Germinal Sánchez Prieto, nacido en Guadahortuna ( Granada ) en mayo 1.935. hijo de padres republicanos y como tal, infancia de privaciones y sinsabores. Hizo estudios primarios en Málaga, escuelas del Ave María bajo la dirección del sacerdote D. Jesús Corchón Martínez y pudo cursar hasta 4º de bachiller gracias a la banda de música que allí organizó D. Perfecto Artola Prats, director al mismo tiempo de la banda municipal de esta capital. Después de vivir unos años en Sabadell, se trasladó con su familia de nuevo a Málaga, en el año 71. Más tarde a Alhaurín de la Torre donde escribió casi toda su obra. Tras unos años felices en ese pueblo, por problemas familiares, fija su actual residencia en la capital de la Costa del Sol donde actualmente reside aprisionado en el cemento de la gran urbe. Jubilado desde hace unos años, su economía sólo le ha permitido publicar un libro: El Verso se Confiesa, aunque en su cajón duermen varios esperando la mano de nieve que sepa arrancarlos. Gran admirador de Miguel Hernández, encontró en su trayectoria a otro Miguel, Gámez Quintana que le animó a seguir esta tarea y con quien colaboró en algunos de sus libros y escritos. Sus primeros contactos con el P.C.E. fueron en Sabadell, allá por los años sesenta. Tiempos duros de represión y clandestinidad. Infiltrado en el Sindicato Vertical, participó en el movimiento sindical de C.C.O.O.. Cuando se desplazó a Málaga perdió todo contacto con el P.C.E., hasta su legalización. En Málaga militó en la agrupación de Carretera de Cádiz hasta que cambió su residencia a Alhaurín de la Torre donde comenzó a participar en el año 85. Como poeta ( o como hacedor de versos, como prefiere que lo llamen) ha formado parte de varios colectivos, tanto en la capital como en el pueblo. El ayuntamiento de Alhaurín de la Torre propuso a varios poetas del pueblo, la publicación de sus libros en años sucesivos, y así lo hizo con otros, pero cuando le llegó el turno a Germinal, contó más su filiación política que su calidad de poeta y no le publicaron su poemario, por lo que tuvo que hacerlo con sus propios escasos recursos de pensionista. El propio concejal de Cultura del Ayuntamiento en aquellos años del A.S.I.A.T, le dio siempre excusas y llegó a decirle que cuando su grupo político ( I.U.) consiguiera la gobernabilidad, que entonces pidiera que se lo publicara. Algunos meses, I.U. estuvo en el equipo de gobierno, pero nunca Germinal pidió ni solicitó le publicaran el libro. Según sus propias palabras: yo no me afilié a I.U. para recibir nada, sino para darlo todo.

A pesar de su edad sigue siendo un militante muy activo de IU en Alhaurín de la Torre , donde nos gratifica siempre su presencia ,su templanza al hablar, sus buenas maneras, su compañerismo y sobre todo hacernos sentir a los más jóvenes y menos mayores que merece la pena luchar por los demás para dignificar nuestras vidas.


 He aquí su obra : (próximamente incluiremos su libro "El verso de confiesa")

SIEMPRE CONTIGO ALHAURIN     EL CALIZ INFINITO    GERMINALIAS   

LOS  JOCOSOS  GERMINALES      DECIMAS     LIRAS DE ENTRENAMIENTO

 SONETO CON ESTRAMBOTE   LA SANGRE DE AFRICA

 

AÑORANZAS DE ALHAURIN DE LA TORRE

 

Dejé con pena tu suave encanto

Y en la inmensa ciudad ando perdido:

Tu monte Jabalcúzar tan querido

Es perenne recuerdo de mi llanto.

 

Cuando estuve contigo te amé tanto

Que no encuentro rincón para el olvido,

Y apuro en mi cemento dolorido

Soledad, amargura y desencanto.

 

Me raptó la ciudad en donde habito

(vivir es un decir, más bien vejeto)

y triste de nostalgia hoy te escribo

 

Las lágrimas sin voz de mi soneto.

Alhaurín de la Torre, al mundo entero

Pregono con orgullo que te quiero.

 

LA  HIERBA  DEL  PRADO

 

Le brindas al prado verde y amaranto

Y acunas sus flores con fértil regazo,

Igual que la madre arrulla en su brazo

Al nuevo nacido que mece en el canto.

 

La brisa al besarte ondea tu manto

Cual ola armoniosa que enseda su lazo

Y pleno de aroma tu cándido abrazo

Me torna en sonrisas la pena y el llanto.

 

Los cálidos rayos del sol matutino

Asean tu cara de escarcha pulida

Peinándote el pelo con hilos platino.

 

Y en noches de magia tu alfombra rendida

Del baile continuo de un vals peregrino,

Se viste con plata de luna dormida.

    EL  BOSQUE

 

Un fantástico mundo en miniatura

Aseado en flores y en maleza

Donde todo, con cantos y belleza

Reluce en sus trinares de hermosura.

 

En tu seno se mezclan con cordura

La arboleda que crece sin pereza

Y el perfume que embriaga y adereza

El vivir de la hierba y la criatura,

 

En tus fuentes de agua limpia y pura

Se refleja la fiel naturaleza

Con amores de cálida ternura,

 

Pero a veces se llora con tristeza

Cuando seres de pérfida alma dura

Al bosque van robando su pureza.

 

EL  ESPARRAGO

 

Acariciado por el sol de enero

Esbelto un tallo entre las hierbas vela,

Como airoso y apuesto centinela

Embriagado en aromas de romero.

 

Amparando su esencia en el otero

Una corte de espinas lo tutela,

Que aconseja una brizna de cautela

Al que intente en hacerlo prisionero.

 

Al cielo mira con su lanza erguida

Cuando la aurora por oriente nace

Y de rocío su peinado brilla.

 

Y como último halago de su vida

Al paladar más sibarita place

Su sabrosa fragancia en la tortilla.

 

 

 

 

 

 

EL  ARROYO

 

Arrullado entre arpegios y entre trinos

De un esbelto concierto en clarinetes,

El arroyo se adorna en molinetes

Bordados en espejos acuarinos.

 

La luna tremolando entre los pinos

Tornasola brillantes ramilletes

Que chispean en briznas de cohetes

Sus nocturnos festejos vespertinos.

 

Parpadea incrédulo el lucero

Al verse reflejado en la corriente

Que serpea azulada en blanca plata,

 

Y el aroma de azahar del limonero

Embriaga en su perfume dulcemente

Las notas de una lúdica sonata.

 

LA  PALMERA

 

Reina del oasis, dama soberana,

De tu esbelta estampa el sol se enamora,

Tienes el embrujo de princesa mora

Y el heroico encanto de bella sultana.

 

La armoniosa duna tu curva engalana

Cuando viste el aire de púrpura aurora,

Y al llegar la tarde con su añil adora

Tus rasgos exóticos de bella sultana.

 

Tu cintura vibra con ritmo y donaire

Cuando tus guedejas las agita el aire

Y peina los rizos de tu cabellera.

 

Todo caminante que en ti se reposa

Sueña con el beso de la ausente esposa

Que en ti se hace musa, hermosa palmera.

 

 

 

 

 

A M A N E C E R

 

Un labio de soles besa la ventana

Dibujando un guiño bordado en cortinas,

Y un verde perfume de jaras y encinas

Se roma en la limpia y clara mañana.

 

La alcoba encendida su estampa engalana

Mostrando coqueta sus prendas más finas,

Y como manolas en fiestas taurinas

Adorna su cuerpo de oro y de grana.

 

El sol se divierte con su haz de colores

Y notas chispea de esbelta armonía

Pulidas de arpegios y lúdicos trinos.

 

Y tras los cristales se arrullan las flores

Donando fragancia al mágico día

Que nace con luces de nuevos destinos.

 

 

GOTAS  DE  LLUVIA  EN  OTOÑO

 

Como tenues y traviesas lentejuelas

Temblorosas juguetean los cristales

Esas gotas de lluvias otoñales

Que acompasan su repique en castañuelas.

 

Dulces músicas de zíngaras vihuelas

Se conciertan en floridos recitales,

Melodiando tras los mudos ventanales

Los idílicos romances de mozuelas.

 

Cada gota es como el mágico respiro

Que se arpegia con las notas de un suspiro

Desprendiéndose en aromas desde el cielo.

 

Y al vibrar su danza inquieta y femenina

Con las curvas insinuantes de una ondina

Se nostalgian los recuerdos del abuelo.

 

 

 

 

EL  MANANTIAL

 

Nace el agua brotando entre las peñas

Y mece suave arena con arrullos,

Cantando con bucólicos murmullos

Sonatas transparentes y risueñas.

 

Polícromas, coquetas y pequeñas

Los colores del iris hacen suyos

Esas gotas que abiertas en capullos

Salpican de frescor las secas breñas.

 

A su espejo se asoma el alto pino

Hechizado en el prisma cristalino

Del esbelto y radiante manantial.

 

Y las notas de rientes surtidores

Como arpegios de amantes ruiseñores

Musican una orquesta celestial.

 

EL  UNIVERSO

 

Intentando alcanzarte se nos pierde la mente

Pretendiendo saber cual será tu futuro,

Y en tus hondos rincones de pretérito oscuro

Ni siquiera encontramos tu razón del presente.

 

Son millones de astros los que adornan tu frente

Reluciendo en las galas de un ejército puro,

Y el humano al mirarte se presiente inseguro

Arropado en la carpa de tu manto imponente.

 

Bello es tu sendero tachonado de estrellas

Que la ardiente galaxia reverbera en camino

Donde raudas avanzan luminosas centellas.

 

Prisionero de esferas quiero ser peregrino

De las cósmicas rutas ignoradas y bellas

Donde plácidamente se nos duerme el destino.

 

 

 

 

 

EL  ARBOL  VIEJO

 

Arbol sin ramaje, vacío y sin nidos,

Edificio inerte sin vida ni trinos,

Sin hojas que escarchen rocíos matutinos

Ni frutas que endulcen sabores prohibidos.

 

Triste permaneces con hondos quejidos

Mirando envidioso los esbeltos pino,

Y en lágrimas rojas, rojos vespertinos

Con mimo te acunan los brazos rendidos.

 

Ni fuerzas te quedan para alguna queja

Cuando haciendo astillas en tu cuerpo herido

El cruel leñador cantando se aleja.

 

Alberga amargura tu pecho dolido

Y aceptas del mundo la infiel moraleja

De que al fin la vida tenaz te ha vencido.

 

SONETO  A  ALHAURIN

 

Jabalcúzar ofrece a Jarapalo

El verde que en su campo se desliza,

Y la brisa risueña que armoniza

Con el bello plumaje de tu halo.

 

Como un hermoso edén yo te señalo

Donde el verso con tu amor se idealiza

Y mi alma embrujada cristaliza

En humilde soneto mi regalo.

 

Quien visita tu pueblo ya te adora

Porque halló entre tu gente al buen amigo

Y el lenguaje sencillo que enamora

 

Y lleva hasta su tierra por testigo

El deseo ferviente que le adora

De volver y quedarse aquí contigo.

 

 

 

 

 

AL  LIBRO  ALHAURIN  Y  SU  POESIA

 

Un libro de poemas alhaurinos

Vio la luz al nacer un nuevo año,

Y cual niño que nace sin engaño

Aroma con sus versos tus caminos.

 

Poetas que soñando tus destinos

Realzan la nobleza de tu escaño,

Se duelen con los duelos de tu daño

Y arrullan tu hermosura con sus trinos.

 

Sus versos que conviven con tu historia

Haciendo de tus flores celosía

Se adorna con el Lauro de tu gloria,

 

Y en arpegios de dulce melodía

Van sembrando en el mundo la memoria

De Alhaurín de la Torre y su poesía.

 

LA  LUNA  Y  SU  NOVIO

 

En noches de plenilunio,

Cuando la luna se asoma

Coloradita y coqueta

Por el monte Jabalcúzar,

Parece una enamorada

Que asomada a su balcón

Está esperando a su novio

Y sus requiebros de amor.

 

Y yo me quedo extasiado

Al verla desde mi casa

Tan hermosa y tan esbelta,

Y le fabrico piropos

Alumbrado por su luz.

 

Pero, ¿que veo?

¿te estás poniendo celosa?

Oh monte de Jabalcúzar

¿acaso el novio eres tú?.

 

 

 

 

E L   L A G O

 

Cuando nace la aurora alborada en oriente

Y su nimbo acaricia el perfil de tu capa,

En tu mundo dormido el vivir se destapa

De los seres que arpegian tu corona y tu frente.

 

Al besarte la brisa va rizando tu pelo

Con el ritmo armonioso de un ballet de querubes,

Y hasta el astro del día asomado en sus nubes

Te regala un requiebro desde el más alto cielo.

 

Son tus límpidas aguas en quien bebe el sendero

Donde el cielo refleja sus cristales azules,

Y esperando a su novia adornado de tules

En tu espejo se peina presumido el lucero.

 

Llega el sol a su cénit con su rojo escarlata

Y cansado de andar se arrebuja en tu nana,

Y la lira del viento en tus hondas desgrana

El concierto hechicero de una fiel serenata.

 

Los nenúfares libres que se mecen sin dueño

Con el pez escamado de radiantes colores,

En tu seno se funden con abrazos de amores

Al perfume y al canto de un bucólico sueño.

 

Y en la noche estrellada de una luna de nata

Que te borda arabescos de ilusiones de mago,

Con su música dulce desde el fondo del lago

Reverbera en destellos sus sonidos de plata.

 

Te ha llegado el descanso con sus velos de noche

Merecido sosiego de una larga jornada,

Y los sueños de seda de una nueva alborada

Van cerrando tus ojos con su mágico broche.

 

 

 

 

 

 

 

EL  ARCO  IRIS

 

Cuando mansa la lluvia se rinde agotada

Y entre tenues jirones el cielo aparece.

Cuando el sol bullicioso entre gotas se mece

En un vals cadencioso de danza ensayada,

Sonriente se asoma en su trono de flores

Ese mágico arco de ardientes colores.

 

El azul que en el cielo le acuna risueño

Con el verde se enlaza en un baile campestre,

Y entre rojo amapola y violeta silvestre

Al añil de la lila le adoran el sueño.

 

Las apuestas mimosas le dan su amarillo,

Y la flor de azahar convertida en naranja

A su cuerpo le adornan la última franja

Con un bello plumaje de exótico brillo.

 

Un destello de tonos le da sinfonía

Al castillo radiante de iluso esqueleto,

Y su alma varada en celoso amuleto

Poco tiempo se goza en su leve armonía.

 

Su cabeza levanta mirando hacia el cielo

Pretendiendo llegar más allá de la nube,

Y le inquieta saber que si más alto sube

Su polícromo carro se hunde en el suelo.

 

B U C O L I C O

 

Me gusta en la noche

Sentarme a la luna

De mi poesía,

Cuando duerme el músculo

Y descansa el alma,

Y el sosiego invade

El pulso y la mente.

 

 

 

 

 

 

Desde mi terraza

Contemplo el aroma

Que invade mi pecho,

Y en la soledad

De una noche clara

A solas me pienso:

Que al llegar el alba

Unos seres nuevos

Y unas nuevas almas,

Cantarán alegres

El salir del sol

Con trinos de gloria

Y arpegios de amor

A una nueva aurora

De hermosa ilusión.

 

ME PLACE ALLI EN LA MONTAÑA

 

Me place allí en la montaña

Oir el hablar del aire,

Ya sea su arrullo de brisa

O bramido de su viento.

 

Me place oir las corrientes

Del agua que se desliza,

Ya sea murmullo de arroyo

O estrépito de cascadas,

  O armoniosos rumores

De indóciles aguas bravas.

 

Me place el sentir del sol

Sobre la piel, tibios rayos

Que me acarician el rostro

En la naciente mañana.

 

Me place tocar las plantas

Aseadas de rocío,

Humedecidos los tallos

Y las hojas bien peinadas.

 

 

 

 

 

 

 

EL  ARROYO  Y  YO

 

Más allá de las adelfas

Y a contrapelo del viento,

Hay una ciudad que duerme

Con su inocencia quebrada.

 

Pero yo no estaba allí, sino

Dentro de aquel día vestido de noche,

Contemplando el rubor de las sombras

Que besa el arroyo,

Intentando fijar un recuerdo

Que pierde su imagen

En el laberinto

De mi mente cansada.

 

Cuanto tiempo ese instante

Me ha estado esperando

Dormido en los juncos.

Cuantas veces su sierpe de plata,

Pretendiendo ignorar que la observo

Me muestra atrevida

A la Venus que baila en sus aguas.

 

Dos miradas, la suya y la mía

Se abrazan risueñas

Compartiendo un mismo secreto.

 

Mi mejilla de cuero

Acaricia el frescor de la suya,

Y juntos soñamos

Que quizá el paraíso

No se encuentra tan lejos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

AL  LAGARTO

 

Como el guiño de un látigo en la roca

Pareciendo más alma que sujeto,

En la naciente amanecida asoma

Como fugaz espíritu,

Reverberando en la campiña clara

Los infantiles resplandores tibios

De un sol casi dormido.

 

Con su cuerpo de mosto y aceituna

Sobre la seca tierra se desliza.

Un paso, una pausa y de repente

Un bífido relámpago en silencio,

Flecha y lazo certero,

Atrapa algún insecto

Que el mismo sol de tu querencia adora.

 

Para algunos, tu estampa inarmoniosa

Flagela sus sentidos

De estética domada,

Para las almas de fulgores níveos

Que aman el milagro de la vida,

Tan sólo el contemplarte ya es milagro.

 

LA  TIERRA

 

Eres madre de todo lo que nace,

Tumba eres de todo lo que muere,

Eres tú para todos el comienzo

Y eres tú donde todo se termina.

 

La vida es en ti donde germina,

Pues cambias en abono nuestros huesos

Para dar nueva savia a otra vida.

 

 

 

 

 

 

EL  CREPUSCULO

 

El último sol se ruboriza

En la púrpura brillante de una herida

Que ensangrienta en jirones de algodón

Las nubes peregrinas del ocaso.

 

Los cirros se desprende en cristales dorados

Como alfileres de fuego

Pinchados en un cielo azul cobalto,

Y en el azogue de infantiles ríos

Una lágrima violeta

Se dibuja infinita de nostalgia.

 

Cuando el sol se ha olvidado en mi alcoba

Una hebra de su oro,

La tarde se detiene contemplando,

Atónita de ausencias,

Ese tiempo bucólico y vacío

Que media en el relevo de los astros.

 

Y en la cresta de los montes,

Como una cabellera de rubíes,

Se desprenden rojizos resplandores

Aureolados de rosa clorofila.

 

Recién mojadas por la leve luna,

Acuden a su cita las estrellas

Ensartadas de plata y de luceros.

 

Y empieza a motearse de azabache

La piel suave de la noche joven,

Que se aroma en la nata que destellan

Las blancas perlas de la Vía Láctea.

 

Una estrella fugaz pincela el cielo

Y un alma enamorada suspira un poema.

 

 

 

 

 

 

GOTA  DE  AGUA

 

Como diáfana ofrenda indolorida

Vestida de sinuosa transparencia,

Se desprende del alma de una nube

Y refresca su soplo las mejillas

Ingrávidas del viento.

 

Como sutil espejo que tremola

Entre labios inquietos

Las promesas de un sol enamorado.

Como leve burbuja

Con ánima de nieve derretida,

La clorofila lava las hojas

Con su beso de escarcha.

 

Y mis ojos contemplan

La gota de agua virgen

Que alumbra, al amor de su arco iris

Siete niños de luces.

 

Y esa límpida esfera que se baña

En los cristales de su claro espíritu,

En las noches con ojos endormidos

Y charol de azabache,

Los destellos de luna la platea

Con pespuntes de estrellas.

 

ATOMO  DE  AIRE

Fingida libertad es tu horizonte

De cárcel infinita

Girando alrededor de un mismo eje

Donde tu vida nace

A la vida de un viento en cautiverio.

 

Eterno, sin principio y sin rumbo

Aletea por un cielo redondo

Entre millones de hermanos

Que ni siquiera te ofrecen

El benigno reposo

Reclamado en tu cuerpo  tan cansado.

 

 

Con la invisible savia

De tu invisible aliento,

Das vida a una célula abstracta

Que in medida de espacio ni tiempo

Hace nuevos los viejos suspiros.

 

Las voluntades de los aires breves

Que te hicieron vasallo

En el inicio primigenio y claro

De tu infancia,

Se inclina al empuje

De otro señor más poderoso,

Que vuelve a comenzar en otra rueda

Una nueva espiral interminable.

 

Tus músculos cansados

De viajes siempre iguales,

Suplican a las hojas del otoño

En sudarios de tumbas amarillas.

 

 

LA  CAMPANA

 

Con su llanto de piedra herida

Pregonera de un sueño eterno,

Nace la infancia de la muerte.

 

Con su trino de alegre alondra

Musicando un compás de fiesta,

La vida nace con su infancia.

 

Y así transcurre aprisa el tiempo

Venciendo risas y amarguras

Entre esa piedra y esta alondra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA   TORMENTA

 

Ruge la tempestad y el cielo estalla

Y la noche se rasga en mil pedazos.

Ruge la tempestad, la tierra calla

Pero el trueno restalla en latigazos.

 

Revienta el huracán enloquecido,

El rayo tiñe en rojo el firmamento,

Se agita inquieto el mar embravecido

Desgarrando la calma en un momento.

 

Se escucha el chirriar de las veletas

Aupadas en los altos campanarios,

Se rasgan las banderas en mil grietas

Palpando sus destinos de sudarios.

 

El pastor que ha encerrado su ganado

En la tarde plomiza y cenicienta,

Duerme inquieto en un sueño desbocado

Vigilante al fragor de la tormenta.

 

El huertano dejó sin él la huerta

Presintiendo destinos agoreros,

Azorado apuntala bien la puerta

Y encierra presuroso sus aperos.

 

La barca que en la hermosa madrugada

Se hizo al mar, en el puerto ha recalado,

Con el alma nerviosa y angustiada

Y las redes vacías de pescado.

 

La esposa del obrero de la mina

Mira inquieta hacia el cielo traicionero,

El miedo y el espanto la domina

Porque no ha regresado su minero.

 

 

 

 

 

 

 

 

Con todos estos miedos e inquietudes

Que crea la tormenta amenazante,

Y con más maldiciones que virtudes

El caos se precipita en un instante.

 

De lo vientres de negros nubarrones

Brotan aguas furiosas y homicidas

Sedientas de perversas intenciones

Y hambrientas de cadáveres y heridas.

 

Caen del cielo furiosos torbellinos

Entre rayos, relámpagos y horrores,

negras aguas avanzan sin caminos

cual perversos demonios destructores.

 

Las puertas y las casas se derrumban

Y al momento las aguas las sepultan,

Mientras ecos de mil truenos retumban

En lejanas montañas que se ocultan.

 

Se masca la tragedia en la comarca,

La impotencia en sudores se destila,

Se presiente el galope de la Parca

A lomos del corcel de otro Atila.

 

Y en las sombras de algún casón oscuro

Al cielo grita un viejo en gesto duro:

Y por que me castigas de este modo

Y llenas mi solar de muerte y lodo.

 

Pero el cielo se mofa en carcajadas

Del viejo, de sus gritos y lamentos

Y envía cada vez más toneladas

De furias, de desdichas, de tormentos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

VIEJA  TRONCA  DE  JABALCUZAR

 

Yace inerte entre las hierbas

El muñón de un tronco viejo,

Reliquia de un árbol sano

Que con el paso del tiempo

Dejó de ser atalaya

Y ya tan sólo es madero.

 

Su piel de estampa rugosa

Cuarteada por el viento,

Se pudre en la indiferencia

Del pinar que le fue dueño,

Y un llanto de pena honda

Se derrama por su cuerpo

Recordando tal vez, cuando

Siendo joven y altanero

Con bellos trinos las aves

Le daban el primer beso,

Anunciando con sus cantos

Que el día estaba naciendo.

 

Cuantas alegrías pasadas

Le abrazan en el recuerdo,

Cuantas verdes primaveras

Vistieron su cuerpo esbelto,

Cuanta hoja enamorada

Le ha contado su secreto

Y cuantos pájaros niños

En su ramaje nacieron

Jugando las travesuras

Con los duendes de sus cuentos.

 

Hoy destilan amargura

Los suspiros de su pecho

Y el mismo limo del bosque

Lo viste de luto negro,

Mientras los días pasean

Con un ajetreo intenso

Que sólo dejan silencios

En los sentidos inertes

De es viejo tronco yerto.

 

 

 

Viejo tronco, de tu sangre

No te quedan descendientes,

Contigo acaba la estirpe,

Pero aún tu herida siente

Como pasa el tiempo lento

Y lenta llega la muerte.

 

Con el alba te encontré

Medio oculta entre la grama

Que atenazaba tu cuerpo

Asfixiándote en sus garras.

Quise romper el anillo

De esa infiel enamorada

Pero sólo conseguí

Que las manos me sangraran

Y me fui con la tristeza

Y con el llanto a la espalda,

Mientras voraz a la tierra

Con sus garfios te aferraba

Esa pérfida cadena

Que cubre tu piel con llagas.

 

Mi adiós te doy, vieja tronca

Con lágrimas de mi alma,.

Quizá ya no vuelva a verte

En próximas madrugadas

Porque el fuego de mi vida

Poco a poco se me apaga

Y quizá a Jabalcúzar

No regrese mi mañana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL  MAR  Y  YO

 

Sentado en los milenios de una roca

Un mar de verdes ojos me contempla

Bebiéndose el celeste de los cielos.

El níveo pañuelo de una albina

Gaviota flamea en el horizonte,

Mientras las olas derraman

Su jazmín sobre la playa.

 

Como en un beso de nieve

Su albura se derrite en las arenas

Vestidas de dorado pan de trigo,

Y una alegre golondrina de azul

Eléctrico el dorso

Y pechera de charol

Se bebe las lentejuelas que el sol

Irisa en las aguas

Dormidas de la bahía.

 

Cuando el mar y sus pupilas de esmeralda

Se cansen de mirarme,

Escribiré sobre él mi epitafio

Con la sangre de mi pluma,

Y una túnica de sombras

Cubrirá el silencio

De mis heridas muertas.

 

Saltará mi recuerdo

El misterio de su ancha soledad,

Y un relámpago de plata

Anunciará en un mundo nuevo

Que yo también he vivido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

NUBE  SOLITARIA

 

Jinete de algodón que sin arenga

El cielo vas surcando en vuelo incierto,

Tu ruta es el inmenso espacio abierto,

Tu meta, donde el aire te detenga.

 

Naciste incubada por los genes

De ríos, sol y mares paternales

Que en líquidos vapores conyugales

Suplieron las vaginas y los penes.

 

Te has vestido de rosa en la alborada

Queriendo cautivar al sol naciente

Que orgulloso reluce por oriente

Su púrpura etiqueta engalanada.

 

Cuando el día avanza con su celo

Y cambia por el blanco tu escarlata,

En los copos albinos de tu nata

Reverbera el azul del limpio cielo.

 

Y allá en el horizonte en su regazo

Alguna peregrina pasajera

Queriendo convertirse en compañera

Te tiende con amor su dulce abrazo.

 

Pero el viento en vorágine violenta

Insensible se opone a tu deseo

Y venciéndote en leve forcejeo

Te arrastra hacia el negror de la tormenta

 

En ella se enlutó tu níveo manto

Haciéndote en sus redes prisionera.

Tu que alegre volabas la pradera

Ahora riegas su verde con tu llanto.

 

 

 

 

 

 

PAISAJE  EN  GRIS

 

Prisionero en un aire de tormenta

Se hallaba el alma de la madrugada

Intentando escapar del sueño,

Pero un toldo de nubes grises

Esquivas a ofrecerle su promesa

La abrazaba a la tierra.

 

La montaña oteaba altiva

Desde su alta atalaya,

Todo el azul que el limpio cielo

Negaba a la pradera,

Mientras el sol se estremecía inquieto

Presintiendo quizá que el nuevo día

No lo invite a la fiesta.

 

Así serpenteaba la mañana

Cansada en la tristeza del arroyo,

Y los trinos del alba en las gargantas

De los desorientados gorriones,

Olvidaron, igual que el clarinete,

Su claro despertar en los corrales.

 

Mi una brizna de aire

Cortaba la paciente calma

Que dormitaba en la llanura;

Ni siquiera un repique de campanas

Ahuyentaba el silencio

Oculto en la recóndita alameda.

 

El tiempo se quedó sin tiempo

En las ramas de los cipreses,

Y en las almenas de los altos pinos

(Sin dejar ni la huella de un recuerdo)

la mañana agoniza

sin haber conseguido despertarse.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

GRANO  DE  TRIGO

 

Arropado por verdes cortinas

Como amada crisálida verde

Entre tiernos pañales,

En la espiga materna te meces

Y te duerme la nana arrullante

Que te ofrece la brisa,

Aromada con besos de plata.

 

Embrión de las eras,

Un preciado tesoro es tu cuerpo

De pulida esmeralda,

Que se dora en los meses de mayo

Y corteja feliz la amapola

Coronada de grana

Alumbrando al estío

Un retoño granado de vida.

 

Como ninfa bañada en el oro

Y apretada la carne,

Con la viva eclosión de la siega

A los campos sonríes,

Y al tenaz campesino le premias

Sus desvelos de otoños e inviernos.

 

Amorosos, los brazos del trillo

Te desnudan eróticos,

Enseñándole al sol y a los vientos

La exquisita riqueza

Que se ofrece en tu pulpa dorada.

 

Del sencillo molino eres huésped,

Mientras nace la harina

Con la vida que alienta tu sangre

Transformada en pan nuevo

Para el hombre, que alaba y adora

Como a un dios a ese grano de trigo.

 

 

 

 

LAMENTOS DE HOJAS DE OTOÑO

 

Entre las notas dispersas

De una sinfonía inacabada,

Se van desprendiendo pausa a pausa

Los ingrávidos bemoles insonoros

De una partitura, que escrita en clorofila,

Hoy refleja en sus mejillas

La pálida tintura del otoño.

 

Tronchadas por la espalda,

Las rotas corcheas que bailaron cuando nuevas

La danza alegre de una risueña primavera,

Hoy vencidas, en un adiós enmudecido

Se despiden hasta nunca,

Envueltas en la trágica vorágine

De espirales,

Que se burlan de sus llantos

Y congojas

Y los lanza a un destino sin retorno.

 

El árbol madre las llora sin consuelo,

Mientras que el viento indoloro

Se ríe de sus lamentos.

 

 

 

EL LLANTO  DE  LAS  HOJAS

 

Como notas desgajadas de un pentágrama

Formando un torbellino de alas muertas

Que regalan sus plumas al asfalto.

Como inútiles letras sin fonemas

Desertando el redil de la palabra

En puntos suspensivos dislocados

Del texto inacabado de un discurso:

Las hojas muertas del otoño

Revolotean sin un rumbo

Por las regadas calles de la urbe,

Cuando asoma el bullicio ciudadano

En el albor de un nuevo día.

 

 

 

 

 

Su destino será la oscura fosa

Donde sólo tendrán por compañeros

Los escombros y basuras que vomitan

Las sucias fauces de cemento

Del indócil castillo del progreso.

 

Mi pena se entristece con sus penas

Y me espanto en el llanto de saber

Que seremos, al cénit del camino

Compañeros de un viaje sin retorno..

 

G U A D A L Q U I V I R

 

Las ubres de Cazorla y de Segura

Risueñas amamantan tu lactancia

Arrullando tus juegos infantiles

Con cabriolas de espumas rumorosas.

 

No ha existido pincel que consiguiera

Reflejar ese brillo luminoso

Del alma atesorada en tu floresta,

Que entre aromas de verdes olivares

Perfuma la primicia de tus pasos

Y canta entre riscos y entre peñas

Estrofas hechizadas de acuarelas.

 

La niñez se te vuela al parpadeo

Travieso de una lágrima prendida

A un suspiro de alegre catarata,

Y empieza a despertar tu adolescencia

Al beso de las flores y las aves

Que desnudan su cuerpo en tus orillas.

 

Suaves serpentean tus anillos

Cuando amansan sus ímpetus las aguas

Reflejando un cielo rutilante

Que se adorna con átomos de luces

Pletóricos de azules transparencias.

 

 

 

 

 

 

 

Fatigado, el gran astro del día

Se refleja en tus aguas sosegadas,

Y al llegar con la noche las estrellas

Escoltando a la dama plateada,

Presumiendo contemplan en tu espejo

De azabache, el lustre de su rostro,

Y mimando su propio narcisismo

Piropos con sus guiños te regala.

 

El apuesto Genil como tenorio

De las bellas mujeres granadinas,

Generoso regala sus caudales

Al padre de la Bética campiña,

Que acrecienta sus carnes con las formas

Y sentidos de ser un río adulto

Consciente y responsable de un destino

Trazado desde el mismo nacimiento.

 

Quizá sientas aveces la nostalgia

De volver nuevamente a la montaña

Soñando las diabluras de tus juegos,

Pero ya no hay retorno en el camino,

Y al besarse tus agua con las otras

De ese mar que ha de ser tu compañero,

Las señas andaluzas de tu estirpe

Jamás se borrarán de tu recuerdo,

Y te darán la gracia y el salero

Que cantaron juglares y poetas

Hechizados en tu andaluza estrella.

 

Doña Inés y Don Juan fuero actores

De ese amor que soñando el gran Zorrilla

En la quinta risueña de Tenorio,

A la obra de Tirso dio esperanzas

Y encumbró tu apellido a la leyenda.

 

 

 

 

 

 

 

 

TORO  DE  LIDIA

 

Las olas del mar se rompen

Cuando chocan con las rocas

Escarpadas y sedientas.

 

Se retuercen las cascadas

En abismos impolutos

Verdes, rojos y escarlatas.

 

En contra de la corriente

Los salmones se debaten

Por regresar a su origen,

Caen, se revuelven, revientan,

Mueren, se matan no lloran,

Es su sino, la victoria o la derrota.

 

Pero el toro, ay, el toro es otra cosa.

El toro tiene en su casta

Estigma de su exterminio,

Su bravura es su verdugo

Y en la plaza no renuncia

Al capote y la pelea.

 

El no odia al pinturero

Que le engaña con su capa,

Brama, lucha y se defiende

Y sólo por acoso, mata.

 

Noble, bravo, animal fiero,

Tu destino es siempre el mismo,

Muerte y martirio en el ruedo.

 

Eras alegre en el prado

Cuando triscabas el pasto

Negro, reluciente y bello,

Y eres ahora despojo

Que sangrante y macilento

Te sacan del coso, muerto.

 

 

 

 

 

 

 

El público se divierte

A costa de tu martirio,

Se enardece con la sangre

Que brota en tu cuerpo herido.

 

Si por tu misma vivencia

Hieres en propia defensa,

Lloran por el hombre herido

Con fraternal sentimiento

El lego y el entendido,

Unos por el hombre mismo,

Los otros, por el artista.

 

Pero, cuando a tu lomo traspasa

Recalcitrante el acero,

Cuando tu roja sangre riega

Generosa el ancho anillo,

Cuando te hieren los hierros

Y la vida se te escapa

Poco a poco por la boca,

Cuando tu cuerpo estremece

El dolor y la agonía,

Cuando lanzas a los vientos

El bramido de tu queja,

Cuando tus ojos se vidrian

Y recuerdas verdes prados

Que no volverás a ver,

Cuando sientes la garganta

Reseca de amarga sangre,

Cuando tu pecho revienta

Por tan injusto martirio,

Cuando hieren en tus tímpanos

Que aclama tu matador,

Dime:

¿Quien de ti se compadece?,

¿Quien te llora, noble bestia?.

 

 

 

 

 

 

EL  MONTE  SE  QUEMA

 

Un incendio se arrastra por el monte

Calcinando un suspiro de mi pecho.

Cada mata que arde, cada árbol,

Cada pobre animal que se calcina,

Cada flor que se troncha entre las llamas,

Cada grito de un ave achicharrada,

Me produce un atroz escalofrío

Y sacude en mi alma amargo llanto

Arrancando un pedazo de mi vida.

 

El sol se ha oscurecido entre los humos

Tan negros como el alma del pirómano

Que asesina sin bomba y sin pistola,

Como el más deleznable terrorista

 

Yo no sé que tormento le daría

A ese ser venenoso que aniquila

Poco a poco la vida del planeta.

 

Yo no sé, si llagamos al futuro

Si habrá ley que castigue con dureza

A ese Atila, que a lomos de su coche

Siente el hondo placer del exterminio.

 

Por mí no siento angustia, pues mis días

Apenas llegarán al nuevo siglo,

Pero esos nuevos seres que nos sigan

Viendo de sus albores nuevos años,

Tendrán sólo del bosque una estampa

En el marco reseco de un desierto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

AL AÑO NUEVO

 

Honor, un año nuevo ha terminado

Y soy más viejo aún, esos es un hecho,

Pero otro nuevo año ha comenzado

Y está por bien mi amor esperanzado

De entrar con él feliz y en pie derecho.

 

Que traiga ya la paz al ser humano,

Que olviden las personas sus rencillas,

Que todo el orbe unido se hable hermano.

Buscar y amar las cosas más sencillas.

 

Que mueran de una vez las sinrazones,

Que huelguen ya las razas y los credos,

Que vuelvan a querer los corazones

Y libres de sus trabas, sin enredos

Saluden su esperanza las canciones.

 

 

 MUNDO  SIN  JAULAS

 

No concibo del mundo en los humanos

Que hagan jaulas que a libre ave encierra,

Y es soberbia que hagan con sus manos

Barrotes para el cielo aquí en la tierra.

 

Cuando hizo el cosmos aires y cielos

Puso en ellos a libres moradores,

Cadena no le impuso, ni los velos

Ni tampoco injustos opresores.

 

Les dio la libertad por compañera,

Le puso alegre trino en la garganta,

Los protege en su vida placentera

Y el hombre sus designios le quebranta.

 

 

 

 

 

 

 

 

LA  SEQUIA

 

En estos días que despierta mayo,

El campo llora con su gris angustia

A los floridos mayos, que en trigales

Bailaban con aromas de amapolas.

 

Un seco invierno desmembró en tristezas

Los prietos bosques de repleta vida,

Y en los alegres trinos de las aves

Los arpegios se visten de lamentos.

 

Todo amanece mustio y contrahecho

Barnizado en un polvo gris y opaco.

Los verdes prados que en lucientes años

Mecían sus espigas con la brisa,

Agonizan ahora torturados

Bajo un sol calcinante y homicida.

 

Ni siquiera la recia encina asombra

La palidez del heno en la pradera

Ni las arrugas de una tierra enferma;

Ni siquiera la espada del abeto

Mantiene enhiesta su cabeza altiva

Demandándole al cielo su promesa.

 

Las higueras, reptando en los bancales

Asemejan cuadrillas de fantasmas

Cubiertos de un sudario negro y ocre,

Donde sólo famélicas hormigas

Trepando por maderos carcomidos

Devoran sus escuálidos retoños.

 

La primavera se quedó sin ángel,

Y abandonada por su propio duende

Yace estéril en un cajón oscuro

Sin espera que nadie la socorra,

Envuelta en telarañas y hojas muertas.

 

 

 

DORMIR  COMO  LA  NIEVE

 

Yo dormiré como la nieve,

Refrescando la hierba con mis besos

Fríos en las mañanas claras.

 

Cabalgaré hacia los mares,

A grupas de ese río azul y plata

Que transparenta el bosque  inquieto.

 

Y allí, mecido por las olas

Vivas de espumas luminosas,

Descubriré el mundo sus secretos.

 

Retornaré al fin cansado

Pero feliz a un mundo nuevo

Donde el olvido cicatriza heridas

 

Y habré dejado en el camino

Querencias y renuncias que un día fueron

Testigos mudos de mis miedos.

 

LLUVIA  EN  LA  NOCHE

 

Llueven los silencios

Lágrimas del cielo.

Tras los cerros teñidos de gris

De la ocre tarde,

El sol se despide.

 

La noche mojada

En la luna oculta,

Se derrama

Entre borbotones

Pintados de sueño.

 

La luz que en el día

Era parda y vieja,

En la noche oscura

Se convierte en sombra.

 

Era invierno en la ciudad

Y en el campo, primavera.

 

 

 

 

OLAS  DE  NOCHE

 

Extensa explosión de ondeantes sombras,

Cataratas con reflejos de lágrimas sonantes

Que se derraman formando caracolas

Cuando el viento las mece con su nana.

 

Chispeantes notas de azabache pulido

Que juegan con el charol de los líquidos espejos

Al eterno juego del escondite.

 

Van y vienen jugueteando con la noche

Rumoreando mansamente sus murmullos

(Silencios de motores, ruidos de la inercia)

Que besan los labios de las rubias arenas

En las costas más exóticas.

 

Testigos de miles de romances de otras tierras

Que se asoman con la luna entera

A la silente carpa del cosmos

Tachonado de esmeraldas.

 

Romance de colores

De las razas oscuras y de las claras razas.

Olas de amor, ondas del mar

Que bajo las estrellas acarician por igual

Las playas acantiladas de todos los continentes

Sin medirles su riqueza,

Llévale en tus alas más guirnaldas

A los que tienen más espinas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

HURACAN  ANDREWS, FLORIDA

 

Contemplarte una vez, y estar contigo

Tan sólo por un mes, fue suficiente

Para hacer imborrable de mi mente

La grata bendición de ser tu amigo.

 

Amigo, que impotente es hoy testigo

Del inmenso dolor, que hacia tu gente

Un furioso huracán, cruel y demente

Desahoga en tu inocencia, su castigo.

 

El odio contenido del gris cielo

Vestido con la zarpa de una fiera

Desgarra la hermosura de tu suelo.

 

Y con su ira voraz y pendenciera

Ha cubierto tu tierra con el velo

Mortuorio de la Parca traicionera.

 

…Y aquí desde mi Málaga de ensueño

llorándote en la pena y la tristeza,

le pido a tu destino y fortaleza

que sanen las heridas con tu empeño,

y vuelvas otra vez a ser Florida

la tierra que yo amé, llena de vida.

 

LAS  HORMIGAS

 

He hallado en el campo un hormiguero

Y absorto en su visión pasé un gran rato.

Sentado en una piedra del sendero

Contemplé su entusiasmo y pulcro esmero,

Alabé su trabajo tan sensato

Y elogié su altruismo tan sincero.

 

Obreras sin descanso, las hormigas

Resisten su labor extraordinaria;

A ellas nunca agotan las fatigas,

Se afanan por el bien de sus amigas

Y en su vida sencilla y solidaria

Grano a grano almacenan las espigas.

 

 

No ambicionan ninguna recompensa

Que premie sus constantes sacrificios;

Saber bien saturada su despensa

Es su premio mayor y les compensa

Los esfuerzos que nunca son ficticios

En la dura jornada tan intensa.

 

Cuando el sol se despierta soñoliento

De una noche velada por su luna,

Se percibe el fogoso movimiento

Del leal y ordenado regimiento

Que se presta a iniciar nueva fortuna

Por el solo salario del sustento.

 

Surcando la vereda polvorienta

Arroyos de azabache serpentean

Y refulgen al sol que los calienta,

Mientras busca en era parturienta

Los granos y las pajas que prevean

No tener invernada fría y hambrienta.

 

Son estériles hembras las obreras

Que cuidan y alimentan la comuna

Con la digna humildad de teloneras,

A la vez son matronas y niñeras

Y a la ninfa solícita la acuna

Con las hierbas que traen de las praderas..

 

Si a la hacienda la acecha una amenaza,

Disponen las guerreras su defensa

Con la indómita fuerza de su raza,

Y haciendo en sus mandíbulas tenaza

Atrapan al intruso de la ofensa

Que ataca el santuario de su plaza.

 

Los machos, cuya efímera licencia

Les hizo sementales sin premisa,

No vuelven al hogar de su vivencia

Y mueren de desprecio y de indigencia:

Pues después de su cópula precisa

A nada da provecho su existencia.

 

 

 

 

 

Las reinas de la tribu son aladas

Hormigas de mayor envergadura

Que fueron por los machos fecundadas.

Por sirvientas obreras son mimadas

Pues sus huevos la especie la asegura

Con las larvas en ellos condensadas.

 

Así gira la rueda indefinida

Naciendo nuevas hembras y otros machos

Que empiezan a jugar igual partida.

Y su casta tendrá bien merecida

Las virtudes que orlan cual penachos

La eclosión de una pura y nueva vida.

 

 Este clan cuyo sino cotidiano

Nos causa reflexión y mudo asombro

Con su ejemplo advierte al ser humano:

Si tu afán no reúnes hombro a hombro

Y no eres solidario con tu hermano,

No serás en la vida más que escombro.

 

 

 

ANSIAS  DE  LIBERTAD

 

Si me quitan libertades

Y se me queman las alas

Y no puedo más volar,

Que me entierren en el campo

Donde son libres las flores,

 Donde las aves son libres,

Y en la lápida que pongan

Recordando que allí estoy,

Que graben con letras grandes

La palabra libertad.

 

 

 

 

 

 

 

 

EL   VIENTO

 

Silba el viento laureado de espuma

Barriendo con graznidos los cables altos, impetuosos,

Que unen las montañas y los cerros cansados de brillo,

Y no encuentra, sediento de pestañas

Ningunos ojos, ni negros, ni verdes ni azules

Que se cansen de mirar entre celajes

Los silencios atorados de sonidos.

 

Las nubes se han quedado inciertas de inquietud,

Y trotan como pollinos tras las yeguas

Persiguiendo un horizonte sin principio y sin final.

 

Remolinos de clorofila se alborotan

Y despeinan las alisadas copas

Triangulares de los cipreses,

Que se inclinan como absurdas palmeras

Pretendiendo besar sus pies de  cementerio.

 

Nada permanece indiferente ante el paso

Inarmonioso de ese viento

Que siempre canta la misma canción inalcanzable,

Sin reposo, monótona, inacabable,

Que asciende y desciende la escala musical

Con los sinuosos contoneos de una sílfide

Portadora de átomos vacíos.

 

Nada descansa contigo;

El ritmo alocado de tu baile se pierde

Y llega insolente a soliviantar el reposo

De las azules mieses en las ondas marinas,

Y las doradas olas en los campos de trigo.

 

Quizá todos te temen y se someten

A la indemocrática dictadura  de las leyes

Que trenzan las razones de tu fuerza

O el duro castigo de tu látigo invisible

Que flagela sin piedad los costados

Y las frentes de las inertes colinas.

 

 

 

 

Cuando agotados tus músculos de aire

Se hayan vaciado por completo y pidas el reposo

Que reclaman tus huecas energías,

Se habrán roto las banderas en los mástiles llorosos

Con un último lamento desgarrante,

Y será tu sudario sus jirones,

Y serán ellas mismas las gimientes plañideras

Que entonen para ti un réquiem gregoriano.

 

LA  LUNA  Y  LAS  NUBES

 

La luna de Jabalcúzar

Se está poniendo celosa

Porque una nube mimosa

Acariciaba su cumbre

De galán de romancero.

 

Un día en lluvia quedó

El galán bien aseado,

Y con las últimas gotas

De la lluvia bienhechora,

Pensó en una conquista

A espaldas de su novia

La luna de Jabalcúzar,

Y creyó que aquella nube

Rezagada de las otras

No se quedó rezagada

Por pura casualidad,

Es que esperaba el romance

De aquel apuesto galán,

Centinela de la Torre

En su pueblo de Alhaurín.

 

Pero los celos son malos,

Y la luna caprichosa

Entabló conversación

Con las otras desairadas

Nubes de su compañera,

Que aquella noche ocultaron

La novia del presumido.

 

 

 

 

Y lloró ese monte herido

En su amor propio y hombría

El desplante de la novia

Que a su cita aquella noche

Por celosa no acudió.

 

JABALCUZAR  ENTRE  NUBES

 

Que hermoso estás Jabalcúzar

Con esa alfombra de nubes

Que se extienden a tus pies

Rindiéndote pleitesía.

 

Las veo ante ti sumisas

Deslizando perezosas

Sus almas algodonales,

Que el viento a compás las mueve

De armoniosos recitales.

 

Tus crestas y tus quebradas,

Tus pinos de verde aroma

En las laderas se asoman

Contemplando embelesadas

Tu imagen de caracola.

 

Esta noche, en tu luna,

Tu novia de suave ensueño,

Sus celos le harán tormento

De esas eróticas nubes

Que con deleite le besan

Los atributos viriles

De quien de noche es tu dueño.

 

Mas son sólo coqueteos

De ese galán presumido

Varón, que de hispana hombría

Tiene árabe apellido,

De un Don Juan sus galanteos

Y de Alhaurín su hidalguía.

 

 

 

 

A  MI  CASA  DE  RETAMAR

 

No pensé de poder llorarte tanto

Cuando un día te dejara

En las manos que ya no son las mías.

 

No pensé que es tormento la nostalgia,

Ni pensé que no sólo es cemento

Lo que queda de ti a mis espaldas.

 

Pensé que con el tiempo se borrara

El amor que día a día

En tus manos yo fui depositando

Con el sudor que me quedó en tu huerto.

 

No pensé que las rosas y los frutos,

Ni el césped que cuidé con tanto esmero

Echarían raíces en mi pecho

Como echó en tu suelo mi ciruelo.

 

Pero lloro con pena al chirimoyo

Y a mi caqui y a mi lindo limonero,

Y el tardío y hermoso aguacate

Jugando a mandarinas y naranjas

Con aquel recio melocotonero,

Y el granado que yo injerté en febrero

Que me dio una vea granadas agrias

Y no pude probar sus frutos nuevos.

 

A la sombra de todos mis frutales,

Y en la alfombra de tu cuidado césped,

Retozaban juguetones

Mi perra y mi perrillo,

No sabiendo que habrían de dejarlo

Pata el goce de otro afortunado.

 

Desde mi nueva casa yo te sueño

Porque sigo de ti enamorado.

Linda casa donde años he pasado

Tan contento sintiéndome tu dueño.

 

 

 

Con pena de ti me alejo

Linda casa, lindas flores,

Y entre tus paredes dejo

Muchos momentos de amores-

 

Igual que te recuerdo casa mía

Añorando tu aroma y tu perfume,

Pienso algunas veces, presumido,

De que a ti te quedara alguna pena

Recordando que mi alma enamorada

Llorará siempre por ti

Como el moro lloró por su Granada.

 

Me atenaza garganta y corazón

La tristeza de no ser ya testigo

Del futuro que aguarda a tu destino

Cuando cuiden de ti extraña manos

Que al nacer no te dieron primavera.

 

Cuando suba a Jabalcúzar

Y te vea desde lo alto

Envuelta en miel y en nostalgia,

No podrá reprimirse de mis ojos

La lágrima furtiva y cristalina

Que en espejo atormentado

Me refleja tu imagen tan querida

Con olor de jazmines y azahares.

 

El azar me privó de disfrutarte

Todo el tiempo que hubiera yo querido,

Pero el que estuve contigo

En mis tres años de ensueño,

Guardarán reflejados en mi alma

Y en el dulce amor de mi recuerdo,

Ese fuego hermoso y perfumado

De unos novios de amor de romancero.

 

Me encuentro entre las sombras afligido

Y oprimido en pesares de quereres,

No me queda inspiración,

Solamente el vacío de dos casas

Que ya son el presente y el pasado,

Queriéndole al presente su querer

Y sintiendo al pasado el no olvidar.

 

 

Sin ti ya no son iguales

Ni mis días ni mis noches,

Y sin ti sonarán hasta insonoros

El tic tac de los relojes.

 

Y el agua no me sabe ya tan fresca

Aunque nazca en los mismos manantiales

De este pueblo de Alhaurín

Que tiene de la Torre su apellido.

 

 

EL  MONTE  HERIDO

 

Erase una vez un monte

Llorando desconsolado,

Porque unos seres extraños

Hurgándole en sus entrañas

Lo estaban asesinando.

 

Le estaban envileciendo

Sus pinares y retamas,

Le estaban rompiendo a trozos

Su verde vida risueña,

Le estaban arrancando sin conciencia

Sus raíces centenarias.

 

He visto llorar al monte

Y yo he llorado con él,

Porque

La vida de ese monte

Tiene algo de mi vida,

Y un trozo,

Un trocito siquiera

Que a él le arranquen,

Me lo están muriendo a mí.

 

 

 

 

 

 

 

 

SIEMRE CONTIGO ALHAURIN

 

Cuando brillen las estrellas

Entre sonrisas de plata,

Donde duerme Jabalcúzar

Entre fábulas de ensueño,

Donde perfuman los pinos

Los bosques de Jarapalo

Testigos de mil romances

Y relucen los jazmines

Su aromático perfume.

 

Allí donde la Mezquita

Sonríe con su fragancia

Las resplandecientes aguas

Policromadas de versos.

 

Allí donde está Alhaurín

Con la Torre como emblema,

Allí estará mi alegría

Recitando sus poemas.

 

PEQUEÑO  HOMENAJE

 

Buscando yo como vos

Sosiego y paz que se honre

Dije, donde iré mejor

Que a Alhaurín de la Torre.

 

Y aquí puse yo mi hogar,

Mi amor, familia y mi nombre

En la zona Retamar

De Alhaurín de la Torre.

 

Pueblo gracioso y risueño

Con solera y con renombre

De este campo malagueño

Es Alhaurín de la Torre.

 

Y  aquí vivo yo dichoso

Y no hay nada que me asombre

Cuando vi este pueblo hermoso

De Alhaurín de la Torre.

 

 

 

CASTAÑERA  MALAGUEÑA

 

Cuando del noviembre la lluvia se asoma

Y el frío nos hiela el cuerpo y el alma,

En la esquina breve de una calle en calma

Nos llega el aliento de un cálido aroma.

 

Un pequeño puesto y una inquieta hornilla,

Un quinqué de mecha y olla horadada,

Una maza leve de madera ajada

Y en tabla incrustada aguda cuchilla.

 

En cesto de mimbre la castaña espera

Le llegue su turno para el sacrificio,

Porque así es el sino que marca el oficio

Del tenaz trabajo de la castañera.

 

En la mano diestra empuña la maza

Y en la otra mano la castaña cruda,

Y apoyando el fruto en la hoja aguda

Con golpe preciso dos labios le traza.

 

Anima las ascuas del ardiente fuego

Un tosco soplillo de aneas y esparto,

Y estando el fogón de candela harto

Con menuda sal se le riega luego.

 

Cuando el rojo fuego dora el recipiente

Se ubica en la olla la castaña  abierta,

Y allí lentamente se muda y concierta

El fruto en carnoso asado y caliente.

 

La sal con la lumbre la pulpa penetra

Mientras que su piel rizada la armiña

Ya la seca baya con sabor aliña

Como aliña a un libro la instruida letra.

 

Hace un cucurucho con papel de diario

Y su mercancía en él la coloca.

Del cesto a la olla y de allí a la boca

Es de la castaña fiel itinerario.

 

Esa mujer firme que así un sueldo apaña

Y a quien ni el frío viento su ánimo encona,

Con voz dulce y calma su quehacer pregona:

A la rica, tibia y asada castaña.

 

El peatón que cruza envuelto en su abrigo

A este tenderete llega friolero,

Compra el cucurucho por poco dinero

Y sigue su ruta caliente y amigo.

 

Esta tosca industria de simples aperos

Que en tardes de otoño desafía a los vientos,

Me trae el recuerdo de aquellos momentos

Felices de infancia y amores sinceros.

 

Yo le haría a este oficio un hito halagüeño

Como se hizo un día con el cenachero

Y al lado pondría a ese biznaguero

Símbolos de Málaga y del malagueño.

 

 

 


 

                           EL   CALIZ   INFINITO      

I                                                                    

Cuando el alma abandone la utopía

Destruyendo esperanzas e ilusiones,

La aventura del hombre habrá iniciado

La ruta descendente del ocaso,

Y haciendo del fracaso su evangelio

Y del escepticismo su doctrina,

Predicará en un mundo insolidario

La insolidaridad de su doctrina,

Porque siendo uno más en la derrota

Se siente acompañado en sus miserias.

Pobre consuelo el desconsuelo ajeno

Que forja en la desidia los cimientos

De la autodevoración del mundo.

II

Yo no puedo creer en las personas

Que dan a Dios las gracias

Por el bien otorgado a ellas mismas,

Y capaces no son de condenarlo

Cuando el mal lo permite para otros.

 

Por eso, el ateo es el más justo:

No lo maldice porque no Lo siente

Ni lo bendice porque en El no cree.

 

¿Que existe más allá de las tinieblas

Si nadie regresó para contarlo?.

No carguemos a nada con las culpas.

El mal está en nosotros         

Y el bien de igual manera nos concierne

Porque el mundo es el nuestro.

 

 

 

 

III

 

El mundo existe porque lo percibo,

Pero cuando mi tiempo ya no sea,

¿Acabará conmigo

O seguirá existiendo?.

¿O acaso el universo poderoso

Ha creado un mundo diferente

Para cada ser vivo?.

 

Porque entonces el mío ha equivocado:

Hubiese preferido ser profeta

Para anunciar al mundo entero

Que todos los humanos son culpables

De hacer de un mundo cuerdo un mundo loco

Y quedarse viviendo en su locura.

 

IV

Vivo en mi vida como un ser extraño

Y reniego de todo lo que exija

Seguirle siendo fiel,

Por eso quiero enderezar el rumbo

Que la prefiere estéril

Y yerma de ilusiones.

 

Tantas veces detuve mi andadura

Esperando consignas,

Que se inundó la espera de inquietudes,

Y la inquietud creó desesperanzas,

Y las desesperanzas conformismos.

 

Soy rebelde, y el mundo donde habito

Me ordena la obediencia a sus dictados,

Pero no acepta mi conciencia el hecho

De someterse, sin plantarle cara.

 

 

 

 

 

 

V

 

Anteayer hice un viaje al infinito,

Y al reverso del mundo he contemplado

Como un alienígena sin rumbo.

 

Aprendí que su ayer es mi mañana

Y el futuro de hoy, su presente,

Que se muda y esconde

En un escatológico paisaje.

 

He buscado con ansia el arco iris

Por saber si es un puente

Que sirve para unir a cielo y tierra,

O abismo que separa

La blanca gloria del oscuro infierno

Y no supe encontrarlo.

 

Mas pude contemplar en sus arenas

Que la tercera guerra está servida

Y enfrenta a la riqueza y la pobreza

Con armas desiguales.

 

No conseguí alcanzar ningún trofeo,

Y regresé a mi mundo

Con el fracaso atornillado al alma.

 

 

 

 

 

 

 

VI

He apurado en el cáliz de los días

Pecados y virtudes,

Y nunca conseguí en la penitencia

Purgar mis graves culpas,

Ni investirme en la piel de un hombre santo.

 

He sentido pudrirse las conciencias

Y hacer prostitución de los ideales

En el fácil mercado

De la deshonradez.

 

Y he oído en las políticas campañas

Promesas y virtudes

Que pronto olvidan, cuando

El poder, que es del pueblo, hacen suyo.

 

VII

Si el silencio precede al nacimiento

Y a la muerte el silencio le sucede,

La vida es solamente un corto grito

Entre dos estaciones de silencios.

 

Y por eso ha de ser sonoro el grito

Arrancándole a fondo el alma entera,

Hirviendo rebeldías en su sangre,

Esculpiendo segundos uno a uno,

Porque sólo tenemos ese tiempo

Para lanzar al mundo nuestra queja

Desafiando los dogmas absolutos:

Porque el dogma esclaviza la conciencia

Y nos hace rehenes del pasado.

 

 

VIII

 

En el ficticio mundo en que vivimos

Las mentiras se visten de verdades,

Y no sabremos nunca

Si el fantasma es un ente en carne y hueso

O tan sólo delirio del presente.

 

Mas si resulta que la vida es una

Mala copia de aquel original

Que tuvo un día el alma entre los dedos,

O rompemos la copia

O serán nuestros dedos sus cadenas.

 

Pero si pretendemos

Alcanzar la victoria sin heridas,

Lancemos los fantasmas al combate.

 

IX

 

Voy escribiendo a tientas

En el silencio de la noche lenta,

Terriblemente oscura,

Y la pluma y mi mente

Tropiezan con el eco de ese día

Que se ha ido, dejándonos sin huellas.

 

En las horas quemadas

Que ni siquiera los rescoldos dejan,

Amordazada la tristeza amarga

Se va sumiendo en un quebrado sueño

Fatigado en la lucha de los días.

 

 

 

 

 

X

Hace tiempo inquieto preguntaba:

Como será mi cuerpo a los sesenta.

Inexorablemente

La cifra rebasada,

Tocándome la espalda los setenta

Mi alma es quien pregunta:

Los sesenta han pasado o es un sueño.

 

El polvo de los años aprisiona

Recuerdos, que un día fueron

Renglones en las hojas de la vida

Escritos entre penas y alegrías.

 

Pero ya no es posible su retorno,

El tiempo los llevó hasta el infinito

Abismo, de las cosas que no vuelven.

XI

He andado por senderos escabrosos

Inundando los huesos de fatigas,

Y nunca en el descanso hallé consuelo.

 

Quise darle a mis ansias soledades,

Pero la soledad se fue buscando

La oscura compañía del silencio.

 

He aprendido que el hombre hace a Dios

Mirando en el espejo de sus miedos,

Y he visto en las esquinas de la noche

Que los rostros son simplemente máscaras

Donde ocultan los hombres sus fracasos.

 

Con todos los temores inmarchitos

Regresé de mi mundo de los sueños

Para llorar los llantos atrasados.

 

 

XII

Si hay un Dios prometiendo el infinito

Y un Diablo que igualmente lo ofrece,

Quien exija menores sacrificios

Tendrá más clientela.

 

Porque en un mundo fácil

Más cómodo es vestir a un joven santo

Con las ropas usadas del antiguo,

Que hacerle un traje nuevo a su medida.

 

Si pretendemos igualarnos

Al compromiso mínimo

Para acallar conciencias,

Acabará el silencio aniquilando

La libertad y el hombre.

 

XIII

Un alma airada destruyó su templo,

Y ahora triste busca en los escombros

La identidad perdida.

 

Pero otra alma errante

Ocupando el solar abandonado,

Legalizó escrituras

Que la acreditan como nueva dueña.

 

No acaba de acabarse su agonía;

Excomulgada y sucia

Llora en un arco iris desteñido

Su soberbia y su culpa,

Mientras las sombras del ocaso aguardan

Que deje de ser alma

Y sea solamente

Espíritu cautivo en el exilio.

 

 

 

 

 

XIV

 

En el mágico mundo del poeta

Existe quien escribe y luego piensa,

Y aquel que piensa y después escribe:

El segundo a sus versos da la vida,

Pero el otro a los suyos se la quita.

 

Buscas en textos palabras ampulosas

Y al usarlas, presume de cultura,

Pero es el sentimiento

Sin yugo ni mordaza

Quien une pensamiento y corazón.

 

XV

 

La vida no se vive por dos veces

Ni existe borrador para copiarla,

Lo que en ella se escribe, escrito queda,

Tejiendo el incunable de su historia.

 

Debemos escribir con letra clara

Donde vivan aciertos con errores,

Intentando los unos imitarlos

Y evitando los otros repetirlos.

 

Gira el tiempo en suspiros de veleta,

Y en su lamento amargo nos sentencia

Que el futuro es el hijo del presente,

Y nos acusará si hemos vendido

Su herencia por un plato de lentejas.

 

 

 

 

 

 

XVI

 

El Demonio, experto en escrituras,

Agregó una cláusula al contrato

Donde expone: que el arrepentimiento

No exime de cumplir con lo pactado.

 

Y así hizo Fausto, que engañando al Diablo

Engañó al mismo Dios con sus mentiras,

Chantajeando al Todopoderoso

Con la amenaza de contar al mundo

La falsedad de su misericordia.

 

Y el Jefe de los Cielos tuvo miedo

Y también tuvo miedo Belcebú,

Porque a ambos conviene, que a los hombres

El miedo les impida rebelarse.

 

XVII

 

A mi mente he logrado convencer

De que puedo vivir al mismo tiempo

Dos vidas diferentes.

He vestido a la una con harapos,

Y a la otra con trajes de etiqueta

Por probar, si honradez es a pobreza

Lo mismo que dinero a corrupción.

 

Y esa regla de tres no es infalible,

Pues la equis del problema

Despeja, que si el pobre no es corrupto

No lo es por privilegio,

Es que nunca ha tenido la ocasión

De mancharse las manos con riquezas.

 

 

XVIII

En toda mi existencia he derramado

Una esencia repleta de propósitos,

Que guardo luego en el cajón oscuro

Del confiado olvido.

 

Y no quiero que nadie me redima

Porque nunca he pecado.

Si pecado es hacer conscientemente

Un perjuicio o daño al semejante,

Jamás lo he conseguido.

 

Y si remordimientos me asaltaron,

Nunca fue por lo que hice,

Fue más bien por dejar de hacer aquello

Que el prójimo esperaba.

 

XIX

Las sombras de mi cuerpo he vestido

Con el manto incorpóreo de la nada,

Y he gritado al silencio

Mi falta de arrogancia

Y una gran cobardía de esqueleto.

 

No es pecado ser nada,

Pero sí es pecado

Nacer en este mundo sin buscarlo

Y dejarlo sin sombras

Que nieguen sus espejos a los astros.

 

Allá en lo más remoto del ocaso

Renacerán profundos ojos negros

Sedientos de engullir a las estrellas,

Y los ícaros nuevos

No tendrán que quemar sus alas porque

No quedarán más alas

Para inmolar los nuevos sacrificios.

 

 

XX

 

Una muerte tan sólo habrá en mi vida

Y acudiré a su cita sin complejos,

El cáliz apurado y en mi libro

De par en par abierto, la venganza

Será la gran ausente de esta cita.

 

Y en el supremo instante del encuentro,

Cuando ya todo sea irreparable

Allá donde los huesos nos igualen:

Recabaré el perdón del marginado

Por no sufrir con él su desventura.

 

El tiempo que perdí entre lamentos

Será la suma inútil en mis méritos

Y la resta infalible en mi desidia,

Porque no fui capaz de perdonarme.

 

XXI

 

La vida es un camino tan borroso

Que a veces nos perdemos sin remedio,

Y al intentar enderezar el rumbo

Que nos lleve al inicio de la ruta

Comprobamos, que el punto de partida

Ya no está como un día lo dejamos:

Lo ocuparon los nuevos caminantes

Ansiosos de iniciar errores nuevos.

 

Mas no cabe estrategia en retroceso,

Porque el destino hacia delante gira

Devorando, avasallando incluso

A los propios agentes del desquite

Involucrados en rehacer al mundo.

 

 

XXII

Si existe un ser que otorga a los humanos

Salud y enfermedades,

Quien solicita ayuda en medicina

Para curar su daño,

Combate al ser supremo que la envía,

Y será condenado por rebelde.

 

Mas cuando el cáliz destilando sangre

A todos nos convierta en perdedores,

Compararemos la salud del alma

Con la enfermedad de los sentidos,

Y del contrasentido

Haremos reflexiones al absurdo

Crimen, que no es tan sólo

Absurdo por ser crimen,

Sino porque es absurdamente inútil.

 

XXIII

Apuramos de un trago las mentiras

Si endulzan y alimentan nuestro ego,

Sin embargo, bebemos sorbo a sorbo

Las verdades, si amargan nuestro orgullo.

 

Y así, entre besamanos y alabanzas

Regalan sus hipócritas halagos

Aquellos que nos mienten, esperando

Devolvamos algún día los favores

Prestados por sus buenos sentimientos.

 

El tiempo ha levantado el sucio polvo

Del engaño, y allí donde las sombras

Alcanzaron su triunfo pasajero

Sobre las luces del entendimiento,

Quedarán solamente las cenizas

Del falso testimonio del falsario.

 

 

XXIV

Existen los que quieren huir del mundo

Y para ello precisan largas piernas.

Existen los que son espectadores

Y para eso desean buen sillón.

Pero aquellos que piden compromisos

Y no esperan del cielo recompensa

Ni tampoco a la tierra la reclaman,

Son aquellos que muchos llaman locos

Y no tiene altares ni capillas

Para ser adorados por los cuerdos.

 

Y es así que la imagen de un espejo

Reflejan en la imagen de otro igual

La triste realidad de nuestro mundo,

Pero entonces, los cuerdos que son hoy

Hubieran preferido ser los locos

De ayer para evitar la hecatombe.

XXV

Se han abierto las puertas del silencio

Permitiendo la entrada a más silencios,

Mientras la nieve del invierno, fría

Se derrite y se agosta

En una aurora cenicienta y pobre.

 

Es el tiempo del cáliz infinito,

Es el tiempo de las absoluciones,

Es el tiempo en el que el presente acusa

A siglas del pasado

De ponerle cerrojos al futuro.

 

Terminaron los tiempos de los sueños

Y llegaron los de las pesadillas

Creando sus infiernos en la tierra,

Porque el cielo se ha puesto

Tan difícil, que asusta al mismo miedo.

 

 

XXVI

 

Tengo miedo a sentirme loco y triste

Cuando me pesa la salud del mundo

Y no encuentro razón para su daño.

 

Siento miedo a juzgarme

Sabiendo que también yo soy culpable

Y un trozo de ese daño está a mi nombre

Buscando mi testigo

Ante el justo castigo de mi mundo.

 

Quizá se me perdonen los pecados

Cuando la enorme Parca me visite,

Mas yo rechazaré misericordias

Pidiendo sentencias,

Pues no tuve el valor de rebelarme

Y se hizo mi silencio siervo y cómplice.

XXVII

La eternidad, hastiada de los hombres

Decidió vomitarlos en el mundo,

Y abandonados a su propia suerte

Arrastrarán fatales sufrimientos

Hasta que el eco eterno los reclame.

 

Y cuando exijan la total factura

Que firmaron creyéndose inmortales,

Comprobarán con afligido rostro

Que en vez del paraíso prometido

 Compraron un solar de escombros lleno.

 

Nacemos sobornados por los dogmas

Que nublan la verdad del infinito,

Y así como pretexto confesamos

Que por querer creerlo todo a un tiempo,

El tiempo nos libera de creerlos.

 

 

 

 

XXVIII

 

Por las siniestras cumbres del olvido

Renuncian a su enmienda los humanos,

Y se proclaman auto vencedores

Por haber derrotado a su conciencia.

 

Es la eterna razón del pusilánime,

Que ateniéndose a débiles axiomas

Construye el teorema a su capricho,

Confunde la partida y la llegada,

Uniforme con el uniformado,

Y así el remordimiento se le antoja

Una carga pesada y sin provecho.

 

Solamente su yo es lo que importa,

Y unidos a su afán y su egoísmo

Predican ser la parte del problema

Mas nunca la de alguna solución.

 

Ni siquiera son duros ni maleables,

Son amorfos, sin forma, deformados,

Y así son deformables sus argucias

De no aceptar el compromiso mínimo.

 

Pretenden el futuro moldearlo

A su entero convenio y albedrío,

Y si otorgan favores es a cambio

De recibir por ellos recompensas.

 

 

 

 

 

 

 

 

XXIX

 

He mirado hacia el fondo de mi alma

Y la he visto tan llena de rencores

Que me avergüenzo de llamarla mía.

 

¿Por qué cuando nací me la impusieron

Y a ella encadenaron mi existencia?,

¿Por qué si libres somos los humanos

No tuve libertad para elegirla?.

 

He intentado en una sorda lucha

Destruir la opresión de sus cadenas,

Y sólo conseguí con mi soberbia

Sentirme más esclavo de su yugo.

 

Mis ruinas ya hicieron su discurso

Sobre los yermos pedregales mudos

Donde exhaló mi queja tal lamento

Que ni el eco se atreve a repetirlo.

 

Y así mi rebeldía acorralada

Se ha rendido arrojando la toalla,

Porque cuando la muerte llega astuta,

¿De que vale sentirse o no culpable

Si el fracaso ya ha sido consumado?.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

XXX

 

Prisionero en la más oscura noche

De las noches oscuras,

Que no promete al alba

Ninguna aurora nueva,

He llorado con lágrimas de muerto

Por los frágiles vivos de la Tierra

Y me he sentido inútil.

 

 

 

He buscado en los mudos cementerios

Mi tumba y mi epitafio

Sin poder encontrarlos,

Y me inquieta la duda

De sentirme cadáver

O sudario de un mundo de fantasmas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

XXXI

 

La ciencia de la humana perfección

Sólo existe en los mudos cementerios,

Donde la carne se convierte en polvo

Y en el polvo el recuerdo poco dura.

 

Pero vemos la muerte tan de lejos

Que fingimos vivir sin conocerla,

Sin embargo nos tiene tan seguros

Que nos da la ventaja de una vida

Para alcanzarnos en la propia meta.

 

Morir es un dormir sin despertares,

Y así tan sólo un sueño diferencia

La esencia de ser todo o no ser nada,

Pues soñando pensamos que vivimos

Y viviendo creemos que soñamos.

 

La ecuación de la vida se consume

Sin haber despejado las incógnitas

Surgidas al inicio del problema,

Porque somos nosotros los factores

Que alteramos la lógica del mundo,

Elevando los líderes a dioses

Y haciendo de ideales fanatismos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

XXXII

 

He vivido en un cuerpo equivocado

Tanto tiempo, que dudo si mi alma

También me fue prestada, cuando el mundo

Me abrió de par en par sus fauces negras.

 

Dentro de mí convive un ser extraño

Que me hizo esclavo de su mismo yugo,

Sin dejarme siquiera el desahogo

Del llanto que mitigue mi derrota.

 

He perdido en esta estéril guerra

Hasta la propia gloria del fracaso,

Porque fui tan cobarde que mis armas

Las rendí renunciando a la batalla.

 

Mis últimos amigos ya se han ido

Preguntando al silencio: como se hacen

Una sola verdad victoria y muerte,

Y el silencio no supo contestarles.

 

Y aquí me quedo solo y desalmado

Preparando mi último poema,

Esperando el rescate de la muerte

Para ser incubado en otro cuerpo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

XXXIII

 

Vivo en un mundo al que querer no puedo,

Pero odiarlo me asusta demasiado

Y me obliga a fingir que sigo amándolo..

 

Y así, aunque me repugnan los días grises

Combino a mi capricho los colores,

Y embaucando a mi fe con el engaño

Lo pinto de una verde hipocresía.

 

Con mi orgullo esmaltado de mentiras

Ofrezco lealtades al amigo,

Y mi fidelidad desaparece

Cuando otro amigo poderoso otorga

Mayores beneficios a mi ego.

 

Idolatrándome en mi propia estima

Subo a la cresta de la fácil ola,

Y miro con desprecio al que pretende

( Pobre idealista de confusa mente)

Medir el cielo con su escasa vara.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

XXXIV

 

Si mi último yo es mi conciencia

Y mi paz no es amiga de su guerra

¿Puedo acaso pedir alguna sombra

Al bosque de mi entorno cuando el mundo

Al que le soy rebelde me rechaza?.

 

El pasado sin prisas se adormece

Entre un eclipse demasiado largo

Y un deseclipse demasiado breve,

Que oculta las domésticas virtudes

Dejando al descubierto los pecados.

 

Porque igual que reflejan los espejos

El costado derecho en el izquierdo,

Engaña la quimera a la utopía

Y robando el romance de su lucha

Confunde idealistas con dementes.

 

Y es que el sino del hombre ya está escrito

Desde el mismo principio de la cuna,

Y el no saber leerlo es la causa

Que al errar el sentido de la vida

Comience a respirar su propia muerte.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

XXXV

 

Quien nunca supo esperar la muerte

Jamás podrá saber lo que es la vida.

 

Que pena sea el progreso tan avaro

Y rechace lo viejo por caduco.

Que tristeza, ahora cuando nace

Mi vida de poeta,

Las lumbres de mis días

Se agotan sin remedio.

 

Que tragedia si el tiempo se convierte

En siniestra guadaña de mis versos

Y cercena las mieses

Cuando alumbran sus brotes mi pradera.

 

Que lástima repite lastimero

Mi propio corazón desamorado,

Si purgando el destierro en que le aflige

Su lastimado llanto

Se complace en penar mi cautiverio.

 

Y que angustia sentirse en el presente

Solamente una piedra del camino

Que el mundo en celo aparta

Para seguir viviendo.

 

 

 

 

 

 

 

XXXVI

 

Los vientos olvidaron mis recuerdos,

Y en las noches insomnes de silencios

Perdidas entre brumas y misterios,

La paz de mis sentidos solitarios

Cabalgan al compás de un miedo frío

Que deja mis quimeras ateridas.

 

La hoguera de mis sueños juveniles

Se quemaron en brasas sin rescoldos,

Y el sosiego maduro de mis años

Se agita entre violentas tempestades

Que tiñen a mis canas de naufragios

Cuando el puerto final horizontea.

 

La palabra se quiebra ante el embate

Tenaz de los sucesos cotidianos,

Y una rota verdad derrumba el puzzle

Orlado de promesas redentoras

Que el hombre horrible y necio ha destruido.

 

La verdad se ha quedado en cementerios

Laureados de blancos epitafios

Que cincelan caducas inscripciones.

 

Y si acaso volviera la sonrisa

De aquellos precursores de milagros,

Una mueca letal los volvería

Al silencio de sombras donde moran

Los huesos de los héroes prometeicos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

XXXVII

 

Tanto quise buscar caminos nuevos

Cuando mi fe se oscureció

Bajo el polvo del desengaño,

Que acabé por dejar un mundo enfermo

Adentrándome en otro moribundo,

Donde un amo de esclavos se convierte

A su vez en esclavo de otros amos,

Y las conciencias se someten

A la oferta y demanda de favores.

 

Nada nuevo comienza, todo es viejo

En el rebaño de los hombres bueyes,

Los mismos yugos con los mismos cuellos

Inician otra nueva pesadilla,

Mientras el potro del suplicio espera

Otras víctimas nuevas que amenicen

La fiesta de los nuevos amos.

 

Bajo la carpa polvorienta

Que cubre el circo de la vida

Se ha rasgado el telón, y los enanos

Comienzan a crecer en sus disfraces.

Es el tiempo del llanto de los ídolos

Porque el final de la función se acerca.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

XXXVIII

 

Ya no puedo creer en el polvo

Que atenaza el sudor del caminante.

 

Cuando se estríen las pupilas

Deformando las lágrimas rebeldes,

El polvo y el sudor

Domarán los ingrávidos recuerdos

Que dejaron tras de sí,

Un osario de esperanzas

Aterido de huesos planetarios.

 

Aprisionada entre nudos etéreos

Navega una sonrisa solitaria

Buscando otra sonrisa hermana

En la que pueda desahogar su tristeza.

 

Pero ahora la tristeza

Se cotiza en los cielos más altos,

Y no es posible que deje su alto rango

Para fundirse en la amargura de la vida.

 

Se queda la sonrisa tristemente herida,

Mientras camina hacia el ocaso

La inútil existencia de un lamento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                        

                                                                    XXXIL

 

Cuando el alba se duerme en el insomnio

Sin despertar la compasión del sueño,

Se acongoja la mente fatigada

Y araña del cerebro

Imágenes confusas y taradas.

 

Y en este duermevela entre dos soles

Alucinado por sentirse dueño

De insomnios nuevos par el nuevo día,

Desdentada la rueda del destino

Retorna con pereza

Y aparta fieramente las razones

Que otorga el más común de los sentidos.

 

Y se cubren de inmensas telarañas

Las más puras conciencias, y hasta suenan

Podridos himnos en las mentes rotas

De los que nunca quieren que amanezca,

Porque hallan en las sombras

El perfecto disfraz de sus delitos.

 

Es exacta la cuenta, incierto el plazo

Que la vida nos da para saldarla,

Porque todo al final adquiere el precio

Que debemos pagar por seguir siendo.

 

Nada tuvimos y no queda nada

Para llevarnos en el largo viaje,

Siendo el cero absoluto el pasaporte

Que a todos pedirán en la frontera.

 

 

 

 

 

 

 

 

XL

 

En esta noche de versos

Con la Luna a media asta,

El último bastión de mi otro yo

(Aquel que fue creado

Sólo apto para locos)

Se ha derrumbado,

Arrastrando en su caída

La escasa ilusión que me quedaba.

 

Hueco de ambiciones,

Decidí visitar el lado oculto

De los astros,

Aparcando mi conciencia

Allá donde la grúa del progreso

No la encuentre.

 

Siempre he querido huir de mí

Por temor a conocerme,

Y en un exceso de fe

Acabé perdiéndome en el miedo

De no encontrarme nunca.

 

Hoy quiero aprender a ser yo mismo

Desoyendo ejemplos y consejos,

Y sentirme quizá por una vez,

Discípulo y maestro de mi empeño.

 

 

 

 

 

 

 

 

XLI

 

Poco aliento me queda ya en el pecho

Que me insufle un resto más de vida.

Mis minutos se apagan sin remedio,

Mis segundos no tienen ya sonidos

Y mis horas borraron sus guarismos.

 

Sólo quedan instantes de futuro

Marcándole al reloj de mi agonía

Suspiros de una vida que se extingue.

 

Ni siquiera me quedan los recuerdos

Que puedan mitigar con sus latidos

Los ritmos fatigados de mis pulsos.

 

Un triste escalofrío me sacude,

Preludio del espasmo mortuorio

Que pigmenta en mi lívido semblante

La mueca espeluznante de un cadáver.

 

No me asusta pensar  lo que he de ser.

Ni me aterran avernos ni tinieblas

Ni me espantan castigos infinitos.

 

Me duele horriblemente que entre el polvo

Que se mezcle mañana con mis huesos,

Se mueran juntamente con mis versos

La frustrada ilusión de mis quimeras.


 

GERMINALIAS

 

Es el nacer el primer foco

Para empezar a morir cada día un poco.

 

Como una espinela, pero en arte mayor.

 

Cuan fugaz nuestro tiempo ya se ha ido,

Como al aire nos vuelan los suspiros

Como enjambre de bocas y respiros

Ardientes del placer enloquecido

De un brumoso oleaje embravecido.

Como nos queda tan pequeño el año,

Como tan leve duele nuestro daño,

Como el tiempo se aleja en nuestra pena

Y te absorbe del mundo la colmena

Que te ata al torbellino de su apaño.

 

Poblando ya las canas, nos advierte

Que somos el otoño de la fronda,

Y queda sólo el tiro de una honda

Para acabar del juego nuestra suerte,

Pues somos como un río que ya vierte

Al mar, cansadas aguas sudorosas,

Henchidas de derrotas victoriosas,

Repletas de ilusiones ya fallidas,

Quemadas de vivencias ya vividas

Y amargas de amapolas amargosas.

 

Somos tren que recoge a ese viajero

Que de vientre de madre sale ileso

Con billete de ida y sin regreso,

Que suplica lloroso y pordiosero

Descender en un triste apeadero,

Porque sabe que el tren no se detiene,

Porque sabe que el gran timón ya tiene

Desde mucho su rumbo prefijado

Que conduce al ocaso señalado

Que invariable en su ruta le mantiene.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Como águila que anida allá en la altura

Y viendo dócil presa en precipicio

Elige su momento más propicio,

Y trata por sorpresa y con premura

De abatir con su garra la criatura,

Así el ser humano se convierte

Desde que el vientre de su madre deja

En una triste víctima sin queja,

A quien sin vacilar y en paso fuerte

Le cerca cautelosa ya la muerte.

 

 

LA   MARGARITA

 

Los amantes confían su fortuna

A la flor más sencilla de las flores,

A ella le dedican sus amores

Deshojando sus hojas una a una.

No tienen prevención ni duda alguna

En la mágica ayuda de Afrodita

Que era en Roma la Venus exquisita.

A sus pétalos blancos o amarillos

Ofrecen los piropos más sencillos

Porque bella y sencilla es margarita.

 

INTRODUCCIÓN A GERMINALIAS

 

No es de la espinela suficiente

Que sean los diez versos octosílabos,

Yo pensé: si los hago endecasílabos

Y con rima que sea conveniente,

¿ Resultará una estrofa diferente?.

Y a ella dediqué  mi ardor valiente

Aplicándole un metro muy severo

Alguien dijo: la llame germinalia

( Que por cierto hace rima con sandalia)

Y para caminar de ellas dos quiero.


 

PRESENTACIÖN

 

Unos ingenuos chiquillos

Me propusieron un reto,

Que contara en plan escueto

Y en verso los chascarrillos.

 

Que fuesen versos sencillos

Sin enredo ni secreto,

Y pensé hacer en boceto

Los jocosos sonetillos.

 

Y en vez de poner cuartetos

Pondré mejor los cuartillos

Porque es muy serio el soneto,

 

Y para ensayos loquillos

Va al poeta mi respeto

Y a la mar van los pelillos.

 

EL  BURRO  Y  LA  SUEGRA

 

La suegra de un arriero

Murió como consecuencia

De una coz, que sin clemencia

Le dio un burro del yerno.

 

En el duelo, un compañero

Que tenía suegra de herencia

Le pidió con insistencia

De que le contara el terno.

 

Pues verás lo que te digo,

El asno era muy cazurro

Y ella le daba castigo.

 

Pues me interesa ese burro,

Y si eres buen amigo,

Véndeme el jumento Curro.

 

 

 

UNA  SORPRESA

 

Mi compañera Teresa

Tiene una gran confusión,

Pues creía que sorpresa

Es una monja en prisión.

 

APILAR  LA  LEÑA

 

En la serrería, la dueña

Le ha ordenado al carpintero:

Apilar debes la leña

Y a Pilar le dio el dinero.

 

RACIÖN  DE  AVE

 

En esta inculta nación

Aún hay gente que no sabe

De que una aberración

No es una ración de ave.

 

BUEN  PÄJARO  EL  ABUELO

 

Debe de ser un buen pájaro

El padre de tía Consuelo

Porque mi primito Lázaro

Siempre le ha llamado abuelo.

 

POLIDEPORTIVO

 

Me quedé muy pensativo

Cuando dijo mi consorte

Que era un polideportivo

Un poli haciendo deporte.

 

COLMO  DE  LA  LIMPIEZA

 

Era tan limpio el mestizo

Que trabajaba en la fragua

Que jamás bañarse quiso

Para no ensuciar el agua.

 

 

 

MASCULINO  DE  VACA

 

Si al masculino de vacas

Se le da el nombre de toros,

¿por que las checoslovacas

no tienen checoeslotoros?.

 

LA  LAVADORA

 

Le traigo esta lavadora

Que quizá esté averiada,

La ropa bien que la lava

Pero no sale dorada.

 

LUIS  EMBARAZADO

 

Yo no sabía Luis

Que estabas embarazado,

Ayer pregunté por ti

Y en casa me han contestado

Que te habías ido a París.

 

EL  PITONISO

 

Voy a ver a un pitoniso

A que me diga el mañana,

Y a la puerta de su piso

Para llamar hay campana.

 

Llamo con golpe preciso,

Con elegancia y con gana

Y me responde conciso:

¿Quien es, quien es el que llama?.

 

Y me quedo mosqueado

Y digo: de aquí me voy

Pues equivoqué el camino

 

Porque a su puerta he llamado

Y si no sabe quien soy,

Vaya asco de adivino.

 

 

 

 

QUE  ES  UN  PIANO

 

A mi hermana y a mi hermano

Preguntó mi padre un día:

¿que es un piano sabéis?

Y dijeron que un piano

Era un ano que medía

Tres catorce dieciséis.

 

SANDIAS  COLORADAS

 

En un puesto se leía

Junto a un municipal

En la calle principal:

Colorada la sandía.

 

Pero un coche que salía

De la zona de aparcar

Contra el puesto fue a chocar

Rompiendo la mercancía.

 

Y rodaron al camino

Las sandías destrozadas

De un color blanquecino.

 

¿Conque eran coloradas?,

y como han de estar, vecino

si aún están asustadas.

 

PISO  SIN  TECHO

 

Para el piso de mi anhelo

No me falta mucho trecho,

Tengo una novia Consuelo,

Ya sólo me falta el techo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA  VASECTOMÍA

 

Doctor, trece hijos tengo

Y no quiero ni uno más,

Deme un remedio eficaz

Porque apenas los mantengo.

 

Con chapuzas voy y vengo

Que solución no me dan,

Son recetas del lugar

De gente sin abolengo.

 

El remedio que eso tiene

Ha de ser vasectomía.

Doctor, que eso no conviene.

 

Si mi mujer ve mi pene

Me dice: va ser to mía

Y encargamos nuevo nene.

 

MEDICINA  CONTRA  EL  VINO

 

Doctor, quiero que le oferte

Medicina a mi marido,

Que siempre llega bebido

Y el vino será su muerte.

 

Pues está usted de suerte;

Hoy mismo he recibido

Un remedio, que bebido

Hará que el vino lo suelte.

 

Pero el bar era su sino,

Y pasado el mes siguiente

Aquel remedio tan fino.

 

No fue del todo eficiente,

Porque ya no bebe vino

Pero sí bebe aguardiente.

 

 

 

 

 

EL  CERDO  DE  CARRIL

(epitafio)

Aquí descansa un gorrino

Que imprudente y temerario

En un pueblecito agrario

Cometió un gran desatino.

 

Con un olfato muy fino

Buscó su yantar diario

Y lo encontró tan precario

Que siguió hozando el porcino.

 

Enterrado en la zahúrda

Encontró una hierba burda

Que la tragó sin gruñir.

 

Mas resultó que era hachís,

Y así de esta forma absurda

Murió el cerdo de Carril.

 

PRINCESA  Y  SAPO  ENCANTADO

 

Por el jardín de paseo

Iba una princesita

Y del estanque en su agüita

Así le habló un sapo feo:

 

Por un embrujo me veo

En esta forma maldita,

Mas si duermo en tu camita

Seré el príncipe Romeo.

 

Y esto fue lo que la niña

Contó a la reina, asustada

Presintiendo regia riña,

 

Cuando un día de febrero

La vio en la cama acostada

Con el hijo del herrero.

 

 

 

 

 

PERRA  BILINGUE

 

Esto me ocurrió en la infancia

Cuando estuve una semana

Con mi padre y con mi hermana

En la frontera de Francia.

 

Nos trató con elegancia

El gendarme en la aduana,

Mientras una perra enana

Nos ladraba con jactancia.

 

Yo me quedé estupefacto

Ante el insólito acto

Visto en el país hermano.

 

Que una perra sin estudios

Nos ladrara, sin repudios

Y en perfecto castellano.

 

DESMAYO  O  HAMBRE

 

Se dio este caso preciso,

Aunque creáis que no es cierto:

En la calle a un hombre yerto

Yo me encontré de improviso.

 

Asustado a un cura aviso

Pensando que estaba muerto,

Y el cura con poco acierto

Ante él reza conciso:

 

Te encomiendo a San Clemente

Y te encomiendo al Profeta

Y también a Santa Rita.

 

Y habla el hombre de repente:

Yo en comiendo una chuleta

El desmayo se me quita.

 

 

 

 

 

NAZARENO  Y  LACITO  ROJO

 

En pueblo de serranía

Un nazareno muy ducho

En la punta el cucurucho

Un lacito se ponía.

 

Y la gente se reía,

No un poquito, sino mucho

De aquel detalle tan chucho,

Y un amigo le decía:

 

Está haciendo el chiflado

Con ese rojo lacito

Dentro de la procesión.

 

Es que el año pasado

Mi mujer dio el bocadillo

A otro que no era yo.

 

LEON  RELIGIOSO

 

De uno les voy a contar

Que se fue a cazar leones
Y quedó sin municiones
Al tiempo de disparar.

 

De rodillas a rezar

Se piensa mil oraciones:

Dios mío no me abandones

Que el león me va a matar.

 

La fiera para un momento

Y viendo ya su manjar

Reza con recogimiento:

 

Señor que en el cielo estás

Bendíceme el alimento

Que hoy me voy a tomar.

 

 

 

 

 

DESEMPLEADO  EN  GRANJA

 

Busco empleo desesperado

Y a una granja fui a parar,

Y el dueño sin más tardar

El trabajo me ha ordenado.

 

Has cien vacas de ordeñar,

Llevar la leche al mercado,

Traer la paja al pajar,

Hacer un nuevo cercado…

 

Vaya, vaya desparpajo,

Le corto en tono rotundo-

El no encontrar yo trabajo

 

Tiene aquí su explicación,

Todo el trabajo del mundo

Se encuentra en este rincón.

 

CORRIDA  DE  TOROS

 

Era fiesta en La Rondaña,

Y como acto especial

A la fiesta nacional

Tributar quieren su hazaña.

 

El torero con gran maña

Se muestra sensacional,

Grita el pueblo: colosal!

Y pide oreja con saña.

 

Mas el presidente huraño

Ante demanda insistente

Su propia oreja talló

 

Diciendo: al próximo año

Buscad otro presidente

Con más orejas que yo.

 

 

 

 

 

VIAJE  AL  CEMENTERIO

 

Se murió el señor Cordeles,

Y en el propio velatorio

Para el coche mortuorio

Concertaron seis corceles.

 

Cuatro, dicen las mujeres

Y dos, su hijo Victorio,

Y el muerto suplicatorio

Que se sabe sin poderes

 

Les dice, no más rencillas,

Porque ya me estoy hartando,

Haremos cosas sencillas

 

Y así vamos acabando:

Trae Inés mis zapatillas

Que me voy a la tumba andando.

 

PREMIO DE LOTERÍA

 

Una dama con firmeza

A un buen santo le pedía

Le toque la lotería

Para acabar su pobreza.

 

Y así reza que reza

Con fervor día tras día,

Y ni el gordo le venía

Ni la pedrea sorpresa.

 

Pero un día el mudo santo

Harto de tanta oración

Y de su pena y su llanto

 

Le habló con esta razón:

Si ese premio quieres tanto

Compra al menos un cupón.

 

 

 

 

 

 

 

 

FUTBOL  EN  EL  CIELO

 

Dos gemelos en un duelo

Deciden: Cuando uno muera

Vuelva y al otro dijera

Si hay fútbol en el cielo.

 

Y uno de ellos con gran celo

Cumplió lo que prometiera,

Y llegó sin más espera

Para ver a su gemelo.

 

Hay gran fútbol allí dentro

Y una gran competición

Con un trofeo del centro.

 

Y haz gran preparación

Pues para el próximo encuentro

Estás en la alineación.

 

LA  NIÑA  EN  EL  PRADO

 

Una niña en un prado

Vio que un rubio mozalbete

Sacándose su filete

Meaba despreocupado.

 

Mamá, para darme agrado

Yo quiero ese juguete

Que como un estilete

Lleva ese niño colgado.

 

No tengas pena, mi nena,

Que tendrás el más bonito

Si eres buena, lo presiento

 

¿y si dejo de ser buena?,

pues entonces mi cielito

tendrás al menos un ciento.

 

 

 

DENUNCIA  POR  VIOLACIÓN

 

Se dio este caso curioso,

Que una mujer indignada

Denuncia que fue violada

Ella, su hija y su esposo.

 

Ante este hecho espantoso

El guardia llamó al brigada

Que en declaración jurada

Firmó la denuncia al dorso.

 

Se trata (le dice presto)

sin ninguna otra evasiva

y de ser cierto el supuesto

 

De una violación masiva.

No me diga que por esto

Además se paga IVA.

 

LA  PROMESA

 

El torero en la corrida

Tuvo un gran accidente,

Le operaron muy urgente

Pero se salvó su vida.

 

La madre agradecida

Le dijo al hijo creyente:

Has de ir de penitente

Del Calvario en su subida.

 

Cumplió la palabra dada,

Descalzo al monte subía

Una fría madrugada.

 

Y enfermo en cama caía,

No lo mató la cornada

Pero sí la pulmonía.

 

 

 

y desde aquí cambio de métrica

 

Quise hacer los chistes bordes

En joviales sonetillos,

Pero algunos son tan pillos

Que se escapan de sus moldes.

 

Entonces alguien me arenga:

No seas contigo tan duro,

Hazlos como te convenga

Y terminará tu apuro.

 

Y así otro rumbo he empezado

Con distinta rima y métrica

Para uno y otro lado,

 

Y sin reglas ni aritmética

Así se acabó el aprieto

De Germinal Sánchez Prieto.

 

 

 

ANDALUZA  Y  MELONES

 

Cuando llegó a Miami de vacaciones

Una alegre andaluza por vez primera,

En una frutería con los melones

Formó la juerga padre de esta manera.

 

Cogió el melón primero, no le gustaba

Cuando como maracas lo zarandeaba,

Porque sonaba a hueco o no sonaba

Al ser verde la pulpa que dentro estaba.

 

Así uno tras otro probó un puñado

Y aparte los dejaba con gran cuidado,

Y el cliente oriundo mira extrañado

Al ver tanto meneo desmelonado.

 

Cuando al final elige el de su gusto

En calidad, tamaño y precio justo,

Se escucha un murmullo allí en la cola:

Quien más sabe en melones es la española.

 

 

Unos grandes mamarrachos

Han nombrado a San Albino

El patrón de los borrachos,

Por eso mismo de al vino.

 

 

Del enamorado es justo

Su patrón, San Valentín,

Pero si el amor es gusto,

¿ Por que no es San Agustín?

 

 

Se desmintió aquel informe

Que decía que una algarroba

Era un alga tan enorme

Que pesó casi una arroba.

 

 

HOMENAJE  DE  MUJERES

 

A un dictador homenaje

Las mujeres le tributan

De los pueblos más diversos.

 

Cada grupo trae un mensaje

Y entre ellas se disputan

Quien hizo mejores versos.

 

Las que vienen de León

Han salido las primeras

Brindándole el corazón.

 

Las siguientes de Porriño

Le dedican placenteras

Mucho amor y gran cariño-.

 

Y el presentador del acto,

Un muchacho muy bisoño

Les ha dicho con gran tacto:

No salid las de Logroño.

 

 

¿No es verdad señor Solchaga

que en esta apartada orilla

es la banca quien más brilla

y es el obrero quien paga ¿

 

Las monjas no tienen paga,

Más yo conozco a una monja

Que chupa más que una esponja

Y que se llama Sor chaga.

 

 

Tiene tantas ganas de hombre

Que aunque esto os asombre

Se creyó que un altozano

Era un joven alto y sano.

La hija de un analista

Debe de llamarse Ana

Y ser una chica lista

 

 

Cuando la luz se apagaba

Se convertía en pescado

El escritor Víctor Hugo,

Pues su mujer preguntaba

¿Ves Hugo ¿

 

 

Tenía el hombre tan mal fario

Que un día a paseo fue

Por dar una vuelta al barrio,

Y lo volvió de revés.

 

 

Tengo en casa un sobrinito

Que me trató de tomate,

Pues me dio ayer su petate

Y me dijo toma tito.

 

 

El cuidar de los jardines

Es oficio puñetero,

Porque el trabajo que hace

Es siempre dejar dinero.

 

 

 

Un día preguntó Irene

Donde está El Hoyo Espartero

Y mirando al callejero

Dije, es la esquina que viene,

Pues si viene, aquí la espero.

 

 

Una orquesta de revista

Pobre espectáculo monta

Porque en vez de vocalista

Sólo tiene boca tonta.

 

 

Es un signo de incultura

Y un error monumental

Llamar al coche del cura

Un auto sacramental.

 

Cuando sueño con tus besos

Me turbo y me desconcierto,

Mas si sueño con tu sexo,

Más.. turbado me despierto.

 

Esta planta está muy alta,

¿Se la podo?,

y la planta ahora se llama

Guasimodo

 

 

 

Me dijo que trasmitía,

Y yo pensé de que acaso

Telegrafista sería,

Pero en verdad lo que hacía

Era ir tras de los pasos

De mi tía Rosalía.

 

 

 

 

En las naciones de empaque

Observo con gran sorpresa

Ministerio de Defensa

Pero ninguno de ataque,

 

Y si no está preparada

Ninguna para atacar,

Parece una necedad

El defenderse de nada.

 

 

A una tienda me llevaron

Donde venden mascarillas,

Pero a mí no me gustaron,

Prefiero más baratillas.

 

 

Dos árabes trabajaban

En un taller bengalí,

Y como no se aclaraban

El jefe les dijo así:

¡dale al alicate fuerte!

Y el moro le ha dado a Alí

Un gran cate en plena frente.

 

A ver la fiesta del toro,

Decido ir en verano,

Y al estar lleno el aforo

Me coloco en el solano.

 

Pero el diestro bien torea

Y piden la vuelta al ruedo,

Y pienso, que buena idea

Así en la sombra me quedo.

 

 

Dicen que en mis Germinales

No concuerda bien la métrica,

¿Serán más originales

sin cuerda y con pila eléctrica¿

 

 

Para mejor funcionar

tu grabadora de pilas

le debes de colocar

unas pilas alcalinas.

 

Y mi amigo Quim Soares

Fue sus pilas a comprar

Al mismo Alcalá de Henares.

 

 

Le había dicho a sus amigos

Que no iría a la escuela

Porque tenía paperas,

Y no tenía ni pa higos.

 

 

Dice el hombre filosófico:

Porque tengo vida, pienso,

Y el asno contesta irónico,

Porque tengo pienso, vivo.

 

 

Si el tren no ha estado en prisión

Por ningún delito avieso,

Es absurda la expresión

De decir que es un expreso.

 

A una pulga con destreza

Coge en su ingle una obesa,

Y ahora dice la muy necia

Que tiene una pulga inglesa.

 

 

Por escribir sin las comas

En anuncio de comercio

Se pueden dar estas bromas:

puede usted por poco precio

adquirir una ropita

para muchachas de seda,

y la duda se me queda

si es de seda la mocita

o la ropa que se lleva.

 

 

Cuando entré en este ventorro

Estaba desempleado,

Me he tomado un tintorro

Y ahora ya estoy colocado.

 

 

 

Si el estrés es gran tensión,

Haciendo broma y teatro

es un poco más de dos

Y un poco menos de cuatro.

 

 

Por robar una vez reses

Lo acusaron de cuatrero,

Y cundo robó dos veces

Ya le llamaron ochero.

 

 

¿Que es el arte?, pregunté

a un poeta de tronío

y el poeta a ruego mío

me contestó muy cortés:

pues el arte puede ser

el que te mueras de frío.

 

Porfiaba sin cesar

El vendedor de carburo,

Y de tanto porfiar

Se ha quedado sin un duro.

He leído en el periódico:

Por traslado vendo casa,

Y solté una carcajada

Pues me resultó muy cómico,

No por ser grande la tasa

Sino porque tiene guasa

Una casita vendada.

Aunque lo firmen los jueces

La barriada  sevillana

Conocida por Triana,

No es por ser Ana  tres veces.

.....

Fui a un concierto al coliseo

Y el director de la orquesta

Parece que al sol detesta

Y habla siempre de solfeo.

 

         Si para ser abogado

Se debe estudiar derecho

Yo no sé como lo ha hecho

Ese fiscal jorobado.

 

Por pedir un bocadillo

De marisco,

Un centollo en mi carrillo

Dio un mordisco.

 

Un obrero ha enfermado

En el taller que trabaja

Y el médico lo ha mandado

A la cama, con la baja,

Y el obrero se ha acostado

Con una baja muy maja.

 

Le he preguntado a un agente

Cual es la acera de enfrente

Y me ha indicado este lado,

Pero alguno en su respuesta

Debe estar equivocado

Pues lo  mismo he preguntado

Y allí me han dicho que es ésta.

 

No importa pueblo ni altura

Para un duro extremo ser,

Mas si el extremo es mujer

Mejor si es de Extremadura.

De los oficios entiendo

Que quizá el más lisonjero

Ha de ser de barrendero

Porque siempre barriendo.

 

 

 

A su esposa los toreros

Las tendrán bien complacidas,

Porque leo en los noticieros

Que hacen muchas corridas.

 

 

La batalla que ganara

A Rodrigo el moro Muza

Se la ganó por la cara

Porque fue una escaramuza.

 

 

Un arriero cazurro

A un fiesta fue invitado,

Y como no se divierte

Ha dicho: aquí me aburro,

Y el burro muy obediente

Allí mismo se ha meado.

En casa, mi sobrinita

A su tía malagueña

Le llama lata pequeña.

Porque dice que es la tita.

 

Por poner una persiana

En mi nuevo dormitorio

Dicen que soy un tenorio

Porque creía mi hermana

Con una idea perversa,

Que persiana es la aldeana

De algún pueblecito persa.

 

 

Esa muchacha tan fea

Cuyo nombre es Simeona,

Porque tuvo diarrea

Ya le llaman Sicagona.

 

 

Con el gesto fiero y en palabras parco,

El viejo pirata rotundo ha ordenado:

Vamos ahora mismo a abordar el barco,

Y quedó muy lindo el barco bordado.

 

 

En el espacio insonoro

Hasta el astro se abarata,

Porque ahora a un meteoro

Ya no le ponen ni plata.

 

 

Será siempre muy delgada

La hija de mi vecina,

Porque al ser bautizada

Le pusieron Serafina.

 

 

Un tendero muy travieso

Tiene en casa dos romanas,

La primera, para el peso,

La segunda, pa la cama.

 

 

Dile que no sabes nada

Y disimula.

Pero lo escuchó la mula

Y ha dicho Si, que bobada.

 

 

Por teléfono llamé,

Y el que lo ha descolgado

Sólo ha dicho dígame,

Y Me, yo le he contestado.

 

 

Para este rascacielos

Que se va a hacer muy pronto

Hay proyectos paralelos,

¿es que serán para tontos?

 

 

Era un poco exagerada

La que dijo que al Mar Muerto

Lo mató su tío Roberto

De una fuerte bofetada.

 

 

 

Un refrán tiene este bando:

Quien espera, desespera,

Pero yo que no soy pera

Puedo seguir esperando.

Si los hijos de gallina

A su papá llaman gallo,

Los cuernos esta vecina

Los ha puesto al papagayo.

Era un poeta tan tuno

Que hizo la más corta décima

Con un cero coma uno.

Aunque yo no sé nadar,

Si caigo al mar no me ahogo,

Porque me pongo a llorar

Y así me desahogo.

Falleció en la cantina

Un minero de Ayacucho

De una enfermedad canina,

El pobre estaba pachucho.

 

El tren de Villacarrillo

Siempre llega demorado,

Lo pintaron de amarillo

Y el retraso se ha acabado.

En el mes de agosto

Me llevé un gran chasco,

Que la lluvia anunciada de estrellas

No fue ni chubasco.

A la puerta un cementerio

Dijo un muchacho oportuno:

¿Por que tantos a un entierro

y sólo se queda uno?.

Cuando estaban cenando

El niño dice a su aya:

Este pollo está blando,

Pues ahora mismo se calla.

 

Escuché en la radio un día

A un poeta que decía:

De que él hacía poesía

Hasta en los semáforos.

 

Poder diabólico el suyo

(para mi ego yo arguyo)

y para acabar concluyo,

que el semáforo de marras

debe estar averiado

porque yo intenté lo mismo

y tan pronto fue el parar

como al momento escuchar

el pitido de un turismo

que me quería pasar.

 

Es política en mi España

Como el arte del boxeo,

Porque el PSOE nos engaña

Como el chiste de un tebeo.

 

No es la táctica mal hecha

Ni la estrategia tan lerda;

Amaga con la derecha

Y golpea con la izquierda.

 

Si vas un día a Padul

A recitar poesía,

Llévate una cena fría

O un bocadillo de atún.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

UN TESTICULO POR VER TELE

 

Quizá os parezca extraña

Esta acción que os relato,

Pero es cierto y sin recato

Os voy a contar la hazaña.

 

En un pueblo de montaña

Y por ver la tele un rato,

Un matrimonio pazguato

Se peleó con gran saña.

 

Y en tan brusca discusión

Ella le arrancó un testículo

Como si fuera carnaza.

 

Y hoy por ver televisión

El hombre, aunque esté ridículo

Se habrá de poner coraza.

 

CONSEJO  DE  GRANJERAS

 

Si quiere huevos rollizos,

Ponga usted seña vecina

Al lado de la gallina

Huevos de plomo rojizos.

 

Llega a la ferretería

Y un dependiente encorvado

Muy cortés le ha preguntado;

Que era lo que quería.

 

¿Tiene usted huevos de plomo?,

y el tendero con aplomo

sin entender el pedido

 

le contesta desabrido:

pues no, dama inoportuna,

yo padezco de reúma.

 

 

 

 

 

PRESENTACION

 

Yo nunca he sido chistoso

Ni tampoco un humorista,

Pero me salta a la vista

Que resultaría jocoso

El versificar las mofas

En unas pocas estrofas.

 

Y a esto dediqué algún año

Y me encuentro satisfecho

Porque cuarenta ya he hecho

Y si no pasa algo extraño

Intentaré con gran tiento

Hacer al menos un ciento.

 

Y para ponerle rima

Todos los hice en soneto,

Quizá porque es más concreto

Por abajo y por encima.

 

LEON  RESBALOSO

 

Cuando yo estuve en El Congo

Me ocurrió esta extraña escena;

Que un gran león con melena

Iba a zamparme, supongo.

 

Pero yo a correr me pongo

Y le fastidio la cena

Porque el león con su pena

Se resbalaba, y no es tongo.

 

Difícil fue tu suceso,

Si a mi me pasara eso

Seguro me cagaría.

 

Y esa fue la solución,

¿por que crees que el león,

Se resbalaba y caía?

 

 

 

 

 

Me dijeron que esta noche

Mi gato mató a tu perro.

No alardees de fantoche

Si mi perro es más grande

Que un becerro.

Pero el gato es de mi coche

Y es de hierro.

 

Cuando la isla dejaba

Dejaba la isla de Java.

 

En fútbol un jugador

Cuyo nombre era Benito

Lo llama el entrenador,

Los once vienen juntitos

Y marca el contrario un gol.

 

En las corridas al toro

Le tocan palmas

¿es porque les ha gustado

o porque palma?.

 

Se creía mi cuñao

Que un chubasco

Era llover en Bilbao.

 

Década de los cuarenta

De hambre y racionamiento,

Un campesino contento

A un amigo así le cuenta:

 

A mi el hambre no me apura,

En casa tengo encerrado

Desde la guerra a un cura.

¿Pero si ya ha terminado?,

Pero él cree que aún dura.

 

Por cateta en la ciudad

Me he quebrado la muñeca.

¿Pero si ambas tienes rotas?,

Es que es una por ca teta.

 

 

A un triste vate pasó

Esta anécdota curiosa,

Hizo un poema a la rosa

Y ésta se marchitó.

 

Aunque hoy me llamen Diego

Al nacer fui Germinal,

Mi padre por nominal

Me puso este nombre lego,

Y como es original

Con Germinal yo me quedo.

 

Porque hará más frío en Granada

Han de bajar los termómetros,

Y allí se fue mi cuñada

Para comprar unos pocos.

 

Un insecticida quiero

Bueno para los mosquitos,

Pues lo siento caballero,

Todos los que aquí tenemos

Para el bicho, son malitos.

 

Una vecina gallega

Le pregunta a la de enfrente:

¿espuma tu detergente?

Porque el mío ni a gato llega.

 

En un hospital de barrio

Me ingresaron con fracturas,

Y pensé era seminario

Porque había sala de curas.

 

La canción napolitana

Yo no sé quien la inventó,

Pero te aseguro hermana

Que no fue Napoleón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hoy leí en el noticiero:

Se vende piso sin entrada,

Pero si comprarlo quiero,

¿Entraré por la ventana?.

 

Escuché en la radio un día

Que de un andamio en Tokio

Un albañil se caía

Cada dos horas, que tío,

¿Cuantos porrazos se daba

Ese albañil por jornada?.

 

Ayer en la carretera

Como había caravana

Llegué de noche a Lucena,

Si llega a haber cara llena

Yo no llego hasta mañana.

 

Al barbero del lugar

A una multa han condenado

Por no saber aparcar,

Y le ha dicho el abogado

Que debería apelar,

Y al mismo juez ha pelado.

 

Una chica a otra le enseña

Su Madrid de otra manera

Porque una es madri leña

Y la otra madri madera.

 

Para ser buena la encuesta

De un corriente ciudadano

Mira bien que su respuesta

No te la diga en un llano.

 

 

 

 

 

 

 

 

NO  LO  PUEDE  TODO

 

Una piadosa mujer

Por su amiga es abordada

Con una encuesta endiablada

Difícil de responder.

 

¿Puede Dios acaso hacer

Una roca tan pesada

Que no pueda ser llevada

Ni tan siquiera por El?

 

Esta cuestión no la arredra

En la amigable querella

Que razona de este modo;

 

Si puede hacer esa piedra

Pero no puede con ella,

Es que no lo puede todo.

 

GARBANZOS  EN  LOS  PIES

 

Dos cazurros pueblerinos

De un poblado de Castilla

Quisieron ser peregrinos

Con una apuesta sencilla,

 

Andar todos los caminos

Desde el pueblo a la capilla

Llenos los zapatos finos

Con garbanzos de la villa.

 

Uno llega sin un gesto

Y otro dolores agudos

En sus pobres pies hinchados.

 

Porque uno había puesto

Los garbanzos de los crudos

Y el otro los cocinados.

 

 

 

 

 

 

DICTADOR  BUSCA  AMIGOS

 

El jefe de dictadura

De un largo país andino,

Con sus ministros convino

Realizar una andadura

 

Que fuese de envergadura,

Para lo cual se previno

Que el general con gran tino

Dijera esta habladura.

 

Quiero después de almorzar

Poder irme de visita

Por los países amigos.

 

Pero a la hora de cenar

Ya estaba el hombre en casita

Sin demasiados testigos.

 

 

LA  SEGURIDAD  SOCIAL

 

Caí malo de repente

Y al Seguro fui a parar,

El doctor: hay que operar

Y de una forma urgente.

 

La operación mortalmente

Y dije al cielo llegar,

Pues si muere buena gente

En su lista debo estar.

 

Y en ella yo figuro

Que hasta dentro de un decenio

No debía de llegar.

 

Y es que al no tener un duro

Me operó por un convenio

La Seguridad Social.

 

 

 

 

SOLDADOS  A  FUSILAR

 

Dos soldados apresados

Los llevan a fusilar

A dos leguas del lugar

Donde fueron confinados.

 

Por un retén son llevados,

Y tras mucho caminar

Se quejan que van cansados

De tanto y de tanto andar.

 

Y el cabo del pelotón

Los consuela en plan zumbón:

Pues tenéis suerte vosotros

 

Que allí vais a quedar,

Y sin embargo nosotros

Tenemos que regresar.

 

DEL CABEZON

 

Por la calle van diciendo

Que tengo mucha cabeza,

Dime mamá, con franqueza

¿Es verdad o están mintiendo?

 

La madre que lo está viendo

Dice con delicadeza

Pero también con tristeza:

No es verdad, están fingiendo.

 

Vete a casa del compadre

Por diez quilos de patatas

Y los traes a la cocina.

 

¿Y donde los pongo, madre?,

No me seas papanatas,

Como siempre, en la boina.

 

 

 

 

 

FANTASMA  QUE  ROBA  PATATAS

 

Eran los años cuarenta

Y un hortelano notaba

Que alguien de noche robaba

Las patatas de su huerta.

 

De fantasma se indumenta

Y cuando el ladrón saltaba

Por la tapia, le asustaba

De esta forma tan violenta:

 

Soy un alma de otro mundo,

Grita en tono furibundo.

Pues te lo creo, de veras,

 

Aunque lleves esas capas,

Que si de este mundo fueras

Como yo, robabas papas.

 

CUPONES  EN  SEMANA  SANTA

 

Espérame junto al ciego

Mientras voy a la taquilla

Para alquilar una silla

Donde ver las procesiones,

 

Y cuando de nuevo llego

Ya no estaba allí mi niño,

Lo busco, lo hallo y le riño,

Y le doy unos coscorrones.

 

¿Por que no me has esperado

junto al ciego que vendía

los cupones y los vales?.

 

Es que un pedo se ha tirado

Y además después decía:

Aún me quedan diez iguales.

 

 

 

 

 

CARTERA  ROBADA

 

Esta mañana un cualquiera

Me ha robado la cartera

Y conseguí en lucha fiera

Que el ladrón la devolviera.

 

La esposa con sorna espera

Que acabe su gritaera,

Y cuando acabado era

Le dice de esta manera:

 

Ay que me muero de risa,

¿Te acuerdas que esta mañana

Te cambiaste la camisa

 

De hilo por la de lana?,

Pues encontré en su bolsillo

Tu cartera y mi anillo.

 

PONTELO, PONSELO

 

Una de rubio color

En una rural posada

Con un rústico brigada

Quiso jugar al amor.

 

Ponte bien ese condón

Y para ser bien gozada

Sin quedar embarazada,

No te lo quites, por Dios.

 

Una semana ha pasado

Y el buen hombre por mear

La gomita se ha quitado,

 

Porque ya no aguanto más,

Y me trae sin cuidado

Que se quede o no preñá.

 

 

 

 

EL  QUE  SE  LO  QUITO

 

En un burdel ciudadano

Enfermó un joven del pene

Y visita a un cirujano

Por ver que cura conviene

 

Hay que cortar por lo sano,

El galeno le previene

Y va a otro matasano

Por si otra solución tiene.

 

Mira, no hay que amputarla,

Súbete a esa farola

Y salta, sin sujetarla.

 

Y al saltar cayó su cola

¿Ves como no hay que cortarla

Que se te ha caído sola?.

 

 

QUIEN  MADRUGA…

 

De mañana un barrendero

Barriendo los callejones

Halló junto a unos bidones

Un lujoso monedero.

 

Mirándolo bien primero

No vio en él direcciones,

Y con esto halló razones

Para quedarse el dinero.

 

Un cachondo compañero

Le dijo que el refranero

Dice sin ninguna duda:

 

Quien madruga Dios le ayuda.

Pues mucho más madrugó

Aquel que se le perdió.

 

 

 

 

 

SOLO  VERTE  ME  ALIMENTA

 

Diez años de compromiso

Una pareja llevaba,

Pero él no se casaba

Por su trabajo indeciso.

 

Ella el casamiento quiso

Pues decía no le importaba,

Que a ella la alimentaba

Verse juntos y en su piso.

 

Pero el poco de sustento

Y el mucho de himeneo,

Hizo de su hambre un lamento.

 

Fue el casarte tu deseo

Y era el verme tu alimento,

¨ pero es que ya ni te veo¨

 

ROBO  EN  EL  CUARTEL

 

Pasó en un cuartel cualquiera

Que llegó queja al sargento

Que a uno del regimiento

Le quitaron la cartera.

 

Forma la compañía entera

Y les pide que al momento

En la fiambrera del centro

Lo robado apareciera.

 

Corto la luz de la sala

Porque así nadie se entera

Quien fue el que la robó.

 

Si será la gente mala

Que cuando la luz volvió

Faltaba la fiambrera.

 

 

 

 

 

 

 

BISCUTER  AVERIADO

 

Un biscúter al camino

Se ha quedado averiado

Y hasta el pueblo es remolcado

Por el Peugeot de un vecino.

 

El Peugeot con desatino

Ya los cien ha rebasado,

Y el biscúter asustado

Le pita y pita con tino.

 

Y un agente en el arcén

(Debía ser soldado raso)

Ha anotado en un papel

 

Este insólito caso:¨¨

Un Peugeot a más de cien

y un biscúter pide paso¨¨.

 

LOCO  CLAVANDO  CLAVOS

 

En una vieja alcazaba

Un loco con gran pereza

Y con muy poca destreza

Un par de cuadros colgaba.

 

Y era tanta su torpeza

Que los clavos que clavaba

Por la punta martilleaba

En vez de por la cabeza.

 

Y entre tornillos y llaves

Le dice otro demente:

Me parece que no  sabes

 

De cuadros lo suficiente,

Ese clavo ahí no claves

Que es de la pared de enfrente

 

 

 

 

 

 

 

 

LEONES  EN  LA  CIUDAD

 

Dos fugitivos leones

A la ciudad se marcharon,

Pasado un mes se encontraron

Y cuentan sus impresiones.

 

Uno está en el puro hueso

Luciendo el otro rollizo,

Y aquel no sabe que hizo

Para mantenerse obeso:

 

¨¨Dime cual es el misterio

Para alimentar tu ayuno¨¨

¨¨Pues me fui a un ministerio¨¨

 

De funcionarios de Renta,

Cada día me zampo uno

Y no se han dado ni cuenta¨¨.

::::::::

 

 

No resultaría muy noble

Ni sería de buen estilo

Pensar que recela es doble

Del escritor Don Camilo.

 

Algún día se hará famosa

La ocurrencia de mi alférez

Que decía que perezosa

Era la osa de Pérez.

 

Al único ser viviente

Que el cigarro bien la goza

Es la cigarra estridente

Cantaora y perezosa.

 

 

Ganadero desdichado

Érase Don Bienvenido

Que en vez de tener ganado

Lo tuvo todo perdido.

 

Aquel imbécil turista

Era un tío tan machista

Que en vez de hacer vacaciones

Las hacía torociones.

 

Tan mal futbolista era

Que marcó un gol de tacón,

Y al darlo en televisión

Le salió el remate fuera.

 

 

 

En la estación a mi hermana

Le dijo la taquillera;

El tren de las diez no espera,

Claro que no, ni manzana.

 

Puede ser que en Casablanca

Haya alguna casa roja,

Pero en toda Salamanca

No hay ninguna sala coja.

 

Conocí a una mulata

Que tiene un tío que es conde,

Porque cuando llega esconde

La cubertería de plata.

 

Aunque sea de oro la mina

Si el ciempiés va al zapatero

Se quedará en la ruina

Si compra botas de cuero.

 

Ayer me pidió el marqués

Le envíe dos o tres cuentos,

Pero no le he puesto acento

Y mandé doscientos tres.

 

 

 

 

¨¨El peinado no me gusta

y quiero que me despeines¨¨,

La peluquera se asusta

Y le da unos cuantos peines

 

Mohamed tiene por nombre

El conductor de la guagua,

Y muy chistoso aquel hombre

Le llama échame agua.

 

Dile que no sabes nada y disimula,

Pero lo escuchó la mula

Y dijo sí, que bobada.

 

En mi casa hay un macaco

Al que lo tengo encerrado

En su jaula de juguete,

Y cuando a paseo lo saco

Se me convierte en pescado

Pues le digo: sal monete.

 

Esta tarde me dijeron

Que los ciegos te han tocado

Y no salgo de mi asombro,

¿Ha sido mucho dinero?.

¨¨te vas a quedar pasmado.

Me tocaron sólo el hombro¨¨.

 

Nunca he oído que al cielo

Le picara nada,

Por lo que es una chorrada

El construir rascacielos.

 

De una forma relajada

Este equívoco se zanja

Si os digo que una granja

No es una gran carcajada.

 

Por teléfono llamé

Y el que ha descolgado

Sólo ha dicho dígame

Y me yo le he contestado.

 

Para estos rascacielos

Que se van a hacer muy pronto

Hay proyectos paralelos

¿Es que serán para tontos?.

 

Se habían quedado sin luz

En una fiesta gitana,

Y hasta el corte fue andaluz,

Fue un corte por Sevillana.

 

Mirad si serán cretinas

Que para hablar de cortinas

Llamé antes, y creían

Que las cortinas ardian.

 

Le llaman un fracasado

A quien nunca triunfa en nada,

Así el que el triunfo ha logrado

¿Han de llamarle frac crudo?.

 

Del lenguaje no me fío,

Porque al verano en lo fino

También se le llama estío,

Pero ¿donde está el sobrino?.

 

Dicen que mis germinales

No concuerda rima y métrica,

¿Serán más originales

sin cuerda y con pila eléctrica?.

 

Salchichón es conocido

Como sabroso embutido,

Y es también vocablo malo

Que insolente dice un palo

Cuando iracundo tropieza

Con una dura cabeza.

 

Por poner una persiana

En mi nuevo dormitorio,

Dicen que soy un tenorio,

Pues se creía mi hermana

Con una idea perversa

Que persiana es la aldeana

De algún pueblecito persa.

A esa pata yo la veo

Pero leerla no puedo,

Y con la duda me quedo

De saber que es pataleo.

 

Las entrevistas que tengo

Mantienen un buen cariz,

Pues yo entrevistas mantengo

Solamente la nariz

 

¿Que nombre se da a la cama

donde se acuesta el león?,

pues esa cama se llama

como el reptil camaleón.

 

La película de Gila

Dejará buena secuela

Y por verla a ella se cuela

Cuando nadie le vigila.

 

A esa bonita mozuela

Su novio consuela un rato,

Porque es un zapatero

Y además tan zalamero

Que con poner nueva suela

Le arregla el roto zapato.

 

Tienen los mismo principios

Los barreños y los cabos,

Porque según mis indicios

Los dos han sido soldados.

 

Entré en un bar de la Expo

Y he pedido dos lenguados,

Medio litro vino fresco

Y un paquete de Ducados.

Cuando pedí cuenta al mozo

Me cobró veintiún duro

Para gusto de mi gozo

Y contento de mi apuro.

Podéis creer que es un cuento

Lo que digo en mi relato,

Pero aunque digáis que miento,

Consolaros, que es barato.

Es un caso de conciencia

Que se llame la criatura

Para toda su existencia

Armando Guerra Segura.

.

 

La madre dice a su hija

Para evitar que se aflija

¨¨Mañana nos compraremos

Cada una un Toyota

Porque ahora si podemos

Cambiar la pe por la jota.

 

Cita de Gabriel Celaya

¨¨ A veces el disparate

Cuenta más que la tristeza,

A veces lo irracional

Nos descubre una belleza¨´

 

¿Sabéis que es una cosa

que entra dura

y sale floja y goteando?

Es una galleta en leche.

Que te estabas figurando.

 

Para acabar con la ETA

Sin que resulte muy caro,

Les daría la tarjeta

Para que cobren el paro

 

Un buen día en la cocina

Habas se estaban guisando

.y me dice mi sobrina:

las habas se están pegando,

pues déjalas que discutan,

ya verás que no se matan-

 

 

Una acacia de revés

Es lugar donde hay mierda,

Inténtalo así leer

Y verás que es cosa cierta.

 

 

 

Erase tan tonto el pobre

Que pensaba que un bígamo

Era sólo un perro doble,

Pero igualmente creía

Que también era polígamo

Todo un perro policía

 

:::::

 

Se cocina en una hoguera

Una paloma zurita

Y a cada cual se le invita

Según del pueblo que fuera.

 

Al que en Alasca ha nacido

Las alas le han ofrecido

Y las patas a un mulato

Que es de Patagonia nato.

 

Y así la comida empieza,

Pero hubo uno que no quiso

Ninguna parte del guiso

Porque su pueblo era Cieza.

…..

En un poema había leído don Francisco:

¨¨Corazón desbocado latía¨¨

Y a la madre de su primo dio un mordisco

Porque había interpretado que leía:

¨¨Con razón des bocado a la tía¨¨.

 

La batalla que ganara

A Rodrigo el moro Muza

Se la ganó por la cara

Porque fue una escaramuza.

 


 

MIS   DECIMAS

 

DE  LA  SEMANA

Consideraciones generales

 

De la semana pretendo

Hacer unas leves décimas,

No serán buenas ni pésimas,

Pero haciéndolas entiendo

Que iré día a día viendo

Las que más sean de mi gusto

Para dedicarles justo

La fama que más le cuadre,

Y si al fin sale un desmadre,

Que perdonen el disgusto.

 

Lunes

 

De la semana es primero

Y lo quiero descansado,

Porque aunque no es buscado

Siendo el menos placentero

Soy optimista y espero

Pasarlo con buen provecho,

Y haciendo a lo hecho pecho

Paso la página entera

Y con la mejor manera

Me voy al martes derecho.

 

martes

 

Ya por el martes voy entrando

Un poco más optimista

Pues repasando la lista

Noto lo voy acabando,

Y a la cama voy soñando

Que este miércoles se acerca

Con una firmeza terca,

Y al miércoles de cabeza

Me voy sin mucha pereza

Y sin forzarle la tuerca.

  

Miércoles

 

Ya en el miércoles me encuentro

Parece con pie derecho,

Y de este día aprovecho

La proximidad del centro

De una semana que dentro

Cuatro días finaliza,

Éste no es el de ceniza

Y aunque lo fuese es igual:

Voy al cine Principal

Que ponen una de risa.

 

Jueves

 

Y en el jueves de mañana

Me instalo con entusiasmo,

Porque no me causa pasmo

El cruzar la meridiana

De esta versada semana

Que se inicia cuesta abajo

Sin excesivo trabajo.

Ya está el jueves terminando

Y a la cama voy soñando

Que ya cubrí medio tajo.

 

Viernes

 

Y ya el viernes se avecina

Con su caminar cansino,

Oscuro, triste y mohíno,

Y tan de pura rutina

Que si el azar lo elimina

Nadie le echará la culpa

Porque no es hueso ni pulpa,

Es un callo caprichoso

Tan molesto y perezoso

Que no merece disculpa.

 

 

 

Sábado

 

Se abre el sábado camino

Con entusiasmo y orgullo,

Como un cálido capullo

Dichoso de su destino.

Tan deslumbrante y tan fino

Que todos abren los brazos

Para ensedarse en sus lazos

Que nos regala un domingo

Que cual venturoso bingo

Trae fortuna, paz y abrazos.

 

 

Domingo

 

Y el domingo, eso es vida,

Es un fantástico día

Donde todo es alegría,

El despertador se olvida

Y su lucir nos convida

Disfrutarlo poro a poro

Cuidándolo como al oro

Sin desperdiciar ninguno,

Saboreando uno a uno

Los frutos de ese tesoro.

 

Conclusión

 

Ya esta semana es historia

Y reafirmo el compromiso

De hacer otras con permiso

De mi tiempo y mi memoria.

No espero infierno ni gloria

Porque no creo en ninguno,

Pero si espero que alguno

Pase un rato entretenido,

Porque yo me he divertido

Al hacerlas, oportuno.

  

 

Para un concurso de décimas

 

Para un concurso poético

Piden décimas auténticas

Y a que no sean esperpénticas

Dedico mi afán estético,

Así con fondo más ético

Nunca dejo de ser práctico

Y con movimiento táctico

Procuro rimas esdrújulas

Que me orienten como brújulas

Hacia un ciclo no galáctico.

 

 

DECIMAS  DEL  AÑO

 

Presentación

 

Las décimas semanales

Terminaron con apaño,

Y ahora quiero hacer al año

Otras tan originales

Que parezcan germinales.

Si al final consigo el punto

Para el que ahora me apunto,

Quizá pronto un árbol siembre

Para que llegue a diciembre

Como un florido conjunto.

 

Mis décimas con criterio

 

Mis décimas con criterio

Tan sólo tendrán apaño

Si son reflejo del año

En este norte hemisferio,

Porque no resulta serio

Que mientras uno tirita

De frío, al otro irrita

El mismo mes con calores

Y los distintos favores

A los que su clima invita.

 

 

Enero

 

Ahora que nos llega enero

No pido a los reyes magos

Dinero, oro ni halagos:

Pido que en el año entero

La salud sea lo primero.

Y aunque este mes es largo

Pongamos en su descargo

Que hay rebajas a porrillo

Que nos alivia el bolsillo

Y nos sacude el letargo.

 

 

 

Febrero

 

Y ya febrerillo el loco

Les traigo del brazo presto

Pero al ser año bisiesto

Es un mes que aumenta un poco,

Y en sus inicios evoco

Los festivos carnavales

Que son como vendavales

De color, música y danza

Y a veces de alguna chanza

De sucesos nacionales.

 

Marzo

 

Le quedó a marzo la fama

De ser el mes más ventoso,

Pero a veces caprichoso

No obedece a esta proclama,

Y hacia sus fines derrama

La estación más exquisita,

Esa venturosa cita

Que dicen la sangre altera:

La florida primavera

Que  amor da y penas quita.

 

Abril

 

Abril de la lluvia es sino

Que triunfal y bienhechora

Alimenta fauna y flora

Alegrando al campesino.

Y no es ningún desatino

Pensar que estas cuentas hechas

En tan benévolas fechas

Darán un mayo florido

Y un verano bendecido

De confortables cosechas.

 

 

Mayo

 

Si se hiciera alguna encuesta

Para los meses del año,

Seguro que sin apaño

Vencía mayo en la apuesta,

Porque mayo es una fiesta

Desde sus mismos albores.

Mes auténtico de flores,

Inspiración del poeta

Que desde la be a la zeta

Brinda a mayo la a de amores.

 

Junio

 

Mes sosegado y tranquilo

Es junio, el de las candelas

Que yo con mis espinelas

Pretendo seguir al filo

Con el candoroso estilo

Que me viene de la mano

Para aprovechar ufano

Con espíritu optimista

Esta cálida autopista

Que nos conduce al verano.

 

Julio

 

Con un calor sofocante

En nuestro hemisferio norte,

Presenta julio su porte

De eterno veraneante.

Tan presumido y pedante

Se siente de su mandato,

Que se burla, mentecato

Del frío de otro hemisferio

A donde irá en cautiverio

Con abrigo y sin boato.

 

Agosto

 

Es agosto con provecho

Mes excelso en vacaciones

Y aprovecho mil razones

Para ejercer el derecho

De sentirme satisfecho

Sin pasarme de la raya,

Pues aunque calores haya

Disfrutaré mi descanso

Aunque sea haciendo el ganso

En la refrescante playa.

 

Septiembre

 

En septiembre es genuino

El festejo en los lagares

Convertidos en altares

Donde adoramos al vino

Con fervor casi divino.

Y casi el mes terminado

Con el verano acabado

Recibimos al otoño

Que como nuevo y bisoño

Llega un poco despistado.

 

Octubre

 

Porque llega como amigo,

Pero a mediados de octubre

A los árboles descubre

De hojas que son su abrigo,

Y les condena a un castigo

Tan voraz y tan violento

Que asustando al mismo viento

Llega al fin de la jornada

Con la voluntad quebrada

Y la boca sin aliento.

  

 

Noviembre

 

Ya es noviembre, y no me engaña

Aquel mi obstinado empeño

Que nunca fue tan pequeño

Para realizar la hazaña

De comerme una castaña

Con once meses completos.

Al fin culminé mis retos

Aunque hubo alguna gente

Cariñosa y exigente

Que me los pedía en sonetos.

 

Diciembre

 

Ya me encuentro en el mes doce

Y con las cuentas bien hechas,

Porque así con estas fechas

Doy alegría a mi goce.

Acabé el año sin roce

Y al dos mil cuatro le digo

Con navidad de testigo

Que se marche en buena hora,

Que sin prisa ni demora

Lo despide un buen amigo.

 

Una décima rápida

 

Con rapidez se me exhorta

Para que haga una décima,

Que sea óptima o pésima

Es lo que menos importa,

Mas siendo la estrofa corta

Ya voy por la seis entrando

Para la siete acabando

Darle paso a la de ocho,

Y con la de nueve abrocho

La de diez, y terminando.

 

  

Inicio a décimas

 

Nunca hice una espinela

Y me dije algo inquieto,

¿ Por que no aceptas el reto

De pintar en otra escuela?

Y he cogido mi acuarela

Y el verso de mis pinceles

Para dibujar las mieles

De esta improvisada décima

Que si acaso suena pésima

No es por malos cascabeles.

 

Al año que pasa

 

Lo mismo que pasa el año

Con sus largos doce meses,

Así pasa nuestro daño

Con más o menos apaño

Aunque duela muchas veces.

Pero también nos deviene

Inmensas felicidades;

Hagámoslas realidades

En el año que nos viene

Con paz, amor y verdades.

 

 

Despedidas al año 2.003

 

Con su adiós definitivo

Un año desaparece

Que más que un año parece

La sombra de un fugitivo,

Que pendenciero y furtivo

Nos dejó tremendos males.

Esperemos que leales

Sean los meses venideros,

Y que si no dan dineros

Sean al menos más legales.

 

..........

 

Se nos fue un año de asombros

Que nos trajo pesadillas,

Guerras, odios y rencillas,

Chapapote, sangre, escombros.

Esperemos que en los hombros

Del nuevo que nos visita

Traiga más grácil la cita,

Y con bonanza y ventura

Haga que su singladura

Resulte leve y bendita.

 

Recordando a Antonio Machado

 

Caminante, es tu camino

Sólo un sendero de huellas,

Y tendrás escrito en ellas

El sino de tu destino,

Que el aire en el polvo fino

Deja en tus huellas al viento

La esfinge de un monumento

Que sólo es polvo y ceniza

E infiel arrastra la brisa

Hacia su destino cruento.

 

GUERRA  DE  ESDRÚJULOS

 

Respuesta a un soneto

 

Tu soneto es estético

Y con una rima clásica.

El trabajo es cosa básica

Para lograr un fin ético.

Yo te aseguro profético

Que si en todo eres metódico

Por un precio más bien módico

Podrás alcanzar buen rédito

Con ese esdrújulo inédito

De carácter no periódico.

 

Respuesta a liras

 

Con un carácter no bélico

Dando margen a lo gráfico

Acepto con gusto un tráfico

Tan agudo y tan modélico

Como el mismo Fray Angélico.

Con esta espinela armónica

( Que no es átona ni tónica )

Cumplo con el buen propósito

De completar mi depósito

Aunque mi voz quede afónica.

 

El crucifijo y la Biblia

 

En la jura del gobierno

Ponen Biblia y crucifijo,

Pero como ateo me fijo

Que no es muy legal el terno,

Demócrata ni moderno.

En España hay religiones

En sus diversas regiones

Que no creen en Jesucristo,

Y por eso me resisto

A concederle razones.

 

Católica en su conjunto

No es la España que conozco,

Y por eso reconozco

Que resulta un mal asunto

Poner a la Biblia junto

A la bicolor bandera.

Un ministro en su cartera

Tiene que tener a mano

Problemas del ciudadano

Y nunca un dios de madera.

 

 

 

 

Décima a la tercera República

 

Si queremos en conciencia

Reafirmar nuestro destino,

No existe mejor camino

Que aceptar la consecuencia

De que el pueblo con su ciencia

Elija a su gobernante

Desde su más alto estante

A la menor gestión pública,

Y eso sólo la República

Lo ofrece como garante.

 

Bandera republicana en Cibeles

 

Bandera republicana

En la estatua de Cibeles.

Los republicanos fieles

Deseamos que mañana

Nos entre por la ventana

Un soplo de suave brisa

Que nos sirva de premisa

Para decirle al monarca

Que no queremos jerarca

Si no le dio el pueblo visa.

 

¡Que bien luce la bandera

tricolor en la Fontana¡.

¡Cuánta libertad emana

esa enseña pionera¡.

En mi espinela quisiera

Hacer realidad ese sueño:

De que el país sea el dueño

De su destino y su hazaña,

Y de que muy pronto España

Sea República en su empeño..

  

A Rosa Aguilar (alcaldesa de Córdoba)

Con motivo de su asistencia a boda real.

 

Mi muy querida alcaldesa,

Soy de I.U. militante,

Y aunque esto ya es bastante,

Soy ateo de una pieza.

En la ciudad cordobesa

De la que usted es dirigente,

Habrá entre tanta gente

Otras muchas religiones,

Por lo que no veo razones

Que sólo a una represente.

 

A  una  fuente

 

Una décima a la fuente

Es como el agua que fluye

De sus caños, y diluye

El verso en agua corriente.

Mas cuando el sol ocurrente

Sus líquidas perlas besa,

Nos ofrece la sorpresa

De ese mágico arco iris

Que como aquel Dios Osiris

Nos deslumbra y embelesa.

 

 

Décima anti tabaco

 

No permitas que el tabaco

Arruine tu organismo,

Por eso, desde ahora mismo

Tira tu pitillo a un saco.

El favor no es nada flaco:

Piensa que tu cuerpo es uno

Y no resulta oportuno

Destruirlo a caso hecho.

Piensa que mejor derecho

Que la vida, no hay ninguno.

 

   

DIRECTOR  BUSCA  ACTOR

 

¨¨Al más fuerte ciudadano

del mundo, busco afanoso,

Si en vez de feo es hermoso

Pues eso más que me gano¨¨.

 

Dice el ruso: con la mano

Mis hombres matan un oso,

¨¨Y al bisonte poderoso

Lo mismo,¨¨ el americano.

 

Y un español muy despierto:

¨¨De las hazañas del mundo

la nuestra es la más sonada,

 

porque sabed que al Mar Muerto

lo mató mi tío Facundo

de una fuerte bofetada¨¨.

 

SANTO  MILAGRERO

 

En mi huerta malagueña

Un árbol frutal había

Que nunca frutos tenía

Y pensé en hacerlo leña.

 

Pero en  mi pueblo una peña

De una insigne cofradía

Ese tronco lo quería

Para hacer de un santo enseña.

 

Y así en procesión salía

Como santo milagrero

Paseando el pueblo entero.

 

Mas si nunca frutos dio

Cuando lo tuve en mi agro,

Es difícil que un milagro

 

Haga ese santo de encargo,

Ni aunque lo vistan de largo.

 


 

ALGUNAS LIRAS DE ENTRENAMIENTO 

 

Con cara de cemento

La limosna pedían dos mendigos

A la puerta un convento,

Pero algunos amigos

En vez de dar dineros daban higos.

 

 

Es la be con la uve

Un problema difícil de mi amigo,

Y aunque yo antes lo tuve

Le apliqué tal castigo

Que es la be de la uve su enemigo.

 

 

Sobre la investidura de Z.P.

 

En unas elecciones

Prometía un político novato

Sacar los batallones

De Irak, como alegato

De vencer al P.P. en su pugilato.

 

Pero hoy en la investidura,

El recuerdo de aquella su promesa

Tuvo la nota oscura

De poner por sorpresa

A la OTAN encima de la mesa.

 

Ay señor Zapatero

Quizá esa promesa era patraña,

Usted dijo primero

Que las tropas de España

Vendrían si no hay ONU en la campaña.

 

Si no hay ese regreso,

(Aunque el tiempo aún es prematuro)

Pues tan sólo por eso

Desde hoy le aseguro

Que tendrá su gobierno un hueso duro.

 

 

Sobre la noticia de salida tropas de Irak

 

Escuché ayer domingo

Una grata noticia del gobierno,

Extraordinario bingo,

Maravilloso terno:

Al fin saldrán las tropas del infierno

 

De Irak, es buen inicio

Para el nuevo mandato socialista,

Ojalá sea el indicio

Veraz y realista

De tener un gobierno progresista.

 

Pero me quedan dudas

De que el yanqui no tome su venganza.

Las tendremos muy crudas.

Mas tengo la esperanza

De dejar de lacayos ser balanza

 

 

Sobre las tropas a Afganistán

 

La Casa Blanca juega

Como si fueran oros, bastos, copas,

Ser de Irak estratega

Y cambiar pan por sopas

Mandando a Afganistán a nuestras tropas.

 

Si acepta este chantaje

El nuevo presidente Zapatero,

Será un cambio de traje

Tan tosco y tan grosero

Como ha tiempo fue el yanqui de embustero.

 

 

De décimas y liras

Resultó la semana suficiente,

Pero si bien lo miras

También fue muy eficiente

De norte a sur y de occidente a oriente.

 

 

 

Pero además te digo

Que me agrada que seas en directo

Competidor y amigo,

Porque siendo correcto

Tendrás juntos mi aplauso con mi afecto.

 

 

No finjas ignorancia

Cuando eres capaz de hacer sonetos

De ausente petulancia,

Tan bellos y completos

Que te envío por ellos mis respetos

 

La fuente de mi aldea

Se engalana y se viste de divina

Cuando el sol se recrea

Y en iris ilumina

La aurora de su perla cristalina.


SONETO CON ESTRAMBOTE

 

En una noche negra sin estrellas ni luna,
perdió a su anciano padre un triste carpintero,
y aquella misma noche también fue padre, pero
mayor fue su tristeza que su alegre fortuna.

Y así en el nuevo día sin sonrisa ninguna
labora con su oficio y de un mismo madero,
el ataúd del padre con llanto lastimero
y para su pequeño, la más decente cuna.

Así son de fatales las leyes de la vida,
pues se nace o se muere sin precisar licencia
ni pasaporte alguno de entrada o de salida.

Así es de intermitente la luz de la existencia
que se enciende o se apaga sin precio ni medida
y sin prerrogativas de culpa o de inocencia.

La esencia es la presencia.
Cuando se nace cantan alegres festivales,
y lloran con la muerte los tristes funerales.


LA SANGRE DE AFRICA

   

angre de África no tiene ningún color especial,

El arco iris le negó sus matices,

Y allí, tras las columnas del Hércules mitológico,

Le dejó sus estatuas de sal, listas para el sacrificio.

 

Pero la sangre de África está destinada a regar

La salud de los cinco continentes

Purificando las impurezas

Que tantos siglos de luchas fratricidas

Dejaron entre escombros y conciencias.

 

De su sangre es el destino y el porvenir de un mundo yermo.

Con su sangre abonará los surcos de la futura siembra,

Y de su sangre brotará la fecunda semilla

Que florecerá en los campos de los continentes viejos.

 

Jamás la duda hará mella en su espíritu

Y las mentes optimistas saludarán la buena nueva

Que se percibe a través de sus almas hoy lastradas.

 

Es la hora de que las amapolas bienhechoras

Aplaudan la aurora que vendrá con la feraz brisa

De esa nueva y pura sangre.

Es la hora de romper las absurdas barricadas

Que crearon los retrógrados pensamientos de nuestra miserable sociedad

Es la hora del optimismo.

Es la hora de un alba nueva desnuda de prejuicios,

Y desprovista de odios y rencillas,

 

 

 

Es la hora de pensar que permanecer en el justo medio

Es el más injusto de los medios,

Y hay que decidir la aventura del porvenir

En el día de hoy, porque aún es tiempo

De rectificar errores del pasado

Mucho antes de que los años agoten

El escaso impulso de nuestros ánimos escasos,

 

Porque lo importante no es

Crear nuevos crucigramas para que otros los resuelvan,

Lo importante es saber resolver los que otros nos dejaron.

 

Cuando terminen los días de los que ahora escribimos;

Cuando lleguen los días nuevos en que otros leerán lo que hemos escrito,

Alabarán las profecías de estos renglones no torcidos

Y saludarán optimistas esa sangre nueva

Que purificará las arterias de esta sociedad caduca.

 

Te saludo sangre nueva,

Te saludo oh sangre redentora

De ese continente nunca pobre, pero siempre empobrecido

Por la codicia y el odio

De los hombres de los continentes viejos.

Te saludo y te doy la bienvenida

Porque más pronto que tarde

Estas costas que hoy te son hostiles,

Serán las que mañana abrirán los brazos

Esperando la benéfica sangre

Que hará rejuvenecer la que hoy se atora

En nuestras arterias de miedo.

 

 

 

 

 

Los vientos viejos aullarán en su agonía

Por las esquinas de las noches oscuras,

Y un alentador mestizaje de incombustibles ícaros nuevos,

Extenderá sus alas para proclamar

Que los rayos de la vieja inercia,

No podrán destruir la savia redentora

Que se percibe ya cercana.

 

Los lamentos de hoy escribirán las aleluyas de mañana,

Y la nueva epifanía

Abrirá nuevos horizontes y mentes nuevas,

A las que ahora bostezan y agonizan

En clamores de oropeles.

 

Juntos hemos creado un abominable Vellocino de Oro

Que alimentado de injusticias y riquezas, acabará devorándonos,

Y sólo seremos los fétidos excrementos de una indigestión

Que obscena y miserable, ulcerará nuestros domesticados intestinos.

 

No cerremos murallas, ni puertas, ni esperanzas,

Ni hagamos hipoteca de nuestro futuro,

Porque no es nuestro el vencimiento de la deuda que tenemos contraída.

Serán nuestros hijos los abonadores a su vencimiento,

Y es nuestra obligación la hagan

Con el mínimo interés en sangre, sacrificios y miserias.

Abominad la bota, la espada y el sable.

Abominad la sinrazón y las cruzadas,

Y desde el Atlas agreste hasta donde se abrazan los océanos,

El Kilimanjaro altivo

Extenderá la limpia mirada y la limpia conciencia

Con unos nuevos brazos,

Para hacer realidad lo que hoy es tan sólo

El credo de una enorme profecía.

 

EN LAS LLANURAS DE SOWETO

 

Al oeste de Soweto hay una llanura

Donde esqueletos de carne negra juegan

Con muñecos de huesos blancos

Calcinados al sol del desespero.

 

Pertenecen a otros muchos Mandelas que no tuvieron

Ni siquiera la oscura esperanza de una cárcel

Ni el martirio sin fe de una mazmorra.

Son los mártires anónimos al mundo entero,

Pero nunca a su etnia ni a su tribu.

 

Tenebrosos ladridos de perros y de hienas

Fueron los cantos gregorianos que lloraron sus entierros,

Mientras el hombre blanco, ebrio de pólvora y alcohol,

Emborrachaba sus sentidos con la sangre inocente derramada,

Agradeciendo a su dios blanco la merced de la victoria.

 

Eran los días gloriosos del apartheid:

El safari comenzó, la selva llena de asombro contemplaba,

Impotente y estúpida, la caza del hombre negro.

Las aldeas retumbaban con lamentos de tambores,

Las chozas abandonadas dieron su tributo al fuego,

Las madres, flacos los pechos y las cinturas quebradas,

Hacia un sol atormentado

Elevaban sus hijos y sus preces,

Pero en el sol, ojos de helio y oídos de azufre,

Se nublaron por no ver el sufrimiento,

Y quedaron sordos para no escuchar lamentos,

Ni ladridos, ni disparos, ni blasfemias,

Ni cantos, ni rezos, ni agonías, ni muertes.

Pies descalzos, atenazados, aterrorizados,

Corrían hacia el poniente

Con el alma en el filo de una lanza

Y un rasgado corazón dentro del pecho.

Cortinas de balas esperaban, pantallas de acero cercenaron la huida,

Y amontonados sobre las pardas tierras,

Miembros negros de fracturadas almas blancas,

Exhalaron sus últimos suspiros agonizando

Al mismo compás que lo hacía la tarde,

Que indiferente a la sangre y al dolor,

Preparaba el relevo a una noche de luna ausente.

 

Las sombras invadieron la llanura,

Hombres, niños y mujeres vivos abrazaron a hombres, niños y mujeres muertos,

Y las nuevas estrellas lloraron,

Mientras tanto, otros hombres, mujeres y niños vestidos de otra piel,

Brindaron con champán

El trágico final de su hazaña,

Investida en moral de sus miserias.

 

 

LA VENGANZA DE ÁFRICA

 

Allí donde los lirios tienen

Las cenizas y las heridas de las amapolas.

Allí donde los presagios mantienen intactas

Las dudas bañadas de dolorosas incertidumbres.

Allí donde lo blanco hace las paces con lo negro:

Allí está la indefinida verdad

Vestida con harapos de comedia

Y el ceño enmascarado

De una amarga melodía inacabada.

Su principio fue

La aventura de la desesperación y el hambre,

Y su final será

Los rompientes de sus almas entre las rocas

Humedecidas de salitre

En alguna playa del soñado paraíso.

A sus alientos no les quedan

Ni las medias suelas de su taciturno porvenir,

Y no encontrarán nuevos zapatos,

Ni siquiera remendados, porque los perversos magos

No dejarán carbones en sus botas,

Sino los rotos despojos de un grito desesperado,

Manchados con la sangre y el sabor

De miles y miles de fúnebres cabalgatas.

 

En estos países de occidente,

Incierto destino de su hégira suicida

Donde las lágrimas se tiñen de hipocresía,

Los más encontrarán tumbas, presidios o burdeles,

Y los menos, el laborante ejercicio de mercadear su sudor

Para mitigar el hambre colectiva, que desde ancestrales siglos,

Azotó a sus pueblos y a sus dioses.

 

Oh África desvalijada, oh África desnuda, descosida,

Oh África sometida, oh África deshojada, maldecida, ultrajada,

Oh África con un participio pasado sembrado de cadáveres y huesos.

Algún día volverán a ti

Aquellos autores de tu tormentoso pasado

Y de tu presente tenebroso

Para pedirte clemencia,

Y entonces tú, oh África sin rencores,

Extenderás tu falda y tus pechos para cobijar y amamantar

A aquellos impuros que te hicieron tanto daño.

Y ésa y sólo ésa, será tu venganza.

LA NANA DEL HAMBRE

 

Se oye el silencio entre las notas

Melodiosas de una nana

Que una madre de color canta a su hijo

En las secas sabanas polvorientas.

 

Una nana que entre quejas se desgrana

Maldiciendo el destino que la vida

A su etnia ha dejado por herencia.

 

Nunca existe verdor en el paisaje,

Nunca existe un árbol que dé sombra ni cobijo

A su errante camino de agonías,

Nunca existe una esperanza

Que ilumine

El final de su triste desventura.

 

Una nana arrulla a ese chaval

Entre sus pechos,

Que aferrados los dientes al pezón

De la ubre maternal enflaquecida,

Quedó con el silencio de su hambre,

Y sus ojos se cerraron para siempre

Entre gotas de leche mortecina.

 

La madre, ni llanto tiene,

Sus ojos, de infinita sombra negros

Y de infinita ternura,

 

Se secaron como el polvo del desierto

Reseca los rastrojos

Que ayer dieron cuna a su bebé

Y mañana han de darle sepultura.

 

 

HAMBRE (A Etiopía)

¨Cuando haya pan para todos

entonces será navidad¨

(M. Gámez Quintana)

Cuando lanzo a lo lejos la larga mirada,

A las inmensas y polvorientas llanuras

De esa tierra inhóspita, desolada,

De esa cadáver tierra calcinada,

De esa tierra sin verdor, desertizada,

Veo a un lado sombras,

Famélicas sombras, hambrientas

Y sedientas sombras,

Sólo sombras de un fugaz futuro

A cuyas cabezas

La siniestra guadaña

Tiene puesto el cerco

De su fin cercano.

 

Y veo a otro lado,

A grupas de un corcel tenebroso

Levantando espiral polvareda,

Un jinete demacrado

Fugitivo de tinieblas,

Galopando la funesta llanura.

 

El bocado del caballo

Reluce oxidados hierros

Y las espuelas al costado,

Cual clavijas apretadas,

Hieren y sangran su vientre

Mostrando descarnaduras

De incicatrizada sangre.

 

Jinete de cruel mirada

Y de gélido semblante,

Las sombras con las que cruza

La desenfrenada sombra,

Llenan de pavor sus ojos

Y de espanto sus gargantas

Y gritan despavoridas

Ante su galope raudo

Y su caminar certero:

 

Es el hambre quien galopa,

Es el hambre quien nos lleva,

Es el hambre quien nos llama

Y por nuestros propios nombres.

 

Es el hambre que no quiere

Dejar crecer nuestros hijos,

Es el hambre enviada

De algún país poderoso

Que no quiere que seamos

Ni ya tan siquiera sombras.

 

Es de un país que no quiere

Ni que en su repleta mesa

Le seamos ni un recuerdo

Que indigeste su banquete

Con feroz remordimiento.

Es de un país que quisiera

Vernos borrados del mapa:

 

Fuera sombras,

Sombras, fuera,

Al Averno con las sombras.

 

Detrás de este cruel jinete

Vendrá agazapada otra

Mucho más cruel amazona,

Con cuya guadaña abate

El resto de nuestras sombras.

 

Y el mundo al final sonríe

Satisfecho de su hazaña:

Levantemos los manteles,

Apuremos muestras copas,,

Que ya se ha acabado el hambre,

Que ya no quedan hambrientos,

Que quedaron sepultados para siempre

Bajo el polvo del desierto.

 

LOS EMIGRANTES DEL HAMBRE

 

Un látigo terrible y sin conciencia

Flagela sin piedad la espalda inerme

Del hombre de color, que a su alma duerme

Entre el sordo rugir de su impotencia.

 

Esa estrella que alumbra su camino

Se ha deshecho en una noche oscura,

Dejando entra las sombras la ventura

Maldita de su trágico destino.

 

Y la esquiva ruleta de la suerte

Que aferra el origen de su cuna

A una tierra tan yerma de fortuna,

Lo siembra de agonía y de muerte.

 

No hay tormento mayor, que al inocente

Le aflijan el castigo inmerecido

Por unas culpas que nunca ha cometido

Clavadas como espinas en su frente.

 

Y ahíto de torturas y condenas

Sepulta en las arenas su memoria

Dispuesto a escribir la nueva historia

Con la tinta sangrante de sus penas.

 

Con otros fugitivos de infortunio

Emprende una hégira suicida

Donde el precio es tal vez su propia vida

Y su premio el de un nuevo plenilunio.

 

Y a una débil barca sus afanes

Se aferran como a un dios el penitente,

Que implora en su rezar le sea clemente

Y aplaque de la mar sus huracanes.

 

Al patrón de la barca lo amilana

El miedo del final de la odisea,

Y viendo que la playa horizontea

Arroja hasta la mar su carga humana.

 

No le importa si alguno no pudiera

Alcanzar las arenas de la costa,

Ambiciona su afán que en nueva posta

Más víctimas aloje la patera.

Los oleajes, tenaces enemigos

Luchan fieros minándoles el poco

Aliento que le queda, pobre loco,

No sólo son los vientos sus testigos.

 

Y es que su hambre a nadie le interesa,

La ley lo persigue y lo acosa,

Porque más la justicia es poderosa

Cuanto más indefensa está la presa.

Los tiempos del esclavo y de su caza

Volvieron a encarnarse de repente

Haciendo del pasado este presente

Que llena de vergüenza a nuestra raza.

 

Y hacinado al barrote y la reja

Teniendo sólo un número por nombre,

La amarga frustración de un triste hombre

En su pálido rostro se refleja.

 

¡Que trágico final a sus quimeras

Le puso el occidente insolidario!

Y allá en su pobre aldea solitario

Sueña su alma en un mundo sin fronteras.

 

PLAYA DE ACOGIDA

 

Llegaron despojados de sus alas

Sin alientos por los inmensos mares;

Llegaron con las almas ateridas;

Llegaron con los pulsos expulsados

Y la angustia bañada de salitre.

 

Una meta, tras de las bravas olas

Disfrazada de playa les espera,

Y la madre, las ubres extenuadas

En los ojos del niño se contempla

Impotente de remediar su hambre.

 

Seis meses en las tierras africanas

Aplastados al sol de las miserias,

Sus ojos deshojaron las tinieblas

El oscuro pasado de su estirpe

Y de la esclavitud de sus ancestros.

 

La madre, asida a un rayo de esperanza

Más allá de las olas y los llantos,

Soñando con un nuevo paraíso,

Abandona sus lares y penates

Y se aventura hacia un destino incierto

Sollozando, con la esperanza inquieta

De que el fruto granado de su vientre

Sucumba sin cantar un nuevo día.

 

Mas unos pechos blancos amamantan

Al niño de azabache en las arenas,

Mientras las tibias golondrinas cantan

Con su ritmo de amor a las dos razas.

 

Fue en mi tierra andaluza verde y blanca

Donde una madre blanca y otra negra

Fundieron un crisol de siemprevivas,

Junto a un sol, que asomado a sus espejos

Lloró con emoción sobre la espuma.