sembrado de cadáveres y huesos.
Algún día volverán a ti
Aquellos autores de tu tormentoso pasado
Y de tu presente tenebroso
Para pedirte clemencia,
Y entonces tú, oh África sin rencores,
Extenderás tu falda y tus pechos para cobijar y amamantar
A aquellos impuros que te hicieron tanto daño.
Y ésa y sólo ésa, será tu venganza.
LA NANA DEL HAMBRE
Se oye el silencio entre las notas
Melodiosas de una nana
Que una madre de color canta a su hijo
En las secas sabanas polvorientas.
Una nana que entre quejas se desgrana
Maldiciendo el destino que la vida
A su etnia ha dejado por herencia.
Nunca existe verdor en el paisaje,
Nunca existe un árbol que dé sombra ni cobijo
A su errante camino de agonías,
Nunca existe una esperanza
Que ilumine
El final de su triste desventura.
Una nana arrulla a ese chaval
Entre sus pechos,
Que aferrados los dientes al pezón
De la ubre maternal enflaquecida,
Quedó con el silencio de su hambre,
Y sus ojos se cerraron para siempre
Entre gotas de leche mortecina.
La madre, ni llanto tiene,
Sus ojos, de infinita sombra negros
Y de infinita ternura,
Se secaron como el polvo del desierto
Reseca los rastrojos
Que ayer dieron cuna a su bebé
Y mañana han de darle sepultura.
HAMBRE (A Etiopía)
¨Cuando haya pan para todos
entonces será navidad¨
(M. Gámez Quintana)
Cuando lanzo a lo lejos la larga mirada,
A las inmensas y polvorientas llanuras
De esa tierra inhóspita, desolada,
De esa cadáver tierra calcinada,
De esa tierra sin verdor, desertizada,
Veo a un lado sombras,
Famélicas sombras, hambrientas
Y sedientas sombras,
Sólo sombras de un fugaz futuro
A cuyas cabezas
La siniestra guadaña
Tiene puesto el cerco
De su fin cercano.
Y veo a otro lado,
A grupas de un corcel tenebroso
Levantando espiral polvareda,
Un jinete demacrado
Fugitivo de tinieblas,
Galopando la funesta llanura.
El bocado del caballo
Reluce oxidados hierros
Y las espuelas al costado,
Cual clavijas apretadas,
Hieren y sangran su vientre
Mostrando descarnaduras
De incicatrizada sangre.
Jinete de cruel mirada
Y de gélido semblante,
Las sombras con las que cruza
La desenfrenada sombra,
Llenan de pavor sus ojos
Y de espanto sus gargantas
Y gritan despavoridas
Ante su galope raudo
Y su caminar certero:
Es el hambre quien galopa,
Es el hambre quien nos lleva,
Es el hambre quien nos llama
Y por nuestros propios nombres.
Es el hambre que no quiere
Dejar crecer nuestros hijos,
Es el hambre enviada
De algún país poderoso
Que no quiere que seamos
Ni ya tan siquiera sombras.
Es de un país que no quiere
Ni que en su repleta mesa
Le seamos ni un recuerdo
Que indigeste su banquete
Con feroz remordimiento.
Es de un país que quisiera
Vernos borrados del mapa:
Fuera sombras,
Sombras, fuera,
Al Averno con las sombras.
Detrás de este cruel jinete
Vendrá agazapada otra
Mucho más cruel amazona,
Con cuya guadaña abate
El resto de nuestras sombras.
Y el mundo al final sonríe
Satisfecho de su hazaña:
Levantemos los manteles,
Apuremos muestras copas,,
Que ya se ha acabado el hambre,
Que ya no quedan hambrientos,
Que quedaron sepultados para siempre
Bajo el polvo del desierto.
LOS EMIGRANTES DEL HAMBRE
Un látigo terrible y sin conciencia
Flagela sin piedad la espalda inerme
Del hombre de color, que a su alma duerme
Entre el sordo rugir de su impotencia.
Esa estrella que alumbra su camino
Se ha deshecho en una noche oscura,
Dejando entra las sombras la ventura
Maldita de su trágico destino.
Y la esquiva ruleta de la suerte
Que aferra el origen de su cuna
A una tierra tan yerma de fortuna,
Lo siembra de agonía y de muerte.
No hay tormento mayor, que al inocente
Le aflijan el castigo inmerecido
Por unas culpas que nunca ha cometido
Clavadas como espinas en su frente.
Y ahíto de torturas y condenas
Sepulta en las arenas su memoria
Dispuesto a escribir la nueva historia
Con la tinta sangrante de sus penas.
Con otros fugitivos de infortunio
Emprende una hégira suicida
Donde el precio es tal vez su propia vida
Y su premio el de un nuevo plenilunio.
Y a una débil barca sus afanes
Se aferran como a un dios el penitente,
Que implora en su rezar le sea clemente
Y aplaque de la mar sus huracanes.
Al patrón de la barca lo amilana
El miedo del final de la odisea,
Y viendo que la playa horizontea
Arroja hasta la mar su carga humana.
No le importa si alguno no pudiera
Alcanzar las arenas de la costa,
Ambiciona su afán que en nueva posta
Más víctimas aloje la patera.
Los oleajes, tenaces enemigos
Luchan fieros minándoles el poco
Aliento que le queda, pobre loco,
No sólo son los vientos sus testigos.
Y es que su hambre a nadie le interesa,
La ley lo persigue y lo acosa,
Porque más la justicia es poderosa
Cuanto más indefensa está la presa.
Los tiempos del esclavo y de su caza
Volvieron a encarnarse de repente
Haciendo del pasado este presente
Que llena de vergüenza a nuestra raza.
Y hacinado al barrote y la reja
Teniendo sólo un número por nombre,
La amarga frustración de un triste hombre
En su pálido rostro se refleja.
¡Que trágico final a sus quimeras
Le puso el occidente insolidario!
Y allá en su pobre aldea solitario
Sueña su alma en un mundo sin fronteras.
PLAYA DE ACOGIDA
Llegaron despojados de sus alas
Sin alientos por los inmensos mares;
Llegaron con las almas ateridas;
Llegaron con los pulsos expulsados
Y la angustia bañada de salitre.
Una meta, tras de las bravas olas
Disfrazada de playa les espera,
Y la madre, las ubres extenuadas
En los ojos del niño se contempla
Impotente de remediar su hambre.
Seis meses en las tierras africanas
Aplastados al sol de las miserias,
Sus ojos deshojaron las tinieblas
El oscuro pasado de su estirpe
Y de la esclavitud de sus ancestros.
La madre, asida a un rayo de esperanza
Más allá de las olas y los llantos,
Soñando con un nuevo paraíso,
Abandona sus lares y penates
Y se aventura hacia un destino incierto
Sollozando, con la esperanza inquieta
De que el fruto granado de su vientre
Sucumba sin cantar un nuevo día.
Mas unos pechos blancos amamantan
Al niño de azabache en las arenas,
Mientras las tibias golondrinas cantan
Con su ritmo de amor a las dos razas.
Fue en mi tierra andaluza verde y blanca
Donde una madre blanca y otra negra
Fundieron un crisol de siemprevivas,
Junto a un sol, que asomado a sus espejos
Lloró con emoción sobre la espuma.