|
Al-Ándalus |
¿EL RELOJ O EL VINO?
Empezamos a comer y para ver el reloj tenía que girar algo la cabeza. Lo miraba insistente porque me llamaba poderosamente la atención. Hablaba con mi contertulia pero la vista se me iba para el reloj. Empecé a distinguir ya la aguja pequeña y la grande, algo no me cuadraba. Aún no me había fijado en los números. Seguí con mis copas de vino y el reloj cada vez me provocaba más. Por mi educación técnica, las agujas estaban adoptando posturas grotescas, no coincidían con los moldes mentales que yo tenía. A tal punto llegó mi intriga que le pregunté a mi acompañante: ¿Qué coño le pasa a ese reloj que me está aburriendo la comida?. Con gesto tranquilo y como si lo viera normal me dice: “Va al revés, simplemente”. Lo daba como asumido pero yo era la primera vez que veía algo así. Comprobé los detalles constructivos y el lento paso de cinco minutos para comprobar que era verdad, el camarero lo confirmó: “Los noruegos, que tienen mucho tiempo libre, lo construyeron y nos lo regalaron”. Por una vez me di cuenta de que no solo los ingleses hacen las cosas al contrario de las corrientes universales, un noruego también había dado la nota y de paso se había quedado conmigo. Ya no vale la instrucción de: “Se gira en el sentido de las agujas del reloj”, ¿de qué reloj?. Feliz Verano.
|
Porcel y Vergara
PDSS
Partido Popular
|
|
|
Periódico Digital Independiente de Alhaurín de la
Torre: |
PÁGINAS WEB |
|