
Pido al alcalde me lo explique
José Manuel de Molina 28.01.04.
El acuerdo firmado el lunes sobre las canteras que presentaron como
la "solución definitiva", es el más grave acontecimiento local desde que
decidieron implantar la prisión provincial, pero su aplicación, lejos de una
solución, quiere simplemente zanjar la polémica, pero no el problema.
En primer lugar hay que agradecer a los
empresarios del sector que reconozcan que hasta ahora no han hecho las cosas
bien, tanto en rehabilitación como en reaprovechamiento de escombros,
voladuras y emisiones de polvo, y por supuesto aplaudir su compromiso de
mejorar en estos campos, pero el traslado de las canteras ya agotadas de
Arroyo Blanquillo a Arroyo del Pinar y retomar la idea de una salida cruzando
la sierra hasta Benalmádena, no pretende más que reconocer que se mudan para
seguir extrayendo en zonas más alejadas de la vista, a la cantera que tiene
más y mejores terrenos por explotar, y buscar el aburrimiento de las pocas
personas concienciadas con el deterioro de la sierra con esta máxima: Si no
ves el problema, no hay problema.
En todo este acuerdo lo más peliagudo es
el primer punto "
Para hacer posible este acuerdo, las
administraciones competentes respetarán en toda su extensión la
consolidación de las autorizaciones mineras existentes, a la vez que tramitará
para su aprobación, en base a la legislación vigente, todas
las licencias necesarias para llevar a cabo la actividad extractiva,
incluida las instalaciones de maquinaria, sean móviles o fijas".
Esto puede llevar a una interpretación: que las canteras
consideradas ilegales serán legalizadas aún incluso si la Justicia decide que
hasta ahora han funcionado ilegalmente, es decir, zanjarán cualquier
posibilidad amparada en la Ley para un cierre de las canteras, luego la máxima
mantenida hasta ahora de que la Justicia debe decidir por encima del resto de
poderes, sería desterrada quebrando las defensas de un estado de derecho en
favor de grupos fácticos.
Como esto no debe, no puede ser, le pido a mi alcalde
Joaquín Villanova que me lo explique, que nos lo explique, pues confío que
no es tal y como lo he expuesto anteriormente, eso espero.
