|
INICIO
-
VALLE DEL GUADALHORCE -
NUESTRA EMPRESA -
CUENTOS GLOBALES -
NUESTROS
CLIENTES -
LIBRO DE VISITAS |
|
Construcciones Sánchez Montero
High Frequency |
José Manuel de Molina Bautista. 04.03.05. 1. Orígenes El origen antiguo de las cofradías y hermandades de Alhaurín de la Torre es un dato ya conocido gracias a la labor investigadora de personas como Juan Moureau que encontró la antigua referencia de la Vera Cruz en 1647, o de Juan Benítez con varias notas sobre Nuestro Padre Jesús a comienzos del siglo XVIII[1].
A modo de introducción a esta tarea, vamos a revelar cuándo y cuantas cofradías surgen en Alhaurín de la Torre a mediados del siglo XVII, su evolución y desaparición, y su renacimiento a mediados del siglo XVIII. Las cofradías de antaño no basaban sus fines principalmente en el culto, pues una de sus más importantes funciones era servir de acompañamiento al difunto, e incluso algunas añadían entre sus fines el de recaudar fondos para todos los difuntos y entierros pobres, no sólo para sus hermanos. Así por ejemplo lo vemos reflejado el 31 de enero de 1799, en el testamento de Marcos Barrionuevo y su mujer Dª. Isabel Micaela Vázquez, que mandan: “se nos de sepultura en la Iglesia de este Lugar, concurriendo a nuestros entierros las Hermandades de Jesús Nazareno, Ánimas y Nuestra Señora de los Dolores de que somos hermanos, con cuanto acostumbran y están obligadas”. Las cofradías más antiguas se conocen en Castilla en los siglos XIV y XV, pero cuando surgen masivamente y se organizan y aprueban ordenanzas de una forma general, es después del Concilio de Trento celebrado con varias interrupciones entre 1542 y 1564. La influencia de los monjes franciscanos causa la creación de numerosas cofradías con la advocación de la Vera Cruz. Estas cofradías de exaltación a la cruz se caracterizan en muchos lugares por ser cofradías “de sangre”, con disciplinantes que se flagelaban mientras otros marchaban junto a ellos portando velas. Estas sangrientas prácticas de público auto castigo se mantendrían en numerosas cofradías hasta mediados del siglo XVIII, si bien en el caso de Alhaurín de la Torre y sin haber localizado sus ordenanzas o informes de visitadores del Obispado, no podemos conocer exactamente su proceder. 2. Número de cofradías El número de las cofradías que coexisten en Alhaurín de la Torre varía con los años. Una fuente extraordinaria para conocer cuándo y cuántas cofradías surgieron en la Edad Moderna es el Archivo Diocesano, donde a lo largo de los años la Iglesia relacionaba los ingresos de las distintas organizaciones religiosas a fin de pagar los correspondientes impuestos de Subsidios, Excusados y Primicias. (Imagen de la Semana Santa de 2004. Ofic. Prensa Municipal)
Este surgimiento, tardío en comparación con otros pueblos de la comarca, pudiera estar animado por el convento de la Fuensanta, que si bien no era de frailes franciscanos sino de la orden mendicante de los padres mínimos, estaba muy influenciada en sus reglas por la orden de San Francisco de Asís. A modo de referencia diremos que ya antes de 1647 existían en Cártama las hermandades de Ntra. Sra. del Rosario, del Carmen y de San Sebastián; en Alhaurín el Grande las del Santísimo Sacramento, Vera Cruz, San Sebastián y Rosario; y en Coín las del Santísimo Sacramento, Caridad, Rosario, Fuensanta, Ntra. Sra. de la Cabeza, Dulce Nombre de Jesús, Vera Cruz y San Sebastián. En esta primera relación y en la de los años siguientes, de las tres cofradías alhaurinas la que declara más ingresos es la Vera Cruz, 1.496 maravedíes de los que pagaba 90 en concepto de Subsidios. A continuación la del Santísimo Sacramento que declaraba 612 por los que pagaba 36 maravedíes, y por último la cofradía del Rosario que ingresaba 442 maravedíes y pagaba 23. Estos ingresos son los que las tres cofradías declararán en 1648 y 1649, pero en 1650 sólo aparece la cofradía del Santísimo Sacramento desapareciendo temporalmente las otras dos, que de nuevo constan en 1651 y declararán regularmente sus ingresos hasta 1687. Sin embargo por Baquero Luque conocemos que había una cofradía más pues en el testamento otorgado por José Cerrillo en 1674, dictaba entregar una cierta cantidad a “cada una de las cuatro cofradías de este lugar”, sin citar expresamente sus nombres.[3] Al año siguiente se produjo el testamento de otra vecina, Salvadora Coronado, que dentro de las mandas de misas cita a Jesús Nazareno, por lo que es muy probable que en esta fecha la cuarta hermandad fuese la del Nazareno, si bien claramente no declaraba ingresos al Obispado. A partir de 1688 ya no existen las cofradías, o al menos no tenían ingresos y quedaron en precaria situación. La explicación puede estar muy relacionada con la gravísima crisis económica que se venía arrastrando con un largo periodo de epidemias y malas cosechas. En el Archivo Diocesano hemos revisado todos los registros anuales desde el siglo XVII encontrando a las cofradías alhaurinas sólo en el periodo entre 1647 y 1687, observando que las cantidades a pagar variaban en función de las asignaciones anuales que tenía que pagar el Obispado a la Corona. Desde que desaparecen en 1688 hasta 1702 seguimos revisando cada año sin volver a encontrar nuestras cofradías. La antigüedad y presencia de las cofradías en la vida cotidiana de Alhaurín de la Torre es un asunto muy debatido, y por lo tanto hemos considerado útil seguir año tras año los libros de Subsidios a pesar del gran número de jornadas empleadas. A partir de 1702 hemos revisado los años 1708, 1730, 1731, 1732, 1742, 1746, 1748, 1750, 1753, 1754, 1755, 1758, 1759, 1760, 1761, 1762, 1763 y 1778, sin encontrar de nuevo ninguna cofradía. La intervención de Carlos III en la recaudación directa de este impuesto parece enturbiar el buen orden de los legajos que recogen estas listas cobratorias en el Archivo Diocesano, pues no nos reencontramos con las cofradías hasta 1798. [4]
Por la relación de ingresos religiosos en 1798, podemos confirmar la existencia de en este año de cinco cofradías en Alhaurín de la Torre que acompañadas de los ingresos que declaran son las siguientes: Hermandad de Ánimas Benditas 500 reales Hermandad de la Santa Vera Cruz 253 reales Hermandad de Jesús Nazareno 237 reales Hermandad de Ntra. Sra. de los Dolores 180 reales Hermandad del Santísimo Sacramento 0 reales
Los ingresos de estas cofradías se producían por las luminarias con las que contribuían los hermanos. La del Santísimo, que no tenía ingresos, decía que no las tenía y que “sólo mantiene sus cultos con mera limosna”. La Hermandad de Ánimas Benditas tenía una peculiaridad, Don Francisco Navarro, presbítero, hace un certificado de ingresos de esta cofradía en la que en ese año era Mayordomo, donde dice que los ingresos son además de la limosna, por el producto de los pesos y medidas de este lugar. Esta cantidad, cifrada en cuatrocientos reales, se recaudaba de acuerdo con una medida puesta en el mesón de Alhaurín de la Torre que gravaba el trigo que llegaba desde fuera del término así como las demás mercancías forasteras. También por estos mismos documentos sabemos que las cinco cofradías estaban radicadas en la parroquia y que todos los libros de cuentas estaban a cargo de Don Manuel González Garcés. El 8 de enero de 1815 se hizo un inventario de las alhajas, ropas y muebles de la parroquia y en esta relación se citan cuatro lámparas, una de Nuestra Señora del Rosario, otra en el altar de San José, y dos más, una en el altar de Jesús Nazareno y otra en el altar de Nuestra Señora de los Dolores. De esta información se podría entender que las dos cofradías alhaurinas representadas por estos Sagrados Titulares, eran las únicas que existían en esta fecha, o al menos las presentes en la iglesia parroquial con altar propio. En este mismo libro se incluyen los enseres de la Ermita del Santísimo Cristo del Cerro donde se detallan cinco tallas de santos, sin ninguna referencia a titulares cofrades, si bien debemos hacer constar que aunque a lo largo de los avatares de la historia aparecen y desaparecen las hermandades como tales organizaciones, siempre están presentes sus advocaciones en el sentir religioso local como se desprende de los testamentos. En el siglo XIX se produce el paulatino declive de las cofradías mientras crece el anticlericalismo y todo lo que a la Iglesia represente. A comienzos del siglo XX el gobierno decide llevar un control estricto de todas las organizaciones religiosas: conventos, hospitales, escuelas dirigidas por sacerdotes y monjas, además de hermandades y cofradías. Para ello requiere información a todos los pueblos de la provincia y así vemos en el Archivo Histórico Provincial, legajo 963, que en el listado oficial de hermandades no aparece nuestro pueblo. Después de ver detenidamente la numerosa correspondencia sobre el asunto, encontramos una carta de fecha 24 de mayo de 1902, enviada por José Rocha, alcalde de Alhaurín de la Torre, al gobernador de la provincia que nos sorprende con esta información: “Tengo el honor de significar a V. E. por contestación a su circular de 19 del corriente inserta en el Boletín Oficial nº 119, que en este pueblo no existen asociaciones religiosas con el título de Hermandades, Cofradías, Congregaciones ni Círculos de ninguna clase”. Esta certificación establece categóricamente que en ese momento, las cofradías alhaurinas han desaparecido. Sin embargo Juan Benítez tenía constancia de la celebración de un auto sacramental desde 1890, e incluso se conservan fotografías de la celebración de la Semana Santa y de una procesión con la Virgen de los Dolores en 1913, (en la imagen, propiedad del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre), por lo que nuevamente debemos llamar la atención sobre la distinción entre cofradía legalmente constituida y fervor popular, y quitar un poco de importancia a fechas y documentos para centrarnos en el sentir religioso del pueblo de Alhaurín de la Torre a lo largo de los últimos quinientos años, devoción que aún hoy sigue muy presente como tendremos ocasión de ver en esta Semana Santa de 2005. Que sea por muchos años. |
PDSS
Partido Popular
Casas rurales:
Al-Andalus.com.es
Las Canteras Semana Santa Feria San
Juan
Entrevistas y personajes alhaurinos
|