El Convento de Ntra. Sra. de la Fuensanta del Valle.
El Convento, como es conocido en Alhaurín de la Torre, es uno de esos
testigos mudos del paso de la historia, que la indiferencia actual castiga con el abandono
y el olvido. Los restos del convento que aún hoy se conservan medio engullidos por casas
contiguas, revelan en el portón de entrada a su patio y en las ruinas de sus
dependencias, una historia olvidada para la mayoría. Una historia que queremos dar a
conocer para conseguir que el Ayuntamiento (ni en la Guía de 1991, ni en la de 1998
aparece una sola referencia al histórico edificio), y la Consejería de Cultura de la
Junta de Andalucía, dediquen tiempo y dinero para recuperar sus ruinas.
En varios archivos hemos encontrado numerosos documentos sobre este convento de los frailes mínimos, que demuestran su gran importancia en el pasado. Su origen es de finales del siglo XV cuando en el arroyo de la Fuensanta se halló la santa imagen de Nuestra Señora, de talla y vestido de madera, con escapulario del Carmen. Medina Conde lo explicaba ampliamente: "A poco tiempo de conquistada esa sierra a los moros aunque no consta cuando y sí consta por bula de indulgencia dada por León X en 28 de marzo de 1516. Usaban los moros de sus aguas para sus enfermedades y continúan estos milagrosos efectos. Hace memoria de su hallazgo Morales en su crónica de la Religión Mínima o epitome de la provincia de Granada, fundándose en 1591, dicha bula está en el archivo de este convento. Inicialmente fue ermita pues la dación de ésta al convento de la Victoria de Málaga fue en 1592, y la erección del convento con prelado fue por San Miguel del año 1515. Dio esta a los padres Mínimos de Málaga el Ilmo. Sr. D. Luis García de Haro. Todo consta en los archivos de dicho convento.".
Hemos comprobado que en 1751 había en el convento 15 religiosos, reducidos en 1787 a seis profesos y dos legos, y aumentados en 1793 a 13 conventuales de los que eran once profesos y dos legos, en cuyo número se incluía el prelado del que era párroco Don Francisco de la Fuente y Victoria, caballero mayorazgo de la ciudad de Granada.
La tutela inicial del convento de la Victoria de Málaga se invierte pues hemos encontrado que en 1824 el convento malagueño debía al alhaurino dos censos que unidos hacían un rédito anual de veinte reales y veinte maravedises de vellón, por una deuda total de 660 reales.
También se conservan numerosos contratos de arrendamiento de propiedades del convento como un contrato de 1828 por el que el convento de la Fuensanta arrendaba a Pedro García León, vecino de Alhaurín de la Torre, "una huerta hacer, huerto y tajones" por un plazo de cuatro años y precio de 500 reales cada año pagaderos en "dos plazos iguales de dinero metálico excluido todo papel en los días de San Juan Bautista y Pascua de Navidad", y otro arrendando una casa en la calle "de la Cochera" en 1800.
Tras la desamortizaciones del siglo pasado, el convento pasó a manos particulares y sus tierras divididas, quedando finalmente en las ruinas que hoy podemos ver, (en la foto el arco de entrada al patio). Esperamos y deseamos que Alhaurín de la Torre recupere el convento y lo convierta en atracción cultural e histórico-artística. Este año de elecciones puede ser bueno para las promesas políticas, reclamaremos que se hagan realidad.