tu gacet@

Boletín informativo electrónico

del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre


Una antigua tradición de ofrendar una rosquilla por cada nacimiento.-

La Virgen de la Candelaria entre olor a pan

03 de febrero de 2004.-

020204candelaria ardiendoR.JPG (155465 bytes)La presentación del niño Jesús en el templo, un episodio bíblico que se conmemora el segundo día de febrero, tiene su correspondencia litúrgica en la procesión de la Virgen de la Candelaria. Y desde tiempo inmemorial, el pueblo de Alhaurín de la Torre tiene una costumbre que ni los mas viejos del lugar recuerdan y es el ofrecimiento a la Virgen de los bebes nacidos durante ese año.

020204niño con rosquillaR.JPG (158660 bytes)El día de la Candelaria la iglesia de San Sebastián se llena de fieles y de alborozo de niñas y niñas, en brazos de sus madres o madrinas, que sostienen una rosquilla de pan para ofrendársela a la Virgen, porque esa es otra tradición enraizada en la cultura del municipio, que siempre ha hecho gala de su renombre como lugar de panaderos y molinos. Aquí se fabricaba el pan que venían a comprar desde la capital atraídos por su sabor y calidad. Y esa fama del buen pan alhaurino era el mejor presente que ofertar a la Virgen en agradecimiento por el nuevo vástago que acababa de nacer.

020204imposicion manosR.JPG (177488 bytes)Esas rosquillas ofrecidas con su correspondiente lazo rosa o azul, según el sexo del recién nacido, son bendecidas por el párroco de la localidad que impone también la manos a los pequeños. Colocadas en cuatro puntales en las esquinas del trono, son sacadas en procesión a hombro exclusivo de mujeres, por las calles del pueblo hasta la plaza, donde una hoguera de muñecos de trapo y otros objetos aportados por los vecinos, espera la llegada de la Virgen para iluminar con su fuego la escena, dado el significado de candela/fuego del nombre de la Virgen de la Candelaria.

020204procesion candelaria 2R.JPG (246823 bytes)La tradición local exige que el niño Jesús que porta en sus manos el conjunto escultórico, en esta ocasión, abandone los brazos de su madre y pase a ser portado por una madrina infantil elegida entre las niñas del pueblo, que lo lleva en su regazo, mientras dos acompañantes portan unas canastillas con el pan de la ofrenda.

020204cogiendo rosquillasR.JPG (265521 bytes)Cuando el fuego se extingue, las hogazas de pan son repartidas entre la multitud que se agolpa alrededor de la imagen, ya que este pan bendecido, dicen, trae la fortuna y felicidad a quien lo consume.

Antiguamente cuando la escasez alimentaria era la nota predominante en la sociedad local, la costumbre era repartirlo entre los pobres del pueblo, que así el día de la Candelaria tenían la suerte de comer un pan especial, el elemento representativo de que un nuevo alhaurino o alhaurina se había incorporado a la vida del pueblo.

Ayer, Alhaurín de la Torre se vistió de gala para recibir el paseo de su Virgen de la Candelaria, un virgen envuelta en olor a pan.

(volver a pagina de inicio)


Edita: Oficina de Prensa del Ayuntamiento