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Alhaurín de la Torre me “sulibeya”
(Entrevista con Carlos
Mejía Godoy: por Luis Bravo)
“¿Que
cosa es el sulibeyo?, le pregunté a Baltasar Necoya. Y él tiró una piedra pómez
al fondo del río y cuando esta volvió a salir me dijo: “Mírela... mírela como se
sulibeya”.
(de
la canción: Son tus Perjúmenes mujer.)
Tiene 59
años y no los aparenta. Lleva casi 40 metido en el mundo de la música y parece
que fue uno de los indios que recibió a Colón acordeón en mano. Tiene tablas y
experiencia como demostró posteriormente en el recital. Dijo que no bebe, de
hecho pidió un capuchino, -que no había- y terminó tomándose un doble de coñac a
palo seco. Se encontraba a gusto en la terraza del bar y gesticula tanto como
habla, es decir acompaña palabras de gestos dándoles un énfasis que convence,
trasmite sinceridad y comunica.
Pregunta: ¿Viene de familia de artistas, según tengo entendido?
CMJ:
Pues si, mi padre era cantor de tangos, comunicador natural que transmitía
escuela preferentemente humana, tenía lo que Garcia Lorca definió como “duende”,
una de sus frases favoritas era: “la voz se acaba, el espíritu permanece”, fue
mi principal escuela y la complementaria, la campesina, donde se guardan en un
arca el torrente de la tradición oral nicaragüense que yo he he estudiado y
recogido en la oralidad de la gente de donde se nutre el habla cotidiana, las
ciento de palabras que el campesino transforma haciendo suyas y que vienen a
expresar cosas que aunque ya están recogidas en los idiomas, para él son propias.
Estamos
en el principio de la entrevista, pero ya se advierte que se siente íntimamente
orgulloso de ese trabajo recopilatorio que ha realizado y difundido por el
mundo. Y evidentemente hay que hacer referencia al “sulibeyo”.
Pregunta: ¿evidentemente sabe que ha inventado un término hoy aceptado por el
lenguaje español, me refiero al “sulibeyo”?
CMJ:
Jajaja... (ríe abiertamente) Si claro que lo
sé, recuerdo que incluso me han escrito catedráticos de la Lengua preguntándome
los orígenes de la palabra para buscar su definición semántica y la verdad es
que es una palabra que define, pero no necesita definición, es comprendida
inmediatamente porque es aplicable a estados de ánimo, es una palabra también
con duende, como otras muchas, conforma una médula y me gusta buscar el origen
semántico de las palabras, “sulibeya” parece la acepción popular del
“solivianta” en el lenguaje campesino nicaragüense. La belleza en el habla tiene
mucho que ver con la belleza y musicalidad de las palabras. En este punto
entrevistado y entrevistador repasamos un etcétera largo de palabras musicales y
vuelve a mostrar su preferencia por García Lorca, un referente al que se nota
que admira en sus dos facetas de poeta y músico. Lo considera como el poeta mas
grande en Lengua española, cosa rara para un nacionalista como él, que no sea su
preferido un gran poeta como el nicaragüense Ruben Dario, un maestro del
lenguaje, de la métrica y de la rima, innovador que creó escuela en su tiempo en
la poesía española y de donde han mamado enormes escritores del siglo XX
español.
Pregunta: ¿Sin embargo la casta musical y artística de los Mejía Godoy no acaba
en usted?
CMJ:
Somos varios hermanos y todos tenemos aptitudes artísticas. Luis Enrique es
cantante como yo, y Armando y Chico Luis pintan y dibujan.
Pregunta: Y según tengo también entendido, tiene un hijo en Irak, enrolado en el
ejercito americano, a pesar de su conocida militancia antimperialista ¿cómo
sobrelleva esa contradicción?.
CMG: El hecho de que mi
hijo Camilo Ernesto sea militar estadounidense es un mero accidente, se enroló
en el Ejercito USA para obtener una beca de estudios y 40 días antes de
licenciarse le ha tocado participar en esta guerra. Él junto con su hermano y su
madre viven en Estados Unidos y la guerra ha sido algo sorpresivo. No sabe usted
como hemos sufrido sin noticias de su estado, su situación o su bienestar, todo
porque el mando no comunicaba nada por motivos militares. Afortunadamente se
encuentra bien, aunque aun sigue destinado allí.
Él nunca ha tenido una
mentalidad militarista y de siempre, todos los Mejías hemos sido solidarios con
los pueblos pobres, con las minorías étnicas. Yo estoy en contra de que mi hijo
participara en esa guerra y como ciudadano de este planeta martirizado por
guerras y genocidios, como artista, testigo y actor de mi tiempo y como padre de
un joven que tiene derecho a la vida, he protestado contra este atropello de la
política imperialista de los Estados Unidos contra un país mas débil.
Se ha
emocionado al recordar estos sucesos y sus palabras demuestran la firmeza de
unas convicciones arraigadas desde joven y que por azares del destino le han
dejado posiblemente doble huella.
Pregunta:
Es muy conocida su militancia revolucionaria en el Frente Sandinista, ya que
incluso es usted autor de la letra del Himno revolucionario que por un tiempo se
consideró Himno Nacional, ¿Cómo llegó a este convencimiento?
CMG: El paso de la música
tradicional a la música revolucionaria fue súbito y consecuencia de un
descubrimiento originado por mi percepción de que yo andaba cantando y
recopilando música tradicional, cantándole al ranchito y a la naturaleza,
mientras existía el germen de un movimiento revolucionario contra la tiranía de
Somoza.
Fue
un proceso consecuencia del cristianismo revolucionario. Yo acababa de dejar el
seminario, cuando descubrí que la iglesia de provincias se movía en otro orden
del consabido sometimiento eclesial al poder. Tenía un tío obispo que me
alertaba en contra de este tipo de movimientos, pero en mis continuos viajes a
las zonas campesinas observaba este desarrollo que me hizo cavilar, ya que vi a
muchachos procedentes de las mejores y mas influyentes familias de Managüa
dentro del sandinismo luchando contra el dictador. A través del cristianismo
descubrí la injusticia y me alié firmemente a luchar contra ella.
Mientras
comenta estas palabras me vienen a la memoria los versos de una de sus canciones
mas célebres, el “Credo” de la Misa Campesina que define perfectamente ese
radicalismo cristiano de la lucha contra el opresor y como se entiende la
doctrina cristiana en sus conceptos mas primitivos dice:
“Creo
señor firmemente / que de tu pródiga mente / todo este mundo nació / que de tu
mano de artista / de pintor primitivista / la belleza floreció / Las estrella y
la luna / las casitas, las lagunas / los barquitos navegando sobre río rumbo al
mar / los inmensos cafetales / los blancos algodonales / y los bosques mutilados
por el hacha criminal.
Creo
en vos / arquitecto, ingeniero / artesano, carpintero / albañil y armador.
Cero
en vos / constructor del pensamiento / de la música y el viento / de la paz y
del amor.
Yo
creo en vos, Cristo obrero / luz de luz y verdadero / unigénito de dios / que
para salvar al mundo / en el vientre humilde y puro / de María se encarnó./
Creo que fuiste golpeado / con escarnio torturado / en la cruz martirizado /
siendo Pilatos Pretor. / El romano imperialista / puñetero y desalmado / que
lavándose las manos quiso borrar el error.
Yo
creo en vos, compañero / Cristo Humano, cristo obrero / de la muerte vencedor /
con tu sacrificio inmenso / engendraste al hombre nuevo para la liberación /
Vos estás resucitando / en cada brazo que se alza / para defender al pueblo del
dominio explotador / Porque estas vivo en el rancho / en la fábrica, en la
escuela / creo en tu lucha sin tregua / creo en tu resurrección.
Se puede
decir de otra forma mas culta o incluso mas rebuscada, pero es un verdadero
testamento de fe, de creencia y de compromiso.
Por
cierto, que le comenté el porqué mantiene en el disco esos violines desafinados
de las introducciones y riendo me dijo “ ¿Te distes vos cuenta?, jajaja, es
para mantener el mismo ambiente que se escucha en la música tradicional, el
campesino no sabe afinar bien el violín”
Pregunta: Tras esa etapa de lucha revolucionaria, ¿porqué hoy, tras el paso del
sandinismo por el poder, no guarda el mismo grado de compromiso político?, ¿hay
acaso una decepción?
CMG:
No decepción no, es mas bien un apartamiento consciente debido a las luchas
internas dentro del sandinismo.
Es el único momento de la
entrevista en que no parece real, en que quiere justificar una conducta, dando
una salida política a sus palabras, ya que sus divergencias con Daniel Ortega
presidente y líder del movimiento sandinista han traspasado fronteras.
Yo, hoy lucho con mi conducta. Estoy al lado del necesitado, de la solidaridad
militante, de la calle. Estoy fuera de la política, pero no del activismo
político, mantengo mis principios sandinistas, porque lo que en realidad me vale
es el trabajo a diario.
Pregunta: ¿Tal vez por eso,
junto con sus hermanos, ha creado esa Casa de los Mejia Godoy en Managua?
CMG:
Está usted bien informado, jajaja, si efectivamente nos separamos del frente
sandinista sin renunciar a la lucha, ni a los principios y tenemos ese
bochinche, esa peña que es una verdadera ONG cultural, donde confluyen grupos,
solistas, poetas, artistas y gentes con inquietudes culturales.
Se hace tarde, el público espera
para un recital que con toda seguridad será recordado como uno, o tal vez el mas
importante de los que se han dado en el pueblo por la categoría internacional
del intérprete y debo hacerle la pregunta obligada.
Pregunta: Lleva ya algunos días
el Alhaurín de la Torre, ¿qué le parece el pueblo?.
CMG:
Yo conozco bien España porque la he visitado en multitud de ocasiones, tenga
además en cuenta que tengo dos hijos aquí, uno trabajando en Madrid y otro
estudiando música en Barcelona, que es quién hoy me acompañará en el recital.
Había viajado por Andalucía, pero no conocía este bonito pueblo. Me he
encontrado con gente fabulosa, el concejal Miguel Ángel, alguien muy preparado
culturalmente y gran cantidad de amigos que me han acompañado en estos días.
Espero volver próximamente.
Tras el halago, nos encaminamos
al Centro de Usos Múltiples que se encuentra lleno de gente esperando el
comienzo. El poeta y cantautor nicaragüense, tremendamente nacionalista y
defensor de su tierra, que escribió en la última canción que interpretó
posteriormente “Nicaragüa, Nicaragüita” eso tan bonito de...
Ay
Nicaragüa, Nicaragüita la flor mas linda de mi querer / abonada con la bendita
Nicaragüita / sangre de Güirangey
Ay
Nicaragua sos mas dulcita,/ que la nelita de Tamagás / pero ahora que ya sos
libre Nicaragüita, / yo te quiero mucho más.
Al llegar y ver la gente
esperando en la puerta, se volvió hacia mí y me dijo:
“ Ah se me olvidaba, ponga usted en su artículo Alhaurín
de la Torre, me sulibeya”.
Quién terminó riendo fui yo.
Carlos Mejía Godoy. Un gran
tipo.
Luis Bravo.
Junio de 2003
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