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Alhaurin.com. ¿Por qué cree Vd. que ha
tenido que ser la justicia quien zanje la problemática de las
canteras¿ ¿No había forma alguna de ponerse de acuerdo sin tener
que acudir a los tribunales? ¿Por qué se ha llegado a esta
situación?
J.
VILLANOVA: No había una posición de consenso sobre la situación
de legalidad de las canteras establecidas en este pueblo hace mas de
treinta años, porque según los servicios técnicos y jurídicos del
Ayuntamiento y de la Junta de Andalucía, todas las canteras eran
legales y ante la denuncia interpuesta por la PDSS negando la
existencia de licencia de actividad de las ocho canteras existentes,
el Juzgado de lo contencioso administrativo nº 4 sentenció en el
2001 que cuatro de ellas no poseían dicha licencia y las otras
cuatro si la tenían. El Ayuntamiento no recurrió a dicha decisión
queriendo mantener una posición de neutralidad ante el asunto y esta
sentencia, ha sido ratificada por el TSJA el 28 de octubre de 2005.
El
Ayuntamiento siempre ha estado dispuesto a dialogar con todos para
buscar una salida no traumática. En el 2001 se constituyó la mesa
provincial de canteras y se invitó a participar a la PDSS, que
asistió a la primera reunión y luego la abandonó, ya que ellos
siempre han mantenido la postura de cerrarlas. Nuestro objetivo ha
sido siempre lograr un traslado de las canteras en un plazo medio de
5 a 7 años, algo que desde el primer momento defendimos en dicha
Mesa de canteras, lo cual no era compartido por la Junta de
Andalucía, que siempre dijo que el traslado era inviable, pues no
había lugar en la provincia donde se pudieran abrir nuevas canteras.
En ese mismo año, no obstante, a iniciativa del grupo popular se
aprobó en pleno una moción de solicitar dicho traslado.
La huelga
realizada en enero de 2004, después de 13 días, provocó un
desabastecimiento grave del sector de la construcción. Este
Ayuntamiento fue convocado a una reunión por la delegación de
Gobierno de la Junta para buscar una solución al problema. El
Ayuntamiento, desde el primer momento, aportó que su solución era de
consensuar un periodo de traslado, algo, que incluso algunas
empresas estaban de acuerdo, mas la Junta siguió manteniendo su
posición de que dicho traslado era inviable. Por ello, tras 4
sesiones maratonianas, se acordó firmar un Protocolo de acuerdo
que redujera la superficie de explotación en mas del 40%,
restaurando el arroyo Blanquillo, se impusieran nuevas formas de
explotación mas acordes al respeto medioambiental, se defendieran
los puestos de trabajo, se procediera a una restauración al mismo
tiempo que se explotaba, se controlara la emisión del polvo en
suspensión y se obtuvieran contrapartidas importantes para el
municipio por soportar las canteras, esto era en síntesis el acuerdo
alcanzado en enero de 2004 para dar una salida al problema ante la
imposibilidad del traslado. Todo ello recogido en un POMA , Plan de
Ordenación Minero, que la Junta se comprometió en tener listo en
seis meses.
Se ha llegado
a la situación actual por la intransigencia de la PDSS pidiendo un
cierre inmediato y no querer dialogar sobre algo, que el
Ayuntamiento, Junta, empresas y sindicatos estaban de acuerdo para
conseguir una solución razonada. La decisión salomónica del juzgado
de decir que si a cuatro canteras y a otras cuatro que no, dejan a
todos sin contentar.
Alhaurin.com. Una vez que el
Ayuntamiento decrete el cierre de las explotaciones, que ordena el
juez, ¿Será el momento de sentarse a la mesa o ya está todo dicho?
J.
VILLANOVA:
Daremos el decreto de cierre en el plazo que nos marque la
notificación del juzgado. Después, no tenemos solución al conflicto
que se derive del mismo con respecto a las canteras que se cierren.
El Ayuntamiento defiende el interés de los alhaurinos y aunque no
tenemos competencias, cosa que ya ha ratificado el TSJA suspendiendo
cautelarmente varios artículos de nuestras normas subsidiarias
relativos al control de canteras, vamos a exigir a la Junta que las
controle, minimizando el impacto medioambiental y procurando una
explotación racional y de respeto al medio ambiente de las canteras
que legalmente continúen.
Alhaurin.com.-
La Junta de Andalucía dice que el Ayuntamiento puede dar de nuevo
las licencias y éste dice que está atado legalmente y no puede
hacerlo. A su vez el Ayuntamiento declara que es la Junta quien si
quiere puede concederlas. ¿No parece que los dos quieren darlas pero
no se atreven? Dénos su opinión sobre este galimatías con palabras
que entiendan los lectores de Alhaurin.com.
J. VILLANOVA: Nuestra normativa
urbanística en vigor, prohíbe nuevas canteras en la Sierra y no es
intención de este equipo de gobierno cambiarla. Si durante 9 años
que llevamos gobernando no lo hemos hecho, ahora tampoco lo haremos,
por tanto no concederemos licencias de actividad, aunque las
canteras que cierran tienen derecho por sentencia judicial a pedirla
en un plazo de dos meses.
Sin embargo si
la Junta de Andalucía, -para quien estas canteras son legales y
regulares-, quiere, tiene a su disposición mecanismos de
ordenamiento urbanístico para conceder estas licencias, bien
mediante Planes especiales, Plan de Ordenación Territorial o
Comisión Provincial de Urbanismo. Si ellos se mojan, las pueden
autorizar perfectamente, mas en este caso, el Ayuntamiento no va a
mantener una actitud pasiva de asentimiento.
Para que todos
me entiendan, es algo similar a lo sucedido con la cárcel, el pueblo
se opuso a su localización aquí y sin embargo ahí está por decisión
del gobierno de entonces.
Alhaurin.com.- Siguiendo con el tema de
las licencias. Si la Junta o el Ayuntamiento dan un rodeo legal para
concederlas. ¿No sería un fraude para con el dictamen actual del
Tribunal Superior de Andalucía
?
J. VILLANOVA: Este Ayuntamiento no va
a dar ningún rodeo. Siempre hemos mantenido una línea firme y clara,
las actuaciones municipales serán las que la ley determine.
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Alhaurin.com.- En caso del cierre
definitivo de las cuatro canteras ¿Qué repercusiones tendrían
(negativas y positivas) para el futuro de Alhaurín de la Torre.
Nótese que le pregunto por nuestro pueblo, dejando al margen la
Costa del Sol.
J. VILLANOVA: En cuanto a
repercusiones positivas, que duda cabe que ganaremos
medioambientalmente, en cuanto a que la eliminación de estas cuatro
canteras no acelera el deterioro de la Sierra, ganaremos en fluidez
y seguridad en el tráfico con la eliminación de muchos camiones,
disminuirá el riesgo de emisiones de polvo y otras ventajas mas,
pero también existe una pérdida de puestos de trabajo de alhaurinos
que trabajan allí, junto con otras pérdidas económicas en sectores
locales que trabajan con estas empresas, recambios, suministros,
combustibles, hostelería, etc. eso sin olvidar que las consecuencias
en el sector de la construcción que se produzcan secuelas del
desabastecimiento, también se notaran en el pueblo.
Alhaurin.com.- Nadie o casi nadie ha
hablado hasta ahora del tema de la restauración de las cuatro
canteras. ¿Puede darnos su opinión al respecto?
J. VILLANOVA: Entendemos que será
necesario hacer una restauración, no se puede quedar la sierra tal
como está, mas este tema minero depende de la Junta de Andalucía,
que será la encargada de ejecutar los planes de restauración que hay
hechos, elaborar otros o incluso ejecutar los avales que las
empresas tienen depositados allí. Sin embrago si estaremos muy
vigilantes en que la restauración se haga conforme a los planes
aprobados. Este asunto de restauración es un tema minero puntual que
no depende de este Ayuntamiento sino de la Junta.
Alhaurin.com.-
Haga un pronóstico de lo que puede ocurrir. Los diferentes
escenarios a que puede llevarnos este tema de las cuatro canteras.
J. VILLANOVA: Es pronto para hablar
de suposiciones, porque no sabemos cual es el interés de la Junta en
mantener las canteras, si por el contrario aceleraran el proceso de
un traslado o abrirán nuevas canteras en otros municipios para
paliar el desabastecimiento que se produzca, pero lo que si es
seguro, es que se creará una desestabilización social y económica,
lo cual, evidentemente, no es una buena situación.
Alhaurin.com.- Por último ¿Desea añadir
algo a lo expresado con anterioridad y que no ha tenido oportunidad
de expresarlo?
J. VILLANOVA: Hay que tener en cuenta
la historia de las canteras en Alhaurín de la Torre. En 1993 existía
un convenio entre empresas y ayuntamiento por el cual estas pagaban
una cantidad cercana a los 25 millones de Ptas. anuales. Este
convenio fue derogado por mi equipo de gobierno, ya que entendíamos
que era inaceptable para el pueblo de Alhaurín de la Torre, e
intentamos imponer una tasa que multiplicaba dicho convenio por
cinco, las empresas no lo suscribieron pues exigían también
garantías de continuidad, cosa que nunca aceptamos ya que ya nuestra
meta era el traslado.
Este convenio de 1993 si fue aceptado por IU
y el PSOE que gobernaron el pueblo en 1996 e incluso el actual
portavoz del PSOE, Roque Manchado, entonces concejal de Economía les
cobró dicho convenio. Este gobierno de coalición, en el cual IU
tenia la concejalía de medio ambiente se entrevistó con la Junta de
Andalucía para ver el estado de las canteras y la Junta les
respondió que eliminarlas era inviable, porque no había alternativa
de extracción en otras zonas y cerrarlas llevarían consigo a
multimillonarias indemnizaciones que serían necesario de pagar, ya
que las empresas tenían los derechos consolidados.
La demostración del interés de este equipo
de gobierno en propugnar un traslado y no apertura de mas canteras,
es el hecho de que fue este Ayuntamiento el que recurrió en los
tribunales la apertura de la nueva cantera de Jarapalos, mas de 70
cuadriculas, para lo cual el ayuntamiento contrató a uno de los
equipos jurídicos y técnicos de España. A este proceso no se adhirió
la PDSS que no luchó jurídicamente contra la apertura de Jarapalos.
Que esta situación no es precisamente la
idónea, porque crea una crisis social que posiblemente no sabremos
que consecuencias tendrá, ya que el escenario donde se desarrolla
está mediatizado por una crispación acumulada desde hace años. Es
cierto que la postura de la PDSS de llevar el caso a los tribunales
ha provocado un desenlace inmediato, pero también es verdad, que su
postura de no querer entrar en una línea de dialogo para hacerlas
desaparecer y ese contumaz ataque político al Ayuntamiento,
particularizado en mi persona, -no olvidemos que la PDSS es una
organización que dirigen los partidos de oposición- ha provocado
esta crisis. Seguramente, si las pretensiones que nosotros
planteamos hace años a la Junta de realizar un traslado, hubiera
sido atendidas en un medio plazo, o se hubiera podido desarrollar
ese POMA que se consensuó en el Protocolo como mal menor, las
consecuencias hubieran sido las mismas que ahora, que la existencia
de canteras en el pueblo tendrían fecha de caducidad, aunque sería
en un plazo mas largo, pero sin tanta crispación y sin tener esta
crisis traumática.
Federico Ortega. Noviembre de 2005
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