Visite nuestro patrocinador

CUATRO RECORRIDOS PARA CONOCER
 MÁLAGA

RECORRIDO 3

El centro de la ciudad

Como los anteriores, el tercer recorrido comienza en la antigua ciudad musulmana empezando por el Museo de Bellas Artes, en calle de San Agustín, buscando el entorno de la Catedral para salir por Puerta Nueva.Museo de Bellas Artes. Málaga

Museo de Bellas Artes.- Está situado en una de las zonas más antiguas de la capital, en la calle de San Agustín, próxima a la Catedral. Ocupa el antiguo Palacio de Buenavista, construido en el siglo XVI por Iñigo Manrique de Lara sobre el solar de un noble edificio musulmán. La portada es de estilo plateresco y tiene un interesante patio de columnas muy espacioso. Más al interior, un patio mudéjar más recogido que el anterior, con soportes de pilares octogonales construidos con ladrillos.

En el pavimento central del patio-jardín destaca un mosaico romano procedente de Cártama, que representa el nacimiento de Venus y, a la izquierda, otro más pequeño, de Benalmádena, con motivos geométricos. Frente a la entrada, un artístico ajimez mórisco que procede del antiguo hospital de Santo Tomé. El patio presenta algunos cuadros de jardinería y cipreses recortados y algunos naranjos. Cuenta el museo con 21 salas en las que se cuelgan pinturas de diferentes estilos y épocas, desde el gótico hasta nuestros días, y numerosas esculturas.

Iglesia y convento de San Agustín.- En la misma calle se encuentra la iglesia y convento de San Agustín. El conjunto tiene tres partes bien diferenciadas: la iglesia, el convento y la vivienda de los monjes. El convento fue fundado a finales del siglo XVI y la iglesia, un siglo después. Tiene tres naves. En la capilla mayor destaca el retablo (siglo XVIII), donde se encuentra una escultura monumental de San Agustín. También alberga las imágenes de la popular cofradía de la Pollinica: Ntro. Padre Jesús en su Entrada a Jerusalén y la Virgen del Amparo.

En la capilla mayor destaca el retablo (siglo XVIII), donde se
encuentra una escultura monumental de San Agustín


Sanatorio Gálvez

Sanatorio Gálvez.- Debe su nombre al inolvidable doctor José Gálvez Ginachero. Está señalada con el n0 1 de la calle del Cister con fachada a la de San Agustín. Fue construida entre 1717 y 1720 por encargo de la viuda del capitán Blas de Zea, María Salvatierra. Durante el reinado de Isabel II (11843-1868) fue casa consistorial. El edificio fue desmantelado en la revolución de 1868. Posteriormente fue Casa de Correos hasta que la familia Gálvez lo adquirió para restaurarlo y utilizarlo como vivienda. Es un caserón grande, de estilo barroco. En su fachada hay dos grandes escudos, que corresponden el de la derecha a los Zea y el de la izquierda a los Salvatierra de Torrox. A principios de los años setenta fue declarado monumento histórico-artístico.

Casa de Pedro de Mena.- Es un dificio muy sencillo ubicado en el ángulo izquierdo de la calle de Afligidos. Una lápida de mármol en su fachada nos recuerda el valor histórico de la vivienda. En ella vivió y murió el escultor Pedro de Mena, nombre tan vinculado a la vida cultural y religiosa malagueña donde llevó a cabo la mayor y mejor parte de su vida y su obra. Son sublimes sus santos y los temas de la Pasión. Nació en Granada en 1628 y se trasladó a Málaga en 1658. Vivió siempre cerca de la Catedral, de la que fue maestro mayor de escultura. En 1679 fue nombrado alcaide de la Alcazaba y Gibralfaro, y se construyó esta casa donde murió el 13 de octubre de 1688. Está enterrado en la iglesia del Santo Cristo de la Salud, en la calle de la Compañía.

La Catedral.- Rendida la ciudad a los Reyes Católicos el 18 de agosto de 1487, la Torre de la Catedral de Málagaantigua mezquita mayor musulmana fue consagrada y transformada en Catedral. La mezquita era un edificio conformado por cinco naves y 113 columnas, ricamente decorado y con un bello patio poblado de naranjos y bordeado de galerías en sus tres lados, que resultaba insuficiente para cubrir las necesidades del culto cristiano que exigía un nuevo templo que se proyectó en 1528. Las obras comenzaron bajo la dirección de Enrique de Egas, famoso goticista, maestro de la catedral de Toledo, y el cantero Pedro López, de la catedral de Jaén.

Sesenta años después, 1588, problemas técnicos y económicos interrumpieron las obras, pasando la dirección de las mismas a Andrés de Vandelvira, maestro mayor de Ubeda, y a Diego de Vergara, que ya lo era de nuestra Catedral. Diego de Vergara continuó en la dirección hasta su muerte en 1582, sucediéndole su hijo del mismo nombre. En esta primera etapa constructiva destacan, por su eficaz contribución, los obispos Bernardo Manrique, Francisco Blanco Salcedo y Francisco Pacheco y García de Haro, quien trasladó el culto del viejo al nuevo edificio y lo puso bajo la advocación de Ntra. Sra. de la Encarnación.

Los problemas dinerarios paralizaron nuevamente las obras en el siglo XVII, pese a los esfuerzos realizados para su continuación por el obispo fray Alonso de Santo Tomás, que encargó un nuevo proyecto al escultor y arquitecto José Fernández de Ayala, discípulo de Pedro de Mena. Ya entrado el siglo XVIII el cabildo decidió continuar, encargando la dirección al granadino José de Bada, que trabajó hasta su muerte en 1756, adaptando el proyecto de José Fernández de Ayala. A Bada lo sucedió su aparejador, el malagueño Antonio Ramos. El edificio, tal como se contempla hoy, se terminó en el año 1782 en que fue abierto al culto a falta de determinados detalles, entre los que destaca la terminación de las dos torres. Posteriormente se hicieron esfuerzos para obtener el apoyo económico necesario para continuar las obras, aunque sin resultado positivo como puede comprobarse, sobre todo, en la inacabada torre.

Parroquia del Sagrario.- Destaca su puerta, que da a la calle de Santa Maria, frente al hospital de Santo Tomé. Fue realizada en el siglo XVI. Se empezó a construir en el pontificado de Diego Ramírez de Villaescusa de Haro (1500-1518) y se terminó en el de César Riario (1519-1540). En las albanegas de la portada aparecen las armas (dos rosas) labradas en piedra pertenecientes a este último obispo, que no llegó a residir en Málaga. En la parte superior, en un alto friso, aparecen en relieve el cardenal Pedro de Mendoza y el confesor de la reina, fray Hernando de Talavera, ofreciendo a la Virgen la mezquita ya consagrada.

La portada es obra gótico-isabel del siglo XVI. Se cree que pudo haber sido labrada por alguno de los escultores que trabajaron en la puerta norte de la Capilla Real de Granada. Es la primera huella artística de los conquistadores castellanos de la ciudad islámica. La iglesia del Sagrario fue erigida en parroquia el 12 de febrero de 1488 y tuvo su sede en la primitiva mezquita, una vez adaptada al culto cristiano.Fachada del Palacio episcopal.

Palacio Episcopal.-
El edificio forma un sólido bloque que ocupa toda una manzana y está compuesto de dos palacios, construido el primero en el siglo XVI y el segundo, destinado a residencia del prelado, en el XVIII. Este último, de estilo barroco, se le adjudica a Antonio Ramos, que también intervino en la construcción de la Catedral. A la muerte de este último en 1782 se hizo cargo de la obra José Martín Aldehuela, cuyo estilo y modo de trabajar afirman los técnicos que se advierte en la construccion.

La escalera principal es de gran belleza, digna de un palacio genovés, y la cubre una bóveda elíptica en la que, al temple, figura el Triunfo de la Eucaristía. Las dependencias privadas es otro sector bien resuelto por Aldehuela. En el centro se encuentra el jardín, en el que se han utilizado preciosos zócalos de azulejos con figuras populares. Los patios del palacio sirvieron de modelo para la construcción del pabellón de Málaga en la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929. La Virgen de la Piedad que figura en la fachada principal es obra del artista malagueño Fernando Ortiz, esculpida en alabastro.

Plaza de la Constitución.- Desde el Obispado es fácil acceder a la plaza de la Constitución. En el camino se encuentra el pasaje de Chinitas, así conocido por haber estado establecido en él el café que popularizara Federico García Lorca y en el que actuaron cantaores que crearon escuela como Juan Breva, Torre, Chacón o la Niña de los Peines. En la pequeña placita del pasaje continúa trabajando con su piedra de esmeril el afilaor más famoso de Andalucía, Manuel Ocón, original archivo viviente de la pequeña historia de Málaga. La puerta principal del pasaje da a la plaza, que fue convertida en plaza Mayor después de la rendición de la ciudad a finales del siglo XV. En ella estuvo la casa capitular o Ayuntamiento (actual nº 6) hasta 1869, en que se trasladó al antiguo convento de San Agustín al ser declarado en ruinas el edificio y vendido el solar en parcelas en 1870. También estuvieron en la plaza otros edificios publicos (Casa del Corregidor, la cárcel, la Audiencia y el Colegio de los Jesuitas).

Casa del Consulado.- Está situada en la plaza de la Constitución a la entrada de la calle de la Compañía. Su construcción data de finales del siglo XVIII y albergó al Montepío de Socorro a los Cosecheros, el Consulado Marítimo y Terrestre y la Sociedad Económica de Amigos del País, tres interesantes fundaciones fomentadas por Carlos III. El edificio fue diseñado por Aldehuela. La pórtada es de mármoles variados. El ático es gracioso, con la moraleja de su medallón Socorre al diligente. Niega al perezoso.

En el interior destacan el patio con bancos de piedra corridos y una fuente que presenta una inscripción alusiva a su fundación, y puertas guarnecidas por quebradas jambas barrocas o retorcidas rejas. El edificio fue declarado monumento histónco-artístico el 12 de julio de 1923.

Iglesia del Santo Cristo de la Salud.- A la entrada de la calle de la Compañía, llamada así porque en ella estuvieron los jesuitas de la Compañía de Jesús hasta la expulsión decretada por Carlos III, se encuentra la iglesia del Santo Cristo de la Salud que data de principios del siglo XVII. El templo se destinó en 1849 al culto del Cristo de la Salud, famosa escultura del aragonés José Micael y Alfaro, a la que los malagueños le atribuyeron su milagrosa intercesión en la epidemia de 1649 y que se veneraba entonces en una capilla que existía en la casa consistorial. La iglesia es sede de la Cofradía del Santísimo Cristo Coronado de Espinas y Nuestra Señora de Gracia y Esperanza, popularmente conocida por la de los Estudiantes.

Calle de la Compañía, llamada así porque en ella estuvieron
los jesuitas de la Compañía de Jesús hasta la expulsión
decretada por Carlos III

Iglesia de los Santos Mártires.- Fue fundada por los Reyes Católicos en cumplimiento de la promesa hecha antes de la toma de Málaga de establecer en la ciudad el culto de los Santos Mártires San Ciriaco y Santa Paula. Se comenzó a construir en 1491 y se terminó en 1505 como parroquia. La iglesia primitiva era mucho más pequeña. Fue ampliada en 1767. Sufrió grandes destrozos durante la guerra civil, y fue restaurada. La iglesia es sede de la Cofradía de Jesús de la Columna, conocida popular mente por la del Cristo de los Gitanos. También es sede de las hermandades de Pasión, Huerto y Santo Sepulcro y, de forma provisional, del Cristo Mutilado, cuya sede oficial es la iglesia del Sagrario, actualmente en fase de restauración

Parador de San Rafael.- Desde la iglesia de los Mártires, por calles de innegable trazado árabe (Andrés Pérez y Pozos Dulces), se llega al parador de San Rafael, casi en Puerta Nueva. Fue punto de referencia de los provincianos que venían a la capital. El edificio se construyó a mediados del siglo XIX, tiene tres pisos y un ático y disponía de gran capacidad de albergues. Fundamentalmente se trata de un gran patio rectangular y amplia galería que da acceso a los dormitorios. Una placa en la fachada recuerda que el pintor Joaquín Martínez de la Vega murió en el parador el 4 de diciembre de 1905.

 

Imagen del puerto y la Malagueta puerto registra una actividad nueva: se convierte en escala de los navíos dedicados a cubrir cruceros turísticos, actividad que surge repuesta Europa de la I guerra mundial. Según Francisco Pérez Triano, en el año 1927 atracaban en el puerto los primeros cruceristas al ser Málaga escala en su ruta y punto de partida de excursiones organizadas en tren a Granada, a El Chorro y a Ronda. Estos primeros turistas llegaban a bordo de los barcos ingleses Orontes y Arcaida y los alemanes Tanganika y Wadai. Después de la II guerra mundial lo haría el paquebote sueco Soga. Otra fecha importante para la historia turística del puerto se produce en 1966 al enlazar nuestra ciudad con la de Tánger (Marruecos) por medio de un moderno transbordador de bandera marroquí al que se le dio el nombre de  Ibn Battouta, gran viajero árabe del siglo XIV nacido en Tánger considerado como el Marco Polo del islam, que escribió encendidos elogios de Málaga durante su visita a nuestra ciudad camino de Granada.

Plaza de la Marina.- Es lo primero que se tropieza el viajero al salir del puerto. Según se recoge en la Guía Histórico-Artistica de Málaga, era un nudo urbanístico de importancia destinado a convertirse en la gran Puerta del Sol de Málaga. Su ordenación se proyectó a mediados del siglo XIX y desde entonces ha ido dando tumbos. En 1948 se falló un concurso para cambiar la fachada hasta entonces marinera por otra más acorde con los tiempos que corrían. Fue así como se levantaron los edificios que configuran su fachada principal, obra de Juan Jáuregui Briales, ganador del concurso. La plaza estaba dotada de frondosa arboleda y había en ella una hermosa fuente y dos esculturas en bronce de dos tipos populares malagueños: el Cenachero y el Biznaguero, obra de Jaime Pimentel (1968). También se alzó en ella el monumento al comandante Benítez, muerto en la batalla del Annual (Marruecos).

Hace escasos años la plaza sutrió una nueva remodelación urbanística según diseño del arquitecto catalán Manuel Solá Morales, que mantuvo la fuente y eliminó la vegetación. Bajo la plaza ha sido construido un aparcamiento.Estanque en el Parque de la Alameda

Paseo del Parque.- Fue construido sobre terrenos ganados al mar y constituye un museo botánico que algunos han considerado como uno de los más interesantes de Europa, algunas de cuyas especies son de gran belleza por su rareza y exotismo. Alberga ficus, plátanos orientales, diferentes especies de palmeras, dragos, pandaná- ceos, etc. Algunas de estas especies están en peligro de extinción. El Parque está separado por una gran avenida a la que dan fachada en su parte norte varios edificios singulares del patrimonio urbanístico malagueno: los que torman la Cortina del Muelle, el palacio de la Aduana, casa del jardinero mayor del Parque, la antigua sede de Correos y Telégrafos, el Banco de España y el Ayuntamiento. Diseminados por el Parque han sido instalados diversos monumentos levantados en memoria de ilustres persona jes malagueños. En el lateral sur se encuentra el Auditorio de Música Eduardo Ocón. Para conocer  la historia de la construcción de este Parque de la Alameda, ver:
http://www.andalucia.cc/naturaleza/parajes/parque

Ayuntamiento de Málaga

Ayuntamiento.- Edificio neobarroco cuya primera piedra se colocó en 1911, terminándose en 1919, según los planos de Fernando Guerrero Strachan y Manuel Rivera. El constructor fue Antonio Baena Gómez. En las fachadas figuran relieves alegóricos a las ciencias, las artes, la industria, el comercio y el transporte realizados por el escultor malagueño García Carreras. En el frontón de la fachada principal existe una alegoría del escultor antequerano afincado en Málaga Francisco Palma.

En la escalera principal, nuevas obras de Carrera (leones y jarrones de bellísima factura) y las vidrieras que representan diversas escenas de la conquista de Málaga por los Reyes Católicos. En el salón de recepciones, llamado de los Espejos, destaca la galería de malagueños ilustres: Serafín Estébanez Calderón, Rita Luna, Moreno Carbonero, Eduardo Ocón, Cánovas del Castillo. Armengual de la Mota, Guillén Robles... escritores, músicos, actores, políticos, religiosos, etc., obra de pintores también malagueños como Jaraba, Ponce, Labrada, el propio Moreno Carbonero, etc. Los techos del salón de sesiones están decorados con alegorías a la libertad, el orden, la laboriosidad, la honradez, etc. Por su parte, Muñoz Degrain dejó la muestra de su arte en un fresco que representa a Málaga en su afán de lucha por la libertad. Es importante la pinacoteca de la casa consistorial, formada principalmente por pintores malagueños.

Existen además varias lápidas conmemorativas, entre ellas una dedicada al marqués de Larios, gran benefactor de la ciudad, y otra dedicada al general Torrijos y sus compañeros muertos en defensa de la libertad. En la hehada principal del edificio existe una que da a conocer en pocas líneas la historia de la ciudad, cuyos colores, que figuran en su escudo, son el verde y el morado, y las leyendas Siempre Denodada, Muy Benéfica, Muy Hospitalaria, Muy Leal. Y por cimera la divisa La primera en el peligro de la libertad, que data de 1843.

Jardines de Pedro Luis Alonso.- Fueron construidos al final de la guerra civil paralelamente a la reconstrucción de la Alcazaba y los jardines de Puerta Oscura. Se deben al arquitecto Fernando Guerrero Strachan y lindan con el Ayuntamiento. Se realizaron con un concepto más geométrico de la jardinería.

Estatua del Marqués de Larios
Calle del Marqués de Larios.-
Es el centro neurálgico de la capital, la calle de Málaga a la que los malagueños llamamos simplemente Larios. Une la plaza de la Constitución con el puerto. El arquitecto Moreno Monroy, en el año 1859 fue el que inició el proyecto que continuarían después José María de Sancha (ingeniero) y Manuel Rivera Valentín (arquitecto). Dificultades económicas retrasaban el comienzo de las obras hasta que en 1886 decidió acometerla la sociedad mercantil Hijos de Martín Larios. En la Guía Histórico-Artística de Málaga se precisa que la calle está conformada por doce manzanas, en las que llama la atención la regularidad de todos los edificios y la austeridad en el uso de motivos decorativos. La calle tiene 16 m de ancho, 8 para la vía central de automóviles y 4 para cada una de las aceras. Su pavimentación se ejectuó inicialmente con adoquines de madera.

La calle desemboca en una plaza en la que se encuentra una estatua del marqués de Larios. Manuel Domingo Larios y Larios, que Málaga erigió agradecida en 1899, obra de Mariano BenIliure.

Puerta del Mar.- Paralela a la calle del Marqués de Larios se encuentra la calle de Puerta del Mar que une la Alameda con la plaza de Félix Sáenz, cuyo actual diseño tiene intrigados a los malagueños. Haciendo esquina con la Alameda destaca el antiguo edificio del hotel Regina (antes hotel Roma), hoy acertadamente rehabilitado y convertido en edificio comercial de Edipsa, empresa constructora a la que se debe su recuperación. El edificio original data del siglo XVIII y fue construido por la familia de los Ugarte Barrientos.

La Alameda.- Se configuró como espacio urbano a finales del siglo XVIII, proyectándose como paseo arbolado de álamos de acuerdo con el proyecto de López Mercader. Los edificios que le dan carácter a esta arteria fundamental en la Málaga moderna fueron surgiendo sobre la última década del siglo citado, construídos por la burguesía comercial e industrial que la adoptó como lugar de residencia. Fue en su época el lugar mejor iluminado de la capital al dotársele de farolas de gas en 1852. Durante el siglo XIX fue el centro de la vida ciudadana y escenario de la política y de las manifestaciones religiosas (Semana Santa, especialmente, como en nuestros días). A lo largo de la historia, la Alameda tuvo diferentes nombres. Fueron los siguientes: alameda de Wilson, Salón de Bilbao, alameda de Alfonso XlII, alameda de Pablo iglesias, avenida del Generalísimo y el actual de Alameda Principal.

flechaatras2.gif (1194 bytes)Volver a página index                                                       Ir Recorrido 4 flechaatras2.gif (1194 bytes)

   Página inicial de Al-Ándalus.net