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  ¿DÓNDE ESTÁ WALLY? 

            Hace años había un pasatiempo que se denominaba como el título precedente, era un dibujo en el que había infinidad de personas, en distintas posiciones y quehaceres, con vestimentas homogéneas y en consonancia con el paisaje de fondo. El autor indicaba que había un personaje de ellos dando la nota, que estaba totalmente fuera del ambiente y la cara de tonto era impresionante. Se trataba de “Wally”.                              
            La verdad es que costaba trabajo encontrarlo, las primeras veces, pero después, y con algo de práctica, buscabas al que estaba fuera de juego, al más impresentable y efectivamente: el que sobraba en la página siempre era Wally. 

            Ha pasado la Semana Santa, desde aquí quiero felicitar, con toda mi sinceridad y admiración, a la Cofradía de los Verdes y a la de Los Moraos (repito Cofradía de los Moraos y la de los Verdes). Han sido unos días estupendos, se ha palpado en el ambiente el afán, por parte de todos, de hacer una fiesta cristiana o pagana digna de admirar. 

            Por mi puerta, por suerte pasan las dos procesiones, y desde las cinco de la tarde, apoyado en  mi balcón, veo discurrir gente para arriba, para abajo, se paran, se saludan, sonríen y se alejan. Este bullicio, tanto en el día de unos como de los otros, se aprecia y en el ambiente queda.  Los transeúntes van ataviados de forma variada y elegante, por el aspecto puedo asegurar que es un día bonito y especial para ellos. 

            Aparte de los atuendos típicos de Semana Santa, los nazarenos, los “monaguillos” y hasta los pequeños, que ya hacen sus intentos mientras el cuerpo les aguante, se dirigen con entusiasmo hacia la Iglesia. ¡Y las mantillas¡, con esa elegancia del color negro y la esbeltez con que muestran todo su atuendo. El Alcalde, sus Concejales, los Hermanos Mayores (de ambas), los otros Hermanos Cofrades (que tienen mucha relevancia), las Autoridades Militares, todos y digo todos muestran con toda su elegancia el papel y las circunstancias del momento. 

            El Viernes Santo tuve la agradable visita de unos amigos en casa para ver pasar la procesión. En un momento determinado, (véase foto adjunta) mi invitado me preguntó: ¿Quién es ese que va en medio de los Hermanos Mayores?. Yo, que hago poca vida en el pueblo, quise informarme antes de contestar y mi mujer me dijo:

- “Es el cura”.

 - “¡No me jodas”,-exclamé-¿Cómo va a ser el cura?.

            Mi invitado me miraba y tuve que contestarle. Me dio vergüenza que el Representante Eclesiástico tuviese esa apariencia, totalmente fuera de contexto, dando la nota respecto a los que le rodeaban y tuve que contestar:

- Lo más seguro es que hayamos encontrado a Wally, porque si te digo quién es no te lo vas a creer.

Le pareció gracioso y con eso se terminó el incidente, pero me enfadó tanto el espectáculo, que fui rápido a por la máquina de fotos para plasmar el desafortunado momento. 

En esta vida hay que estar en casi todos los momentos y sobretodo en los adecuados, a la altura de las circunstancias. Los sacerdotes han evolucionado mucho, (sin indicar sentido), al menos en vestimenta. Entiendo que llevar diariamente una sotana es una pasada, que lo de no llevar el cuello ese blanco, también lo entiendo, pero que un evento, como la Semana Santa de Alhaurín, se intercale en sus procesiones con esa pinta de ......, eso sí que no lo entiendo. La gente del pueblo quiere “UN CURA VESTIDO DE CURA”, eso lo saben las Autoridades Eclesiásticas, el modernismo tiene un límite y un momento, y por cultura simplemente, el Sr. Cura debe de saberlo. A la juventud no le dice mucho la vestimenta pero también dudo si en la procesión sabían que ese era el cura o un infiltrado. 

Observen la foto: Los zapatos parece que son los de seminarista, las manos no sabe qué hacer con ellas, un librito, un crucifijo, cualquier cosa le hubiese obligado a adoptar otra postura de las manos menos apática y aburrida, e incluso, si hubiese llevado la estola (ropaje religioso que parece una bufanda), si se coge con las manos a ambos extremos ya las hubiese llevado ocupadas (aunque esto hubiese significado ser un pasota). 

En temas religiosos no estoy ni para allá ni para acá, por si alguien quiere clasificarme religiosamente. Creo que soy una persona lógica, me gustan muchas cosas de la sociedad, unas poquitas no me gustan, comento o protesto de algunas, no de todas las que debía, pero desde luego lo que no voy a hacer de mi vida es una cruzada. 

Los que me conocen saben que no soy un fuera de serie, soy normal, que el que me busca, me encuentra (en el buen sentido) y escribo a veces porque necesito protestar y el ordenador lo tengo a mano y normalmente no me pone mala cara, pero no hay nada extraño que buscar en mi actitud. Si me he equivocado o he sido algo grosero, me disculpo, pero las cosas las veo así. 

Feliz verano y hasta la Semana Santa que viene. 

                                                           Alhaurín de la Torre a 16 de Abril del 2.001. 

Manuel Porcel Lozano.   e-mail: porcel@ingenia.es         


NO MEZCLEMOS EL CIELO CON LA TIERRA

         Sr. Esquinas: 

 

No voy a estar todo el tiempo replicando a réplicas, desde este momento doy por zanjado el tema de Wally, mantengo lo que dije y no hay más que hablar si no se hace en la misma línea y sentido en que lo comenté en su día. 

                Si  relee el artículo sobre el episodio de la Semana Santa observará que no hay ninguna mención hacia lo Divino o Supremo, eso es un tema que me reservo el derecho de no tocarlo. Repito que he descrito una imagen de humanos, de personas, independientemente de la ideología o profesión. No estoy dispuesto a discutir o comentar temas religiosos, por respeto a los demás y a mí mismo, así que hablamos de moda o costumbrismo, o rompemos la baraja. Si el incidente hubiese sido por parte del Alcalde o un similar, también lo hubiese comentado y precisamente la política es lo que menos me interesa dentro de mis inquietudes.

 Hablando ya en términos estrictamente profesionales, de D. Reinaldo concretamente, y es la primera vez que escribo su nombre, no analizo lo que haga o deje de hacer, no he relacionado su forma de vestir con su acción humanitaria, entiendo que debe hacer muchas cosas buenas, que entiende a la sociedad, que da de beber al sediento, etc., elogiable, pero al fin y al cabo es su profesión y tiempo tiene el que quiera para dedicarse a esos altruistas menesteres. Es de las pocas profesiones que se estudian por vocación, porque el no estar casado, el prescindir de los hijos y de algún que otro privilegio terrenal solo tiene su compensación en la vocación y la dedicación al prójimo. 

                Ignoro su edad, la de Ud., y la actividad que mantiene en la actualidad, pero sí me llama la atención la forma en que me ha dirigido el escrito (me sonaba a castellano antiguo): Entiendo que me tache de tonto y de que no está bien que me meta con el cura, pero lo que no le consiento es que mis comentarios los relacione con conceptos de fe y humanidad. Evidentemente no pensamos lo mismo en cuanto a la imagen que critico, pero Sr. Esquinas, no me castigue con esa “retaila” de versículos y nombres, porque tiemblo al pensar que si hubiese cometido un error teológico o de herejía, ¿con cuantas citas me hubiese castigado?. 

                Por otro lado, esa verborrea dialéctica que usa, exquisitamente culta, no me llega, ni a mí ni a la gente de a pié. Ni los latinajos ni el tono afrancesado me dicen nada, no hace falta que se rodee de tanta gente respetable (apóstoles, filósofos y notoriedades) para decirme que no me meta con el cura, yo le creo a Ud. sin intermediarios, hágalo directamente y con una sola frase (en castellano, por favor), no involucre conceptos sagrados porque en este caso no proceden y así estaremos hablando el mismo idioma y en la misma época. 

                Por cierto, ¿quién era el General Mac Mahon en la guerra de Crimea, que suelta esa parrafada?, ¿uno como yo o uno como Ud.? ¿Es un general bueno o malo?, intuyo que malo porque lo relaciona conmigo. Esta “culturilla” no están al alcance de cualquiera y menos si se lo ha leído en francés. Me puede intrigar con citas como esta, pero no me quita el sueño, por lo que reconozco que además de tonto (según Mark Twain) soy ignorante. 

                Sr. Esquinas, por encima de la saturación de citas que hace en su escrito, y aún sin conocerle, le considero una persona crítica e inteligente por el esquema de su disertación. Ud. sabe que no tiene razón por el giro o interpretación que le ha dado al tema, me parece loable que salga en defensa de un  compañero, pero no exagere el tema, que no lo merece. 

                Por último y para terminar, le comento que su escrito debe dirigirlo hacia un sector más profesional, donde todos los comparecientes “sepan latín”, francés y todas las filosofías y filósofos existentes, pero si de esta forma pretenden llegar con sus palabras a la gente llana, tendremos que hacer un curso intensivo de reciclaje, los unos o los otros. 

                                                                                                          Alhaurín de la Torre a 04 de Mayo del 2.001. 

Manuel Porcel. porcel@ingenia.es 

PD: Por cierto, de versículos sabrá lo indecible, pero escribir correctamente su dirección de correo electrónico le queda un poco grande, es francamente fácil y para Ud. es un mundo, “Cada uno alardea de lo que entiende” (Microsoft 5,25-32).