“El trepa” en las próximas elecciones Municipales.
Francisco Miguel López. 26.06.04. Han pasado la elecciones europeas y quedan por venir las municipales, según las previsiones electorales por calendario a seguir, a menos que se acontezca algún referéndum improvisado. Las más inmediatas son a las Alcaldías.
En vista a las municipales ya van tomando posición “algún” que “otro” ex militante de los llamados partidos minoritarios o independentistas. No es pronto ni, tampoco, tarde para ello, pero, es hora de ir organizando contactos e integrarse en alguno de los llamados “grandes”, y en vista de los últimos patinazos electorales de los considerados “minoritarios” no es hora de dormirse, ni volver a hacer el ridículo con causas perdidas.
Para los que han pertenecido a un movimiento sencillo y vocacional de ideales, y formaron parte de una lista electoral, posiblemente, será su retirada definitiva de la política y dirigir su voto a aquel candidato que sea más honesto y de más credibilidad en su programa. Además, dependiendo de los restantes componentes de la lista. Pero, para los que no comulgan con ningún ideal, esa actitud pasiva será de tontos románticos por no decir “ingenuos”.
Es, ahora, el momento propicio para la aparición de la figura del “trepa”. Haciendo una valoración de las elecciones anteriores, Generales, Autonómicas y Municipales, sopesará las probabilidades de éxito para las próximas, las Municipales. También, se introducirá en todos los foros políticos, como espectador, sin decantarse por ninguno, pero, si utilizará la adulación personal en la figura del cabeza de grupo, o en caso contrario, adulará al partido y no al dirigente. Un disimulado cambio de chaqueta o la frialdad de representar la figura de “Aben Humeya” en su maquiavélico plan.
Cuando crea el momento oportuno y tenga la certeza de alguna probabilidad de acomodo o ejercer de “trepa” dará el primer paso con la afiliación al partido.
Sus principales características de astucia y engaño quedarán bajo el encubrimiento de alguna culpa o traición sobre inocentes ex compañeros del anterior partido. Para presumir de honestidad y de buen “mesías”.
Son pocas las probabilidades de desenmascarar a estos individuos sin escrúpulos y sin ideales sociales y políticos, ya que desde su maldad no dejan pistas que lo delaten, y mientras exista la política y la buena voluntad, sobrevivirá “el trepa”.
Pero, a pesar de su astucia para el engaño, puede “y digo, puede, sin ser una “perotada”” que alguno, sin pensarlo, caiga en la insensatez de dejar esa pista en una conversación, en un mensaje escrito a un supuesto amigo, casual y pasajero, ¿qué sé yo?, Son tan escasas las posibilidades de error, pero, podría existir y por ello rezo, sería un alivio para la comunidad y para mí, sinceramente. Si la figura del “trepa” no existiera, los políticos, los de ideal vocacional, serían, aun, más respetados. Y los votantes no sufriríamos el engaño.