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ASÍ ES MI GENTE 

ENTREVISTA A AMALIA y PATRICIA  SÁNCHEZ 

Mi madre es el ejemplo de que las mujeres ya no son invisibles...

 

Mercedes López. 27.03.05. Hace más de siete años que conocí a Amalia Sánchez, de ella me sorprendió su manera de desafiar la vida. Madre de dos hijos, separada y sin ayuda, supo luchar en una sociedad en la que como todos sabemos es muy difícil hacerlo sola. Eran muchas noches de charla en la escalerilla del edificio. Aún recuerdo la primera vez que su hijo iba a salir. Los nervios se la comían, nos fumamos casi un paquete de cigarrillos esperando el regreso, lo más gracioso de todo es que su hijo había ido a la hamburguesería del pueblo, ni era tarde, ni estaba lejos. La he visto día a día como se ha esforzado por ser no sólo una madre, sino también una amiga de sus hijos. Cuando les ve por la calle nadie diría que tienen un parentesco, pues simplemente ves a dos amigos.  

Llegó a Alhaurín de la Torre cuando cumplió catorce años, su padre compró un terreno como muchos de la capital en aquella época. Venían en las vacaciones y los fines de semana. Amalia sonríe cuando me cuenta que los novios tenían que venir al pueblo si querían verla, ya que su padre no la dejaba ni a ella ni a sus hermanas ir a Málaga. Cuando su padre se jubiló se instaló definitivamente en Alhaurín. Ella ya se había separado y por motivos de trabajo tuvo que traer a sus dos hijos con los abuelos. Sintiéndose sola y triste al no estar cerca de sus hijos finalmente  decide venirse.  

Cuando le pregunto qué le gusta de Alhaurín de la Torre me contesta con un todo rotundo, pero aún más firme y seria me cuenta que tan sólo quitaría una cosa, “las canteras, eso está claro”. 

Un buen día decide hacerse voluntaria de protección civil, según me explica para poder estar más tiempo con sus hijos, hoy por hoy le gusta ser voluntaria. Aprovecha sus días libres y las tardes para colaborar haciendo un poco de todo – Hago servicios de ferias, cross de montaña, las cabalgatas, la semana santa... Uno de los servicios que más le ha impactado fueron las inundaciones del pasado año cuando el río se desbordó y había que estar controlándolo, además de muchos sótanos inundados. Precisamente los servicios relacionados con las lluvias son los que más le gustan a Amalia.

Estuve hablando con Amalia largo rato pero ella insiste en que no se considera importante para una entrevista, (palabras que dicen mucho de ella, porque para mí es un ejemplo para las mujeres) y me habla de un tal Dani,  un joven voluntario que también hace guardias en el Centro de Salud. No paró de halagarlo y contarme cosas de él por lo que decidimos que en un próximo encuentro me lo presentaría. Curiosamente cuando fui a la entrega de diplomas de protección civil un mes después de hablar con Amalia me encontré con Dani, aquel voluntario que tenía en su  haber numerosos diplomas. 

A los dos días de hablar con Amalia quedé con Patricia, su hija. Cuando comienza a hablarme de su madre, Amalia decide salir de la habitación. Patricia está muy orgullosa de su madre, la considera una mujer maravillosa que ha luchado en la vida y que ha sacado a sus hijos hacia delante y que gracias a ella tiene veinticinco años y su hermano diecinueve. Ve a su madre como a una verdadera amiga a la que se le puede contar todo y además dice que su madre es el ejemplo de que las mujeres ya no son invisibles.  

Patricia presume de vivir en Alhaurín de la Torre porque este pueblo le ha dado su infancia. Ella también quitaría las canteras –Cuando yo venía al pueblo se veía un monte verde, ahora se ve un monte parcheado. Patricia entró en Protección Civil en el año en que se declaró el gran incendio de Mijas. Por entonces estaba haciendo prácticas en Viveros Guzmán desde donde se veían las llamas. Cuando acabó de trabajar llamó a su hermano, que ya era colaborador, se acercaron a la sede con su madre – Allí estaban los mapas, otros controlando las lindes...  Al ver toda aquella situación Patricia pensó que aquello merecía la pena, aquello era mejor que estar en un banco perdiendo el tiempo, por lo que decidió apuntarse. 

Como sueño imposible Patricia tiene uno que creo que es común a todos los que tenemos hipotecas –Pagar mañana mismo el piso. Estas palabras hacen que soltemos las tres unas carcajadas ¿quién no tiene ese sueño?  

A pesar de ser muy joven, Patricia da una buena recomendación a toda la juventud –Que no malgasten el tiempo, que el tiempo es oro. Entre broma también aconseja que se saquen el permiso de conducir prontito que ella lleva ya siete años intentándolo.

Una entrevista de Mercedes López para Alhaurin.com
Marzo de 2005