RED  DE  PROTECCIÓN  DEL  LITORAL

Red - Mar de Alborán      Alcantarilla nº8      29700 Vélez-Málaga       red_alboran@yahoo.es

 

 

 

 

INFORME Y PROPUESTAS SOBRE VERTIDOS INCONTROLADOS EN EL MAR DE ALBORÁN

 

 

Juan Manuel Cestino Juárez

 

El Mar de Alborán está situado en la parte más occidental del Mar Mediterráneo, de hecho limita con el Océano Atlántico a través del Estrecho de Gibraltar. Sus limites geográficos comúnmente aceptados son al norte la Costa Andaluza desde Algeciras a Almería, al sur las costas de Marruecos y Argelia, y al este con una línea imaginaria que uniría Cabo de Gata (Almería) con Oran, (Argelia). Su extensión aproximada es de 120 millas náuticas de largo por algo más de 91 de ancho.

Este Mar actúa a modo de canal por el se realiza el intercambio de agua atlántica y mediterránea, fenómeno que se manifiesta a  distintas profundidades. La entrada de agua atlántica, al ser esta menos densa, lo hace por la superficie y en dirección Noreste, (entre 0 y  -200 metros) siguiendo aproximadamente el cantil de los 100 metros de profundidad hasta la Pta. de Calaburras en Fuengirola. A partir de este punto, gira al Sureste donde genera y alimenta el gran remolino anticiclónico que cubre la zona occidental del Mar de Alborán. Esta fuerte corriente de agua atlántica se denomina en oceanografía "Chorro", y puede tener una anchura de entre las 8 y 17 millas, e influye considerablemente en la circulación costera. La  salida de agua mediterránea, más salada y por tanto más densa, lo hace bajo la capa superficial de la corriente atlántica (de -200 metros en adelante), y en dirección contraria. Entre ambas existe una capa intermedia que es prácticamente el resultado de agua mezclada, y su grosor es variable.

Al existir el umbral del Estrecho de Gibraltar, el movimiento de salida del agua profunda mediterránea, es lento, como lo es también su renovación por el mismo motivo, lo que lleva a la conclusión de que toda la contaminación que se acumule en las capas más profundas, sólo puede ser renovadas a través de los afloramientos de aguas profundas, que curiosamente por su riqueza en nutrientes alimentan en sus zonas de influencia a todas las especies que allí se congregan, por lo que, de ser cierto que la contaminación esta presente en las capas profundas del Mar de Alborán, puede pasar a la cadena alimentaria, o ser la causa de la disminución de algunas especies de peces.

Pero en el Mar de Alborán también encontramos de todo. Por haber, hay hasta buques “fantasmas” que esperan a una noche de temporal de levante, para limpiar sus tanques de los residuos de crudo, tanques que probablemente han descargado en cualquier refinería desde Tarragona a Cartagena. Quizás el "Holandés Errante" ha cambiado su destrozado aparejo, por tanques de crudo y castiga a los andaluces en vez de con carbón, con restos de petróleo que es igual de negro y sólo mancha a traición los pies de los confiados visitantes playeros. Todo ello un poco fastidioso solamente desde el punto de vista estético, pero que se puede eliminar con unos cuantos desempleados, bolsas de basura y un botijo. Los restos de contaminación en la fauna costera no importan, y como los visitantes a lo peor solo están 15 días, y, si además nadie ve los residuos, el asunto carece de importancia.

Hablando de buques y de fantasmas, dónde están las autoridades medio ambientales andaluzas. El Estrecho de Gibraltar, es un punto de confluencia de numerosas embarcaciones que transportan gran cantidad de mercancías peligrosas. Existe un Centro de Control de Trafico Marítimo en Tarifa que puede aconsejar pero no ordenar el referido trafico, ya que la responsabilidad a bordo de cada buque es del capitán que al ostentar el mando actúa siempre velando por los intereses de las compañías. Pero este estrecho tan transitado es también la puerta de entrada a una porción de costa andaluza, sobre todo malagueña, que basa la riqueza de su industria turística en la buena salud ambiental de sus playas.

La Junta de Andalucía, ni siquiera contempla un plan de emergencia para el caso de un desastre de esta índole provocado por el hundimiento, la colisión o el encalle, de este tipo de buques que en sus entrañas guardan con mercancías peligrosas. ¿Que ocurriría si dos petroleros se accidentaran cerca del estrecho de Gibraltar o en el Mar de Alborán?,  Las consecuencias más inmediatas serian una catástrofe inmensa, tanto ecológica como económica, debido a las condiciones oceanográficas de este mar que impedirían su recuperación total. También repercutiría y de manera grave en  las grandes concentraciones humanas de sus orillas que se verían afectadas inmediatamente sembrando el caos y la confusión puesto que no existen planes de contingencias para garantizar la seguridad costera de la población ribereña; población que prácticamente desde el municipio de Estepona, al de El Rincón de la Victoria, incluyendo la Ciudad de Málaga, se puede considerar como una continuidad de ocupación humana, y que en su época de mayor afluencia llega a albergar más de dos millones de personas.

Por parte de Ecologistas en Acción denunciamos la falta de responsabilidad de la Junta de Andalucía que, con todas las competencias transferidas, ostenta la máxima autoridad, pero elude toda su  responsabilidad. También el gobierno de la Nación tiene explicaciones que dar a los ciudadanos. Otra cosa distinta es como ejercen esa responsabilidad las administraciones implicadas. No podemos olvidar que la Diputación Provincial, las Mancomunidades de Municipios y los propios Ayuntamientos, tiene su parcela de autoridad y su propia responsabilidad.  Ecologistas en Acción cree firmemente que escondiendo la cabeza debajo del ala, no dando la cara y acusándose mutuamente, no la ejercen. Desde el punto de vista técnico existen soluciones para controlar los vertidos, identificar al infractor y actuar contundentemente contra él  en el plazo máximo de 72 horas. Que el Ministerio de Medio Ambiente del Gobierno Central y Consejería de Medio Ambiente de Andalucía cifren todos sus programas de prevención a  poner velas a Santa Rita para que no ocurran accidentes en esta zona, y hagan rogativas para que si estos llegan a producirse, sean  las condiciones meteorológicas quienes alejen las consecuencias de nuestra costa, nos parece, a pesar de la indudable fe y buena voluntad, insuficientes, poco serias e irresponsables.

 

 

CORRIENTES EN EL MAR DE ALBORÁN.- De manera muy general se ha podido comprobar la formación (algunos investigadores creen estacional), de dos remolinos anticiclónicos, uno, potente en la cuenca occidental y dos más débiles en la cuenca oriental.

Como consecuencia de estas corrientes, (que aunque no todo el año están presentes de igual manera, se puede decir que actúan de forma parecida a la explicada, desde los meses de abril hasta octubre), tendría como consecuencia que todos los objetos o sustancias arrastradas en superficie, estarían sometidos a la preponderancia de la corriente marina o el viento, así que antes o después terminarían arribando a las costas.

Toda la costa mediterránea andaluza, en mayor o menor grado, se vería afectada. Y en la provincia de Málaga la franja costera  comprendida entre Punta Chullera (Manilva) y la Punta de Calaburras (Fuengirola), serían las más expuestas. En esta zona, notoriamente, su principal industria es el turismo de playa, y sólo en la temporada estival. Esta ocupación temporal se vería irremisiblemente abocada a la ruina ante cualquier desastre de vertidos en el Mar de Alborán. No podemos olvidar lo dicho anteriormente, puesto que la provincia de Málaga es la principal fuente de ingresos por este concepto de toda Andalucía. Así que cualquier desastre que afecte a estas costas repercutiría negativamente en toda la Comunidad Autónoma Andaluza.

Por este motivo, y dado que el tráfico marítimo en esta zona tan sensible económicamente es muy intenso (se calcula que un quinto del trafico marítimo mundial de materias peligrosas: dos de cada tres buques tanques pasa por o cerca de nuestras costas) es imprescindible que se adopten y mantengan en el tiempo los dispositivos necesarios para prevenir estos posibles desastres ecológicos. Al mismo tiempo elaborar un plan de emergencia e intervención para reaccionar inmediatamente en el caso de que esto ocurra

 

TIPOS CLASICOS DE CONTAMINACIÓN.- El tipo de contaminantes que los humanos arrojamos a la cuenca del Mediterráneo, varía según el grado de industrialización del país de donde procedan estos residuos, pero para tratar de simplificar lo esquematizaremos en tres grandes grupos.

 

1º.- Residuos Urbanos. 

2º.- Residuos Industriales.

3º.- Residuos por vertidos directos de Hidrocarburos y sus refinados.

 

1º.-  RESIDUOS URBANOS.  En principio se la denominó como contaminación doméstica o polución orgánica, esto básicamente era debido a que todos los núcleos de población, desde los más pequeños a las grandes ciudades, vertían o bien directamente al mar o a los ríos cuyas aguas también venían a parar al mar. De manera sucinta podemos describir los efectos de esta contaminación que esencialmente afectaba, y sigue afectando como se verá más adelante, a aguas poco profundas (estuarios, desembocadura de ríos y zonas costeras donde se realizaban los vertidos del sistema de alcantarillado de ciudades). Los vientos, las mareas y las corrientes costeras actúan para su dispersión y dependiendo de la cantidad del contaminante, su peso especifico ,  solubilidad, etc. limitan al agua o la privan de oxígeno, provocando soprobiosis y en algunos casos eutrofización. Algunos contaminantes pueden producir materias de olor y sabor desagradable, transfiriendo estos olores y sabores a los animales que lo consumen. Los aceites y grasas diluidas pueden flotar durante mucho tiempo en la capa superior del agua, influyendo sobre todo en las algas.

A esto tenemos que añadir, ya desde hace tiempo, los detergentes, cuya principal acción es la de actuar  sobre la tensión superficial del agua, pudiendo alterar de manera imprevisible la vida del plancton vegetal (fitoplancton), como animales (zooplancton). Existen dos tipos de detergentes los duros o no biodegradables (actualmente en desuso o prohibidos) y los biodegradables, que son los que comúnmente se emplean en los hogares y en las industrias. Lo que no es óbice para que de manera encubierta se sigan empleando los primeros (no degradables) en ciertas industrias y luego son vertidos directamente en la red de saneamiento y, por tanto, terminan llegando al mar. Los detergentes duros o no biodegradables del tipo Tetrapropilen-Benceno- Sulfonados, afectan la transferencia del oxígeno entre el aire y el agua. Los biodegradables, basados en la sal  sódica y en el acido nitrilotriacetico, se degradan pero utilizando el oxígeno para su degradación, disminuyendo por tanto la concentración de este gas, imprescindible para la vida.

 

2º.- RESIDUOS INDUSTRIALES. En este  apartado la lista de productos contaminantes, que hasta hace bien poco se vertían sin ninguna restricción, es inmensa. Hoy aunque legislado, la falta de vigilancia, la dejadez de las administraciones, la poca visión de futuro de los industriales y, sobre todo, la falta de una conciencia medio ambiental sana por parte de nosotros mismos como sociedad, dá como resultado de esta ecuación la acumulación continuada de cada vez más residuos en nuestro mar. Podemos decir que la contribución de la industria a la polución se realiza a través de la eliminación de: cloro, sulfatos, sulfuros, sulfo-cianuros, fósforo, cloruros, hipocloritos, ácidos de distintas clases  etc., provocando la disminución del oxígeno disuelto y la desaparición de organismos  saprobios

 

3º.- VERTIDOS DE HIDROCARBUROS DESDE LA MAR. Los hidrocarburos que actualmente están presentes en todos los mares del mundo, según su origen y naturaleza, tienen efectos muy diversos sobre los organismos, desde la contaminación de peces a la adherencia del producto en las plumas de las aves o la piel de mamíferos marinos, que pierden su capacidad de vuelo los unos y el aislamiento térmico los otros. Incluso los moluscos comestibles con una concentración de tan solo 0,01 partícula por millón, tienen que ser desechados para el consumo humano por el intenso sabor a petróleo que despiden.

 

La forma más común de contaminación por vertido de hidrocarburos es la ocasionada de forma deliberada, por la limpieza de tanques de los petroleros en transito por el mar de Alborán, después de descargar en alguna refinería de los países ribereños.

Desde mediados de los años 60, a bordo de dichos barcos se practica el llamado Load - on - top. Esta operación consiste en introducir agua de mar en los tanques del petrolero, forzar su mezcla con el petróleo remanente (el adherido a los mamparos de los tanques), como resultado de esta mezcla el petróleo se estratifica sobre el agua dentro de los tanques una vez conseguido esto se bombea fuera del barco, y si es preciso se le añade algún tipo de detergente duro a la mezcla.

Dentro de la amplia gama de productos contaminantes que se vierten al mar, los hidrocarburos pueden estar presentes en estado de emulsión, a menudo invisibles al ojo humano siendo de los más peligrosos por su alto poder cancerígeno. Estas sustancias se depositan en el ser humano como una segunda piel, y que por ser liposoluble, es absorbida lentamente. Cabe recordar la acción de los hidrocarburos aromáticos policiclicos, los azo- y los amino compuestos, la Beta-nafúlamina, los expóxidos y las nitrosaminas. El benzopireno se acumula en animales que habitan el bentos (Fondo marino); además es fijado por el plancton y algunos microorganismos marinos que se comportan como auténticos vectores de estas sustancias altamente carcinogenética. Todos estos productos por regla general son muy estables, se depositan en el fondo marino y de éstos pueden pasar de algún modo a los seres vivos, y su origen se encuentra en la industria petroquímica y su presencia en el ecosistema marino es a través del vertidos.

La limpieza de las costas y riberas una vez que la contaminación a llegado a ellas es lenta y difícil e incluso contraproducente, pues el uso de detergentes y dispersantes puede superar el efecto negativo del propio vertido de crudo.

 

PROPUESTAS DE CONTROL DE VERTIDOS DE HIDROCARBUROS EN EL MAR DE ALBORÁN.-

Ecologistas en Acción propone: 1º.- que por parte de la Administración se cree un equipo que reúna la autoridad necesaria para intervenir en estos supuestos. 2º. - Que científicos de la Administración hagan o recopilen todos los estudios y trabajos que se tienen sobre este tema (que son muchos), y se creen modelos matemáticos que reproduzcan fielmente las condiciones que se darían realmente en el momento de ocurrir el accidente, y hacia que situación es probable que evolucione, para poder ser contrarrestada rápida y eficazmente. 3º - Dotar a este equipo de los medios adecuados para  mantener una red preventiva de contaminación. 4º.- Que el Control del Trafico Marítimo de Tarifa identifique a los buques tanques que navegan por aguas jurisdiccionales Españolas, la detección y control de vertidos, etc etc.., así como la detención de las embarcaciones que sean sospechosas de ser las causantes de los vertidos. Desde los años sesenta en que la bahía de Málaga se convirtió en punto de descarga de crudo con destino a la Refinería de Puertollano, con barcos que llegaron a transportar hasta 200.000 Tm. La costa malagueña ha tenido suerte. No debemos seguir tentándola.

Para finalizar, Ecologistas en Acción, reta a la clase política a que la costa mediterránea andaluza esté protegida. Científicos especialistas los hay, estudios también, medios técnicos, existen. Sólo es cuestión de que los políticos tomen la decisión que  la sociedad les reclama.

  

 

 Visite nuestro patrocinador